Cuando al espía Marcos Ambrosio le asignan la investigación del supuesto asesinato de un niño, el sangriento estado del cadáver y la aparición de un papel encriptado destaparán un proyecto secreto que podría cambiar los cimientos de la comprensión humana. Mientras tanto, Berlín y Bonn movilizan a sus mejores efectivos para dar con el paradero de un militar que, según se rumorea, tiene en su poder unos documentos clasificados que describen el experimento nazi de una extraña campana con poderes sobrenaturales. En la ciudad de Padua, en Italia, una profesora universitaria, uno de sus mejores amigos y el hijo de este, se verán envueltos en la trama para convertirse en objetivos claves de todas las facciones. Sumérgete en esta novela negra ambientada en el año 1960, en la que la tensión, los giros inesperados y las traiciones bailarán ante la delgada línea entre lo esotérico y lo real. Descubre la respuesta a un enigma que hoy en día sigue sin respuesta: el secreto de la vida.
– AUTOR –
Vivió su adolescencia en Tánger, donde se aficionó al ciclismo en ruta, así como a los juegos de rol. Empezó también a descubrir el fantástico mundo de los libros, leyendo desde literatura clásica hasta novelas de aventuras. Paul Bowles, Ernest Hemingway, Dostoyevski, Gabriel García Márquez y Julio Verne fueron de los primeros que le enseñaron la magia de las letras.
Ya acabado el instituto, siguió sus estudios de informática en Málaga, donde reside actualmente. El auge de la tecnología durante estos años fue de la mano a su curiosidad, y su afán de poder crear le llevó a prosperar en su oficio. Creó una plataforma de autopublicación de relatos cortos, donde él mismo contribuyó con varias creaciones. Más adelante tuvo la enorme suerte de formar una familia, de la que se siente tremendamente enamorado a cada día que pasa.
Comenzó su andadura en la escritura, de forma más profesional, en el año 2015, publicando su primera novela de la saga Crónicas de Ampiria en el 2016. Como amante de los juegos de rol e historias de fantasía, ese género es su favorito. Publica «Crónicas de Ampiria: El camafeo de Guerón» y «Crónicas de Ampiria: La forja de los titanes», la segunda parte de la saga, en el 2016, ambos con su primera edición. Luego se volcó en escribir una novela negra con tintes esotéricos ambientada en los años 60, «El códice Voynich», que pasa a publicar en el 2017, para dar paso a la tercera parte de «Crónicas de Ampiria: El pacto de los dragones» a mediados del año 2018.
– GUSTARÁ
A todos aquellos lectores de novela de ficción histórica con poso de suspense cinematográfico. La presente novela es un buen ejemplo de una construcción fiel al entorno pero con libertad de formas y de contenido narrativo. Un thriller ágil, camaleónico y sorpresivo.
– NO GUSTARÁ
A aquellos que no casen con las aspiraciones paranormales y sobrenaturales en sus lecturas o a aquellos que no les encaje la mezcla entre la novela de ambientación histórica junto con otros géneros más contemporáneos. Tampoco será de la predilección de aquellos que prefieren lecturas más complejas, profundas y barrocas en sus descripciones y personajes.
– LA FRASE
«… El nombre en clave es Die Glocke, haciendo referencia a que el artefacto tiene forma de campana. Está hecha de un metal extraño parecido al acero pero más oscuro, templado al tacto y muy recio. La esvástica nazi está pintada en su superficie, dejando claro que es parte del legado de Hitler. Sus científicos están volcados en desentrañar las múltiples aplicaciones que posee en la distorsión del espacio y del tiempo a su alrededor…».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar, La campana del tiempo, del imaginativo y prolífico Iván Incerti Morales. Si en su anterior paseo por la historia nos enfrentábamos al hermético manuscrito Voynich y a su laberíntico e intrincado contenido, esta vez lo haremos con otro artilugio que se balancea entre la realidad y la ficción: La campana del tiempo. Quien la encuentre, controle su funcionamiento y la mantenga en su poder, tendrá un poder casi omnímodo. Y esto en una Europa que todavía se sacude las cenizas de la II G.M. donde la tensión de los dos ejes protagonistas inicia su particular guerra fría. Con una Alemania dividida entre el comunismo y el capitalismo se mueve este thriller con trazas de maestros del género como Frederick Forsyth, Robert Harris, Morris West, Ken Follett o del más ligero y cinematográfico Dan Brown. No se nos debe olvidar nunca que uno de los pilares fundamentales de la literatura, más allá del puramente pedagógico y cultural es el de la creación de mundos de ensueño de un lado y, del otro, del divertimento bajo la herramienta de la tensión narrativa. No todas las respuestas están en la Ópera. La Zarzuela siempre ha tenido el honor de ser catalogada como género menor, cuando lo que realmente reivindica es el acercamiento de la cultura popular a todos los estratos sociales. Pero, y es una lástima, los sectores más academistas siempre defenderán sus eruditas élites para impedir que autores de demostrable valía pero, etiquetados como «populares», lleguen a las más altas cotas de reconocimiento (sí de público, pero no de crítica. Premio Nobel incluido). Por eso, La campana del tiempo es una maravillosa Zarzuela de herramientas reivindicativas de las aventura con sabores clásicos de postguerra. Que pasan por El tercer hombre de Carol Reed, (1949), La vida de los otros de Florian Henckel, (2006) o El puente de los espías de Steven Spielberg, (2015).
Mientras el mundo contenía la respiración, los engranajes de las cloacas del poder seguían su imparable camino, ya sin el supuesto Reich que duraría 1000 años, pero con otros muchos tejemanejes igual o más complejos. Aunque no fuera hasta el 13 de agosto de 1961 cuando el Muro de Berlín se estableció definitivamente, ya desde años anteriores las diferencias eran notables entre rusos y occidentales. La enorme carestía y el paro de la zona soviética abocó a la emigración de miles de ciudadanos hacia la parte de la Alemania occidental. Este flujo migratorio desde la RDA hacia la RFA tuvo una incidencia notable en imagen internacional y en la ausencia de mano de obra cualificada en la Alemania soviética. Así las cosas, los rusos optaron por levantar el telón de acero de la vergüenza que separó a familias enteras de la noche a la mañana. Posteriormente, muchos murieron intentando atravesarlo aunque día a día sus fortificaciones fuesen cada vez más intrincadas y mortíferas. Fue el 9 de noviembre de 1989 cuando, finalmente, cayó el Muro de Berlín dejando paso a la ansiada reunificación. Ahora, en La campana del tiempo, podemos observar, de manera muy tangible, ese momento gris de postguerra en un juego que no solo recorre sus respectivas capitales germánicas (Bonn y Berlín), sino que se amplía a Italia, Francia, España… Tiempos convulsos para una increíble aventura de suspense con tintes sobrenaturales.
Ya en la recién destruida Alemania nazi existía un interés directo y vital acerca de todo los relacionado con las fuerzas sobrenaturales (algo que ha llegado popularmente a la sociedad actual con el Arca de la Alianza y el Santo Grial en la saga de las películas de Indiana Jones o en el videojuego de Lucasarts «Indiana Jones and the fate of Atlantis«. En todas ellas quedaba de manifiesto el interés del nazismo por el ocultismo y las fuerzas paranormales). En el plano histórico será la Sociedad Thule fundada en 1918 y, aparentemente disuelta en 1930 pero, para muchos, con algunos de sus integrantes en el radar de la cúpula nazi, la que buscaría con ahínco cualquier artefacto que les pudiera beneficiar en el trascurso de la guerra. (Hay que recordar que el mismísimo Reichsführer de las Schutzstaffel, Heinrich Himmler estuvo en varios enclaves «de poder» en su visita a España. Entre ellos el Monasterio de Montserrat y el de El Escorial). Los thulistas creían en la teoría intraterrestre. La Sociedad Thule manifestaba que la raza aria procedía de un continente perdido, quizás de la Atlántida. Una organización que, aunque oficialmente fue creada para dar valor a las tradiciones alemanas, acabó convirtiéndose en un grupo de estudio de las ciencias ocultas con una finalidad clara: destruir el cristianismo e instaurar una nueva religión en Alemania. Iván Inverti Morales, con La campana del tiempo, recoge el testigo de toda esta especulación de la mejor tradición científico-experimental que caracterizó este período histórico en una novela de ritmo trepidante y personajes con carácter y oficio hispánico. Se darán cita, por tanto, la investigación criminal, el juego de espejos de espionaje y contraespionaje, las persecuciones, el ritmo más desenfrenado, los juegos de poder y de lealtades en la búsqueda contrarreloj de un poder inconmensurable. Atentos también a las pinceladas de ucronía al estilo El hombre en el castillo de Philip K. Dick (Premio Hugo, 1963).
Y, por supuesto, sin desvelar nada esencial del argumento, AVISAMOS de que cuando la campana cobre vida seremos testigos de cómo de poética puede ser la linealidad de los acontecimientos históricos y, realmente, para qué sirve un poder tan colosal. El tañido de esta campana intemporal cruzará la vida de muchos de los personajes que deambulan por este apasionante relato. ¿Realidad?, ¿ficción?… Lean.
Un postre extravagante, para gourmets curiosos, para bibliófagos devoradores de rarezas. 4 historias construidas con la técnica del pastiche, la parodia, el juego metalingüístico, con un toque surrealista, cargado de humor irónico y desmitificador.
Bibliófago: un cómic en bucle infinito, una pequeña historia de misterio, un juego de referencias literarias. Bola de nieve: a partir de una cita del escritor Paul Auster, un cómic sobre la realidad y la ficción, sobre literatura y ¿religión? ¿Qué tiene Bukowski en la cabeza?: parodia/homenaje a Charles Bukowski, siguiendo su particular estilo de escribir y sus temas obsesivos. Salinger vs Bradbury: descubre por qué J. D. Salinger odiaba el cine y Ray Bradbury amaba todos los medios narrativos. Un relato sobre el desamor y el resentimiento. Prólogos de Josep Maria Beà (Historias de Taberna Galáctica) y Manuel Barrero (Tebeosfera).
– AUTORES –
JUAN LUIS IGLESIAS:
Nací en Montehermoso, Cáceres, en 1973. Soy guionista y editor de cómics. Como guionista he publicado, en colaboración con distintos dibujantes, con las editoriales Drakul, Diábolo, Z84, Aleta, Dibbuks, Ediciones Canallas, Nowevolution, Bloke’s Terrible Tomb of Terror y Bibliófago Cómics. Y como editor y/o coordinador de contenidos he trabajado para las editoriales Drakul, Z84 y Nowevolution. He realizado también labores como crítico y participado en charlas y conferencias sobre tebeos: Salón del Cómic de Barcelona, Semana Negra de Gijón, Jornadas de Cómic y Manga de Leganés, Getafe Negro, Manchacómic Ciudad Real, Expocómic Madrid, Imaginamálaga, ESDIP-Escuela Superior de Dibujo Profesional de Madrid, Heroes Comic Con Madrid… Premio Imaginamálaga 2015 a la Mejor Revista Fanzine o Publicación Independiente. Nominado a los Premios Ignotus 2013 en la categoría de Mejor Tebeo.
SERGIO MARTÍN:
Diseñador gráfico y web desde el año 2008, gestiona su propio estudio de diseño desde 2014. Tras finalizar sus estudios, fue colorista de la miniserie The Resort para la editorial canadiense Icon Comics, colaborando también con varias ilustraciones, Posteriormente, se encargo del color de los primeros números de Parnaso de los Dioses para la editorial AGC cómic. Creador, junto a Pedro Belushi, de la serie de tiras cómicas 666 de Paraíso, parodia social protagonizada por un ángel y un demonio. Actualmente, compagina su trabajo de diseñador web con el de dibujante de historias cortas junto a guionistas como Roberto Corroto (Una mala racha), David Braña (Tre cuartas partes) o el propio Juan Luis Iglesias. Fruto de esta última colaboración nace Bibliófago y otros cómics sobre escritores.
– GUSTARÁ
A todos los que viven dentro de los libros y a los que huyen del presente como de la peste para imbuirse de un halo de protección frente a las dentelladas de la realidad. Gustará también a todos los amantes del cómic que adoran las rarezas y los sopapos que espabilan y dan que pensar. Una ensaladilla de metaliteratura y paroxismo paródico para buenos paladares.
– NO GUSTARÁ
A los lectores de cómics más generalistas. Aquellos que no lleguen a entender los guiños que encierra esta obra en su interior se les puede quedar un poco corta. No es una obra para eruditos, pero sí exige al lector que ponga algo de sí mismo para que la narración cobre todo su sentido interno.
– LA FRASE
«…pero explicaría en cierta medida el porqué, al escribir, tenemos una idea en mente y, al plasmarla en la hoja en blanco, va tomando derroteros que no planeamos… como si asumiera vida propia… como si la realidad alternativa del relato se impusiera, demostrando así su realidad, su verdad».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar Bibliófago y otros cómics sobre escritores. Un cómic de súperliteratos inadaptados que se encuentran en algún punto de la tabla de los agazapados percentiles de la narrativa moderna. ¿Quién vigila a estos «Watchtmen» de su hiriente pluma? Pues suponemos que los propios lectores. Para que el mensaje trascienda tiene que pasar por la canalización del propio lector que, en forma de amplificador, viraliza su contenido o lo aboca al cadalso. Los culpables de este manifiesto histriónico, anfetamínico y homenajeador son: Juan Luis Iglesias, a los mandos tipográficos y Sergio Martín, comandando el escuadrón de los pinceles.
Cuando el cuervo negro de Poe se coló por un ventanal para posarse en el busto de Palas Atenea e indicó al mundo que en la mente de todo lector habita el ruido de mil sables que guerrean por abrirse espacio entre la materia gris de la sabiduría y el conocimiento, la espita de la demencia quedó inaugurada. La delgada línea roja del empacho es muy fina. Al fin y al cabo los libros no están acompañados de la cartelería por imperativo legal en la industria tabacalera, «LEER PROVOCA GRAVES RIESGOS EN SU SALUD MENTAL», y a lo mejor deberían. Ya antes de que Alonso Quijano cambiara la vida contemplativa de un jubilado mileurista para convertirse en el azote de los entuertos de toda condición, Edgar Allan Poe ya avisaba: «Una vez, al filo de una lúgubre media noche, mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido, inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia, cabeceando, casi dormido, oyose de súbito un leve golpe, como si suavemente tocaran, tocaran a la puerta de mi cuarto. “Es —dije musitando— un visitante tocando quedo a la puerta de mi cuarto. Eso es todo, y nada más.” Locura o imaginación, pero siempre se cuela por medio un libro que absorbe la menguante sesera. Después fue Cervantes el que nos dejó para siempre el siguiente aldabonazo: «se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro de manera que vino a perder el juicio».
Aunque desde los sectores del coaching y el mindfulness se nos indica que hay que vivir el presente, ya que la carga del pasado solo mortifica y el futuro es un terreno baldío y embarrado, no han contado con la mente del lector bibliófago. Su mente vive en la añoranza y la nostalgia de las historias vividas y en el presente alternativo del que queda prendado. Normalmente los síntomas son leves: saltarse la parada de metro de destino, la impuntualidad en la llegada a cualquier compromiso, tener la casa sin barrer o el estómago sin llenar por aprovechar la sesión de aventuras literarias. Los casos más graves son los que se nos presentan en el presente relato ¿de ficción? Veremos una lucha contra la fagocitadora cultura de lo políticamente correcto que impera en el orden del día de los tiempos que nos han tocado vivir.
En el presente libro/cómic noir nos encontramos toneladas de centeno, crónicas marcianas, sed alcohólica que ruge en la garganta de una Underwood, humo de garito clandestino o existencialismo «austericida». El blanco y negro del mejor Garci nos asalta en cada página. El color está vedado para estas almas que pululan con enrabietado pulso narrativo a través de las páginas de este cautivador vehículo de transgresión y metaliteratura. Realidad o ficción, ¿dónde están los límites?, ¿el escritor escribe o es escrito? Comparsas de matrioskas, el hermetismo del manuscrito Voynich y sus floreadas ilustraciones alienígenas, una bola de nieve rosebudiana que pone en funcionamiento el ciclo del eterno retorno. Bibliófago juega al Show de Truman en el que sus personajes se plantean quién es su Dios y si son dueños de sus actos o si sus pasos siempre han estado determinados y mecidos por un destino escrito por un tercero. En este gran teatro de lo absurdo unos personajes que viajan hacia ninguna parte buscan a su Pirandello particular para que les insufle vida. Al fin y al cabo son Golems y monstruos de Frankenstein que exigen respuestas (como todo lector) del lugar que les corresponde habitar en este mar de lágrimas.
Ahora está muy de moda la serie televisiva Black mirror, pero algunos ya no se acuerdan de Más allá del límite, de Cuentos de la cripta o de Cuentos asombrosos. Aquí en tonos de los 50/60 y, en una cafetería nocturna que huele a América tejana y profunda, se produce una lucha de genios. Una batalla dialéctica que termina en tablas y un final digno de la mejor ciencia ficción de La invasión de los ladrones de cuerpos con un ventrílocuo que busca imponer su criterio de hater profesional. Y tomen aire para cuando entre en acción Bukowski como elefante en cacharrería. Y es que esta bestia de la naturaleza canibaliza todo lo que le rodea. Este mortífago chupa almas convierte lo que toca en una concatenación escatológica de difícil limpieza. Cuando un hombre no tiene nada que perder aparece su mensaje sin cortapisas ni tamices. Ahí culebrea Bukowski, golpeando y desacralizando los espacios en los que danza cual maldito, en espera (a portagayola) de la muerte con una copa en una mano y un cigarrillo en la otra. Somos testigos de una vuelta de tuerca muy al estilo Henry James. Los esputos sobre la tumba de Boris Vian nos alcanzarán a todos. Total, el nihilismo, como el infierno, no entiende ni de clases ni de condiciones ambientales.
Santa Mónica tuvo la paciencia de una santa que es lo que es para poder meter en vereda a un San Agustín que aunque destacaba en filosofía y letras, lo hacía más en seminarios de faldas y egocentrismo de quien se sabe superior. Hasta la lectura de la conversión de San Pablo (que también era otro pieza) no sentó la cabeza. Del «Una vez al año es lícito hacer locuras«, pasó al «Ama y haz lo que quieras«. Porque de locuras y de amor trata este ejemplar bibliófago; referencial en su planteamiento, voraz en su alcance, desprejuiciado en su formato y carente de voluntad para contentar al mercado editorial que se agarra a la tabla de resultados como si fuera la madera en la que Rose consiguió salvarse en Titanic de las gélidas aguas del Atlántico.
Nuestro consejo: lean y hagan como Poe; “Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura”. En un mundo rodeado de coprofagia en medios, televisiones y redes insalubres, opten por la bibliofilia, y para los más valientes, por la bibliofagia.
1999. Macarena Montiel desaparece de forma repentina. Poco después de los hechos, su marido vende la casa donde pasaron juntos el último verano.
2009. Como cada verano, Celia acaba de llegar a su casa de la playa. Pero todo es diferente ese año, la empresa de su padre se encuentra en una situación crítica, al borde del cierre y cada día Celia vive atormentada por las peleas de sus padres. Lo peor es que Celia no puede evitar sentirse en parte culpable de todo lo que está pasando.
Aunque la calidez de la playa y un nuevo vecino pronto revolucionan el mundo de Celia, le sigue costando sonreír. Hay cosas muy extrañas que empiezan a ocurrir en su propia casa. Cosas que la conducen hasta un misterio desconocido para ella: la antigua propietaria de la casa desapareció al poco de decidir separarse de su marido y el último sitio en el que se la vio con vida fue, precisamente, en aquella casa.
– AUTORA –
María Jesús Pérez Navarro nació en Santomera en 1987. Estudió Ciencias Empresariales y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Murcia. Posteriormente, cursó estudios de posgrado en Marketing, Gestión e Innovación Empresarial. Desde su entrada en el mundo laboral, ha compaginado su vocación literaria con su trabajo como gestora en la empresa privada.
Su primera novela, El sufrimiento de las cigarras, es una historia de misterio, amor y sufrimiento; comienza con una misteriosa desaparición y en ella se entremezclan los problemas a los que tienen que hacer frente mujeres de diversas edades. La escribió aprovechando los escasos ratos libres que su vida profesional le concedía. Por esta novela ganó en abril de 2019 el segundo premio en el I Certamen de Novela Casino de Monóvar.
Actualmente, se encuentra inmersa en el desarrollo de su segunda novela. Haciendo lo que más le gusta: dar vida a las historias que surgen en su cabeza.
– GUSTARÁ
A los lectores de novela contemporánea ambientada en territorio patrio y que prefieran tramas relativamente sencillas sin que estén ladeadas hacia un género muy marcado. En el presente libro cohabitan el sentimiento íntimo y reflexivo de la protagonista, el realismo social con notas de romanticismo y un poso de novela negra muy suavizada.
– NO GUSTARÁ
A aquellos lectores que se decantan por una definición estricta del género literario en sus lecturas y que este vaya hasta las últimas consecuencias. Lo romántico a lo romántico, lo social a lo social, lo negro a lo negro. El sufrimiento de las cigarras aglutina varias temáticas, sin que haya una predominancia clara en ninguna de ellas. Aunque sí es notable el espacio dedicado a lo social y familiar en la trama.
– LA FRASE
«La oscuridad se abalanzaba sobre la playa a esas horas y era difícil ver lo que estaba pasando, demasiada gente se amontonaba justo delante de ella. Pero cuando los ojos de Celia consiguieron llegar a donde todos estaban mirando, el pánico se apoderó de ella. En medio de aquella oscuridad se vislumbraba la silueta de un gato muerto. Colgando de la manivela de una de las puertas de la casa, sujeto desde el cuello por un cordel negro. Un gato blanco al que alguien había ahorcado allí mismo».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar el libro El sufrimiento de las cigarras, de la murciana María Jesús Pérez Navarro. Novela galardonada con el segundo premio en el I Certamen de Novela Casino de Monóvar. Una novela de corte contemporáneo que transita con virtuosismo a caballo entre el romanticismo adolescente y una trama algo más negra con una pizca de llamada a lo paranormal. En cualquier caso no entra, en ningún momento, en situaciones especialmente almibaradas de un lado, ni en el impacto de imágenes y descripciones más gruesas del otro. Queda pues en equilibrio entre varios géneros de los que toma prestados trazos perfectamente identificables, pero sin caer en las líneas maestras que acompañan a los mismos. En esta equidistancia tendrá que ser el propio lector el que juzgue si se le ajusta a sus gustos o no. Respecto a la estructura narrativa hay que destacar su alternancia entre dos puntos temporales: 1999 y 2009. Aunque la mayor carga recaiga sobre este último, será mediante el testimonio ológrafo por donde se creen unos vínculos con el pasado. Estos consiguen actualizar la tensión del presente sobre unos hechos pretéritos. También, la autora utiliza un recurso literario en forma de cliffhanger o gancho de tensión, consistente en prologar alguno de sus capítulos con sucesos ulteriores. Esto aboca al lector a seguir una carrera desenfrenada en la búsqueda de la resolución de los hechos expuestos. Este recuerdo anticipativo aligera la carga narrativa y espabila al lector ante los esenciales acontecimientos que están por llegar.
Este universo lleno de cigarras machos y hembras está construido entre dos mares, uno menor y el otro mayor y mediterráneo. Hay un paralelismo a la televisiva Nerja, aunque aquí el verano es azul oscuro. La Manga, forma parte del imaginario colectivo del periodo vacacional de toda familia media española junto con otros ilustres emplazamientos que han dejado su impronta en el tiempo como Torremolinos, Fuengirola, Gandía, Torrevieja o Benidorm. Pero no son solamente lugares de vacaciones, sino los espacios de los recuerdos de muchas familias y, sobre todo, de muchos jóvenes que pasaron allí sus primeros veranos. Ya fuera de la marcialidad reglamentaria colegial, experimentaron en carne propia (y con carnes ajenas) una etapa estival en la que las normas corrían la misma suerte que los castillos de arena construidos en primera línea de playa. Esta laxitud en horarios y en actividades permite a los personajes de este libro madurar aunque sea a marchas forzadas. La autora bien podría haber utilizado este «panorama para matar» para engarzar los tópicos más manidos de pandillas juveniles de correrías, helados y primeros guateques en semiclandestinidad. Pero, aunque toque tangencialmente el tema, define la novela desde una óptica más sombría, desesperanzadora, personal e íntima de la actriz principal de este folletín. Lejos quedaron las imágenes de los niños jugando a las «palas» mientras sus respectivos padres se hinchan a «tercios» en el chiringuito más cercano. Esa claridad festiva desaparece en El sufrimiento de las cigarras. Celia, la prota, lucha una guerra privada que le cerca en su Waterloo particular por varios frentes de batalla. De un lado tendrá que convivir con una familia desestructurada donde cada sardina se arrima el ascua que más calienta, la convivencia merma, los problemas aumentan y la comunicación se agosta. De otro lado, Celia, se sumerge en su «rito de paso» íntimo y cronológico que le llevará a la transmutación de crisálida a mariposa. Y, por último, primero la sospecha y después el descubrimiento de un misterio que se ha enraizado en el mismo suelo por donde pisa.
A partir de aquí seguiremos a la protagonista en su lucha por los vaivenes y embates que sufre en este lugar privilegiado bañado por dos aguas, pero que alberga los oscuros secretos de algunos de sus vecinos. Con todo, esto es una novela que huele a mar y playa. Su autora conoce a la perfección el lugar por el que transitan sus personajes y esto dota a la obra de un alto grado de consistencia geográfica interna. Como lectores nos hubiera gustado que hubiera ido más allá en los temas descriptivos, ya que los asuntos sentimentales y la relación de palabra y pensamiento de los personajes se llevan mucho más espacio (pero para gustos, colores). María Jesús Pérez Navarro tiene un lenguaje sencillo, llano y abarcable para todo tipo de lectores. Incluso, en los momentos en que la cosa se pone bien seria, no se decanta por escenas o imágenes demasiado hirientes o escabrosas (a los que nos gusta el rock and roll las podemos haber echado de menos). Este «blanqueamiento» de los momentos más duros recogerá el interés de lectores más juveniles y «young adult» que quizás son la diana de esta publicación. La autora no ha querido bajar al barro en la crudeza de ciertas situaciones que, seguramente, hubieran sido el contrapeso a una novela que basa muchas de sus bazas en el comportamiento ético e íntimo de la protagonista. Quizás bajarle el pantone hacia rutas más grises hubiera sido un acierto (júzguelo el propio lector). Donde por el contrario sí gana la novela es en la contemplación por parte del lector del funcionamiento interno de una familia que, sin histrionismos ni americananadas, va vadeando el río de la vida como puede y le dejan.
El ciclo de las cigarras o chicharras comprende varias fases. Tras poner los huevos las hembras mueren, las ninfas caen al suelo y penetran en la tierra. Allí pueden pasar de dos a diecisiete años alimentándose de la savia de las raíces de los árboles. Tras este período suben al árbol ya transformadas en adultas. Los meses cálidos son su época predilecta e incluso el macho puede morir durante la llamada de apareamiento por la presión sonora producida por su aparato estridulatorio. Los paralelismos son claros en la presente novela. No los esclareceremos para no destripar el contenido. Pero si se trata de cigarras aquí tenemos una ninfa muy particular que ha pasado bajo tierra varios años y que ahora le ha llegado el momento de reivindicarse y liberarse de la culpa y de los fantasmas de su pasado. El sufrimiento de las cigarras es, ante todo, el desafío personal de la protagonista en hallar respuesta a un misterio que le quita el sueño pero, sobre todo, a reconciliarse consigo misma y con su entorno más cercano. El trato de la violencia, tanto física como psicológica, se entreteje en toda la narración desde diferentes planos y gradaciones. La sensibilidad de la autora la denuncia sin caer en pormenores soeces y funciona muy bien como espejo de la sociedad actual.
Y, como siempre, la calidad de las obras de la editorial Caligrama en los materiales empleados, la maquetación, la composición de la portada, la corrección ortotipográfica, etc, son sobresalientes.
Amor, desamor, nostalgia, esperanza, dolor… «Alma de Rosas» nace como un bello libro de poemas donde Maria Monteguer desnuda su alma cual rosa se despoja de sus pétalos. Intimistas, con lenguaje sencillo y libre de artificios, sus poemas te llegarán al alma, tocarán tu fibra y descubrirás el poder de la poesía para despertar sentimientos y emociones y ¿por qué no? tu afición por la lectura en verso.
– AUTORA –
María Monteguer es el pseudónimo de Amparo Belmonte Meseguer, escritora de poesía, narrativa contemporánea y de fantasía. Diplomada en Óptica y Optometría por la Universidad Politécnica de Tarrasa, compagina su trabajo con su otra gran pasión que es la escritura. En el año 2015 autopublica su primera novela autobiográfica. Las dos Teresas y un año después sale una nueva edición bajo sello editorial.
En 2017 publica el relato de fantasía Los gatos mariposas (Suseya Ediciones) en la antología multiautor ilustrada Senderos Mágicos, y en 2019 los relatos La sonrisa de oro (Suseya Ediciones) y Zira (Alberto Santos Editor), también de fantasía. Alma de Rosas (PlateroCoolbooks) es su primer poemario; una recopilación de versos con un estilo propio donde las rosas se hacen protagonistas. Nacida en Valencia en 1964, reside en Zaragoza, ciudad a la que adora y en la que ha vivido siempre. Actualmente continúa escribiendo su cuarta novela y un segundo poemario además de su activa participación en talleres y grupos literarios en las redes sociales.
– GUSTARÁ
A todo aquel lector que quiera ahondar en el alma desnuda de la poeta, tanto para aquellos familiares, amigos y del círculo de confianza de la autora, como para aquellos que le sean ajenos pero que quieran contemplar una visión adicional sobre los temas universales que a todos nos tocan muy de cerca.
– NO GUSTARÁ
A aquellos lectores que no casen con la poesía. Tampoco será del interés de los puristas en la materia.
– LA FRASE
Mi madre me mira callada
desde la ventana,
y sus ojos llorosos
me hablan sin decir nada,
desde el otro lado,
desde el alma,
donde el pensamiento abre
palabras mudas robadas.
– RESEÑA
Tanto la lectura como la reseña de un poemario contemporáneo y de verso libre (y libertino) está dotado de una dificultad añadida. La telegrafía de sus mensajes y sugerentes líneas están tan estrechamente unidas al alma del autor (autora en el presente caso) que las visiones extemporáneas y tangenciales sobre lo que ahí se cocina son arena de otro costal. En el caso de la novela, el escritor enseña el plumero lo quiera o no. Su capacidad narrativa y su construcción literaria caen en las redes de sus lectores y críticos para algarabía o tristeza de unos y de otros. En cambio, en los poemarios de corte moderno, el escritor envía sin paracaídas una serie de punzadas intercostales que son difíciles de digerir. El lanzamiento del guante puede caer en saco roto o manar de la cornucopia con fluido gracejo. Así, de siempre, nos han enseñado que, para conocer bien la obra de un poeta, es imprescindible meternos en su memoria de alcoba, en sus sueños, en sus desgarros vitales o en su malograda convivencia familiar. Solo así se puede poner en contexto «Las nanas de la cebollas» de Miguel Hernández, las «Coplas a la muerte de su padre» de Jorge Manrique o el «Retrato» de Antonio Machado. El conocimiento de los callos y las ampollas del autor hacen el entendimiento de la tinta que brota de su pluma sin filtro ni cedazo. Partamos pues nosotros con la desventaja de no conocer directamente a la autora de este poemario y veamos lo mucho, poco o regulero, que hemos mirado desde el balcón de lontananza hasta su sanctasanctorum.
María Monteguer nos presenta su rosado primer poemario. Podemos partir del símil más obvio que nos aborda nada más tener su obra en nuestras manos. Un rosa que literalmente penetra en la palma de la mano de su portadora. La autora no se conforma con que la rosa tenga espinas, sino que la ensarta, cual crucifixión, en la mano de la protagonista. A lo largo del interior del libro también nos encontraremos un buen salteado floral en forma de ilustraciones.
La autora no se ciñe a métrica ni a armonía impuesta. El tratamiento multitemático y cambiante en ningún momento permite que el formato se encadene a su mensaje. En Alma de Rosas se barajan unos naipes con muchos palos y comodines y se pasa de juego en juego, al igual que un poeta transita de un pensamiento a otro sin mayor lógica interna. Es una relación de un todo indivisible amparado en discursos diferentes que potencian el mensaje sin tener que machacar este o aquel episodio cual día de la marmota. Somos testigos de recuerdos, aspiraciones, batallas ganadas a medias y perdidas pero no del todo, alientos y desalientos, miradas extrañas en el espejo, añoranzas del que se fue y del que no vino, de mariposas, gavilanes, palomas y cuervos. Noches que clarean y amaneceres que sombrean, personas que rehúyen la responsabilidad y otras que buscan cobijo bajo el primero que les dedique una sincera sonrisa. Almas que bullen con la marejada o que son cercenadas con un golpe de mar. Prisioneros de sus palabras y también de sus silencios. Palabras que van y vuelven en forma de dagas. Todo hay en este volumen que puede ser leído desde varias ópticas y desde diferentes planos. Aporta la autopsia acanalada que todo poeta necesita sacar. Este harakiri se sirve en el rincón de pensar.
«stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus». Son palabras de Umberto Eco de su obra inmortal, El nombre de la rosa, que podrían traducirse por algo parecido a: «al final lo único que nos queda de la rosa es su nombre». Y así es. En el todo más absoluto, desde el cosmos y la naturaleza a los seres humanos somos movidos por el permanente cambio del imperio de lo efímero. Nada queda, todo pasa, que propugnaba Heráclito. De la rosa somos sus semillas, su germinación, su capullo latente (algunos, tristemente, se quedan en esta fase), su plenitud primaveral y su angostura otoñal, para volver al inicio de eterno ciclo de la vida que cantaba Elton John para la banda sonora de la película El Rey León. Tampoco podemos olvidar la rosa acristalada guardiana de la maldición de La Bestia y que perdía sus pétalos según se iba a cumplir la fecha del fatídico destino de su marchito protagonista. La rosa como metáfora de los pétalos que van cayendo cual arrugas y canas en la frente de sus portadores. En la edad del plástico también hay rosas de dicho material que, falazmente, intentan rodearnos de una falsa realidad: la inmortalidad. Una aspiración tan antigua como vacía. Nos hacen creer que la vida es para siempre, y así, tontamente, actuamos sin atenernos a la realidad de las consecuencias. Destinamos nuestro valioso tiempo y fuerzas menguantes a empresas destinadas a la vulgaridad y a la vacuidad moral. Pero eso ya es otra historia…
Por último, un detalle: si hablábamos del ciclo eterno podemos pensar que, con intención o sin ella, la autora dedica el libro a su padre para, posteriormente, comenzar con un poema titulado «Mi madre». Al término del libro leemos sus dos últimas entradas «El cuervo» (Nevermore que diría Edgar Allan Poe) y «Fin». Vean si no hay algo más cíclico en la vida que empezar con los progenitores y acabar con la alegoría de un cuervo que transmigra las almas y es creador, protector y augur de la noche en un sinfín de ritos religiosos y mitológicos. Un fin personal e intransferible para que los pétalos que cada uno de nosotros llevamos dentro puedan, al fin, volar libres hacia el infinito.
Os dejamos nuestro listado actualizado de las reseñas realizadas en los nueve primeros meses del año 2019. Os recordamos que todos los libros marcados como «RECOMENDADOS» hasta el 31/12/2019 participarán en la pugna para alzarse en el «TOP 10 – 2019». De esos 10 seleccionados saldrá el «LIBRO DEL AÑO FOROLIBRO 2019». Suerte y letras a todos.
Christian es un estudiante universitario que ve como, de repente, toda su vida se pone del revés. De camino a la facultad conoce a Noelia, una chica que le hace unas revelaciones inesperadas e increíbles y, sin previo aviso, se ve arrastrado al eje central de un conflicto que decidirá el destino de dos mundos. Para agravar las cosas, descubre que las herramientas más valiosas con las que contaba, sus conocimientos y recuerdos, han desaparecido sin dejar rastro.
– AUTOR –
David Espada nació en Málaga en 1973. Desde pequeño sintió la vocación de las artes, escribiendo sus primeras palabras a la edad de once años. Ganó el primer premio de literatura I.B. Salduba con su relato corto “Una llama que nunca se apaga”, y desde entonces ha escrito distintos cuentos e historias. Su primera publicación fue la trilogía “Guerreros del ocaso” (2012).
– GUSTARÁ
A todos aquellos lectores de ficción fantástica que les interesen las historias originales, directas, raudas en su ejecución y claras en su planteamiento narrativo. El día del Advenimiento será del agrado de los que buscan obras que, aunque sencillas en sus parámetros literarios, dejan una agradable sensación de evasión.
– NO GUSTARÁ
A aquellos ávidos lectores de una ficción fantástica más elevada. El presente libro funciona mucho mejor en el panorama de la ficción juvenil que en la adulta. Sus premisas no buscan el barroquismo ni la complejidad, sino que transitan más cómodamente por sendas más coloquiales aunque, sin obviar, la lectura algo más profunda que acompaña al relato.
– LA FRASE
«La sorpresa fue tanta que me detuve un momento en mi camino. El Advenimiento no solo sumaba dos vidas, y sus conocimientos. También restaba aquellos recuerdos que no concordaban con lo que iba a ser el nuevo mundo. Intenté con todas mis fuerzas recordar otras cosas que hubiera olvidado, y tardé casi un minuto en darme cuenta de que lo que estaba intentando era una completa estupidez. ¿Cómo se suponía que iba a recordar qué cosas había olvidado cuando estas ya no formaban parte de mi vida ni de mi mundo?».
– RESEÑA
En la práctica totalidad de las religiones existe la figura del Advenimiento. En el caso del cristianismo esta trataría del regreso de Dios a la tierra. Esta Segunda Venida se asociaría con la vuelta de Jesucristo para la salvación de la humanidad con la implantación del Reino de Dios, no sin antes ejercer su juicio y criba sobre los pecados de los posibles «salvados». En el hinduismo también existe la figura del Advenimiento en la figura de Krishna. Incluso una rama de la iglesia protestante se denomina la Iglesia Adventista del séptimo día. Desde 1863 llevan calculando y profetizando la llegada «inminente» de Jesucristo, aunque esta parece que se hace de rogar (los tempos de las cosas del de arriba tienen lógicas inescrutables). En cambio, en El día del Advenimiento, que ahora tenemos entre manos, la cita sideral no viene marcada por la religiosidad sino, por algo completamente diferente, que el lector tendrá que averiguar según avance en la historia.
Hoy traemos a reseñar el libro El día del advenimiento de David Espada. Una fábula juvenil (aunque adaptable a todas las edades) en la que el mundo tal y como lo conoce el protagonista cambia de forma súbita. La rutina de un joven vuela por los aires cuando, camino de la facultad, se topa con una extraña que rompe por completo su realidad establecida. Además de la consabida desorientación de este sopapo integral, el protagonista se verá abocado a la pérdida de sus recursos vitales más preciados: la memoria, los recuerdos y la capacidad más básica de orientación personal. Comienza entonces una carrera contrarreloj en búsqueda de respuestas. El orden narrativo de la novela deja al protagonista con más preguntas que respuestas en un limbo en el que, partiendo de una inversión cronológica de los acontecimientos, irá luchando por reordenar, no solo su mundo, sino uno nuevo que reconfigurará toda su nueva existencia. El día del Advenimiento es una novela sobre el cambio, tanto exterior como interior. Ambos elementos se entrecruzan y, el destino del uno, será el del otro. ¿Cómo afrontar las últimas 24 horas de tu vida?, ¿cómo enfrentarse al sol que, inclemente y paso a paso, va caminando hacia el ocaso? Cuando la fecha de caducidad te la estampan en la frente es cuando verdaderamente se puede adivinar de qué pasta está hecha cada persona. En un mundo en el que la rutina, la confortabilidad, los lugares comunes y la apatía se ha generalizado hasta el paroxismo es interesante observar la reacción de un antihéroe que se tiene que liar la manta a la cabeza para forjar su destino. El camino es parecido al de Bastián en La historia interminable de Michael Ende: Él es el arquitecto (guiño al homólogo de la película Matrix Reloaded) de un mundo marchito y en descomposición. Fantasía es engullido por La Nada y solamente los deseos del protagonista serán capaces de salvarlo. Pero los deseos tienen un alto precio; los propios recuerdos del protagonista al igual que en la presente novela. Este héroe/lector volverá cambiado al mundo real, su transformación ha sido completa. En muchas ocasiones hemos asistido a los puntos en los que los mundos se topan con la magia: desde Mary Poppins a La bruja novata de Disney pasando por La torre oscura de Stephen King. El rito iniciático se ha completado.
En El día del Advenimiento dos mundos se fusionarán (o colapsarán) en uno. Los hombres han perdido la creencia en la magia pero ahora, con esta revelación del nuevo punto de vista del plano de la existencia del individuo, todo cambiará para siempre. Esta cuenta atrás está aderezada con un camino tortuoso plagado de aventuras, intriga y algo de romance. Podríamos decir que, además del encuentro de ambos mundos, lo hará también el de los distintos corazones. A tener en cuenta el mensaje velado detrás de la narración. Un canto a la apertura, a la solidaridad, a la mezcla de culturas y puntos de vista en contra del ultra nacionalismo excluyente. En definitiva, el autor ha condensado los latidos de muchas almas en una plaza común. Esta síntesis habla de lo que nos une frente a lo que nos separa. Más de actualidad no puede estar por tanto este relato.
En El día del Advenimiento seremos testigos de la lucha interna y externa de la pareja protagonista. Ambas sensibilidades, como la de los mundos que se dirigen a su encuentro, serán cruciales para fundar una nueva realidad de armonía y entendimiento. La alternativa: sucumbir al caos y a la destrucción (por que siempre hay alguien que se beneficia de la desgracia de muchos para beneficio propio).
Silas siente que la vida se le escapa. Atrapado en el tedio de la corte, los elogios y el deleite, ve pasar su juventud maldiciendo un destino que le niega la oportunidad de exhibir su talento y engrandecer su nombre.
Seducido por la promesa de aventura y la mirada de una joven huida, cuando los jinetes de la estepa raptan a las sacerdotisas del santuario de Talàs se une al grupo liderado por un capitán de oscuro pasado y un criminal condenado para traerlas de vuelta. Ninguno de ellos imagina hasta dónde habrán de llegar en su búsqueda ni los sacrificios que les demandará la tierra.
Juntos se enfrentarán a la estepa, donde jinetes salvajes sacian con sangre la sed de dioses olvidados, en un viaje de dolor y pérdida que desafiará sus vidas, sus convicciones y su cordura.
– AUTORES –
Lola Basavilbaso Gotor (Zaragoza, 1985) y Luis Constante Luna (Madrid, 1985) se conocieron mientras estudiaban Historia del Arte en la Universidad de Zaragoza. Juntos comenzaron sus estudios de doctorado en Roma, donde asentaron los cimientos de Erhis, un mundo fantástico en el que volcaron de forma creativa su interés y su afición por la literatura, la historia, el arte y la filosofía.
En 2015 publicaron La estrella se alza en el cielo, primera novela ambientada en Erhis, que en 2017 recibió el I Premio Caligrama en la categoría Promesa. Con Las estepas de Avok exploran las posibilidades y límites del género fantástico, en un esfuerzo por armonizar los modelos más clásicos con las últimas propuestas.
En la actualidad residen con sus gatos Fili y Nala y su perro Rusty en Zaragoza, donde siguen trabajando y escribiendo para ampliar con nuevas historias los horizontes de Erhis.
– GUSTARÁ
A los amantes del género fantástico, pero sobre todo al lector de aventuras con poso clásico. Las Estepas de Avok es una novela de frontera que bien podría desarrollarse en la España de la Reconquista entre cristianos y árabes. Será del interés de los lectores multidisciplinares que leen de todo. Este libro tiene algo de la carga narrativa de Ken Follett que siempre avanza y siempre entretiene pero que nunca deja de lado a sus personajes ni al entorno en el que se desarrollan.
– NO GUSTARÁ
A aquellos que, gustándoles la literatura fantástica, no salen de los grandes del género como Tolkien, Rothfuss o Martin. Tampoco será del interés de aquellos que prefieren una novela ambientada en un tiempo y lugares reales y tangibles. Los que leen novela histórica y evitan la fantástica se perderán un bocado que bien podría ser real en cualquier misión tras las líneas enemigas de cualquier guerra.
– LA FRASE
«Conforme el sol fue tomando posesión de la mañana vieron con mayor claridad la pequeña sierra que los había salvado de la sed para casi condenarlos después. Kanatu Tara era una corta sucesión de peñas, collados y barrancos que de forma irregular se iba prolongando hacia el este. El agua que se filtraba entre sus rocas, sin embargo, hacía que a su alrededor la hierba creciera alta y los arbustos se disputaran con pinos y encinas la tierra más húmeda y resguardada. Entre los árboles y peñascos vieron incluso buitres, aguiluchos y algún chacal, y tras varios días de silencio volvieron a escuchar en el cielo el canto de los pájaros».
– RESEÑA
Hoy vamos con la reseña del libro Las Estepas de Avok de Lola Basavilbaso Gotor y Luis Constante Luna. NOVELA en mayúsculas, mucho más cercana al aire clásico aventurero del cine de Kirk Douglas, Stewart Granger, Burt Lancaster o Errol Flynn o a la literatura de Emilio Salgari, del Miguel Strogoff de Julio Verne en su odisea siberiana o de las legendarias aventuras de Jasón y los argonautas que a la novela contemporánea de fantasía juvenil. Las Estepas de Avok narra con sencillez (que no simpleza) la vida, camino de expiación, redención y muerte o transformación (ya lo verá el lector en su momento) de un grupo heterogéneo de personajes de distintas capacidades e inquietudes que convergen en un punto narrativo que les explota en las manos. No tendrán más remedio que entenderse y luchar codo con codo, aunque en las pausas para el recreo y el bocadillo suelten su lengua bífida a pasear llenando, en ocasiones, el descanso del guerrero en torno a la fogata de imprecaciones, punzadas, resquemores y rebeldía entre todos ellos. Si en los Odiosos ocho, (al igual que en el Octavo pasajero de Ridley Scott) Tarantino introducía, «a lo Cube» de Vincenzo Natali, a unos personajes en un asfixiante y claustrofóbico emplazamiento y tiraba la llave, en Las Estepas de Avok el lugar es tan vasto y agreste que nos recuerda a la épica basada en hechos reales de la película Camino a la libertad de Peter Weir. Esta vastedad de territorio es un personaje más de la novela. Se siente su latido en cada página en una maravillosa descripción del yermo y desolado panorama (para matar y ser matado). Este «desierto de Dune» que se han sacado de la manga los autores es, con respeto al resto del elenco protagonista, el personaje mejor dibujado del relato (igual que la Nostromo de Alien, Christine de Stephen King, el Titanic de James Cameron, la Barcelona de Carlos Ruiz Zafón o el Macondo de Gabriel García Márquez).
Hasta el Conan de Robert E. Howard encarnado en el cine por el musculoso Shwarzenegger tuvo su grupo de apoyo imprescindible en la batalla. Nadie es tan fuerte como todos juntos; frase empleada en multitud de ocasiones en el velatorio de armas y la conjura antes de la batalla. Es precisamente en el género de espada y brujería donde se mueve una amplia literatura que nos ha dado muchas alegrías. Entre grimorios, acero valyrio, razas infinitas, seres de toda condición, embrujos y batallas a la luz de dos o más lunas se han movido los designios de muchos escritores que ven en este mundo alternativo una fuga de la realidad que siempre es necesaria para partir de premisas y reglas diferentes. Pero el escritor de fantasía, a veces, olvida el contenido para verter toda su maña en el continente. Se centra tanto en el worldbuilding que le lleva a una creación pantagruélica donde prevalecen el consabido mapa de la primera página, la relación bibliográfica de decenas de personajes y la descripción histórico folclórica sobre el pilar narrativo. No son las grandes batallas entre orcos y elfos lo que seducen al lector experimentado y exigente, sino el intimismo de los personajes, su bagaje personal y sus motivaciones narrativas. En Las Estepas de Avok las cuatro manos que han tomado las riendas de este proyecto han optado por generar una novela de personajes por encima de la épica legendaria. Este periplo del héroe o monomito de Joseph Campbell no se dirime en los campos de Pelennor a las puertas de Minas Tirith sino en las encrucijadas del camino, en celadas nocturnas, en comandos tras las líneas enemigas al ritmo de los Doce del patíbulo de Robert Aldrich. En Las Estepas de Avok se cuece todo a fuego lento, cada personaje tiene su propio espacio que le deja respirar del resto de integrantes del grupo de rescate. El peso está equilibrado, la humanidad, el temperamento, la personalidad y el arrojo de cada uno de ellos está perfectamente planificado y desgranado.
Otra virtud del relato es la coherencia de sus personajes en el panorama social, cultural y literario actual, donde la espada de Damocles de lo políticamente correcto siempre vela impertérrita encima de nuestras cabezas. Los personajes son fieles a sus cualidades físicas e intelectuales. No existen ayudas de cámara que de la noche a la mañana se convierten en guerreros, ni princesas que han vivido siempre entre algodones pero se tornan grandes cazadoras y amazonas, ni campesinos que saben blandir una tizona en dos tardes de clases impartidas por un profesor improvisado. Tanto en los diálogos como en las batallas y escaramuzas cada personaje es fiel a su esencia. Los autores ni reivindican asuntos de género ni edulcoran las riadas de sangre cuando estas aparecen, ni ocultan la debilidad y la flaqueza del guerrero. Todo funciona con sinfonía en unos tiempos donde la supervivencia no daba cuartel a diálogos ñoños ni a escenas superficiales. Más allá de las licencias poéticas y estilísticas de los autores, ambos consiguen que la diferencia de manos no se distinga en la narración encajando todo a la perfección. Las Estepas de Avok es, ante todo, una road movie al ritmo del mejor Grupo salvaje de Sam Peckinpah descendiente directo de Los siete sumaráis de Akira Kurosawa. Huele a Western crepuscular (con ahorcamiento incluido), a un Sin Perdón donde los personajes dejaron sus días de grandeza para lamerse la heridas en una última carga mirando a los ojos de su destino.
La concreción del mundo de Las Estepas de Avok facilita la lectura tanto a jóvenes como a adultos. Ambos tipos de lectores podrán disfrutar de esta propuesta. Los primeros por la ausencia de una gran carga de complejidad narrativa y, los segundos, al apreciar una construcción guionizada desde la naturalidad y el realismo más estético. Este Ka-tet kingniano será de difícil olvido por los lectores. El viaje a lo desconocido más allá de las fronteras abordo de la Discovery 1 rumbo a Júpiter en «2001: Una odisea del espacio» se abre camino. Jesús estuvo 40 días y 40 noches en el desierto donde se transformó y venció a las tentaciones del diablo. En estas estepas el poder transformador de los amplios espacios naturales pondrá a prueba a esta pandilla de héroes involuntarios que siempre les tentará a desistir de su campaña y a volver a sus confortables alcobas abullonadas.
Los dados del juego de rol que mueven los hilos de los títeres se desplegarán en estas agrias y desconsoladas estepas baldías para retar con guiño ajedrecístico a un enemigo invisible que huye hacia su guarida con un gran botín humano. La furia de sus perseguidores será a sangre y fuego. Una vez que cada uno asuma que la única dirección es la del horizonte y que el enemigo bueno es el enemigo muerto desatarán a los titanes en su cruzada. Un auténtico peregrinaje introspectivo, ya que el que entra en la tormenta sale transformado cual Imperator Furiosa en Fury Road que arrebata a una suerte de cariátides esclavas y procreadoras de la república de Gilead de Margaret Atwood de las garras del patriarcado opresor.
Sigan a estos dos autores, ¡Por Tutatis y por Crom!, que no se van a arrepentir. La noche es oscura y alberga horrores en poniente, pero estos dos talentos creemos que pueden ser capaces de descabezar a la mismísima Cersei Lannister en Desembarco del rey. Hágannos caso. Lola y Luis no miran hacia a atrás ni hacen prisioneros. La hierba no crece por donde pasan. Canela en rama.
Vimen era un planeta donde reinaba el amor y la vida hasta que apareció Kihuai, nacido de las emociones negativas de sus habitantes, los nadis. Kihuai robó a todos los nadis sus estrellas, exceptuando a Tesu y Naos. Ahora los dos amigos tendrán que enfrentarse a él para que no les robe también sus apreciadas estrellas y aprender del miedo para que esto no ocurra. Además, por alguna extraña razón, la comida está desapareciendo y el miedo aparecerá en la vida de los nadis. ¿Qué harán nuestros protagonistas para solucionarlo? Este cuento trata sobre esta emoción, EL MIEDO, emoción necesaria, pero que puede convertirse en tu peor enemigo en la vida diaria.
– AUTORA –
Hola, soy Delia, una mamá de dos niñas con un gran sueño. Me encantaría poder llegar a los niños y a vosotros los papás, y poder mostraros algunas herramientas y reflexiones de la vida, quizá para que nos la haga más fácil, al mismo tiempo que los niños disfrutan. Este cuento está dedicado al desarrollo emocional de los niños con historias divertidas, emocionantes y con mucha intriga. Perteneciente a la colección “Vimen, el ciclo de la vida”. NOVEDAD: Incluye para descargar “TEATRO, MÚSICA, COREOGRAFÍAS, MEDITACIÓN”, un material que les encantará a los más pequeños. “Vimen, es un planeta donde reina el amor y la vida en todos sus rincones. También es el hogar de los nadis, unos pequeños seres de vivos colores a los que les encanta jugar y divertirse. La aparición de un ser extraño, Kihuai, que se alimenta de las emociones negativas de los habitantes de Vimen, provocará que esto cambie. Pero no todo está perdido. Junto a los misteriosos sacritas, nuestros amigos Tesu y Naos tratarán de ayudar a todos los nadis. Así entraremos en una larga historia de aprendizaje de las emociones, la autoestima y aprender a ser uno mismo” Delia Lahuerta escritora e ilustradora del cuento: cuentosvimen.
– GUSTARÁ
A aquellos lectores infantiles y adultos que, además de la propia aventura narrativa que tiene todo relato en busca del entretenimiento de los más pequeños, disfrutan con el añadido de una parte didáctica y reflexiva de sensibilidad interior. El mundo de Vimen es un proyecto artesano en el que hay depositada mucha ilusión y personalidad.
– NO GUSTARÁ
A los lectores que se decantan por la ficción de los cuentos clásicos, archiconocidos y, en ocasiones, edulcorados por la mano de Disney. Conglomerado empresarial que progresivamente va eliminando EL MIEDO de sus productos para «proteger» a los menores. (Medida contraproducente en nuestra opinión. Un niño que crece protegido entre plástico de burbujas se convertirá en un adulto temeroso de su entorno. Como ejemplo el personaje hipocondríaco de madre dominante Eddie Kaspbrak en el libro It de Stephen King).
– LA FRASE
«La leyenda de Nurem y Nanrem dice… si perdemos el AMOR entre nosotros, hacia la naturaleza y el universo, aparecerá un gran enemigo: el MIEDO. El MIEDO todo lo destruye, y te hará ser quien no eres en realidad, y perder tu propia esencia».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar la segunda parte de la saga de las aventuras en el mundo de Vimen. Colección de cuentos infantiles de la autora Delia Lahuerta Sánchez que trata de desgranar los distintos sentimientos y fases por las que todo individuo atraviesa en su etapa infantil. Tras la presentación del mundo de Vimen en el primer volumen, en este segundo, la autora inicia la tematización de sus aventuras en función de sus inquietudes. Ahora el foco lo dirige hacia EL MIEDO. Este sentimiento primigenio y atávico de nuestro cerebro reptiliano que bien encauzado y dirigido nos alerta y protege de circunstancias sobrevenidas, inesperadas, urgentes y de supervivencia. Pero las circunstancias del ser humano han cambiado desde la pura supervivencia diaria del cazador/recolector/guerrero, hacia una sociedad en la que la mayoría de sus integrantes no viven una amenaza diaria (aunque por desgracia aún muchos millones sí se encuentran en esta circunstancia). El miedo ha tornado sus garras, ha mutado para seguir desarbolando la mente de los individuos que entran en su juego. Si el miedo gana nos volvemos pequeñitos e indefensos. Este resultado no solamente afecta al que lo sufre de manera particular sino a su entorno, y es aquí donde la presente narración da en el clavo.
El miedo, a veces, ataca por el flanco de los pensamientos futuros negativos sobre acciones que en la mayoría de ocasiones no terminan por suceder. En otras ocasiones es el propio individuo, al que sorprende el hecho luctuoso, el que no se ve capacitado para hacerle frente. El mundo de Vimen está caracterizado por la armonía de sus habitantes, pero un cambio drástico hará que el pánico, el temor y la desorientación se anclen en la mente de todos ellos. Las repercusión es la ruptura de la comunidad (al igual que en cierto momento de la inmortal obra de J.R.R Tolkien). Aparece el egoísmo y los resquemores entre sus habitantes. Se rompe el nexo comunitario y solidario entre ellos. Cada uno forjará su destino independientemente de los demás… Todo ello ocasionará que el próspero mundo en el que viven se sitúe al borde de la desaparición. El miedo, una vez más, se adueña de la situación sembrando dudas, desasosiego e impidiendo que la positividad, el raciocinio y la entereza tengan su espacio de calma y análisis. Pero Los Nadis, protagonistas de este cuento, serán capaces de sacar fuerzas en un momento de flaqueza para resolver el misterio que asola sus vidas.
Vimen habla del cambio, del miedo a aceptarlo, a asumirlo y a convivir con él. El paso de la etapa infantil a la juvenil y de ahí a la adulta es la asunción, la normalización y la canalización del cambio como motor de la progresiva madurez. Delia Lahuerta encuentra el punto exacto en la plasmación de sus ideas en el presente relato. Con una formulación no adoctrinadora, sino más bien expositiva y didáctica, la autora dispone su mantra sobre el tapete de juego. El miedo paralizante debe tornarse hacia una crisálida en forma de cambio pacífico y asumido. La autodestrucción del miedoso le hace convertirse en una realidad paralela de su propio ser, desdibujándole la esencia y creando, en ocasiones, a un monstruo. Es el miedo al diferente lo que ocasiona los brotes de agresividad que nos acompañan diariamente. Aquel que ha sufrido el silencio implacable del miedo por medio de la violencia o de los abusos puede llegar a convertirse en un abusador con el tiempo. La canalización de los sentimientos y la empatía por las personas que nos rodean es el núcleo central del presente relato de ficción. La autora también hace un hueco en su narración para acometer el problema del miedo al rechazo en el innecesario y fanfarrón «postureo» del que, en la mayoría de ocasiones, solamente se encuentra un alma victimista, con afán de protagonismo o con falta de cariño. Aboga por actuar con la naturalidad que nos dicte el corazón en lugar de con la competencia vacua de quienes no somos (pautas de una sociedad que nos prejuzga, encasilla y nos marca con su sello imborrable). Este «síndrome del impostor», auto aceptado y limitante, impide que el individuo pueda optimizar sus capacidades intelectivas quedándose en la simple pelea cortoplacista de la búsqueda de aceptación por los demás. En un mundo plenamente digital se le dota de mucha importancia, que no tiene, a la aprobación de las redes sociales mayoritariamente integradas de perfectos desconocidos. Se busca la aceptación del extraño antes de buscar el bienestar del familiar o amigo.
La literatura de Delia Lahuerta busca al público infantil pero llega a encontrar al público adulto mediante un epílogo reflexivo que puede interesar a los padres a contextualizar los mensajes que están plasmados en la narración en forma de moraleja final. Además, la autora ha creado un vehículo didáctico, extensible más allá de la lectura tradicional, mediante la música, canciones, títeres y coreografía. Este sistema multimedia añade valor a la narración ya que cualquier niño podrá acercarse a la presente obra por diferentes ángulos sensoriales. La atención del relato se alcanzará por varias vías ya que, como sabemos, los niños se sienten seducidos por estímulos completamente diferentes entre unos y otros. Aquí, la autora ha realizado una gran labor de enfoque multidisciplinar para llegar lo más lejos posible en la difusión de su mensaje de amor, superación, cambio, cordialidad y confianza.
Por último, destacar que el libro de Miedo en Vimen es un volumen de tapas duras, profusamente decorado y dibujado. Muy colorista con escenas de gran tamaño, pero sin descuidar un texto elaborado, cuidado, extenso y, en ocasiones, complejo y rico en matices.
El Gran Impacto, el infame momento de extinción que deberá afrontar la humanidad de forma inevitable, está cerca.
Nuestros héroes, Lázaro, Esteban y Sombra, regresan a la aventura, ahora apoyados por un grupo de guerreros secretos de oriente, apodados como la Legión del Dragón. Mientras, desde las sombras, el resto de los Generales Sintéticos del futuro liderados por Menteón invaden la ciudad minera de Ángel Blanco con un ejército cien veces mayor que el año anterior.
La situación empeorará cuando aparezca Avalancha, un nuevo y misterioso enemigo, poseedor de poderes que parecen ilimitados.
Cuando todo parece perdido, Lázaro aprenderá a dominar los secretos del alma, y al mismo tiempo intentará descubrir la identidad de este nuevo enemigo. Todos los caminos perecen concurrir a un antiguo maestro del pasado llamado Berserok, el cual esconde más de un secreto; incluso algunas pistas de un origen común en el que todos parecen estar entrelazados.
Nuestros héroes están confiados en el poder de la voluntad, pero hay un arma secreta que sus enemigos sabrán usar en su contra, un poder desenfrenado que los hará dudar y amenaza con acabar con todo: el odio.
– AUTOR –
GACRO es el seudónimo de Glen Alfredo Castillo Robles, arquitecto y escritor chileno, quien desde temprana edad ha escrito cuentos y poesía. Actualmente comparte sus escritos en redes sociales como Facebook e Instagram. Huracán. Parte 2. Fuerzas Naturales es la segunda entrega de la saga que consta de cinco partes y que comienza con El legado de los héroes.
– GUSTARÁ
A todos los lectores que hayan leído la primera parte de las aventuras de Lázaro y que disfruten con una ciencia-ficción cercana, divertida, abarcable y cinematográfica.
– NO GUSTARÁ
A los lectores que gustan más de lecturas de ciencia ficción clásicas, complejas, filosóficas, enrevesadas y pausadas. Tampoco será de la predilección de aquellos que no hayan seguido la saga desde el primer volumen.
– LA FRASE
«El maestro me contó que lo llamaron Viento porque fue el primero capaz de transportar su cuerpo sobre el suelo. A simple vista se veía como si simplemente volara, pero lo que en realidad hacía era posicionar su cuerpo a voluntad en donde él quisiera, enfocando el poder de su alma en la mente, algo que ahora llaman telequinesis».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar Huracán. (Parte 2. Fuerzas Naturales) de Glen Alfredo Castillo Robles (GACRO), arquitecto y escritor chileno. Segunda parte de las aventuras de Lázaro y sus amigos en su épica lucha contra un gran ejército de fuerzas del mal que amenazan con reducirlo todo a cenizas. Esta segunda pieza es parte de la pentalogía del Legado de los héroes que quiere conformar el autor en saga de ciencia-ficción durante los próximos años. Utilizando la analogía bíblica del revivido Lázaro de Betania encontramos a nuestro héroe y protagonista principal después de tener que lidiar con graves problemas familiares y personales. Con un cambio súbito de vida y, en medio de una fase de adaptación, se verá atrapado en medio de unos sucesos bélico/políticos de los que no podrá escapar. Y no solo eso, sino que se alzará como la única esperanza de aquellos que depositan sus esperanzas en sus nuevas habilidades. Este nuevo rumbo a su vida también le valdrá para revindicarse en una sociedad que hasta la fecha le había sido esquiva y no había confiado en sus capacidades.
El autor sentó las bases en el primer volumen de la saga en donde un adolescente conseguía, por medio de grandes aliados que se fueron desvelando progresivamente, un lugar preferente en el devenir de los acontecimientos galácticos que en un primer momento le superan. A la par, la camaradería entre el grupo de la resistencia se hace cada día más estrecho. Ante la defenestración por una jauría de problemas que le impiden progresar en su cotidianidad, Lázaro se alzará como líder de esta gesta defensiva del modo de viva terrícola. Al igual que en otros grupos de rebeldes con causa, ajenos a los estamentos militares reglados y tradicionales (Star Wars, V, Dune, Desafío total (Total recall), etc) en Huracán. Fuerzas Naturales, el núcleo principal del libro y punto fuerte de la presente lectura son las interacciones entre todos los personajes que forman el grupo que está llamado a la defensa de la tierra. Pero, al contrario que la Liga de la Justicia del universo DC, estos personajes, aunque vayan cobrando mayores poderes según avance la lectura, parten, a lo Peter Parker, de situaciones mundanas y familiares. Todos ellos alejados del mundo de los superpoderes más grandilocuentes. Eso sí, según las fuerzas del mal van alcanzando mayores cotas de intrusión y capacidad destructiva, las fuerzas de los aliados se equipararán con el alistamiento de nuevos defensores. Fuerzas que se medirán en batalla con algún que otro personaje siniestro que aguarda en las sombras (a lo emperador Palpatine) para sacarse un as de la manga en el momento preciso.
Esta segunda parte de Huracán es un paso adelante en la saga. Es un libro más complejo y desarrollado que el primero. Juega con un número mayor de escenarios y acción bélica, evoluciona en mayor grado el espacio de cada personaje otorgando a la trama narrativa mayor relevancia. Se enmaraña la madeja de aliados y enemigos. Cada facción se prepara para la batalla. Y, mientras tanto, nuestro héroe seguirá su camino de iluminación y aprendizaje (cual Luke Skywalker o Ender). Todo está conectado. Los secretos se irán revelando a golpe de trincheras, sudor y fuego. Luchas intestinas de poder, lealtades de idas y venidas, dudas y circunstancias que sobrepasan a los personajes y que les harán plantearse su lugar en cada escena. Aquí los Insectores de El juego de Ender se convierten en Sintéticos. Además, las cuestiones éticas y morales que se plantean en la saga de Orson Scott Card también se manifiestan en el presente volumen. Distintas realidades y diferentes tiempos de acción cinematográfica se dan cita en un ejemplar repleto de acción, sorpresas y personajes con carácter y voz propia.
Dividido en 40 capítulos cortos con un tono más cercano a la literatura juvenil que a la ciencia-ficción más descriptiva, profunda, y enrevesada, Huracán. Parte 2 hará las delicias de un público que prefiere las novelas de ficción fantástica de acción que aquellas más filosóficas y densas. Esperamos ansiosos el resto de volúmenes de la saga de Lázaro.
¿Qué es Esstudio ediciones?, ¿y quiénes están detrás de ella?
Esstudio Ediciones es un nuevo concepto de editorial que nace en 2016 como consecuencia del cambio que se produjo en el ámbito de la edición con la entrada en el sector de ciertas plataformas que no cuidan la calidad, sino que simplemente ofrecen al autor un libro volcado en una maqueta.
En Esstudio Ediciones trabajan profesionales con más de 20 años de experiencia en el sector, cuyo deseo es realizar un buen trabajo en el que los autores, tanto los experimentados como los noveles, puedan sentirse no solo satisfechos, sino también orgullosos de sus obras.
¿Cuál es su protocolo de trabajo?, ¿y qué les diferencia de las demás editoriales?
El primer contacto siempre es directo. Informamos desde el primer momento de cómo trabajamos en Esstudio Ediciones, y de los servicios que ofrecemos. Por otro lado, el autor lleva siempre el control de su obra; en nuestra editorial no damos un paso adelante sin el consentimiento expreso del autor. Es un trato directo y provechoso, que nos proporciona la seguridad de que el libro avanza siempre en la dirección correcta.
En cuanto a lo que nos diferencia de las demás editoriales, aparte de ese trato continuo con el autor, podríamos incluir el hecho de que nuestros servicios editoriales son siempre cerrados, sin extras ni letra pequeña. En ellos se incluyen por ejemplo la corrección ortotipográfica, el diseño de portadas o el libro electrónico.
¿Son editorial tradicional o coeditorial?
Esstudio Ediciones contempla todos los servicios editoriales. La Colección Rúbrica pertenece a lo que podríamos llamar el sistema tradicional, con distribución nacional y posibilidad de distribución y edición internacional. Pero existen autores que únicamente desean un libro sin comercialización, o que esta quede reducida a una zona en concreto. En este caso se trabaja como coeditorial.
¿Cuál es su sistema de criba de manuscritos?, ¿Cómo pueden los autores ponerse en contacto con ustedes para enviarles los suyos?
Estamos abiertos a todas las temáticas, excepto en aquellos casos que puedan suponer exaltación de la violencia, el machismo, el sectarismo, etc. Por ello siempre leemos todos los originales que nos llegan antes de informar al autor de si su obra es publicable.
El sistema de trabajo de Esstudio Ediciones permite perfeccionar la obra con la colaboración constante entre autor y editor.
Para ponerse en contacto con Esstudio Ediciones basta con escribirnos a info@esstudioediciones.com, o llamarnos a los números 91 002 44 27 / 663 814 773, donde gustosamente atenderemos todas las dudas que se planteen los autores.
¿Qué publican principalmente?, ¿están especializados en algún género o temática?
Se publican todos los géneros literarios; aunque principalmente novela y poesía. No obstante, en el catálogo de Esstudio Ediciones podemos encontrar también varios cuentos infantiles, ensayos de filosofía, tesis doctorales, teatro… Nuestra principal especialización es poner mucho cariño e interés en el trabajo.
¿Cómo es el trato con sus autores?, ¿en qué consiste la promoción y publicidad de sus obras?
El trato con nuestros autores es cordial y positivo, como lo demuestra el hecho de que muchos de ellos repiten una y otra vez con Esstudio Ediciones, donde algunos ya han editado más de tres o cuatro obras en el periodo que va desde 2016 hasta hoy. Nos sentimos orgullosos de que muchos de ellos se consideren una gran familia, hasta el punto de que comparten experiencias, ferias y presentaciones, y los más veteranos ayudan a los más noveles.
En cuanto a la promoción y publicidad de las obras, nos basamos principalmente en redes sociales y ferias literarias. Pero si el autor quiere ampliar la promoción, por medio de book trailers u otras maneras de merchandising, les ponemos en contacto con empresas especializadas como puede ser Forolibro.
¿Con qué servicios editoriales cuentan?
Diseño gráfico, tipografía y maquetación de la obra; corrección ortotipográfica y de estilo si es necesaria; diseño de portada, cartelería y marcapáginas; trámites legales; asistencia a presentaciones, convocatorias para ferias, distribución nacional e internacional, ebook, entrega gratuita de ejemplares en Península y Baleares, descuentos en reimpresiones y reediciones…
¿Qué títulos de su catálogo recomendarían para que les conozcan nuevos lectores?
Es difícil seleccionar solo algunos libros, puesto que nuestro catálogo ha crecido hasta más de doscientos títulos en apenas tres años. Todos ellos tratados con el mismo cariño, y de temática tan distinta como puede ser un cuento infantil o una novela erótica; una novela negra o una histórica, un libro de youtuber o uno de viajes.
El último gran éxito publicado es “Vivir del aire”, una biografía del director y actor teatral y cinematográfico Juan Margallo, nominado al Goya como mejor actor secundario en este año por la película “Campeones”.
¿A qué tipos de lectores están orientados?
A toda aquella persona que disfrute leyendo. Desde los niños pequeños (tenemos varios títulos de cuentos infantiles), pasando por la novela juvenil, a los lectores ávidos de emociones en novelas de aventuras, novelas negras, novelas eróticas… y, por supuesto, a los amantes de las novelas costumbristas e históricas. También a los que se deleitan con los versos y la prosa poética; nuestro catálogo incluye una gran variedad de títulos de poesía.
¿Dónde puede adquirirse su catálogo?
En la página web www.esstudioediciones.com; en la plataforma de libros bajo demanda ldlibros, con la que trabajamos habitualmente, y solicitándolo a nuestro distribuidor, Azeta.
Por último, ¿nos dejamos algo en el tintero? Este es su espacio para lo que quieran.
Tan solo que en Esstudio Ediciones trabajamos con ilusión y ahínco para que los autores se sientan felices y orgullosos de sus obras. Nuestro lema es “Ven, y te quedarás”. Y así está siendo hasta ahora…
Contacto editorial:
Arroyo de Pozuelo, 109, 2º – 28023. Madrid. España