reseña

PERROS DE PRESA – JORGE RUIZ – ÉRIDE EDITORIAL, 2020.

Posted on Actualizado enn

libro-recomendado-fondo-blanco

978841765978

TÍTULO: PERROS DE PRESA.

AUTOR: JORGE RUIZ

INSTAGRAMTWITTER – FACEBOOK

EDITORIAL: ÉRIDE EDICIONES, 2020 – WEB

PÁGINAS: 327.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

Una historia que nace entre el barro de los barrios del Madrid de los años 60 del pasado siglo, trufada con unas pinceladas de la Transición, unos perros que muerden con desesperación para disfrute de la alta sociedad, con ganancias millonarias para la mafia búlgara. Gentes que viven al límite, que pisan con demasiada frecuencia la raya con destinos insospechados, que transitan por historias de amor agridulces.

– AUTOR –

IMG_20201016_221927

– GUSTARÁarrow-145786__340

A los que vivieron los sesenta, la Transición y que leen el presente en clave de la herencia que llegó desde allí: desde la violencia de las calles al reciclaje de sus líderes pandilleros en actuales negocios de dudosa moralidad. Perros de presa será del interés de todo lector que guste de descripciones bien documentadas, dureza de escenas artesonadas pero realistas y creación de una atmósfera en rumbo de colisión hacia las pesadillas de aquellos que son incapaces de huir de sus antecedentes.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A los lectores que no coincidan en intereses con la novela negra, violenta, malhablada, cruel en ocasiones y cargada de malas decisiones de personajes que de héroes no tienen ni la capa. No es una lectura amable para los que quieran fundar el club de fans oficial del protagonista al que siguen sin cuestionarse sus tropezones repetitivos con todas las piedras del camino. Perros de presa habla de una realidad, invisible a los ojos de la mayoría, pero que divierte y enriquece a una minoría salvaje que ahoga su impotencia en noches de lujuriosa violencia. 

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“Comenzaron a lanzarse mordiscos e intentar colocarse encima para morder donde podían. Algunas tarascadas el uno al otro, producían las primeras heridas, pero en un momento dado, los dos hocicos quedaron enganchados no soltando ninguno la presa, similar a cuando los boxeadores se traban uno al otro. Esa situación de impasse la resolvió el árbitro. Con sus manos enguantadas, cogió un palo, saltó al ring y lo introdujo detrás de los colmillos del Rottweiler haciendo presión para que soltara presa. Inmediatamente se separaron y comenzaron de nuevo a lanzarse mordiscos”.

– RESEÑAletter-576242__340.png

malas-calles_posterHoy traemos para reseñar: Perros de presa, del escritor Jorge Ruiz Morales. Novela negra y descorazonadora. De héroes estrellados (si es que alguna vez fueron héroes). Un torrente arrollador de subidas y caídas en picado y en desgracia.
Scorsese suele organizar el cronograma de la escaleta de sus películas con la fórmula “Subida y bajada” del mafioso protagonista de turno con la moraleja final de “¿Has visto?, todos aquellos días de vino y rosas, de poder, de exultante prepotencia, te han llevado a la muerte, a la cárcel o a la ruina”. En cambio, Jorge Ruiz elige una variante de la anterior y la transforma en una montaña rusa ya que en ningún momento el protagonista principal está en el fango, pero tampoco llega a tocar el cielo con las manos. La moraleja en el presente caso se encuentra en un incierto lugar difuso. ¿Expiará sus pecados?, el karma diría que sí. ¿Encontrará la redención al final de sus días de tropelías y malas compañías?, eso tendrá que decidirlo el lector. Que el castigo por la vida desordenada y mal aconsejada que ha llevado sea suficiente es algo que tendrá que desentrañarse en función de los valores éticos de cada uno. Unos pensarán: “que quien mal anda mal acaba” y otros, más vitalistas, concluirán: “pues que le quiten lo bailao“.
Dxhmqr_XcAQak0SUna de las grandes virtudes de Perros de presa es la de armar una primera parte milimétricamente descriptiva de los convulsos años sesenta en Madrid. Al ritmo que el régimen franquista iba desestructurando su firme puño de hierro y comenzaban a aparecer nuevos escenarios de aparente libertad se produjo el choque de ambas realidades que tuvieron que convivir hasta la mitad de la década de los setenta. Al ansia de libertad no se le puede poner cuotas, barreras o cupos y, mientras el régimen cedía terreno, los “libertarios” lo acapararon mucho más rápido que el repliegue de los primeros. Una de las consecuencias fueron la aparición de focos de conflicto en los que se juntaron intelectuales con ansias de democracia, estudiantes adoctrinados y adoctrinadores, grupúsculos incendiarios, pandilleros con ganas de jarana y una mayoría del pueblo llano que quería un cambio sosegado. La contraparte: una élite acomodada y cercana al régimen que sin este amparo se podría quedar con el culo al aire. Y todo ello siempre con el miedo de que España estuviese abocada a una indeseable segunda Guerra Civil que, sobre todo, los más mayores no querían ni imaginarse. Esta convulsa etapa arrastra muchos daños entre aquellos que seguían avivando las llamas. Unos reivindicando libertad y otros intentando mantener el statu quo que tanto les beneficiaba. Luchas intestinas entre hermanos que se enquistan en el tiempo y afectan a los del escalafón más bajo como en el caso de Arturo Ruiz García o María Luz Nájera. Carreras por la calle de la Estrella, plaza del Callao o plaza de España. El autor nos muestra el lienzo de aquellos años que produjo, entre otros asuntos, la simiente del pandilleo, el menudeo y el navajeo, principalmente en los arrabales de la capital. Espacios abiertos, descampados, billares, guateques, marcajes de territorio y de las chicas del grupo (en un ejercicio clásico antropológico de acaparar la fuente reproductiva por pura supervivencia). Chavales disidentes de las reglas marcadas, desestructurados familiarmente de un lado pero con un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo y al líder del mismo que reparte tareas, misiones y recompensas. Así es como muchos muchachos cayeron en desgracia al cimentar los pilares de su vida en un ambiente alejado de la cultura del esfuerzo, el respeto al prójimo y el amor por la familia. Unos tuvieron la suerte de poder salir de aquel berenjenal de odio al diferente, hedonismo de fin de semana y cortoplacismo vital, para alcanzar la fase adulta, a trompicones, pero medianamente desintoxicados. Otros no tuvieron tanta suerte y se quedaron por el camino. Pero como “quien tuvo retuvo” Carlos, el protagonista de la novela, arrastrará aquellos polvos para convertirlos en un lodazal al estilo Atrapado por su pasado (Carlito´s way, Brian de Palma, 1993).
El_Reino-686562835-largeEn la segunda parte de la novela nos trasladamos del convulso sur de Madrid de los sesenta al centro financiero de la capital: Azca, Capitán Haya… Es en este momento cuando los hilos del pasado se entretejen con los del presente y aparece la tentación, que siempre vive agazapada esperando a quebrar las voluntades de los más meditabundos. En mitad de una situación personal, familiar y económica complicada el protagonista se verá sumido en un nuevo fregado, cuando ya pensaba que podría llevar su vida por el camino de la normalidad y la rutina. En este punto aparecen los perros de presa que pueden pasar por dos tipologías, los literales y los metafóricos (ya entenderá el lector en su momento a lo que nos referimos). Aquí el autor nos introduce en un mundo oscuro y salvaje de apuesta ilegales promovidas por mafias y frecuentado por lo mejor de cada casa: desde fanáticos de la violencia y la sangre hasta potentados de las cúpulas de poder (personajes muy al estilo del imaginario de Rodrigo Sorogoyen) que acuden a estos aquelarres como al palco de un estadio de fútbol o al reservado del Hipódromo. Es en este momento cuando el autor despliega una acertadísima descripción sobre las mafias de las peleas de perros y el protocolo de la propia pelea que desatará, esperamos, la ira de aquellos lectores sensibles al maltrato animal. 
Durante este episodio que incluye grandes cantidades de dinero en efectivo en juego es donde, un aparentemente y rehabilitado protagonista, se mezcla en un “vuelco” al estilo de “La banda de Casper”. Entonces volverán los fantasmas del pasado y renacerá su entrenamiento de supervivencia de barrio en un último intento de ganarse el retiro. Pero hay que recordar lo que le ocurre a los policías cuando se acerca el día de la jubilación… Es precisamente en este último tercio de la novela cuando la narración coge carrerilla y se adentra por el thriller puramente negro y policíaco. Desde el punto de no retorno a los lomos del AVE todo se precipita. Tras un período de barbecho en el que todos intentan pasar desapercibidos gracias a mantener un perfil bajo, el pasado llama, violentamente, a la puerta. Y así, en una suerte del ¡Sálvese quien pueda!, la novela se atropella hacia el final. Un final en el que algunos pensamos que interviene demasiado la mano divina del Deus ex machina para dar carpetazo a una trama que se hubiera merecido una conclusión más redonda y elaborada (o será que, como lectores, nos hemos quedado con ganas de algo diferente para coronar la novela).
Jets-v.-Sharks-BattlePerros de presa es una novela pegada a la calle, a sus reglas, a su lenguaje y a su particular modo de entender la pugna eterna por el territorio. Presenta a unos personajes educados en la violencia y en el fragor del camino rápido que con el paso de los años se hacen más sabios para evitar la pelea innecesaria pero más peligrosos a la hora de elegir sus nuevos objetivos. Con el tiempo el campo de batalla amplia su territorio más allá del barrio adolescente. En el presente, aquellos jóvenes desestructurados arrastran graves carencias personales, afectivas, laborales y familiares y se ven tentados a volver al ruedo. Con todo ello Jorge Ruiz ha creado una novela que toca tangencialmente la Transición española pero no ya desde los grandes titulares políticos y sociales sino desde la salvaje calle que supo reciclar a los matones de bandas de Vallecas o Carabanchel a los despachos de la Castellana. Pero aunque la mona se vista de seda…
Perros de presa es una novela que alterna una trama principal vertiginosa con otra parte más pausada, transversal y reflexiva. Cada lector será el que enjuicie el peso que lleva cada una de ellas en la narración. Si bien es verdad que a veces la novela queda pausada por enriquecimientos paralelos estos tienen el sentido de justificar las decisiones del protagonista. Por ello ni llega a ser un thriller al uso canónico ni tampoco una novela contemporánea de denuncia social sobre los abusos de las élites y los mandamases.
Aquí no hay perros solamente ladradores, ya que todos muerden ferozmente incluso sin saber a quién ni por qué.
P.D. ¡Ah!, y hasta aquí llega incluso la Reina Roja de Juan Gómez Jurado. Si es que donde no llegue Juan.

2525-724_5601176_20191010110716--624x351

VESNA – JOSE LUIS ALEMÁN – EDITORIAL CÍRCULO ROJO, 2019.

Posted on

lantia_cover_5d6fbb1eba495_360

TÍTULO: VESNA.

AUTOR: JOSE LUIS ALEMÁN – FACEBOOK

EDITORIAL: EDITORIAL CÍRCULO ROJO – WEB

PÁGINAS: 314.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 – SINOPSIS –

1912. Inglaterra. Michel Naschy, un experto en todo lo relacionado con la licantropía, descubre en un campamento gitano el hallazgo más importante de su vida. Vesna, una chica de 14 años, afectada por la maldición desde su nacimiento y que precisa su ayuda desesperadamente por estar amenazada de muerte. Él, junto con su hija Paula, viajarán con Vesna hasta una casa de campo apartada de todo, con el fin de ayudarla con su patología y ya de paso aprovechar para hacer una tesis rigurosa sobre el horror que padece. Pero el terrible pasado del lugar, relacionado con el propio Michel, volverá de nuevo a amenazarles.

– AUTOR –

descarga
Ha sido director, guionista y productor de películas ya convertidas en obras de culto como son La herencia Valdemar y su continuación: La sombra prohibida. El reconocimiento internacional le llegaría más tarde, gracias al cortometraje Hotel que fue galardonado con más de ochenta premios por todo el mundo. Desde entonces, ha incrementado tanto su faceta de productor de documentales como de jurado en los más importantes festivales europeos de género para, por último, centrarse en la creación y producción de NOCTURNA Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid que, pese a llevar solo siete ediciones en marcha, se ha convertido por méritos propios en un referente mundial para los amantes del fantástico. VESNA es su primera incursión en el género literario.

– GUSTARÁarrow-145786__340

A los incondicionales de la novela de terror en cualquiera de sus variantes. A los que sienten erizarse el vello con la sola mención de la luna llena, los bosques tenebrosos y sus pavorosos aullidos. A los aficionados al género “licantrópico” en todas sus manifestaciones fílmicas o literarias, sin distinción de grados o calidades. A quienes aprecian las situaciones de acción violenta con dosis de “casquería” como acicate. A los admiradores y nostálgicos del universo rudimentario de Paul Naschy y a quienes ilusiona encontrar impresos nombres como Shelley o Lovecraft en mitad de cualquier narración.  

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A lectores acostumbrados a otros géneros, ausentes de líquido vital derramado violentamente. A los que se sobresaltan con los ruidos nocturnos después de una lectura truculenta. A los puristas del género licantrópico que exigen total coherencia hasta en los más mínimos detalles de la tradición “hombrelobuna”. A los aficionados al género que esperan la aportación, reflexiva y filosófica, de la parte humana del monstruo de turno.  

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“Cuando todo acabó, no habría pasado un minuto, Vesna se agachó, atraída por el olor de lo que quedaba de su antiguo yo. Cogió algunos trozos de vísceras y piel muerta, y se comió parte de sí misma. Después se incorporó, trepó hasta la rama más alta, tomó aire y lanzó su primer aullido a la luna”.

– RESEÑAletter-576242__340.png

Hoy traemos para reseñar: Vesna, de José Luis Alemán Fernández de Córdoba, primera incursión de este autor en el mundo literario pero con experiencia previa en este género, manifestada por otros medios.
En el convulso medio de las inversiones bancarias, financieras y fondos de inversión, muchas entidades, para curarse en salud, han optado por prevenir a los posibles inversores con mensajes de este tipo: “Rentabilidades pasadas no garantizan beneficios futuros”. Nos acogemos a este sabio aviso y acometemos la lectura de Vesna despojándonos de cualquier impresión e influencia, positiva o negativa, que la conocida trayectoria profesional del autor pudiera haber hecho anidar en nuestra mente. Vesna es una novela de hombres y mujeres-lobo, clara y directa en su propósito de entretener y cautivar a los aficionados al género. Afectuosa y admirativa en su dedicatoria a Paul Naschy, el hombre-lobo español por antonomasia (papel que Naschy encarnó en el cine en 14 ocasiones en sus 37 años de profesión). Por si ese homenaje inicial quedase corto, José Luis Alemán dota a sus principales personajes con el apellido artístico del actor, guionista, director y productor Jacinto Molina Álvarez.  
Nos encontramos ante una narración de corte clásico en el mundo de la licantropía, con toda la parafernalia del género que nos ofrece, “en dientes de sierra”, pasajes brillantes y otros más grises. Al acabar la lectura nos queda un cierto sabor agridulce y la sensación, muy personal y subjetiva, de que hubiéramos podido asistir a una obra maestra del género si se hubiesen dado algunas “pinceladas” más, aquí o allá, y si se hubiesen suprimido otras. Tal vez algún pequeño cambio en los colores. Eufemismos y deseos aparte, sobre todo reconociendo los sagrados derechos de un autor a usar a su antojo toda la fantasía y las licencias literarias necesarias, no contradicen nuestra opinión de que dotar a una obra de ficción de elementos “verosímiles” proporciona solidez y atractivo al conjunto. Por contra, otorgar categoría de profesora de Bellas Artes a una jovencísima mujer, en el museo Dorsay, con anterioridad a 1870, sería un hecho posible pero altamente improbable. La villa de Falkreat será con seguridad asociada, por un “lector-gamer”, al juego de rol en el que participa con entusiasmo, pero lo alejará de Vesna. Baker Street, frente a Regens Park, pondrá en la mente de casi cualquiera la imagen de un hombre de nariz afilada con una pipa y una gorra de cuadros. Sirvan estos ejemplos, tomados al azar, como elementos que pueden ocasionar la distracción del lector. Decididos a superar cualquier devaneo ajeno a la esencia de la narración, nos sumergimos en la novela de  José Luis Alemán y acompañamos a sus personajes por espacios y ambientes que, en su mayor parte, resultan familiares para los aficionados al género “homolobuno”, si bien encontramos variables menos frecuentes dignas de especial atención.
Un licántropo encerrado, con o sin su previa anuencia, no es novedad. Pero sí lo es en este caso la condición y circunstancias de la persona encargada de su custodia y cuidado, sobre ello habría que preguntar a la valiente Enma Naschy. Todavía es mayor novedad cuando tropezamos con un licántropo hembra. No confundir con esas hembras fantásticas, polimorfas, que acaban representando una variopinta teriantropía mezcla de vampiros y otras especies. De las genuinas, a bote pronto, nos viene a la mente “La licántropa pelirroja” de la escritora finlandesa Aino Kallas y poco más.
En el mundo real, el antropólogo Xosé Ramón Mariño Ferro ya apuntó la posibilidad de que Manuel Blanco Romasanta, el hombre lobo gallego de carne y hueso, asesino en serie que se salvó del garrote vil rocambolescamente, fuese una mujer. Recientemente Fernando Serrulla, responsable de la Unidad de Antropología Forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia lo corrobora y sugiere una enfermedad concreta. En cualquier caso Vesna es todo un hallazgo. Para datar “el primer episodio” de la novela de José Luis Alemán habrá que remontarse a 1870, al jueves uno de noviembre que, desde la noche anterior al día siguiente, alberga todo tipo de festividades y conmemoraciones alrededor del mundo, tanto religiosas como profanas y macabras. Un día especial para conocer al joven, codicioso y arrogante Jared Carmichel. La posterior reunión del Consejo de Falkreath, en el “polivalente” local del Ciervo Blanco nos mostrará los peores instintos del populacho y la nefasta influencia del alcohol, por contraposición al pragmatismo del policía Nicola Bjarne. Nos encontramos ante el inicio de una cadena de tragedias.
Habrán de transcurrir 42 años para que el autor retire, al menos parcialmente, el velo de lo ocurrido durante ese periodo y, de paso, aproveche para hacer un guiño explícito a Carroll, Verne y Dostoyevski. Posteriormente lo dedicará a Nietzsche y también, como dijimos al principio, a Conan Doyle de forma más sutil y, quizás, al Jack londinense de infausta memoria. Ahora tomamos conocimiento del padre Antonino Reese, exvoluntario de la Colonia, haciendo de guía de Michel Naschy y conduciéndolo al rescate de Vesna. Parece que precisarán lo buenos oficios del presumiblemente incombustible Motindoffer para llevar a cabo su filantrópico propósito. Lo primero será salir incólumes de un peligroso campamento. Llegamos al momento en que Paula Naschy inicia su científico trabajo en una ubicación que, a pesar de los peores augurios, ha sido respetada por la pátina del tiempo y se ha mantenido a salvo de iracundas amenazas. Con ello comenzamos lo que la propia Paula definirá como la segunda tragedia.
A partir de este momento los acontecimientos cogen velocidad y la narración avanza por vericuetos a veces vertiginosos, a veces más reposados y, en ocasiones, algo desconcertantes. La entrada en escena del Dr.Gillbert Dollard atempera los contradictorios sentimientos y actitudes de Paula con su padre, con Vesna y con él mismo, mientras cada uno cumple con el papel asignado. El propio Motindoffer, para asombro de los menos avisados, revelará la auténtica influencia de la luna llena en los licántropos. Para completar la parte final de la tragedia, solo falta un conjunto de personajes con cualidades extremadamente negativas donde encontramos jóvenes tan malvados como irresponsables e ingenuos, delincuentes sexagenarios falaces, traidores y cobardes, sin olvidar al maduro Jared Carmichel, crecido en años, soberbia y ambición,  que darán trabajo extra al policía Williams Bukoswski y al comisario Nicola Bjarne, junto con algún disgusto.
En el monte: tormentas y ventiscas, nieve, aullidos, caballos desbocados, disparos, antorchas, sangre, lobos y la luna llena… ¡Ah! la luna llena.

EOABjBCWoAA_CP7

PERROS, GATOS Y ASESINATOS – EDITORIAL EXLIBRIC, 2019

Posted on

61bwc8KCslL

TÍTULO: PERROS, GATOS Y ASESINATOS.

AUTOR: Z.C. BENÍTEZ – INSTAGRAMFACEBOOK

EDITORIAL: EXLIBRIC, 2019 – WEB

PÁGINAS: 122.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

Cádiz es el escenario de esta intrincada historia donde la aparición de un misterioso felino supondrá el inicio de una serie de crímenes que cogerán de imprevisto al doctor Carlo Fontana, a quien parece va a serle difícil tener una vida tranquila.

– AUTOR –

PhotoTrimmer_24-9-2020-10-30-3

Nacido en Cádiz en octubre de 1979, José «Zé» Carlos Benítez, ya mostraba admiración por la lectura y la escritura a una edad muy temprana. Amante del carnaval de su ciudad y carnavalero desde que vino al mundo, se refugió en la escritura para escapar de la depresión, siendo precisamente en ese mundo de oscuridad y tinieblas donde nace este libro. Aunque forma parte de un grupo de teatro, le habría gustado estudiar arte dramático y animación 3D; sin embargo, no renuncia a ninguno de sus sueños, ya que, como se suele decir, mientras hay vida, hay esperanza.

– GUSTARÁarrow-145786__340

A los amantes del relato corto y la novela negra breve. A los que gustan ver las situaciones con los ojos de varios intervinientes. A quienes desean pasar un rato entretenido sin complicaciones. A los que se sienten como en casa transitando por escenarios y localizaciones reconocibles. A los que agrada el lenguaje sin artificios.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A los que prefieren temáticas exentas de violencia en cualquiera de sus formas y manifestaciones. Tampoco gustará a los taurófilos que se sientan concernidos o maltratados por las opiniones de algún personaje. A los que aburre el género negro ligero de atormentadas reflexiones.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“En el casco histórico de Cádiz, hay una calle que se llama Adolfo de Castro, situada cerca del Teatro Falla y la Alameda. Bien, pues casi al principio de esa calle hay una plaza pequeña que se llama plaza de la Oca. Ahí vivo yo, en el número uno, bajo izquierda. Me pareció un bonito lugar para mudarme, para vivir tranquilo. Y así es.”

– RESEÑAletter-576242__340.png

2xHoy traemos para reseñar: Perros, gatos y asesinatos, de Z. C. Benítez, una narración corta para encuadrar en el género negro-policíaco, con múltiples referencias a una ambientación geográfica reconocible, que aporta credibilidad y contrapeso a la ficción. Tomar una cerveza en la calle Arbolí quizás nos daría una pista y, tal vez, la Sorpresa. Quizás transitar con un veterinario por la calle José del Toro nos abocaría a la Tierra Media y al auténtico Sauron. Podríamos alojarnos en el Hotel de Francia y París con la esperanza de encontrarnos con algún torero. En cualquier caso Z.C. Benítez comparte con nosotros su visión, y casi el tacto, de la entrañable ciudad de Cádiz. La familiaridad con la que un lector gaditano en particular y uno español en general verán reflejados notas y tintes del día a día de la cultura andaluza realza la ficción que aquí nos presenta el autor, la hace reconocible y palpable a lectores que gustan de moverse por territorios y culturas conocidas. Seremos testigos de localismos varios y de un amplio despliegue, tanto del callejero gaditano como de formas y giros propios de la zona. 
puedes-alimentar-a-tus-perros-y-gatos-con-una-dieta-veganaEl estilo narrativo, ágil y directo, al alcance de todo tipo de lectores, contribuye  a una fácil y amena lectura, adobada con descripciones, pinceladas humorísticas y verosímiles situaciones cotidianas en una clínica veterinaria. En la sociedad actual marcada (ya antes de la pandemia actual por el Covid-19) por el distanciamiento social, la “cercanía” digital y el aumento de las viviendas unipersonales, ha aumentado la estadística de mascotas en los hogares que hacen, en muchas ocasiones, de sustitutos de compañías más, digamos, molestas; que responden, ponen pegas, tienen manías u otro punto de vista de las reglas de la convivencia. En cambio, los animales, son el último reducto del amor incondicional y el consuelo de sus compañeros humanos. Se produce, irremediablemente, la reflexión de quién es más bestia e irracional: las personas o los propios animales que solo les ata el instinto y no la maldad. De ahí, que haya ciertos pasajes jalonados de la sensibilidad hacia las mascotas que cada día más son la piedra angular de la realidad de muchas almas solitarias.
gato_detective-696x531Las inevitables licencias literarias de la novela hacen del uso bajo demanda del polígrafo de la policía un asunto asumible con naturalidad, así como el peculiar comportamiento de algún miembro de dicho cuerpo. La obtención, móvil en mano, de algún que otro truculento video y su uso posterior por alguno de los personajes podría cuestionarse en el mundo real, pero el universo literario y la ficción tienen su propio y maravilloso espacio. Añade incluso trazos, quizás gruesos, de erotismo que aportan mordiente a la trama. Un conjunto digerible y disfrutable. Por otra parte los personajes mantienen, en general, la debida coherencia con sus propias acciones y comportamientos e, incluso, con sus contradicciones y delirios. El lector puede encontrar puntos de afinidad con algunos o rechazo con otros, pero difícilmente la total indiferencia. Así que con esos mimbres está tejida una narración que hace honor a su título. Los perros, los gatos y los asesinatos deambulan por la historia acaparando protagonismo. En la parte animal, el perro Sauron y la gata Darkness (que podría salir del imaginario de Jaume Balagueró) se llevan la palma y circundan el triángulo que conforman el Dr. Carlo Fontana, su ayudante Rocío y su novia Marina.    
La novela de Z.C. Benítez nos entretiene con las anécdotas y tribulaciones cotidianas del Dr. Fontana en el ejercicio de su profesión de veterinario y en su distribución de afectos y tiempo libre. Situaciones complicadas o dramáticas se tiñen con un tinte humorístico gracias a su expresiva narrativa y, cuando más confiados estamos, se nos sumerge de sopetón en el macabro escenario de los asesinatos. Desde ese momento será difícil cerrar el libro sin haberlo terminado de un tirón.

veterinary-clinic-medical-personnel-vector