Últimas Actualizaciones del Evento
PREMIOS FOROLIBRO 2020 – MEJORES PORTADAS
– CALENDARIO PREMIOS FOROLIBRO 2020 –
31 de DICIEMBRE: Listado “Libros recomendados 2020”.
13 de ENERO: «Top 10, portadas 2020».
15 de ENERO: «Mejor portada 2020».
18 de ENERO: «Top 10, libros 2020».
20 de ENERO: «Mejor libro 2020».
A continuación las 4 portadas que más nos han gustado de los 64 libros que hemos reseñado en 2020.
(No hemos podido elegir solamente una)
– PORTADAS DEL AÑO FOROLIBRO 2020 –
PREMIOS FOROLIBRO 2020
– CALENDARIO PREMIOS FOROLIBRO 2020 –
31 de DICIEMBRE: Listado “Libros recomendados 2020”.
13 de ENERO: «Top 10, portadas 2020».
15 de ENERO: «Mejor portada 2020».
18 de ENERO: «Top 10, libros 2020».
20 de ENERO: «Mejor libro 2020».
A continuación las 10 portadas que más nos han gustado de los 64 libros que hemos reseñado en 2020.
– TOP 10 PORTADAS FOROLIBRO 2020 –
- SPIN NULO
- TXANO Y ÓSCAR: LA TUMBA DEL EMPERADOR TIGRE
- UN PROFUNDO SILENCIO
- YLANDRA: TIEMPO DE OSADÍA
- UN CIERVO EN LA CARRETERA
- LA CALMA LUCHADA
- ME ENAMORÉ DE LA LUNA
- EL REFUGIO DE LOS INVISIBLES
- ULTRAMARINOS Y COLONIALES
- MAL NACIDO
MARATÓN DE RESEÑAS «HECHO DE VUESTRAS HISTORIAS» – EDICIONES LABNAR, 2020


TÍTULO: HECHO DE VUESTRAS HISTORIAS.
AUTOR: VARIOS AUTORES.
EDITORIAL: EDICIONES LABNAR – WEB
PÁGINAS: 302.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
«Hecho de vuestras historias», de Ediciones Labnar, consta de diez relatos de todo tipo de géneros de diez autores diferentes. En Forolibro vamos a realizar un maratón de reseñas. 150 palabras para cada relato. La puntuación, que propone la propia editorial, la realizaremos al final de todas las reseñas.
1.- EL ÁNGULO MUERTO – JACKSON BELLAMI

El sentido, que más información nos ofrece y que hace languidecer y atrofiarse al resto, es aquí el protagonista. Audrey Hepburn, Emily Watson o Sandra Bullock nos mostraron el comportamiento humano cuando la vida se funde a negro. No solo es una minusvalía física, sino que afecta, con crueldad, al propio equilibrio emocional. Más aún, cuando acontece como en el presente relato, en un principio digno de la familia Wayne saliendo de la ópera por un oscuro callejón de Gotham. Cuando las voces del pasado vuelven, las ansias de venganza se precipitan y los funerales congregan a los fantasmas, Bellami pega el estacazo. La función se convierte en un creepshow ligero, juvenil por el elenco elegido y las relaciones creadas, efectista en su desenlace, con aroma de suspense clásico sin grandilocuencias, concesiones ni explicaciones. Tras la máscara del mal encontramos una sonrisa blanqueada. Que ruede el yin y el yang.
2.- M.O.R.T. – AROA R. ZÚÑIGA

La distopía como espejo maléfico en el que mirarnos y última bala didáctica para intentar hacer mejor las cosas. Una protagonista “anti/Sistema”, que huye hacia delante en busca de respuestas ante el acoso de unos curiosos artefactos que nos recuerdan a los Spider Robots de Minority Report. Una extraña simbiosis entre los de “aquí” y los de “allí”, que origina un inquietante artefacto de supervivencia y eje de la narración. La carestía, la pobreza alimenticia, la suciedad, la polución de Blade Runner y el control ideológico y social, recorren una sociedad híper tecnológica heredera del vaticinio de la pluma orwelliana. También tenemos a ricachones excéntricos salidos del Capitolio de Los Juegos del Hambre. Forma hasta un espacio final para un “Fury Road” frenético a lo Thelma & Louis. Ciencia ficción directa, entretenida y eficaz. Barra libre de Soylent Green para todos.
“Mueve tu culo hacia Marte” (Desafío total, 1990).
3.- UNA TARDE EN EL BARNEY`S – RUBÉN BLANES MORA

El Barneys como metáfora de aquello que fue pero que se lo llevó el viento. La vida como un camino de pérdidas, riesgos, desamparo y soledad. Este Barneys no se apellida Stilton, ni bebe de las mieles del éxito ni de la comodidad que da la placentera rutina. En el camino de Kerouac, la ilusión de la puerta de embarque se torna aspereza cuando se suman millas al asfalto. La revolución de las flores recorrió EE.UU. y sacó de su letargo al encajonamiento social de los años cincuenta. Rupturas con el sueño americano del «Sweet Home» en escenarios donde el cartero siempre llama dos veces o Betty Draper comienza a mirar con ojos golosos a su alrededor. Cuando el canto de sirenas aporrea la puerta deja un reguero de daños colaterales familiares, que el tiempo no es capaz de curar. Una dura mirada al mundo contemporáneo. ¿Un batido para recordar?
4.- ENCUENTROS EN LA TABERNA DE THOMAS LAGARTO – BEH SAM

Las buenas historias comienzan sobre una ajada mesa de madera con una jarra de grog en una mano y un garfio en la otra. En este peculiar Scumm bar, y ponzoña base de operaciones, se dan cita la ralea de peor estofa de todo mar conocido. En primera línea, Su capitaneza, que mezcla características de Hook, Lechuck o el Barbarroja de Astérix (mención al vigía moreno, Baba, <<los Ga… los Gaga…>>) y que maneja la lengua con agudo brío de estoque. A su lado, una piara de tripulación vacilona, fullera y con ganas de liarla parda. Una corte de «Sanchos» enloquecidos, que rinden pleitesía a un «Quijote» malandrín y desnortado hasta que se le cruza un desliz del pasado que reconfigurará sus prioridades. Una singladura, mapa en mano, a por un tesoro, que podría decepcionar a unos, pero que será el nexo de una familia nacida para vivir del abordaje.
5.- AMBICIÓN AZUL – BORJA ALONSO

Se lee como un “teaser trailer” de algo más grande. Alza las expectativas con una puesta en escena, que aun con las escuetas dimensiones del relato, abre muchas interesantes veredas que a todo lector le gustaría ver crecer con detenimiento. Tenemos una sustancia que nos recuerda al primer enfrentamiento entre Tuco Salamanca y Walter White con la infección de los bajos fondos más hediondos de una sociedad compleja y original. Se abren trazas de varias referencias de mundos futuristas, policíacos y de fantasía; como el de Dredd, The Wire, Dragones y Mazmorras o Altered Carbon. Destaca la protagonista, alejada de estereotipos clásicos pero que tampoco desentona ni busca cuotas ni reconocimientos de género. Tras la pista de un omnipresente “Jack the Ripper” con el acento puesto en un potente elenco de secundarios y una deuda de orgullo que saldar, Ambición azul se torna en una pieza de notable originalidad multigénero.
6.- ESO DICEN TODOS – ALHANA RHIVERCROSS

Dos puntos de vista narrativos, música envolvente de walkman con un puñado de casetes para disfrutar de un largo trayecto en autobús, desvíos por carreteras secundarias estadounidenses que no pueden traer nada bueno, un plantel de ocupantes que bien pudieran sobrevolar el nido del cuco y una sensación pegajosa de “Highway to Hell” en progresión geométrica. Todo ello, dentro de un claustrofóbico autobús en el que el lector espera la aparición de un “Jeepers Creepers” en cualquier momento. Seguramente, el relato más hitchcockiano de toda la antología con toques del surrealismo de Lynch y de la cabina de Mercero. Un conductor que reflexiona inquietudes y que recuerda el mundo interior del Otto Mann de Los Simpson, desasosegará al lector con sus maquinaciones. Al tiempo, una adolescente, que cual Halle Berry en Gothika, intentará no perder la cabeza aunque los acontecimientos que la rodean le puedan llegar a superar. ¡Welcome aboard!
7.- ¡QUÉ APROPIADO, TÚ PELEAS COMO UNA VACA! – MANUEL POCIELLO

No debemos reseñar este relato ya que seríamos juez y parte del mismo y por tanto carecería de validez objetiva. Que opinen otros, nosotros no podemos.
8.- SANGRE AZUL – SUSANA QUIRÓS LAGARES
El título evoca dos ideas con mucho peso en la narración y que el lector deberá escudriñar. En Elveside ha habido una purga gerontocrática en el departamento de policía y los reclutas entrantes, sin experiencia, están llamados a abrazar una nueva causa. La sombra de corrupción es tal que la limpia ha sido bíblica. El protagonista, con un perfil parecido al Andy García de Los Intocables de Eliot Ness o al Leonardo DiCaprio de Infiltrados, tiene una mochila entretejida más allá de las paredes de comisaría. De su interior saldrá una decisión salomónica cuando llegue el momento de la verdad. Con tintes al noir de los 50, aroma a Dick Tracy y algo del Batman clásico de Detective Cómics (piensen en el protagonista como una suerte de idealista Robin enfrentándose a Dos caras), la amoralidad y los sobres abultados bajo la mesa no tardarán en salir. ¡Voten a Joe Quimby!
9.- EL MONOLITO – J.P. SÁNCHEZ

Un fémur lanzado al aire, un homínido que trasciende a su propia evolución, una llamada desde la luna, luego desde Júpiter, luego… (aquí el monolito más famoso de la historia del cine y de la literatura). El monolito de J.P. Sánchez nos acerca más a las frías latitudes amenazadoras de La Cosa de Carpenter, a la inteligencia de los Insectores de El Juego de Ender o a los bichos devoradores de mundos de Starship Troopers, que cual un Galactus enfebrecido, no entienden de hacer prisioneros. Y todo, mientras una reputada lingüista en la piel de Amy Adams en The Arrival, se afana por descubrir los secretos de unas grutas plagadas de advertencias en forma de bajorrelieves. Se disputará la carrera del conocimiento entre un equipo que sospecha de su propio compañero. Que Lovecraft nos pille confesados y con el testamento firmado. Sr. Howard Carter puede proceder a romper el sello.
10.- EL COLECCIONISTA DE CABEZAS – LAURA MARS

Un neo estado feudal postapocalíptico que ha abandonado la pólvora y ha retomado el camino acerado del bushido. Una selección de nuevos “pequeños saltamontes” para proteger al emperador según sus características y habilidades. Un juego de traiciones en la sombra, un destierro y el inicio de una leyenda que interesa mantener viva. Dos guerreros separados por el infortunio y las casualidades del destino. El honor de los 47 Ronin de Kurosawa planea sobre el relato. ¿Hacer lo correcto o luchar hasta las últimas consecuencias por lo que se cree justo? Laura Mars crea un Japón que retrocede 500 años en la historia y lo soporta en la figura de un emperador que trata de volver al orden y a la disciplina tras la caída de la civilización. La Mamba Negra de Kill Bill se merece una venganza sí, y nosotros morir. Vayan encargando sus katanas al taller de Hattori Hanzo.
PREMIOS FOROLIBRO 2020
A continuación os presentamos el listado completo de los libros recomendados por forolibro.com en 2020. Han sido 64 libros reseñados (31 de ellos sellados como recomendados). Os recordamos que todos los libros marcados como «RECOMENDADOS» participarán en la pugna por el «TOP 10 – 2020». Y de estos 10 seleccionados saldrá el «LIBRO DEL AÑO FOROLIBRO 2020». Suerte y letras a todos.
– CALENDARIO PREMIOS FOROLIBRO 2020 –
31 de DICIEMBRE: Listado “Libros recomendados 2020”.
13 de ENERO: «Top 10, portadas 2020».
15 de ENERO: «Mejor portada 2020».
18 de ENERO: «Top 10, libros 2020».
20 de ENERO: «Mejor libro 2020».
RESEÑAS
– 64 LIBROS RESEÑADOS DE LOS CUALES 31 RECOMENDADOS –
YLANDRA. TIEMPO DE OSADÍA – ROBERTO NAVARRO MONTES – EDICIONES LABNAR, 2020

TÍTULO: YLANDRA. TIEMPO DE OSADÍA.
AUTOR: ROBERTO NAVARRO MONTES.
YOUTUBE – FACEBOOK – TWITTER – GOODREADS
EDITORIAL: EDICIONES LABNAR – WEB
PÁGINAS: 584.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS –
Es época de cambios en la República de Ylandra y la quietud de una calma tensa se quiebra ante los brotes de conspiraciones, vendetas y traiciones. Las elecciones para cubrir el puesto de gobernador del oeste, poderoso estado esclavista, se convierte en escenario de la rebelión de los sometidos anirios. Un alzamiento alentado por un misterioso asesino de terratenientes conocido como el Inferus. La Escuela, una institución que instruye a jóvenes con dones extraordinarios y los forma como maestros, ve peligrar la estabilidad y hegemonía con las que ha guiado y apoyado a los gobiernos de la República durante siglos. La premonición que asalta a uno de sus maestros anuncia su propia destrucción, mientras el Estado del Norte abre viejas heridas al mantener la ocupación de un territorio que no les pertenece. Entre tanta turbación, los susurros de una profecía olvidada se extienden por una fortaleza oculta, donde la prohibida y creída extinta Orden de Addai decide acudir a sus eternos enemigos para evitar el destino de Ylandra. Depositan la última esperanza en el maestro Aleyn Somerset, señalado como traidor y genocida. Alguien a quien todos dan por ajusticiado y muerto. La amenaza del fin ya ha comenzado a cumplirse. Los Tres han despertado y su odio lo consumirá todo. Dioses que sembrarán el caos frente a hombres de un mundo dividido. No hay lugar para la cobardía. Es tiempo de ser osados.
– AUTOR –

Roberto Navarro Montes (1988, Madrid) es licenciado en psicología por la Universidad Complutense de Madrid y cursa el doctorado. En la actualidad ejerce como psicólogo sanitario en su propia clínica: StudioPsicología. Siendo aún un niño supo que la creación de mundos, historias y personajes formaría parte de quien era. Ya enamorado de la literatura, decidió que todo lo que nacía en su mente acabaría sobre el papel. En 2014 publicó su primer relato, Nuevo día. Nueva carta, que le proporcionó la confianza para asegurar que algún día sería escritor. Continuó leyendo, aprendiendo y desarrollando su pluma, y en 2019 obtuvo el primer premio del II Certamen de Relato Corto Deportivo CVMF por la obra Julianín, el primer premio del V Certamen de Relatos “Literatura y Biblioteca” por la obra El informe entre las rosas, el segundo premio del II Concurso Literario Villa de Fuente Álamo por la obra La flor marchita de la vida y el accésit «RozasJoven» en el 17º Certamen de relato corto RozasJoven por la obra Tratamiento moral. Además, sus relatos Y me dio un amigo,Un silencioso llanto bajo la cama y La vida han sido finalistas en otros concursos literarios a nivel nacional. Su último relato publicado es Alquimia, maestros y un dragón (202https://www.youtube.com/watch?v=mrZzD_WEhWg0), un breve obra ambientanda en Ylandra; mundo creado para la que se convertiría en su primera novela. Ylandra. Tiempo de Osadía (Ediciones Labnar, 2020) es el comienzo de una saga de seis aventuras donde el autor combina todas sus pasiones: la fantasía grimdark, un worldbuilding complejo y extenso y la profundidad en la psicología de unos personajes que, sin ser protagonistas de la historia, siempre lo son de sus vidas.
– GUSTARÁ
A los lectores amantes de la fantasía con un marcado acento en la confrontación política, las luchas de poder y la geoestrategia pero sin la pompa, el boato y la afectación de la literatura más profunda y adulta. Ylandra navega entre la celeridad del relato juvenil y el trasvase hacia mensajes más adultos y profundos. También será del interés de aquellos que aprecian la composición de personajes frescos, naturales, progresivos, llenos de dudas e imperfectos. Estarán de enhorabuena los lectores, que cuando observan el mapa de un mundo por descubrir, comienzan a dar palmas de emoción con las orejas.
– NO GUSTARÁ
A los lectores que no estén interesados en la literatura fantástica aunque, en este caso, se asemeje bastante con nuestro mundo contemporáneo: corrupto y hedonista. Tampoco será del interés de los lectores de piezas de paginado ligero y que se marean cuando se introducen un buen puñado de personajes. Los amantes de la alta y venerable Alta Fantasía Épica podrán verse algo defraudados con la presente lectura ya que carece del barroquismo estructural y descriptivo de obras clásicas y modernas, que despliegan todas sus armas en la exposición del entorno de juego. Ylandra está viva, no es estática, pesada ni soporífera.
– LA FRASE 
«Se internó en la oscuridad del edificio, avanzó por un pasillo desnudo y atravesó una puerta entreabierta. Una enorme sala apenas iluminada se extendía ante ella. Las ventanas estaban cubiertas con cortinas opacas, impidiendo que ni un solo rayo de sol se colara en la estancia. Mara entrecerró los ojos y esperó unos segundos para acostumbrarse a la oscuridad. Frente a ella la sala fue perfilando sus contornos y, en cuestión de segundos, Mara fue capaz de verla en su totalidad. Era una sala rectangular, con ventanas a ambos lados y una profundidad considerable, suficiente para albergar a docenas de personas. Al igual que en el pasillo, no había rastro de decoración u ornamentos. Mara sabía que aquella era la sala que se utilizaba para las clases de Alquimia, aunque la había imaginado repleta de artilugios interesantes. Lo único que había era una enorme mesa de madera oscura y una silla. Y sobre la silla la profesora de Alquimia».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Ylandra, tiempo de osadía, de Roberto Navarro Montes. La primera parte de una saga de seis volúmenes que está proyectada que salga a la luz en los próximos años. En esta primera parte nos enfrentamos a casi 600 páginas en donde se ponen los pilares de un mundo nuevo, que parte de cero, y que estamos seguros de que se irá ampliando a lo largo del resto de la colección. El autor mueve a su «Comunidad protagonista» de nueve integrantes. No se trata de cuatro hobbits, un elfo, un enano, dos hombres y un mago, pero algo de ellos habita en la propuesta de Roberto Navarro. En esta ocasión no se forjará un cohesionado (al menos al principio) grupo para acabar con todos los males que asolan la Tierra Media, sino que, estos nueve protagonistas principales, marcarán el hilo narrativo de esta hercúlea obra. Con magia sibilina de trilero avezado en un sinfín de refriegas callejeras, el autor liga y desliga el destino de estos personajes. Dota de electricidad a su «monstruo de Frankenstein» para que pueda rodar y precipitar los acontecimientos de la República de Ylandra. Es, precisamente, este aspecto republicano de Ylandra, el que la aleja de la alta literatura épica fantástica donde el ascenso y caída de los reinos, las intrigas palaciegas y los extensos árboles genealógicos son esenciales e indiscutibles.
A través de un narrador omnisciente, en tercera persona, el autor irá desgranando su mundo mediante información dosificada con la que hará crecer la historia y moldeará el futuro de sus personajes. Cada capítulo, titulado con el nombre de uno de los personajes principales, tendrá la ventaja de anclar a todos ellos en la mente del lector. Su recurrencia (e idoneidad), con la utilización de este formato, centra el tiro y permite que el aterrizaje de los lectores (sobre todo los que no sean muy duchos en este género) sea plácido y absorbente. En contra, por supuesto, el encorsetamiento que produce el propio formato al saberse, a priori, desde qué punto de vista se narran los hechos y, por lo tanto, carecer de algo de chispa sorpresiva en los acontecimientos que se suceden. En cualquier caso, pensamos que la utilización de este recurso cuenta con un saldo positivo. Si algo se le puede echar en cara a la literatura fantástica de ancho paginado es, que en ocasiones, el planteamiento del autor y la interminable lista de personajes, ubicaciones y sucesos, deja al lector completamente desorientado. Llegado a ese momento, la lectura se vuelve farragosa, tediosa y carente de un interés intrépido. Roberto Navarro ha equilibrado, a la perfección, ambas facetas: la de la creación de un mundo gigante digno de la desarrolladora Rockstar Games (Grand Theft Auto o Read Dead Redemption) y la de dar voz y contenido intrínseco a cada uno de los personajes que se mueven por este espacio. Solo con la grandeza, el cambio de escenario y las descripciones imaginarias de lugares imposibles, no se consigue vincular al lector con la obra. Se necesitan unos personajes que importen, sean empáticos y llenen el escenario. Al igual que James Bond está obligado a llenar con su personalidad el gran aparataje de fuegos artificiales de sus películas, en Ylandra la vida corre por las venas telúricas de sus paisajes gracias a la fuerza de sus habitantes.
Dos términos de origen anglosajón, y de relativo nuevo cuño, se han instalado en la narrativa contemporánea: El Worldbuilding y Grimdark. Ambos, normalmente, comparten el mismo escenario. El worldbuilding (construcción del mundo) trata sobre la planificación y creación de un lugar nuevo, ajeno a los existentes, aunque, con lógica, con elementos del universo conocido en mayor o menor medida. Este, a lo que fantasía nos referimos con la presente obra, suele asemejarse a una particular Edad Media, con o sin magia, con o sin diferentes razas. La espada y la brujería es el terreno donde se mueve con soltura el Worldbuilding, (sin olvidar la Ciencia Ficción, con Dune, por ejemplo). En el momento en el que se introduce la electricidad o los viajes en medios de transporte, que no están tirados por animales, ya nos iríamos a la Ciencia Ficción o al Steampunk (retrofuturismo), pero eso ya es otra historia. La creación de mundos, que parten de lo conocido pero que se apartan de la realidad histórica que todos conocemos, tiene la ventaja de la libertad creativa, pero el gran inconveniente de que no se puede rellenar los espacios informativos que no se le dan al lector aprovechando lo que el propio lector sabe de ellos. Si, por ejemplo, una comisaría de policía local no está muy bien descrita en una novela contemporánea, será el propio lector el que complete dicha información con lo que ya sabe, aunque lo haga inconscientemente. El problema radica cuando la comisaría se convierte en un centro de detención en un cruce del multiverso galáctico. En este caso, todo lo que no describa el autor se perderá para siempre, ya que el lector estará huérfano para completar la información que no se le ha brindado. En Ylandra, la creación del mundo de Roberto Navarro comienza como rezan los cánones, con un mapa a todo color en su interior. (¿Quién no ha seguido a Frodo por la Tierra Media con el susodicho mapa, para echar cuentas de los días de aventuras, distancia recorrida…?). En una época de Google Maps y aplicaciones móviles de conteo de pasos y ejercicios varios, se agradece la analogía de la brújula y la rosa de los vientos. Este mapa, junto con una ilustración en la sobrecubierta interior trasera, (una cadena que se rompe, un grupo de ahorcados, un personaje que mira desde las alturas) expondrán jugosas pistas a quienes quieran curiosear.
Respecto al Grimdark, este es un término que nos llega del lema del juego de estrategia Warhammer 40.000: «In the grim darkness of the far future, there is only war.» («En la sombría oscuridad del futuro lejano, solo hay guerra»). Se diferencia de la Alta Fantasía en la suciedad de sus propuestas. No hay honorabilidad, solo crudeza, vileza, ansias de poder y ¡Sálvese quien pueda!; los buenos no son tan buenos ni luchan por los ideales de paz, confraternización y libertad. Luchan por ellos mismos y con todas las armas a su alcance. La escenas son más cruentas y la moralidad se pierde entre catres, espirituosos, desidia y falta de escrúpulos. El ejemplo más recurrente de ello es Canción de hielo y fuego de George R.R Martín o la obra de Joe Abercrombie. En Ylandra no se baja tanto a los estercoleros del poder, ya que, a nuestro juicio, está más cerca de la literatura juvenil (pese a su longitud) por el tono empleado a lo largo de la obra, que en el barro de la crudeza más vil de otros autores que se recrean en la dureza de las secuencias. En el presente caso, Roberto Navarro da tiempo, espacio y respiro, con momentos más líricos, costumbristas, de camaradería o de esperanza. No hunde sus páginas en el pozo de la oscuridad más desasosegante. Aunque, por supuesto, introduce temas, que en la Alta Fantasía pasan desapercibidos, como la esclavitud, los roles de género, la homosexualidad… Será fruto de los tiempos que corren en los que los personajes sin matices, y los buenos muy buenos son cada vez menos creíbles, pero este apéndice del género fantástico ha llegado para quedarse.
La política, las elecciones, las reflexiones sobre los límites del poder, la forma de gobierno etc. también están muy presentes en la novela, como signo también de nuestros tiempos convulsos de hastío revolucionario. Gran parte de la trama está jalonada de traiciones, endebles alianzas y todo lo que, trasladado desde nuestra realidad, hace de Ylandra un territorio conocido por sus mangantes, falsos profetas y políticos sin escrúpulo alguno.
También nos encontramos con la docencia académica y sus seis disciplinas, que con trazas de Hogwarts o de Umbrella Academy, nos explican la vitalidad del día a día en el cultivo de diferentes especialidades que tienen la finalidad de llevar la armonía, el saber y el conocimiento a toda Ylandra. Pero claro, desde Gryffindor a Slytherin hay una paleta de grises muy importante. Esta consolidación de las escuelas u organizaciones académicas en las novelas indica, que los tiempos que corren van más en sintonía con un reparto coral. (A lo largo de la saga de Harry Potter, sobre todo de la mitad hacia adelante, vemos como gana protagonismo el resto de compañeros del protagonista). Ya no son tiempos para lobos solitarios, que aunque con el respaldo esporádico de sus aliados, siempre sufren la soledad del héroe: Conan de Cimmeria, John McClane, Mad Max, John Rambo, Harry Callahan o Snake Plissken. La globalización también ha llegado a la literatura fantástica. El reparto coral y el apoyo de las distintas capacidades de sus miembros para conseguir la meta fijada se han normalizado. Ya saben aquello de «Llegamos a un mundo fantástico, lleno de seres extraños, el amo del calabozo, nos dio poderes a todos: tú el bárbaro, tú el arquero, acróbata, mago y el caballero». El grupo, como piedra angular del juego de Rol al que todos jugamos se ha instalado en el inconsciente colectivo.
Ylandra: Tiempo de Osadía, pese al a priori lastre, que le podría acompañar por la longitud de su propuesta fantástica, se defiende bastante bien con el empleo de los capítulos cortos, el tono raudo y conversativo y el cambio de escenario con la visión del punto de vista de cada personaje y de su entorno. Los lectores de la vieja escuela echarán de menos descripciones más barrocas y profusas de cada rincón de este mundo. Los nuevos lectores de fantasía agradecerán, que se aligeren los momentos más calmos de la narración y que estos no se llenen de interminables parrafadas descriptivas. En cualquier caso, a lo largo de las siguientes entregas, el autor tendrá tiempo de puntualizar, expandir e indagar en todos los aspectos que estime oportunos y que no hayan entrado en el presente libro.
Por último, no debemos olvidar el trabajo gráfico y de producción de Ediciones Labnar. Toda una obra de arte realizada con talento, cariño y dedicación. En un mundo literario plagado de bancos de imágenes impersonales, ausencia de corrección ortográfica, maquetación alocada, o autopublicaciones sin mimar; la presente obra retoma la senda del trabajo bien rematado.
Ylandra, cual Reino de Rodrigo Sorogoyen, doblegado por condecorados zorros del desierto nazi y maléficas de Disney, se reivindica como un fantasía muy pegada a nuestro mundo. Antes de desenvainar la espada en la Platea griega existen intrigas palaciegas previas, que hacen llegar al punto de no retorno donde todo estalla.
¿Ven máscaras o crisálidas en este test de Rorschach, o solo manchas?
La osadía como única opción.

PINCELADAS DE HARMONÍA.CON – JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ JUAN – EDITORIAL CÍRCULO ROJO, 2019.
TÍTULO: PINCELADAS DE HARMONÍA.CON
AUTOR: JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ JUAN.
TWITTER – WEB – FACEBOOK – INSTAGRAM
EDITORIAL: CÍRCULO ROJO – WEB
PÁGINAS: 149.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS –
Pinceladas de Harmonía.Con es la continuación de Pinceladas de Harmonía. Si te enamoró la primera parte, esta segunda tampoco te dejará indiferente. Diecisiete nuevas pinceladas de luminosos colores que seguirán enganchándote a las aventuras de los entrañables habitantes de Harmonía. En seguida comprenderás por qué a todos nos gustaría vivir allí. El innovador estilo literario con el que se narran las pinceladas te proporcionará otro atractivo factor de seducción. Su prosa poética, embellecida por surrealistas juegos de palabras, te invitará a la relectura para seguir desnudando matices que te habían pasado desapercibidos. Podrás leer el libro infinitas veces y siempre te parecerá diferente. La retórica verbal y el descubrimiento sutil adquieren su razón de ser en esta obra literariamente agenérica y de rabiosa actualidad. El genuino optimismo, la utilidad social, la alegría de vivir, y sobre todo… ¡el permanente sentido del humor! acaban por convertir Pinceladas de Harmonía.Con en una obra de lectura absolutamente recomendable.
– AUTOR –

Nace en Valencia. Sus progenitores son los célebres Pepita Juan (burócrata de pro) y Luis Fernández (subcampeón mundial escolar de baloncesto con el colegio de Nuestra Señora del Pilar de Valencia en 1983 en Graz). Estudió en su ciudad natal en el colegio de los Jesuitas. Concluye los estudios universitarios licenciándose en Filología Valenciana y Filología Hispánica por la Universidad Literaria de Valencia. En 1996 se activa en el colegio de Nuestra Señora del Pilar de Valencia, donde continúa ejerciendo hasta la fecha labores de profesor y educador impartiendo docencia en la ESO y Bachillerato en asignaturas como Lengua y Literatura Española, Valenciano o Comentario de Texto. De solida formación humanística estima sobremanera a los Marianistas y a su ideario. Apuesta decididamente por la educación integral de la persona, formando a alumnos en valores como el sentido de la libertad, el respeto, el espíritu de colaboración, la verdad o la defensa de la esperanza. Gran admirador de la época dorada de la música pop española (1ª mitad de los 80). Conjuntos como Tequila, Trastos o Los Nikis siguen siendo adalides en sus preferencias si bien nunca ha dejado de rendir pleitesía a clásicos del siglo XX como Luis Aguilé, Vainica Doble, Beatles o ABBA y a realidades del XXI como Luis Tseng o Rosalía. Siente veneración por genios del humor absurdo como Jardiel Poncela, Ramón Gómez de la Serna, Gomaespuma, Pepe Macías o Les Luthiers. Siempre ha pensado del humor que es la segunda palabra más hermosa de nuestro idioma. Su innata curiosidad artística le ha llevado a participar en campos de diferente calado como el teatro, el cine o la publicidad.
Ha dirigido obras teatrales colegiales como “Abracadabrante” (1999), “Entremés psicodélico”(2001), “Entremés caleidoscópico” (2002) o “Esto no tiene remedio” (2004). Ha colaborado como ensayista en “El camino del corazón solidario” (2012). En 2014 publica la sorprendente novela “Pinceladas de Harmonía”. En 2015 participa como actor en la compañía de teatro T-Teatre con la obra “Sweet Home Transilvania”. En 2017 actúa en la obra escrita, dirigida e interpretada por Vicente Marco Aguilar “Pinceladas de Jarmoni en Praga”. También actuarán juntos en la obra “Analepsis, prolepsis y veleidades varias”. También en 2017 publica el delirante ficcionario,”El diccionario de JLFJ”. En 2018 participa en la antología de poemas “Versos descubiertos” con “Serendipia etérea”. Ha firmado libros en la Feria del libro de Valencia: con “Pinceladas de Harmonía” en la 50 edición (2015) y con “El diccionario de JLFJ” en la 53 (2018). En 2018 interpreta con el músico Fernando Contel la obra de 11 actos “Pinceladas de Humor y Harmonía”. En enero de 2019 la revista argentina “Realidades y ficciones” en su especial 10º aniversario selecciona a José Luis Fernández Juan entre los autores hispanoamericanos más destacados de estos últimos 10 años, a partir de su obra “El diccionario de JLFJ”. En 2019 participa en “Tinta de luna” con su poema “Mement0s lunares”. En diciembre de este mismo año 2019, publica “Pinceladas de Harmonía.Con” la continuación de “Pinceladas de Harmonía”. En febrero del 2020 interviene en la obra surrealista Los huevos de Dalí”.
– GUSTARÁ
A los diletantes del lenguaje. A los aficionados a los crucigramas y a todo lo que acabe, o empiece, en “grama”. A los sutiles degustadores del humor inteligente. A los lectores que son capaces de “multidireccionar” su atención sin perder la concentración. A quienes aún confían en Edward de Bono y practican el “pensamiento lateral”.
– NO GUSTARÁ
A quienes prefieren senderos lineales y trillados en la literatura. A los que “no tienen tiempo” para dedicar a la lectura mínimamente exigente. A los que el diccionario les parece un mamotreto fuera de tiempo. A todos los que el dios Momo no ha concedido dones.
– LA FRASE 
“Para de escribir y escúchame, José Luis. Tus pinceladas han de ser una unidad de afecto que al lector le consigan alimentar el alma, mantener en buena forma física, enriquecer el conocimiento, estimular la inspiración, adiestrar el cerebro, rastrear nuevos mundos, avivar la imaginación, afianzar retos, agudizar la concentración, desplegar el pensamiento lógico, aminorar el estrés, alentar la curiosidad, acentuar el ingenio, mejorar el vocabulario, potenciar la memoria y liberar emociones”.
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Pinceladas de Harmonía.Con, de José Luis Fernández Juan, donde ya desde el título transmite un primer mensaje subliminal: “Lector, no te compliques con la dicotomía armonía-harmonía, mi Harmonía es otra cosa”. De manera premonitoria el autor se interpela en LA FRASE que hemos visto arriba y se espolea hacia altos objetivos. Con resignación no exenta de placer y a fuer de ser considerados complacientes, hemos de confesar que a nuestro parecer ha cumplido sobradamente sus propósitos.
Un vistazo a la contraportada aportará al lector pistas y estímulos para asirse al pescante de esta obra y no tomar el portante ante el variopinto y portátil planteamiento. Metidos en faena sobrevolamos el espacio de Harmonia.Con y despacio, cual un circense “portor”, nos arriesgamos sin importarnos lo que aporta de realidad figurativa o parte ensoñadora, o todo. Y la obra nos mete “a porta”, que no gayola pero sí de rondón, en el importante microcosmos de Harmonía.con o sin punto con. En realidad sí aporta, con elegante porte, algo importante. Rogamos pues por tanto, quizás por tan poco, disculpas por el arrebato de venial e ingenuo contagio impetuoso. Las “Pinceladas de Harmonía.Con” configuran un cuadro panorámico donde no caben los trazos gruesos ni los brochazos sin ton ni son. Los personajes que pueblan y transitan por la obra, a fuer de diversos y originales, son indisolublemente complementarios e intercambiables, aunque seguramente no son conscientes de ello ni les importa. Cada uno merecería su propia, extensa, detallada y especialísima reseña. La del conjunto podría tener brillante finalidad pero no final.
José Luis Fernández Juan nos ofrece, con cada pincelada, toda una paleta de combinaciones cromáticas, líricas, “gramáticas”, semiológicas, estrambóticas y humorísticas, que “solas o en compañía de otras”, tienden hacia un infinito fractal de complicado ordenamiento. La clasificación se embarulla más a la hora de pretender transmitir la idea global de su polifacético contenido a quienes no hayan tenido el libro en sus manos. Aunque el intento puede ser fallido, digamos, que en “Pinceladas de Harmonía.Con” caben, o hay retazos, del humor de Groucho Marx, o de Chiquito de la Calzada, o de Oscar Wilde, o del diccionario de Coll, o de Forges, o de Mark Twain, o de Tip, o de lo mejor de tantos otros alrededor del mundo, que recordamos, admiramos y no incluimos, que merecieron colaborar en “La revista más audaz para el lector más inteligente”.
El caso es que no solo de humor se vive en Harmonía. Los harmonienses, teledirigidos por José Luis Fernández Juan, pueden obligarte a “laburar” argentinamente el cerebro y proponerte excitantes “latinajos” que harán añorar, al lector aplicado, lo que César hacía en sus campamentos o cuarteles de invierno. Pueden conseguir que recuerdes a Cela dentro de la colmena de su Colmena, disfrazado de Matías Martí, regalando palabras inventadas, como “bizcotur”, a los tertulianos literarios del Café La Delicia, especialmente a un generoso y empobrecido académico “in pectore”. Borges se sentiría encantado con neologismos que superan, con mucho, los utilizados por su personaje chocarrero, Carlos Argentino Daneri, del Aleph. Larga la distancia y diferencia entre “blanquiceleste” (que devino en deportiva camiseta), “lactario” o “lactescente” del primo de Beatriz Viterbo y los “ecolindante” de Claudio Bayona o el “tanfluyó” de Teodoro. Salta a la vista y queda claro que Claudio y Teodoro son harmonienses y aclaramos que representan una mínima muestra del saber y el sabor local.
Todos los habitantes de Harmonía, como ya se ha dicho, merecen su laico panegírico y lo justo sería glosar a todos por igual o a ninguno, pero la voluntad es débil y aunque suene a favoritismo, dejamos aquí nuestro recuerdo especial para Yalinka Galdámez, la propietaria, gestora y diseñadora del emporio Mundo Cebras, S.L. (secundada o precedida por la tropa de asesores y colaboradores). ¡Cuánto partido podrían haber sacado de su talento Dalí, Picasso, Buñuel o el mismísimo Dr. Rodríguez de la Fuente!
Pinceladas de Harmonía.Con tiene un formato cómodo y manejable. Se puede leer de un tirón. Se puede leer durante un viaje en avión o en trayectos cortos de transporte público. Se puede leer en la playa, mientras los niños juegan alrededor, y los bañistas pasean por delante de nuestra hamaca. Se puede leer mientras llega el sueño en la noche o en la siesta. Se puede leer con las noticias de la tele como fondo. Vamos, se puede leer de cualquier manera siempre que se asuma que se va a desperdiciar más del 80 % de su contenido. La ventaja es que se puede releer tantas veces como uno guste y prestar atención a las claves, juegos de palabras, dobles o triples intenciones que el autor nos propone. No hemos percibido escritura especular estilo Da Vinci, pero no aseguramos su ausencia. Recomendamos al lector que no deje de escudriñar todo lo que vaya entre comillas o en letra cursiva, si hace falta lea del derecho o del revés. No sea tímido, llegado el caso, para hacer uso del diccionario. Obligue a su cerebro y a su vista a “laburar” en distintos planos: panorámico, corto y primerísimo. Sobre todo disfrute sin recato del universo de Harmonía.

UN AMANECER DE RUISEÑORES – ULISES FEBLES – AUTOPUBLICADO, 2020
TÍTULO: UN AMANECER DE RUISEÑORES.
AUTOR: ULISES FEBLES.
FACEBOOK – GOODREADS – INSTAGRAM
EDITORIAL: AUTOPUBLICADO, 2019
PÁGINAS: 151.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS –
«He aquí el lenguaje de lo que verdaderamente somos». Escucha el lírico canto que, sutilmente, desgarra el falaz velo que eclipsa la luz del alma y que nos desvela el sagrado núcleo de nuestro universo personal. Siente el susurro de aquello que siempre hemos presentido que somos; pero que sin embargo, continuamente hemos estado negando. Cada ser crea su gloria con la fuerza de sus sueños: «Tan solo permítete desplegar las alas de tu mente y volar sobre un grandioso horizonte de posibilidades».
– AUTOR –

Ulises Febles. (Tenerife. España. 1965) Licenciado en Derecho y, durante años, funcionario de carrera de la Administración Pública. Ahora, he decidido dedicarme a mi gran pasión: “Escribir”. Los grandes clásicos de la poesía me impactaron desde temprana edad. La métrica, el ritmo, la rima consonante, la belleza y la estructura de las estrofas que utilizaban esos maestro/as, me llevaban a un universo mágico del que todavía hoy sigo maravillado. Sus obras son albricias de arte que trascienden el tiempo y el espacio. La poesía es querer abrir ese “núcleo plegado y eterno” que todos llevamos dentro para sumergirnos, al fin, en su prístina luz. Este es el “inicio” de un viaje por un fascinante universo literario, al que todos están invitados.
– GUSTARÁ
A los amantes de la poesía clásica y serena, que saca su fuerza de la composición y del engarce de sus componentes y distintos ingredientes y no, del aquí te pillo y aquí te mato de parte de la poética contemporánea, donde el fondo elimina cualquier atisbo de la forma. La presente obra dispara el dardo en la palabra y de, su aparente sosiego, saca la fuerza de la reflexión y la persistencia en la memoria colectiva del ser humano. Un poemario que recorre numerosos temas y momentos que restallan en la vida y esencia de cada caminante de letras.
– NO GUSTARÁ
Con lógica, a todos aquellos que no tienen a la poesía como su lectura de cabecera; estos no serán seducidos por la presente lectura. Tampoco les encajará a los amantes de la variante de poesía contemporánea adolescente, donde el ritmo del despecho y la desazón romántica, es frenético y arrollador.
– LA FRASE 
(81) UN PLAN INFINITO
La eternidad camina silenciosa,
serena y sublime, bella y palpable,
hacia el misterioso adentro inefable
do mora, pura, la unidad gozosa
de la inmortalidad más prodigiosa
con la infinita presencia inmutable
de nuestra esencia. Es el indudable
encuentro con la verdad más gloriosa.
En nosotros está la eternidad,
esa sagrada luminosidad
que incólume pervive en todo ser.
Existe un augur que deja entrever
la matriz del arcano más bendito:
<<Formamos parte de un Plan Infinito>>
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Un amanecer de ruiseñores, de Ulises Febles. Un poemario que busca trascender sus márgenes y llevar la luz natural (opuesta a la artificial encerrada en bombillas) allende la rosa de los vientos donde la mirada pierde de vista los sueños. El vitalismo del autor impera a lo largo de toda la obra, junto a un salpimentado toque de honda reflexión, que se acerca con el ánimo de desentrañar los secretos del alma humana. Esta pugna por liberarse de sus ataduras muestra el interés del autor por sondear lo inefable, aquello que se oculta a los ojos de un espectador desatento. El autor aborda muchas batallas personales: la naturaleza, el paso del tiempo, la trascendencia, el camino del saber, la aventura de la exploración, la mirada del otro, lo eterno, el papel de la Pachamama, la impronta de la familia, la comunicación entre iguales, la pérdida de la inocencia, etc.
Azul, La consciencia cuántica, El otro infinito, Madre, La liturgia de las horas, Quiero ser marinero, Tierra, Poetiza primigenia, Mar de nubes, El sembrador de gloria, Verbo, Cuando los duendes sueñan, Sembrando caminos de azahar, Bella potra gozosa y El horizonte del cielo, son los títulos que componen el eje vertebrador de la presente obra. Dentro de ellos se abren, como pétalos, una serie de ramificaciones que tematizan sus alas y centran el tiro en un sentimiento o en un espacio narrativo de pausa para el café. El autor se detiene en el minimalismo cotidiano, pero no desdeña la magnificencia de lo intangible que se cuela, incluso, en la mortalidad insignificante de cada ser humano. Este, en su eterna búsqueda, da palos de ciego y cabezazos contra la pared en ocasiones, pero descubre también que, en otras, hay momentos de revelación que siembran la conciencia de nuevas habilidades y perspectivas.
El autor, a lo largo de los más de cien poemas propuestos, desglosa dedicatorias, en algunos de ellos, que van desde lo íntimo y personal, al homenaje a grande clásicos de las letras y la literatura. Todos ellos se han ganado un lugar en el respeto y el recuerdo del poeta. Destaca también, una métrica y un lenguaje medido, engalanado, repujado con el cincel del artesano que no desfallece en buscar la palabra exacta para armar su proyecto artístico. Ulises Febles mima el lenguaje, lo enarbola para su propósito y lo conjuga siempre al servicio de la música poética y del sentimiento de la proyección inasible que persigue.
La portada del libro, vitalista, cromática y contemplativa, nos recuerda al paisaje de vivas témperas oníricas de la película Más allá de los sueños (Vicent Ward, 1998) o al árbol que representa la aceptación al cambio y el traspaso de la puerta final de partida en Lovely Bones (Peter Jackson, 2010). El árbol como metáfora del paso del tiempo, de la imagen de sus cuatro tapices, del orden del eterno retorno y del pecado que encierra en su interior. Este lienzo, de entrada a la obra, define muy bien lo que nos encontraremos en su interior: una panoplia de espiritualidad, que comparte líneas sagradas con trazas terrenales, recorriendo todo el horizonte conocido en un viaje de ida y vuelta a la caza de los mejores trofeos del mundo de las ideas. Tanto por la forma como por el fondo se puede englobar la presente obra dentro de la poesía clásica en la que la medida, el ritmo, la hondura sentimental y la trascendencia son perseguidas sin descanso por el poeta. Y, además, cuando entra en juego el tema amatorio, este es tratado con la elegancia y la finura de tiempos pretéritos. Por tanto, se aleja, en el estilo, de la poesía contemporánea, mucho más explícita, ardorosa, apasionada por momentos y nihilista en otras. El despecho y las ansias de los amantes se han instalado en la nueva poética. Al contrario, aquí Luis Febles huye de momentos melodramáticos y se centra en la serenidad de aquello que no sigue la moda pasajera sino que la rebasa.
Preguntas sin respuesta en el eterno coloquio entre lo divino y lo humano. El poeta estratifica sus inquietudes a lo largo de estas páginas que están llamadas a dejar su huella en un espacio de eones, idas y venidas, y efímero paso por este piélago de lágrimas.

FEROX: SERÁS LEYENDA – OLIVIA STERLING – EDICIONES B, 2019.
TÍTULO: FEROX: SERÁS LEYENDA.
AUTORA: OLIVIA STERLING
TWITTER – WEB – YOUTUBE – FACEBOOK – INSTAGRAM
EDITORIAL: EDICIONES B, 2019 – WEB
PÁGINAS: 440.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS –
Un viaje lleno de aventuras y descubrimientos, en el que la joven salvaje que apenas sabía nada del mundo se convirtió en leyenda. «No hay más que ver el fuego de esos ojos: esta niña tiene el corazón de una fiera salvaje.» En los albores del año 1000, mientras media humanidad vive entre el hambre y la miseria, la otra media aguarda con temor la llegada del fin del mundo. La joven Micaela y su padre han pasado la vida aislados en el claro de un bosque, escondiéndose de los asesinos que la buscan. La curiosa e indómita niña crece sin conocer nada de lo que ocurre más allá de su bosque. Una mañana se hacen realidad sus temores: en el claro se presenta un hombre tuerto que viene a llevársela, y ella se ve obligada a huir. Inicia así un viaje lleno de peligros por un medievo sometido a la ley del más fuerte, que la conducirá a encontrar el miedo, la traición y la muerte, pero también el amor. Su destino: descubrir la verdad sobre su origen; una verdad que custodia una mítica comunidad de mujeres libres que sobreviven ocultas en un lugar secreto: la Playa de los Hombres de Piedra.
– AUTORA –

Olivia Sterling (Darjeeling, 1980), de padre inglés y madre española, pasó su infancia y adolescencia en distintos lugares del mundo. Tiene estudios de Filosofía, Historia y Antropología. Hace dos años decidió retirarse a escribir a una casa cerca de un acantilado sobre el Atlántico. Allí creó Ferox.
– GUSTARÁ
A los que disfrutan de las novelas de espadas, bosques de leyenda, parajes extraños y singladuras a caballo medievales. A los que no asusta el lenguaje directo y descarnado. A quienes aprecian las situaciones de extrema violencia en consonancia, o no, con su posible coherencia narrativa.
– NO GUSTARÁ
A aquellos que buscan mayor protagonismo de personajes reales en una novela de tintes históricos. A los que prefieren mayor proximidad entre fantasía y verosimilitud. Los que esperan, en cualquier situación, la profundidad psicológica de todos los personajes.
– LA FRASE 
«Tomó un raído pedazo de tela y lo extendió en el suelo de la choza. Encima colocó una muda de ropa, la única que tenía; otra para su padre; los cuchillos, la vieja espada rota. Dentro de otra tela metió un odre con agua y la comida que halló en la casa: dos pedazos de pan duro y unas tiras secas de venado. Hizo un hatillo con todo y se lo cargó a la espalda. Al mirarse le oprimió el pecho un sentimiento de desolación: estas eran sus únicas posesiones. No contaba ni con unas botas para enfrentarse al mundo; habría de recorrerlo descalza».
– RESEÑA
La novela, de la que nos ocupamos hoy, nos sitúa a comienzos del segundo cuarto del siglo XI, el llamado siglo de las cruzadas, en pleno apogeo de los reinos de taifas en la península ibérica. Un periodo oscuro y turbulento, pero no más que otros muchos que la humanidad ha padecido. Invasiones, guerras, hambrunas, epidemias y catástrofes mantienen en vilo permanente a las clases más bajas y desfavorecidas de la población, sin hacer muchos distingos entre su ubicación geográfica y su religión. La incultura, la indefensión ante los poderosos, el servilismo y el hambre, conducen a la plebe, con frecuencia, en ocasiones con obligación, al fanatismo religioso. Otras veces, a la superstición pagana y a la brujería. En innumerables casos a la crueldad más abyecta con sus semejantes.
Olivia Sterling nos cuenta la historia de Ferox, una joven intrépida, que puede responder a una variada panoplia de nombres o apodos, que o bien le pertenecen por derecho, o le son adjudicados caprichosamente por sus usos y costumbres, su indumentaria o su armamento. Pueden ser cariñosos u ofensivos según los casos, pero, la mayoría, encierran una parte de verdad. Es de suponer que Micaela, como nombre real, le encaja sin nada que adjetivar, con adecuada precisión. Micaela es dramática y brutalmente obligada, a abandonar el reducido territorio, donde su padre la mantuvo a resguardo de ominosos peligros. La joven emprende un viaje hacia su pasado, en el que espera hallar la razón de su existencia y el añorado origen de su vida. A lo largo de su incierto periplo irá encontrando, o será encontrada, por un extenso catálogo de personajes cuyos instintos, acciones y comportamientos no difieren de los de algunos animales o, cuando lo hacen, quedan mal parados en la comparativa.
La novela, orientada con claridad a la acción trepidante y el entretenimiento, contiene jugosas y entrelazadas reflexiones sobre la condición femenina que, salvando las distancias, serían extrapolables a la actualidad y, con probabilidad, a un horizonte futuro durante un periodo indeterminado. Las localizaciones históricas “geográfico-temporales” y los acontecimientos “bélico-políticos” se tratan con la profundidad justa para que el lector no pierda la perspectiva general del ambiente en que se van moviendo la protagonista y el resto de actores. Da la impresión de que Olivia Sterling no trata de que el lector se sumerja en una época apasionante y multifacética sino de que no quite ojo a las aventuras y desventuras de Micaela. Especialmente, cuando algunos personajes sorprenden por sus peculiares comportamientos que los hacen pasar del lado “oscuro” al lado “luminoso” y viceversa, sin reposados argumentos que (en opinión de algún mafioso de película) “alteran el orden natural de las cosas”. La autora podría haber construido Ferox en el binomio absoluto de “espada y brujería” salvando así algunas circunstancias que solo la “brujería pura” podría hacer más convincentes, más allá de toda la fantasía y licencias literarias que con sueños, desmayos y reflexiones “premortem” se incluyen en la obra.
Lamentablemente para el prestigio de los cristianos “viejos” algunos de estos pueden ser escoria, zafios, criminales y groseros. Aunque también un apuesto capitán árabe que, según “crónicas y leyendas” literarias (propias de Las mil y una noches) podría ser ceremonioso y elegante, aunque taimado además de cruel y ejecutar con limpieza una decapitación. Aunque, tal vez, nunca debería presentarse como un vulgar hortera maltratador. En Ferox se nos presenta todo un viaje iniciático donde la protagonista, a la manera del juego de la Oca, deberá salvar innumerables obstáculos que pondrán en constante peligro su integridad y su vida. El lector deberá acompañar a Micaela más allá de cuatrocientas páginas, para saber si la osada joven alcanza su objetivo final y si el resultado ha merecido la pena para ella y sus acompañantes.
A CINCO LUNAS DE LA TIERRA – RAÚL DE LA FLOR – AUTOPUBLICADO, 2019
TÍTULO: A CINCO LUNAS DE LA TIERRA.
AUTOR: RAÚL DE LA FLOR.
FACEBOOK – WEB – TWITTER
EDITORIAL: AUTOPUBLICADO, 2019
PÁGINAS: 273.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS –
En una Tierra asolada, hostil, convertida en un desierto, Sendero, un habitante proveniente de un singular valle, donde la tierra aún se nutre de agua y la gente acata los dictados de la muy estricta Costumbre, es encontrado inconsciente, malherido y empuñando un cuchillo por una tribu de nómadas en un lugar recóndito que solo ellos creen conocer; a su lado yace muerto uno de los nómadas. Sendero se sabe inocente, incapaz de cometer semejante crimen, aunque su memoria está rota y le cuesta poner sus recuerdos en orden. En los días que siguen deberá contar a la tribu su historia y convencerlos de su inocencia; pero tendrá que hacerlo caminando a su lado, porque los nómadas necesitan continuar su travesía a través del desierto en busca de agua: esta es la única manera que tienen para sobrevivir en este mundo árido. Al final estos decidirán qué hacer con él: la libertad si es encontrado inocente, la muerte si es culpable. Gracias a su singular don para narrar historias y a la ayuda de un extracto de cactus que lleva consigo, Sendero es capaz de transportar a los miembros de la tribu al Valle y a los lugares que se ha ido encontrando en su caminar. A lo largo de los días se van estableciendo lazos de amistad con los miembros de la tribu, va apareciendo el respeto, la complicidad, el amor… Poco a poco se enteran del propósito de su viaje: informar a los habitantes de la Tierra de la inminente llegada de los hombres que un día se fueron huyendo de la desolación y de su intención de convertirse en sus dueños otra vez; Sendero además trae algo prohibido por la Costumbre para enseñarles: la escritura. Pero la mente de Sendero sigue rota, y al mismo tiempo se siente más humano que nunca, con emociones nunca antes sentidas; algo se está despertando en su interior…
– AUTOR –

Soy Raúl de la Flor, estudié química y llevo 18 años trabajando en neurociencia. Los artículos de esta página son el resultado de 20 años escribiendo artículos de divulgación científica. También hay cuentos de ficción y acabo de finalizar la novela A cinco lunas de la Tierra. Os ofrezco lo poco que tengo. Sentíos libres de hurgar, comentar y preguntar cuanto queráis.
De chacun selon ses moyens, à chacun selon ses besoins (Louis Blanc).
– GUSTARÁ
A los seguidores incondicionales de la ciencia ficción. También gustará a los amantes de las novelas de aventuras que requieren para su lectura algo más que una siesta o una mañana en la hamaca de la piscina. A quienes disfrutan analizando y diseccionando actitudes y comportamientos no lineales de los personajes. A los que gustan de relatos con momentos intensos, alternados con otros más reposados.
– NO GUSTARÁ
A los que consideran la ciencia ficción un género menor, solo merecedor de las páginas de un tebeo o cómic. A los puristas de las más completas y minuciosas descripciones de paisajes, métodos, procedimientos y vestuario de los personajes. A aquellos que requieren de constantes resplandores de fuego griego (o fuego valyrio, según la época) con estruendosas explosiones y destrozos, materiales y humanos, en cada página de una novela de acción.
– LA FRASE 
“La Costumbre”, lo interrumpió el Viejo con desdén, “solo a quien acata la Costumbre se le permite vivir dentro del Valle. Salir fuera del Valle es morir. La única manera de seguir vivo es acatando la Costumbre”, concluyó el Viejo con una mueca. “En principio, parece un situación sin salida”. Y lo miró con picardía. “Pero de todas las situaciones se puede salir…”
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: A cinco lunas de la Tierra, de Raúl de la Flor. Una novela de ciencia ficción que, a los ojos de los autores de “El Retorno de los Brujos” (L. Pauwels y J. Bergier – 1960), podría encajar perfectamente en el realismo-fantástico. En puridad, se trata del relato de un viaje que encierra muchos viajes. Viajes terrestres y espaciales; viajes temporales e imaginarios; viajes al centro de los sentimientos; retazos de casi todos los viajes que nos legó Eduardo Punset, especialmente en el “Viaje al Poder de la mente” de 2010; viajes iniciáticos y viajes inexorables. Viajes casi infinitos o, al menos, difícilmente cuantificables. Asimilar, metáfora en mano, esta obra a una cebolla, o calificarla de poliédrica, sería un tanto manido y, con probabilidad, carente de exactitud, aunque cualquier otro símil puede que también lo fuese. De todas formas nos viene a la mente la figura de una granada (punica granatum) partida en dos, que deja a la vista sus bermellones y brillantes pepitas. Asociamos la novela a esta fruta tanto por su aspecto, como por sus propiedades y la tremenda carga simbólica que tiene para todos los pueblos y religiones. En cada semilla un recuerdo, una narración o un pensamiento para compensar los vacíos mentales del Caminante.
El autor nos ofrece un relato que, por su prosa, pareciera al alcance de todos (y todos pueden leerlo sin mayor dificultad), pero su verdadero alcance va más allá. El matiz y, a veces, la esencia del mensaje se encuentra en el estrato, capa o “pepita” en que el lector decida, y pueda, situarse. “A cinco lunas de la Tierra” permite distintas aproximaciones que irían desde un mero entretenimiento “aventurero” hasta una profunda reflexión humanística y filosófica. Raúl de la Flor sabrá hasta dónde ha llegado su intención al escribirla y cada uno de sus lectores percibirá el particular estadio a que han sido conducidos por el autor, o por ellos mismos. De lo que no cabe duda es que el juego es para dos.
Todo en la novela es susceptible de un engarce prolongado que puede hacer rememorar al lector desde los mundos de las Crónicas Marcianas de Ray Bradbury en 1950, hasta el Planeta de los Simios que nos regaló, en 1963, Pierre Boulle (también autor de El puente sobre el río Kwai en 1952). Pero la aguja imantada de la brújula del caminante nos señalará otras múltiples direcciones, insertas en la obra de Raúl de la Flor, que podrían conducirnos hasta Herman Hesse y su Lobo Estepario o incluso hasta Platón con su Diálogo Teeteto o De la ciencia. No en vano los conceptos de “transmisión del conocimiento” son discutidos y discutibles. ¿Cuándo se enseña a un hombre a pescar, realmente se le está alimentando? ¿Cuándo se imparte el método braille a un invidente, se le transmite el conocimiento de lo que después llegará (o podría llegar) a conocer por ese medio? ¿El propio lenguaje de signos, ausente de otra información, es en sí mismo conocimiento transmitido? Como ya se ha dicho con anterioridad, el autor salpica su novela con comentarios o reflexiones de sus personajes, especialmente del Viajero, que el lector puede modular a su gusto. “Hay otros mundos, pero están en este” según el poeta comunista francés Paul Éluard, marido de Gala, que se anticipó 15 años a Dalí en esa función. Esa divulgadísima frase podría haberse referido a aquellos que podemos encontrar implantados en el cerebro y en las realidades del Viajero.
Sendero, el Viajero, hace honor a su nombre desde antes de partir de su valle original hasta más allá del ansiado Oasis. La Costumbre, como a todos sus convecinos, lo mantiene sujeto y atenazado, pero su espíritu tiende al vuelo y a la rebeldía de los indomables, aunque necesitará el poderoso impulso de dos férreos personajes como el Viejo y el Ciego. Su encuentro con los nómadas, confuso e inesperado, lo pondrá en una peligrosa e inestable situación que deberá solventar con la habilidad de Sherezade, la bellísima contadora de historias y esposa del sultán Shariar, que nos deleitó en sus mil y una noches. Sendero tendrá a su favor la ayuda del extracto de cactus y del vino que, a falta de un origen conocido imaginamos que podría ser tanto de la vid como, incluso, del fruto de la granada. En contra, se enfrentará a la espontaneidad e insolencia de la infancia, personificada en el niño Nagüel, que, aunque controlado, podría en cualquier momento proclamar aquello de que “el emperador va desnudo” y, si ese mensaje cuajara entre los más escépticos de los caminantes, la situación sería insostenible y probablemente letal. Difícil, duro y apasionante el largo “navegar” de Sendero influido, apoyado o vigilado por personajes, vivos o difuntos, tan rotundos y característicos como sus propios nombres: Barbarroja; Luna; Gatonegro; Río; Loba; Caradeplata o Mira, por citar algunos. Siempre bajo el omnipresente símbolo inscrito en un colgante, que recuerda, vaga y sospechosamente, al infinito. Quizás las narraciones que lo mantienen vivo procedan de “recuerdos del futuro” que, al estilo del escritor Erich von Däniken, hablan de una Tierra agonizante y abandonada, pero no olvidada a condición de que esté regenerada para el regreso de sus dioses y señores.
El viajero compartirá sueños, alimentación “bidireccional”, peligros, sentimientos y reflexiones con toda la tribu nómada en un interminable viaje iniciático que, a manera de Juego de la Oca, pondrá en riesgo su vida en numerosas ocasiones. El premio, si llega a obtenerlo, será el cumplimiento de una misión trascendental que situará a la humanidad conocida, y amada por el caminante, en un nuevo tablero.

SPIN NULO – RUBÉN Y JUAN VICENTE AZORÍN – PENGUIN RANDOM HOUSE, 2020.
TÍTULO: SPIN NULO.
AUTORES: RUBÉN Y JUAN VICENTE AZORÍN.
WEB – INSTAGRAM – FACEBOOK – TWITTER
EDITORIAL: PENGUIN RANDOM HOUSE, 2020 – WEB
PÁGINAS: 285.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS –
¿Puede un instante abarcar varios universos? CERN, Ginebra, 2021. En el acelerador de partículas más grande del mundo, el excéntrico Herman Hahn lidera un experimento que podría cambiar nuestra concepción del universo. Tras varios meses sin encontrar resultados, deberá coordinar un equipo de científicos de primer nivel entre los que se encuentra el joven Ian Blom, un físico brillante que abandona París, sin su novia Corina, para incorporarse al proyecto.
¿Pueden convivir varias realidades a la vez? Bajo una gran presión mediática y el escrutinio de la comunidad científica, Ian y Herman pronto se dan cuenta de que no son los únicos que tienen acceso al acelerador. Alguien está saboteando el experimento, y el equipo tendrá que enfrentarse a unas conclusiones que la ciencia puede explicar pero la lógica no. La cuenta atrás, o adelante, ha empezado.
¿Puede el amor comunicarse a otra dimensión? Si te gustan las películas de Christopher Nolan y las novelas de Dan Brown, no puedes perderte este trepidante thriller que desafía las leyes del tiempo y del espacio.
– AUTORES –

RUBÉN AZORÍN es licenciado en Económicas y diplomado en Ingeniería Técnica Informática. Es el menor de cuatro hermanos y le apasiona el cine y la lectura desde niño. Impulsivo y lleno de ideas, es socio fundador del holding Grupo Nexus, empresa matriz de Virtual Zone (Desarrollo dedicada al desarrollo de experiencias en realidad virtual y establecimientos de la cadena http://www.virtualzone.es), Nexus Game Studios y Nexus Consultores. Todas ellas son empresas tecnológicas e innovadoras dedicadas consagradas a la investigación e implantación de negocios punteros. Con la colaboración de su hermano Juan Vicente, ha autopublicado con notable éxito cinco libros online: Luna Apogeo, Luna Nuevo Mundo, Cosmódromo I, La Torre de Tesla y Cosmódromo II: Elster.
JUAN VICENTE AZORÍN creó diversos proyectos tecnológicos previos a internet y continúa gestionando y dirigiendo entornos TI. Intimista y exigente, ha llevado sus esculturas en piedra a exposiciones nacionales e internacionales. Es coautor La Torre de Tesla y de la presente novela.
– GUSTARÁ
A los seguidores de la ciencia ficción. A los aficionados a la novela de intriga y misterio en escenarios distintos de caserones y callejuelas. A aquellos que periódica y recurrentemente, se hacen las eternas preguntas sobre qué y quiénes somos, de dónde venimos y todas las que arrastran estas reflexiones. A quienes buscan coherencia y solidez narrativa entre lo real y lo fantástico que haga indistinguible la frontera. A los que aprecian y reconocen la divulgación científica, de cualquier nivel, especialidad y en cualquier soporte.
– NO GUSTARÁ
A los aficionados a la acción trepidante y sobresaltada. En el otro extremo tampoco gustará a quienes prefieren entornos barrocos y recargados, con descripciones excesivamente prolijas de escenarios y minuciosas descripciones psicológicas de los personajes. Tampoco gustará a quienes, pensando en la caja de Pandora, se sienten intimidados por las consecuencias posibles de malas praxis en los laboratorios de investigación.
– LA FRASE 
“También está la teoría de Latham Boyle, Kieraman Finn y Neil Turok, del Instituto Perimeter de Física Teórica de Canadá, según la cual del big bang no solo surgió el universo que conocemos, sino también otro que se expande hacia atrás en el tiempo. Un antiuniverso que sería como la imagen refleja del nuestro y en el que todo sucedería al revés. Sabes tan bien como yo que la idea no es descabellada”.
– RESEÑA
Entre los años 1963 y 1974 el gran Luis Miratvilles, en su faceta de divulgador científico, asombraba e ilustraba a los espectadores de la televisión española, en blanco y negro, con programas como “Misterios al descubierto”, «Visado para el futuro”, “Las fronteras de la ciencia” y otros tantos. En alguno de ellos intentaba explicar las tres dimensiones conocidas, más el tiempo como cuarta dimensión y probablemente la especulación sobre una quinta. La memoria, a veces flaca, nos hace evocar a un ser aprisionado en el “mundo plano” con el que Miratvilles ejemplificó la primera dimensión. Nos mostró así otra versión del ejemplo de los barcos y el canal que nos ofrecen Rubén y Juan Vicente Azorín, en su Spin nulo, sobre el mismo tema. Por entonces el CERN, fundado en 1952, era totalmente desconocido para el gran público ya que su primer gran éxito y comienzo de su popularidad, no se produjo hasta 1984 cuando Carlo Rubbia y Simón van der Meer alcanzaron el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de los bosones W y Z. El bosón de Peter Ware Higgs “la partícula de Dios” se anunciaría en 1992. Desde ese descubrimiento se han producido allí otros muchos avances científicos y técnicos que han repercutido efectiva e intensamente en la vida cotidiana de millones de ciudadanos, como la invención de la World Wide Web, por los científicos Tim Berners-Lee y Robert Cailliau en 1990, o la puesta en funcionamiento del Gran Colisionador de Hadrones LCH (Large Hadron Collider) en 2008. Con estos hitos el CERN se coló definitivamente en los hogares de casi todo el mundo.
La Organización Europea para la Investigación Nuclear, con sede en Suiza y muy próxima a Francia, más conocida como CERN, es el escenario geográfico central de la novela que nos ocupa. Es un centro financiado y codirigido por 22 países y el complejo más grande del mundo destinado a este fin. Simbólicamente la deidad Shiva lo vigila. Allí trabajará en un cargo de relevancia y responsabilidad el joven Ian Blom, junto a técnicos de distintas disciplinas como Carlo Baressi o el informático Javier Gil, y se relacionará con directivos como Alex Hoomsey, Larry Waas o Ron Turner. Rendirá cuentas ante el coordinador y máximo responsable de los experimentos en el LCH, el eminente, carismático y peculiar Dr. Herman Hahn, que se juega junto con su prestigio, la puesta en marcha de un proyecto aún más ambicioso. Con estos mimbres profesionales de Ian, y otros más personales, junto a su novia Corina H. Wells, (apellido que a todos nos trae grandes recuerdos) los autores Rubén y Juan Vicente Azorín ponen a nuestra disposición Spin nulo. Inciso para recordar una obra que bebe de las mismas inquietudes y que tuvo una serie televisiva posterior, basada en la misma, pero que no plasmaba el mismo nivel, originalidad ni calidad de la primera. Hablamos de Flashforward (Recuerdos del futuro, 1999) de Robert J. Sawyer. La serie fue cancelada en su primera temporada (2009). Podemos también apuntar al superhéroe Flash o al doctor Strange que más allá de sus actos heroicos, reflexionan, sobre la física y el continuo espacio/tiempo. También la amenaza de la antimateria se cierne en Ángeles y demonios (Dan Brown, 2000).
Imposible no recordar que “Dios no juega a los dados con el universo”. La célebre frase de Albert Einstein que, sacada o no de contexto, es suficientemente reveladora sobre lo que el sabio pensaba acerca de lo que es posible y lo que no. Parece que “el Dios” a que se refería Einstein era de naturaleza filosófica y diferente al Dios de las religiones monoteístas pero, en cualquier caso, esa afirmación nos hace preguntarnos ¿En nombre de la Ciencia podría estarse jugando a los dados con el Universo? Spin nulo, de narrativa ágil y amena, es una novela de ciencia ficción, realismo fantástico, realidad verosímil o fantasía delirante, que nos propone una o muchas, o todas, las posibilidades a donde puede conducirnos la investigación científica de la física más avanzada. La pregunta de San Agustín, sobre el sentido del tiempo, se hace eterna si es que lo eterno tiene sentido. Cuando seguimos las actividades y vivencias de Ian Blom, el joven y brillante protagonista, nos damos cuenta de que Rubén y Juan Vicente Azorín nos conducen, con singular pericia, por los vericuetos científico-técnicos del CERN, de forma tal que hasta el más recalcitrante lector que declare “ser de letras” puede sentirse atrapado por la narración; además de sentirse cómodo, casi como un físico experimentado, con el devenir de los acontecimientos. El inteligente recurso de poner frente a las cámaras de televisión al Dr. Herman Hahn, sometiéndose a una intensa entrevista en el programa “Ciencia y Vida”, con el fin de mantener estable la financiación necesaria para sus proyectos, consigue hacer llegar al lector profano, de forma sencilla, creíble y verosímil, todo el bagaje terminológico necesario para seguir la novela sin requerir ayuda externa.
De todas formas estamos seguros de que, incitados por la narración y por simple “divertimento”, algunos lectores profundizarán más en el tema. Los que se quedaron en la mecánica cuántica y en la teoría de la relatividad (luciendo en su camiseta E=mc2) u oyeron hablar (de lejos) sobre la teoría de cuerdas, verán que “ya andamos” por las supercuerdas, la supersimetría y la supergravedad. También que aquellos novísimos cuarks, incluso los garbosos bosones, dejaron sitio para que también luzcan el valor de sus spines una legión de fermiones, leptones o gluones. A tres bandas, entre el trabajo rigurosamente científico, la investigación de misterios cuasi policíacos y la filosofía existencial, los personajes de Spin nulo se mueven en direcciones y dimensiones que resultarán magnéticas y atractivas para el lector (ni siquiera falta un enigmático profesor Hide). Se nos recuerda la también famosa frase de Carl Sagan “somos polvo de estrellas” y así, mientras seguimos la trama, observamos a los personajes al albur de la materia y la energía clara u oscura, compuestos y activados por elementos de imposible comprensión. Los miramos, y nos miramos, en un espejo cóncavo-convexo donde, según dicen, hace 13.800 millones de años se produjo “el Big Bang” (tal vez otro big bang de una serie infinita) que, en las primeras trillonésimas de segundo, hizo de una partícula subatómica la inabarcable generatriz del universo actualmente conocido y también del desconocido.
Al lector se le ofrece la opción del mero entretenimiento de las novelas policíacas, de intriga y misterio tradicionales, donde los autores incluyen alguna escena erótica de elegante tratamiento, o puede optar por un análisis y reflexión de mayor profundidad filosófica o científica. Cualquiera que sea su elección vaticinamos que no quedará defraudado.
- ← Anterior
- 1
- …
- 14
- 15
- 16
- …
- 48
- Siguiente →















