Yo, Alfonso XIII, nací rey en un momento histórico en el que dos eran los caminos posibles: pasar a la Historia como el rey que regeneró su patria o bien ser puesto en la frontera. Mi mayor temor se hizo realidad y terminaré mis días aquí, en el exilio, con la única compañía de mi adorada y querida Juana, a la que, antes de marcharme de esta vida, quiero hacer conocedora de la verdad, de mi verdad. A ella le debo la confesión de los secretos más íntimos de mi intensa existencia protagonizada por la lujuria y la sicalipsis, pero también por el rencor y el desengaño que me perseguirán hasta mis últimos días.
– AUTORA –
Terminando el año 1980, Sonia Martínez Martínez nació en la costa levantina de Cartagena. En la Universidad de Murcia se licenció en Filología Hispánica dirigiendo su actividad laboral a la enseñanza del español como lengua extranjera. Actualmente reside en Madrid junto a la obra más bonita, a la que más tiempo dedica y que tiene autoría compartida con su marido: sus dos hijos.
– GUSTARÁ
A los incondicionales de la novela histórica que disfrutan con las realidades y fantasías de personajes próximos en el tiempo y gustan de acciones y peripecias que puedan contrastar, refutar o “falsar” en entornos y épocas reconocibles. A los amantes de la narración de estilo directo, realista y carente de artificios. A los que intelectualmente aún se debaten, y debaten, sobre formas de gobierno.
– NO GUSTARÁ
A los enemigos de los “narradores omniscientes” que se manifiestan desde el interior de los propios personajes de una novela. A quienes son incapaces de contemplar con benevolencia las luces y sombras de personajes históricos, aunque haya evidentes desequilibrios en la balanza. A quienes apuestan por la radical separación de géneros entre la biografía y la novela.
– LA FRASE
«Poco duró la novedad del matrimonio y la fidelidad. Pronto volví a caer en las redes del erotismo de las actrices, condesas y duquesas de la corte y hasta de las putas de Arenal que me proporcionaba, entre otros, mi querido marqués de Viana. Según Ena, fue quién me condujo a la vida licenciosa y despreocupada que llevaba. Pero la realidad era otra, y es que, el hombre con el que se había casado, no era como le hubiera gustado».
– RESEÑA
No es habitual, aunque tampoco insólito, que en el subgénero que conocemos como “novela histórica” el foco de la acción y el protagonismo indiscutible descanse sobre un personaje de la máxima relevancia política o social de su época, especialmente si la distancia temporal entre el personaje y la publicación es exigua. En el tango de Gardel veinte años no son nada, en la historia real lo ocurrido hace un siglo parece que fue ayer e indudablemente tiene su repercusión en el momento actual. Así que siempre resultará un tanto proceloso “transitar” por la peripecia vital de un rey cuyo nieto, en la actualidad, es noticia en algunos telediarios y el hijo de este, bisnieto del protagonista, ostenta la máxima representación de una nación.
La novela que nos ofrece Sonia Martínez Martínez, “En los ojos del rey”, tiene tanta carga biográfica e histórica y está tan próxima en el tiempo que resulta imposible enjuiciar y fotografiar al personaje imaginado, central, de esta narración cargada, como la propia autora anuncia, de lujuria y sicalipsis, separándolo de la real persona de su majestad Alfonso XIII. Si el subgénero existiese la calificaríamos de “biografía con licencias de autor”. Otros protagonistas egregios, mezcla de realidad y fantasía, como el emperador Claudio que por obra del admirado escritor y poeta, fallecido en 1985, Robert Graves, nos contó su historia en primera persona, pueden diseccionarse literariamente sin temor a crear recelos o desvíos indeseados y confundirse con sutiles o directas intenciones políticas.
El emperador romano Tiberio Claudio Druso Neo Germánico y tal cual, el “Yo Claudio” de la novela (su biografía real en ocho tomos se perdió para siempre) asumía su cojera y su tartamudez con naturalidad. Incluso se jactó de los “elogios” de muchos contemporáneos como incapaz y estúpido, incluso discapacitado mentalmente, pero llegó al poder que ejerció con prudencia y sabiduría. A estas alturas nadie, o casi nadie, se sentiría ofendido de tildarse a este emperador como cojo o tartamudo. Avanzando hasta el Medievo reparamos en otro personaje admirado, denostado o controvertido, como Rodrigo Díaz que, a los amantes de la novela de espada y brujería, nos entretiene y deleita en “Sidi” del genial Arturo Pérez-Reverte donde, por boca del protagonista, sacamos parte de su historia y de su alma. Novelada claro. El contrapunto lo hayamos en “El Cid, historia y mito de un señor de la guerra”, interesantísimo estudio histórico sobre el personaje, obra del doctor en Historia David Porrinas González, que nos revela con toda la minuciosidad y exactitud posible la verdadera imagen del protagonista. Separadas en el tratamiento y distantes los acontecimientos en el tiempo, ambas obras permiten el análisis y la disección, atinada o disparatada, sin provocar hoy catástrofes emocionales.
El hermano de Napoleón Bonaparte, don José I, rey de España y de las Indias, llegó a ser Premio Planeta de 1985, en forma de diario autobiográfico, como “Yo, el rey” por obra, gracia, inteligencia y buen hacer literario del eminente psiquiatra doctor Vallejo-Nájera. En esa obra y en su continuación “Yo, el intruso”, el monarca conocido despectivamente por los españoles como Pepe Botella, nos revela el devenir de sus experiencias como gobernante y sus más íntimos sentimientos plagados de luces y sombras. Probablemente más luces que sombras. Hoy ni el epíteto ni su legado despertarán pasiones.
En el caso de Alfonso XIII sería, cuando menos, inelegante adjetivar aquí muchas de sus inclinaciones, aficiones y actitudes, tal como se describen en la novela de Sonia Martínez Martínez. Dejamos pues a los historiadores con su trabajo y lo novelado al buen juicio del lector. En la parte formal de “En los ojos del rey” encontramos un estilo directo y dinámico que permite una lectura ágil y entretenida sobre la vida que nos cuenta el atribulado monarca, en forma de confesiones y revelaciones a su abnegada y comprensiva hija Juana.El niño nacido rey y bautizado como Alfonso León Fernando María Jaime Isidro Pascual Antonio de Borbón y Habsburgo Lorena, nombrado jefe del Estado a los 16 años, llegó al exilio en 1931, a la enfermedad, al olvido mundano, a la melancolía y a la muerte en Roma el 28 de febrero de 1941.
En la novela de Sonia Martínez Martínez el peso de los acontecimientos narrados se inclina hacia la parte más personal e íntima del monarca introduciendo situaciones y diálogos con terceros que contribuyen en general a mantener un ritmo de lectura ligera.Probablemente algunos lectores, amantes del misterio, echarán de menos algunos “complementos” curiosos como la meta “reconocible” de algún que otro pasadizo o las salidas secretas del Palacio Real. Quizás se pregunten sobre la autenticidad y el destino final de “los papeles del farero” y su repercusión ficticia, velada o efectiva en el futuro de la monarquía española. Otros lectores sentirán renacer las antiguas controversias sobre las diferencias entre la Jefatura de la Casa Real y la Casa del Rey. En todo caso “En los ojos del rey” podrán ver reflejados retazos de la historia de un monarca y de un hombre como fue, o como pudo ser.
Un mosaico es la representación de una imagen o realidad mediante la agrupación de pequeñas piezas o teselas que, juntas y formando un conjunto, permiten llegar a esa composición global. La idea que está detrás de este libro es la de hacer una metáfora de un mosaico, agrupando una serie de relatos cortos de viaje –que harían la función de las teselas– para llegar a una representación o una composición del mundo en el que vivimos, por parcial y aproximada que esta pueda ser. Como en el caso de las piezas de un mosaico, todos los relatos en conjunto aspiran a dar una idea del mundo, sus gentes, sus culturas, sus religiones, sus costumbres, sus mentalidades, sus ciudades, su historia, su arte, sus paisajes, sus maravillas naturales, sus climas, su fauna y su flora. Los relatos recrean momentos o ratos de viaje que al autor le han gustado, marcado o aportado especialmente, y todos ellos pertenecen al conjunto de los viajes realizados durante una década (entre 2010 y 2020) por lugares y ambientes tan variados y singulares como Siberia, el Himalaya, la sabana africana, el Ártico, el desierto australiano, el Amazonas o la Polinesia, entre otros muchos. En su conjunto, el libro consta de setenta relatos cortos de viaje que transcurren en un total de treinta y cinco países de todo el mundo.
– AUTOR –
Nació en Madrid en 1982. Desde pequeño, el viaje y la literatura llamaron su atención, y desde que pudo hacerlo, comenzó a viajar y a escribir sobre sus experiencias viajeras. Poco a poco, el alcance de los viajes se fue ampliando, pasando de España al conjunto de Europa, a otros continentes, y finalmente, al mundo entero, ya que ha visitado más de sesenta países de los cinco continentes. Anteriormente ya había colaborado con relatos de viaje o con artículos sobre la historia del viaje en diversas webs como Viajes al Pasado, La Caverna Viajera o Literatura de Viajes, y había participado en tertulias de viajes y clubs de lectura en Madrid. En la actualidad es promotor del proyecto Literatura del Mundo (www.literaturadelmundo.com, una página web dedicada a la literatura mundial con artículos periódicos sobre la literatura de distintos países y regiones del mundo), realiza trabajo de investigación sobre el viaje como actividad, como fenómeno y como disciplina y es miembro de la Sociedad Geográfica Española.
– GUSTARÁ
A todos los amantes de los viajes fuera de pista y que huyen de organizadores de horarios férreos y visitas obligadas. Mosaico juega a la pincelada, al bosquejo, al muestrario de sensaciones, sentimientos y paleta de colores imperfectos. Expone historias incompletas, retazos anárquicos de momentos únicos y personales que el protagonista vive a lo largo del mundo. Una sucesión de escenas en las que destaca la experiencia vivida por encima de la guía tradicional ortodoxa del turista moderno. Con tantos lugares visitados seguro que el lector se siente identificado con muchos de ellos y se le abrirá el apetito exploratorio.
– NO GUSTARÁ
A aquellos lectores que prefieren relatos de viajes centrados en una temática o destino concreto en que se expriman todas sus opciones, características y secretos ocultos. Los coleccionistas de guías enciclopédicas de viajes no encontrarán aquí la información suficiente para saciar su conocimiento sobre el terreno que van a pisar.
– LA FRASE
«Un par de monjes trajinan colocando y preparando cosas. Salgo, y llego a una zona del complejo en la que se están haciendo trabajos de mantenimiento y reparación, y por lo que doy media vuelta, no sin darme cuenta de que, a pesar de esos trabajos, todo sigue envuelto en una placentera aura de tranquilidad. Entro en otro de los edificios, y descubro un aula y una biblioteca en la que un joven monje me ofrece un par de mandarinas, que acepto con gusto. Me las como, intentando no tragarme las pipas que hay dentro de los gajos, y lo hago sentado en una roca que encuentro justo a la salida del templo, mientras intento abstraerme para disfrutar de la calma que generalmente solo se consigue en lugares un tanto remotos como este. Los butaneses son auténticos especialistas en conseguirlos».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Mosaico (Historias, ambientes y gentes del mundo). La presente obra, del incansable viajero Sergio Gonzalo Rodrigo, recopila un buen puñado de momentos vividos (y vívidos) a lo largo y ancho de diez años de experiencias por medio mundo o por el mundo entero a tenor del índice de la obra. El autor narra en primera persona sus correrías, vivencias, incidencias, descubrimientos e infortunios por: (Europa del Este, Norteamérica, Ártico, Sudamérica, África del Norte, del Sur y Occidental, Oriente Medio, Asia Menor, Cáucaso y Central, India, Himalaya, Sudeste Asiático, Lejano Oriente y Oceanía). Una singladura que huye del relato cronológico, pero que nos entrega en bandeja de plata una colección de vivencias a portagayola y a calzón quitado.
Son varios los elementos que se conjugan en la presente obra para que tenga el favor y la atención del lector. Uno de ellos es el nutrido y heterogéneo grupo de destinos elegidos por el autor para sus viajes. El público general, en la mayoría de ocasiones menos viajado que el autor, encontrará tres tipos de localizaciones:
Aquellos destinos a los que el lector ha viajado o por algún otro motivo tiene un conocimiento bastante fiel de la realidad de dicho emplazamiento. Aquí podrá confrontar sus experiencias con las del autor y averiguar en qué se parecen o diferencian las apreciaciones y sensaciones de cada uno sobre el terreno pisado.
El lector también tendrá la posibilidad de viajar a través de los ojos del autor a destinos que siempre le han atraído o llamado la atención por una u otra razón. Este será el momento en el que el autor le traiga los sabores y las texturas de esas tierras lejanas donde, si algún día pudiera, viajará sin duda.
En un tercer apartado tenemos aquellos destinos a los que el lector nunca se ha planteado conocer o viajar pero que, gracias a la labor divulgativa de Sergio Gonzalo Rodrigo, podrá, al menos, realizar una primera cata para ver si le llama la atención lo expuesto por este.
Digamos que no hay sitios comunes o raros para viajar en términos generales. Cualquier destino, dejando en un aparte el aspecto de criminalidad o peligrosidad, es susceptible de ser visitado. En la práctica, tienen mucho peso los motivos económicos, culturales, religiosos y políticos, tanto de las políticas gubernamentales de cada país con el turismo (de entrada y de salida), así como de los propios ciudadanos más reacios a ciertos destinos que a otros. Sea por impulso, por reflexión, por la mercadotecnia de los touroperadores o por cualquier otro motivo, las rutas turísticas entre los países se suelen regir por ciertas pautas comunes. Para ser un verso libre hay que hacer una investigación propia ausente de condicionantes externos, así como tener una pizca de arrojo y valentía según qué destinos. Pero en pocos casos hay obstáculos para viajar al rincón más lejano y poco frecuentado del globo si en lo más hondo de tu ser viajero hay una voz que te impulsa al conocimiento, a la fuerza exploratoria y a la amplitud de miras. Hay personas como Sergio Gonzalo Rodrigo que entiende la vida de forma errante, cambiante, móvil y peregrina. Su asiento se ubica siempre en el horizonte, no en el salón de su casa y, cuando pisa el mullido hogar, es para tomar impulso hacia su siguiente destino o meta vital.
Como decíamos antes, Mosaico, se puede leer del tirón o pizcando en los destinos prioritarios que más fascinen al lector. Hay tantos y tan variados que existe panorama de sobra para recorrer el mundo a pildorazos ya que el estilo escogido por el autor así lo permite. Los capítulos cortos, dentro de cada zona geográfica demarcada por el autor, trazan una fotografía concreta, suceso, anécdota, descubrimiento o infortunio con los que el autor se va topando. En ningún caso es un libro de viajes al uso. Olvídense del ¿Dónde comer?, ¿dónde dormir? o ¿qué visitar? La información de Mosaico no está estructurada, ni encasillada, ni ceñida a categorías, ni es exhaustiva en su contenido. Este peculiar libro de viajes se centra en la vivencia, el recuerdo, la fotografía del momento, y la secuencia efímera del suceso concreto. El autor no se ciñe al planteamiento, nudo y desenlace, sino que muestra su trocito de viaje como remembranzas imperfectas que le asaltan en una reunión de amigos. De esta desestructuración nacen momentos de grandes urbes cosmopolitas o de lugares duros y solitarios, de planes previstos o de improvisaciones, de malentendidos o de buenos samaritanos y de mil y un contrastes entre las distintas sociedades que habitan en el mundo. El agreste mundo, a veces muy grande y radicalmente opuesto al sentir del viajero, pero, en otras, tremendamente parecido a sus ideales y costumbres diarias. El autor pone de manifiesto los lazos de semejanza con personas que están distanciadas de uno en lo social, lo político o lo religioso, como si hubiera un lenguaje humano universal que, en ocasiones, permite a dos individuos muy diferentes reconocer sus propios vínculos personales.
Mosaico: historias, ambientes y gentes del mundo despliega un amplio abanico ecléctico que se sitúa en un lugar original de la divulgación de la literatura de viajes. El autor no pretende exprimir a fondo cada destino que disfruta, sino más bien bosqueja, propone y comparte sentimientos sin aleccionar ni ser parte interesada en mostrar el camino a los que vendrán después inspirados en la presente lectura. Viajar como experiencia, como conocimiento y como aprendizaje del mundo que te rodea y de uno mismo.
Philippe Hawk, el ex detective Halcón, recibe el encargo de investigar una muerte con la visita de un enigmático individuo. Lo que en un primer momento apunta a un caso de lo más corriente, acaba por descubrir fuerzas desconocidas relacionadas con la música, las culturas ancestrales y con el nuevo intento de fabricar una olvidada arma nazi para restaurar la hegemonía a los arcanos del Mundo Antiguo. Halcón, por sorpresa, se verá abocado a visitar diversos centros de poder a lo largo del planeta donde la música y la magia se entrelazan de una forma hasta ahora desconocida, en una aventura llena de intriga y peligro en un futuro no muy lejano donde la electricidad es el motor del mundo gracias a la instauración de las Torres Tesla.
– AUTORES –
RUBÉN AZORÍN es licenciado en Económicas y diplomado en Ingeniería Técnica Informática. Es el menor de cuatro hermanos y le apasiona el cine y la lectura desde niño. Impulsivo y lleno de ideas, es socio fundador del holding Grupo Nexus, empresa matriz de Virtual Zone (Desarrollo dedicada al desarrollo de experiencias en realidad virtual y establecimientos de la cadena http://www.virtualzone.es), Nexus Game Studios y Nexus Consultores. Todas ellas son empresas tecnológicas e innovadoras dedicadas consagradas a la investigación e implantación de negocios punteros. Con la colaboración de su hermano Juan Vicente, ha autopublicado con notable éxito cinco libros online: Luna Apogeo, Luna Nuevo Mundo, Cosmódromo I, La Torre de Tesla, Cosmódromo II: Elster y Spin Nulo.
JUAN VICENTE AZORÍN creó diversos proyectos tecnológicos previos a internet y continúa gestionando y dirigiendo entornos TI. Intimista y exigente, ha llevado sus esculturas en piedra a exposiciones nacionales e internacionales. Es coautor La Torre de Tesla y Spin Nulo.
– GUSTARÁ
Principalmente a los lectores de thriller anfetamínico, cinematográfico, veloz, pujante, con un trasfondo de búsqueda de lo esotérico y siempre escudriñando la ambientación tecnológica y sus consecuencias sociales. La campana nazi se lee en imágenes, consta de un plantel contenido de personajes que encuentran su propio hueco motivacional a lo largo del relato y que aportan para sumar en amenidad y ligereza narrativa. Una lectura sin duda que puede atraer a un gran arco de lectores ya que no se acomoda en un género muy marcado ni adopta formas y técnicas barrocas ni densas.
– NO GUSTARÁ
A aquellos lectores que prefieren profundizar en las tramas de las novelas, coleccionando explicaciones en los trasfondos históricos que se tocan. Los planos descriptivos y sensitivos son muy importantes para una serie de lectores que ven como la técnica del thriller (que busca ser bestseller) va demasiado al grano y se deja por el camino un cúmulo de datos y explicaciones. Tampoco será del interés de todos aquellos que prefieren lecturas ortodoxas de género definido en donde las reglas clásicas deben ser cumplidas y los misterios deben ser resueltos hasta en sus más mínimos detalles.
– LA FRASE
«La música digital carece de alma. La mayor parte de las grandes discográficas están volviendo al vinilo. La forma en que la información acústica se traduce en mecánica a través de un surco es más limpia. El soporte digital no vibra igual. Este lugar es único y capaz de reproducir música antigua y única. Por eso estoy aquí. Su música transmite más. ¿Puede sentirlo? Cierre los ojos y deje que la música atraviese todo su ser. Deje que la vibración alcance su mente sin necesidad de usar los oídos, ¿La siente?».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: La campana nazi, el nuevo thriller tecnológico de Rubén y Juan Vicente Azorín. Regresa Philippe Hawk (una suerte del Philip Marlow de Raymond Chandler, pero bastante más alejado de la iconografía del Humphrey Bogart que lo llevó a la gran pantalla) de La Torre Tesla en una rabiosa, turbadora y rocambolesca historia que camina entre varios géneros y que anticipa lo que podría estar por llegar en el mundo de las letras de la ciencia ficción. Tenemos entre manos una novela que se lee sola, que no abusa de la paciencia del lector ni da piruetas innecesarias para mayor gloria de los autores.
Durante el primer tercio de la novela los autores nos presentan un escenario clásico de sujeto fallecido en extrañas circunstancias. Ni al investigador llevado a la escena del crimen para esclarecer los hechos, ni al propio lector, se les escapa que hay gato encerrado y que este maullará en cualquier momento. Del mencionado escenario, tanto el protagonista como el propio lector irán percibiendo los elementos principales en los que girará la trama principal de la novela: La música, su composición, lenguaje, finalidad y alcance. Desde múltiples ópticas los autores abordarán un tema que se hunde en los albores de la humanidad, ya sea con los prehistóricos y rudimentarios instrumentos de percusión o con los modernos sintetizadores y autotunes.
Para muchos existe algo velado y hermético detrás de las múltiples capas de letra, arreglos para potenciar la comercialización del tema en cuestión y demás artificios. Así las cosas existen piezas musicales que han motivado y han sido referentes de personas de toda condición: cantos gregorianos, mantras, letanías, salmos, música folclórica, clásica, góspel, composiciones de Vangelis, Jean-Michel Jarre o Mike Oldfield. Todas ellas ayudan a llegar a estados de elevación de la consciencia mediante el yoga, la meditación, la contemplación, etc. Este lenguaje arcano, prohibido en ocasiones, y operador de apertura de puertas a otros lugares de la consciencia, es lo que ha originado la búsqueda de sus principios, tanto para bien como para mal. Especial atención, por ejemplo, a los clásicos de la literatura de «El Miserere» y «Maese Pérez el Organista» de Gustavo Adolfo Bécquer donde la relación de la música y el misterio es esencial. También podríamos hablar de la notable importancia del órgano en «Las tumbas de Saint-Denis» de Alexandre Dumas (padre) y su la relación intrínseca entre la vida, la muerte y las almas de los ultrajados o de «El fantasma de la ópera» de Gastón Leroux con el influjo lisérgico que produce en Christine Daaé su «ángel de la música». Tampoco debemos olvidar el efecto musical hipnótico de «El flautista de Hamelín» que sirvió tanto para ratas como para niños. La vibración en sus múltiples facetas es curativa o mortal según algunas tradiciones antediluvianas. La presente novela se vale de ello para explotar las posibles ramificaciones que podría tener esta hipótesis.
A partir de la presentación, al estilo de novela negra tradicional en la que se presentan los personajes, se tiran de diversos hilos y ramificaciones. Se acude a los bajos fondos para adquirir información y se dan las pinceladas más importantes de la psicología de cada personaje… Empieza el rock and roll. Una carrera desaforada en busca de respuestas dentro de una telaraña que nos llevará muy lejos en el espacio y en el tiempo. Será tiempo de conspiraciones y organizaciones clandestinas que buscan la quintaesencia del poder absoluto. El viaje del héroe hará escala en Perú donde confluirán tonos de Indiana Jones and the fate of Atlantis (recordemos la propiedades del orichalcum) y El retorno de los brujos de Louis Pauwels y Jacques Bergier. También si tienen tiempo, tras la lectura de esta novela, pueden acercarse al mito de la Die Glocke de la Wunderwaffe en connivencia o no con la sociedad Thule.
La campana nazi utiliza elementos del imaginario y estilo narrativo de Michael Crichton con la utilización de la tecnología de forma cotidiana en un mundo reconocible, pero sin llevársela demasiado al futuro de la ciencia ficción, donde perdería el vínculo con el presente. Aunque destaquen elementos anticipativos el escenario que nos presentan los autores es reconocible en todo momento. Un claro ejemplo de la unión entre lo antiguo y moderno es la pertinencia del uso del vinilo y de Spotify en el mismo relato con finalidades complementarias. La disonancia entre lo analógico y lo digital y otros guiños permiten a los autores hacer llegar un mensaje a los lectores sobre el uso de la tecnología en la era digital que puede ayudar, mitigar o facilitar ciertas tareas o acciones, pero avisando que no es posible entender dichos actos sin comprender la finalidad de los mismos y la esencia de su contenido vital. Sin «alma» las máquinas, las inteligencias artificiales, las herramientas de confort, etc solamente servirán de vehículos de atolondramiento y panem et circensis.
Una novela llena de guiños a la historia de la literatura. Tenemos a James Fenimore Cooper, el inmortal escritor de El último mohicano y muchas más obras, en las que destacan las aventuras de los pioneros y colonos (relatos con la Guerra de Independencia americana como protagonista). En todas ellas los nativos americanos toman verdadero protagonismo. También leemos el recuerdo del obstinado y rural «Cocodrilo Dundee» que esgrimía su «machetón» en los ochenta, o a la imperecedera Providence homenajeando al Maestro Lovecraft.
Por el tono, el ritmo y la agilidad, La campana nazi es una novela que se contiene en unas trescientas páginas y que logra aunar al lector ocasional que le cuesta centrarse en la lectura (que dicho sea de paso tiene que competir con la pantagruélica oferta digital actual), con aquellos lectores asiduos que alternan obras más sesudas con otras más ligeras. La cinematográfica narrativa de la presente obra la convierte en el vehículo perfecto para un amplio plantel de aficionados. Su poder visual, sus numerosos cambios de escenario a lo James Bond, el juego entre distintos géneros (que domina a la perfección Ken Follett, por ejemplo) y su abordaje directo, sin estridencias, circunloquios, ni excesivas justificaciones, hace de la presente obra un pasatiempo notable y didáctico en ocasiones.
Los Siete Generales ganaron la gran Guerra del Maldito y se enseñorearon de Sarintia, y durante largo tiempo reinaron en paz y armonía. Pero, ocultos entre las sombras, sus eternos contrincantes luchaban por arrebatarles el poder y vengar así su derrota. En Santeron, la sede del Imperio Aldo tarlicano, Argos hijo de Calgorim trata desesperadamente de salvar a su patria de un terrible final. Por otro lado, en la ciudad de Dóremi, Draio II buscará honrar a su padre y, frente a las insidias de los nobles que le destronaron, hacerse con el poder de Yerda. Jaredret de Malca, al mismo tiempo, aprende a controlar el don de la magia y busca por todos los medios encontrar su lugar en el mundo. Sus historias se entrelazan en esta novela de fantasía, primer volumen de la trilogía Los Siete Generales.
– AUTOR –
Diego Bardera nació el 16 de marzo de 2002 en Madrid, España. Actualmente estudia Ingeniería Matemática en la Universidad Complutense de Madrid, tratando de compaginar los estudios y el tiempo para escribir y dedicarse a aquello que le completa. Comenzó a escribir alrededor de los diez años, con historias que poco a poco fueron ganando en complejidad y en estilo. Además de «Las Últimas Luces del Ocaso», ha autopublicado el libro «Los Doce Mundos», ambientado en la misma realidad que el anterior, con el que se consolida el imaginario en el que transcurren sus historias.
– GUSTARÁ
A los lectores de fantasía de espectro medieval, dinámica y aventurera que se dejan envolver por los juegos de lealtades y traiciones a lo largo un buen puñado de cientos de páginas. Amplios linajes, un crisol de personajes con distintas motivaciones y caracteres salpimentado con mucha acción y conflictos de toda índole es lo que se encontrará el lector habituado a los grandes escenarios épicos.
– NO GUSTARÁ
A aquellos lectores que se aferran a los grandes títulos de la alta fantasía y la epopeya más clásica. Los que desdeñan a los nuevos autores y ramificaciones del género, así como a todos los que no son compatibles con las historias contadas en anchos volúmenes -aunque la presente sea ágil- tampoco encontrarán en esta obra su lectura predilecta.
– LA FRASE
«La Orden de la Magia nació para aquellos que están perdidos, para los que no hallan sentido a sus días. Para los que caminan a ciegas sin saber a dónde van. La Orden de la Magia nació para que vean la luz de Eldor, para que encuentren el camino por el que orientarse en el laberinto de la existencia. Para encontrar una solución a todos los problemas del mundo».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Las últimas luces del ocaso. El primer volumen de la trilogía de Los Siete Generales, de Diego Bardera Vega. Una extensa obra de fantasía bélica y política en la que un numeroso plantel de personajes y un protagonismo coral nos llevarán por un vasto mundo enfervorecido de aventuras, relaciones diplomáticas, burocráticas y sociales y juegos de poder. El increíblemente rico y nutrido escenario que nos ofrece el autor a lo largo de casi setecientas páginas será del interés de todo aficionado a la fantasía menos grandilocuente y más efectista que, aunque suene a cliché, está más cercana de la puesta en escena de Juego de tronos que a la de El Señor de los Anillos.
Uno de los primeros recuerdos que nos vienen a la cabeza al comenzar a leer la presente obra es la canción del comienzo de la serie de dibujos animados, Dragones y mazmorras (basada en el homónimo juego de rol Dungeons & dragons) que contaba con la siguiente estrofa: «…Dragones y mazmorras, un mundo infernal, se oculta entre las sombras, la fuerza del mal. Es un mago lleno de perversidad, peligroso y fatal. Tenemos que luchar contra su maldad o nos destruirá». Casualmente, tanto en la serie televisiva de 1983 como en el caso que nos ocupa de Las últimas luces del ocaso, el número siete es determinante (integrantes del grupo que hace frente a Venger de un lado y los Siete Generales que ganaron la Guerra del Maldito del otro). Y es que el número siete siempre ha contado con propiedades mágicas y ha sido objeto de múltiples estudios herméticos desde el punto de observación de la numerología.
De luz y oscuridad, de la contraposición entre el brillo y las tinieblas y de todas las capas y mezclas de indefinidos grises que hay entre ellos nos aguijoneará el autor a cada paso. El yin y el yang como uno de los pilares fundamentales del taoísmo que representa la dualidad atribuida a todo lo existente en el universo; este describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas. Así podemos entender el mundo de Las últimas luces del ocaso (implícito en el propio título «Luces» / «Ocaso»). Un ciclo eterno de caídas y ascensos, de victorias y derrotas, de lealtades y traiciones, de esperanzas y ruinas. A lo largo de tres años plagados de intensas batallas, conspiraciones en las sombras, intrigas palaciegas y vuelcos de voluntades, un plantel significativo de personajes (ver glosario final de la novela) entretejerán sus historias para confrontar sus destinos y encontrar su lugar en este mundo plagado de ramificaciones narrativas.
Con casi 700 páginas de extensión y un nutrido elenco de personajes es recomendable leer Las últimas luces del ocaso de una manera continua y sin dilaciones prolongadas ya que (incluso con guía) es posible que el lector se quede algo perdido entre personajes, secuencias, enredos, giros de los acontecimientos y genealogías varias. Pero que la extensión no sea un impedimento para hincarle el diente a esta obra que necesita espacio para desplegar todo su potencial, mostrar la construcción de su wordbuilding y expandir el entrechocar de los sables. Para ello, la novela cuenta con veintisiete capítulos, más un prólogo y un epílogo. La novela potencia los capítulos de un promedio que no sobrepasan las cincuenta páginas y, dentro de los mismos, el autor juega con diferentes escenarios espaciales que le dan agilidad y fluidez a las múltiples tramas. Estos paralelismos de acción e intriga permiten al lector afrontar la presente obra desde una óptica más relajada y absorbente en lugar de acometer una única unidad de acción que se podría tornar repetitiva, densa o tediosa, según los casos.
Y, por supuesto, en toda épica de rugido de espadas y reinos que batallan para postularse como dominadores del resto, el autor despliega su propio mapa. Este es una de piezas más importantes de la novela. Acostumbrados a mapas de tierras interminables y continentales, Las últimas luces del ocaso nos lleva a una singladura por infinitos mares y singulares islas en las que se albergan distintos folclores y gentes de toda condición. La diferencia entre todas ellas será una de las marcas singulares de la narración y uno de los elementos de complicidad y vinculación con el lector.
Como primera parte de una trilogía ambiciosa, este volumen bautismal abre el camino hacia nuevas aventuras con la esperanza, la rebeldía y la venganza como ejes vertebradores y principales resortes continuadores.
¿Recuerdas el primer cuento que escuchaste? El sonido con el que nos relata una historia se nos queda grabado en la memoria, en los oídos. Y es que, esa voz tan agradable y suave como el algodón, abre las puertas infinitas de la fantasía. En este libro encontrarás cuentos en los que con viven pitonisas, abejas y casas de muñecas. También, en algunos de los relatos, conocerás a un fantasma, a un pez, e incluso a un corazón. Por último, me atrevería a decir que todos ellos hablan de mí, de ella, de él. Y de ti.
– AUTORA –
Laura Busom Fuertes, graduada en Administración y Dirección de Empresas, aunque su camino se desvió de la racionalidad de los números, primero hacia la publicidad, y después, adentrándose en el sector del turismo. Siempre le han entusiasmado los idiomas, las historias y las películas. Se decidió a escribir gracias a su hermana. Un día le propuso componer un poema, y con aquellos primeros versos, apareció la chispa que la llevó a escribir sin parar.
– GUSTARÁ
A todos aquellos lectores que vibran con la literatura creativa, efímera en su extensión, pero vibrante en su contenido multidisciplinar. Sonidos de algodón será del interés de los aficionados a la poesía en prosa, a la construcción del microcuento y a la fusión de elementos tradicionales con giros modernos o alternativos a su uso habitual. Sonidos de algodón funciona como un misal laico en el que se dan cita todo tipo de letanías retóricas, juegos metafóricos, sentimientos encontrados y dedos en la llaga.
– NO GUSTARÁ
Al grupo de lectores que no gastan de las micro ficciones, la literatura en píldoras o los trampantojos narrativos de múltiple, variada y entremezclada temática y prefieren obras más extensas y con una mayor unidad en la materia a tratar.
– LA FRASE
«Quizá es este sosegado caminar, sin saber a dónde voy, el que sin darme cuenta va disminuyendo mi frustración. Es quizá, esta caminata, la que va relativizando los problemas atormentados de mis días. Desechando las variables innecesarias, para poder resolverlos. El paseo es quizá el genio, que ha descubierto la fórmula para evitar mi desaliento. Quizá».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Sonidos de algodón. Un pequeño ejemplar de narrativa de cuentos y relatos que se lee como píldoras poéticas de escritura creativa. Desde el oxímoron del título, la autora encapsula pequeñas pinceladas de literatura libertina que bebe de distintas fuentes y que fluye desde el tono más ambiental y sensitivo, hasta el giro inesperado, las contraposiciones de ideas, las fábulas contemporáneas, la tragicomedia vital o el desvelamiento de la vida interior de los objetos cotidianos cual muñecos de Toy Story que cobran vida cuando no tienen espectadores que los miren. Sonidos de algodón se engloba en la nueva literatura ligera junto con la poesía libre de métrica, el microcuento, las antologías de relatos y, en el plano digital, los hilos narrativos de Twitter o a las stories de Instagram. En estos tiempos de condensación, resúmenes y reduccionismo en el que la narrativa ha perdido extensión de páginas, nos encontramos ante autores que se les da bien la concreción en la explosión de ideas y a otros que no se adaptan con tanta facilidad a estas nuevas formas de comunicación literaria.
En Sonidos de algodón hay sitio para mezclar y remezclar temáticas, aparentemente inconexas, pero que encierran puntos de vista frescos e interesantes sobre los hechos cotidianos. Estos se revelan como primordiales para entender la agenda diaria de cualquier desprevenido ciudadano que piensa que todo el pescado está vendido y que el corsé del telediario es la única oferta formal, estática, seria y firme que se puede encontrar en su entorno. De esta manera, desde la óptica tangencial, Laura Busom Fuertes aborda múltiples temas salpimentados de fantasía y libertad de formas. Así encontramos la inocencia en: Milagro, Exótica postal, Florecer, Los Pérez, Levantar el vuelo y Consejera vegetal. La compleja reflexión de la madurez: Sombrío dique. Los aspectos más introspectivos y reflexivos: Quizá y Barahúnda. La soledad y la pérdida: A través del cristal, Casa de muñecas, Lago sereno, Se conocían, Nuestro nido y Un latido. El amor y la esperanza: A primera vista y Al unísono. La crítica social: Vacío de cobre, El reino de las abejas y Azul cielo. También hay hueco para la ficción más fantástica con Lucile Beaulieu, Triángulo de las Bermudas, Ironía o Jazmín y Caléndula que actualiza el legendario vuelo de Dumbo con su pluma «mágica». Todos ellos, y otros tantos más, componen este ciclo vital de micro historias que se pueden leer en cualquier orden y en cualquier circunstancia. Sonidos de algodón se adapta a ser intercalado con otras lecturas, a ser despachado del tirón en medios de transporte, a ser engullido durante esperas varias o a ser sesteado en hamacas playeras.
Sonidos de algodón se perfila como una lectura ligera, quizás veraniega, quizás invernal, donde se juega con el lenguaje retórico en ocasiones y con el golpe directo en otras. Desde el plano más poético al más batallador la autora despliega sus sentimientos atemporales sobre elementos cotidianos a los que otorga vida como espejo paradigmático del caminar experiencial. Cuentos y relatos, relatos y cuentos que comparten el brasero en una dura noche para ser leídos con la atención de quien busca las herramientas necesarias para sacarse las astillas que le molestan en su andadura.
Especial mención a la maquetación y edición de líneas sencillas, limpias y elegantes de Platero Coolbooks.
En la primavera del año 1808, las tropas de Napoleón invaden España. Ante la imposibilidad de hacer frente en campo abierto a un invasor tan poderoso, los españoles se ven obligados a poner en práctica la guerra de guerrillas. Miles de hombres se organizan en partidas, hermanados por el sentimiento del honor, la lealtad a la Corona y el odio ancestral a los franceses. En poco tiempo el país entero se convierte en un inmenso campo de batalla. Uno de los soldados más destacados de la contienda es José Romeu, un hombre sencillo dotado de un valor y una inteligencia táctica excepcionales que, al mando de una partida de combatientes hostigados por la desesperación, logra poner en jaque a todo el ejército napoleónico y alcanzar la dignidad de mito.
– AUTOR –
J. R. Barat (Valencia, 1959) es un escritor dotado de una gran vitalidad creadora. Cultiva todos los géneros literarios, para público infantil, juvenil o adulto, y en todos ellos ha cosechado importantes premios y reconocimientos. De su obra en prosa cabe destacar las novelas Infierno de neón (Premio Internacional Ciudad de Salamanca), Deja en paz a los muertos (Premio Hache), La sepultura 142, Llueve sobre mi lápida, La noche de las gárgolas, Clara en la oscuridad y 1707, en la J. R. Barat se adentra en el apasionante mundo de la novela histórica. Como poeta ha publicado, entre otros libros, Como todos ustedes (Premio Internacional Ciudad de Torrevieja), Breve discurso sobre la infelicidad (Premio Internacional Leonor de Soria), Piedra Primaria (Premio Internacional Ateneo Jovellanos de Gijón), Malas compañías (Premio Nacional Blas de Otero) o Poesía para gorriones. Entre sus obras dramáticas destacaremos Anfitrión y el otro, El reino de los mil pájaros o Una de indios (Premio Nacional Ciudad de Lorca).
– GUSTARÁ
A los incondicionales de la novela histórica de calidad que disfrutan de la acción en entornos y épocas reconocibles. A los amantes de la narración realista y descriptiva. A quienes la fecha 2 de mayo produce un íntimo sentimiento de orgullo, sin que sea necesario añadir 1808.
– NO GUSTARÁ
A los enemigos de la violencia narrativa, por muy justificada que esté. A quienes son incapaces de diseccionar luces y sombras de personajes históricos. A quienes consideran las gestas pretéritas y los valores del pueblo español como una moda desgastada por el tiempo.
– LA FRASE
“Romeu, con los ojos cerrados, contó hasta diez descargas. Los extranjeros apostados en la plaza participaron en el festín rematando a los fusilados. La sangre derramada de las víctimas se mezcló con el lodo, el agua de la tormenta y las lágrimas de los que, aún con vida, deseaban morirse, y toda la ciudad quedó anegada por un mar de desesperación”.
– RESEÑA
Al comienzo de la grandiosa película Titanic, de James Cameron, los técnicos muestran imágenes submarinas del pecio y gráficos del buque a la superviviente y protagonista de la película, una Rose ya anciana, mientras le explican la secuencia del naufragio. La anciana escucha atentamente las explicaciones pero, en un determinado momento, las interrumpe para decir: “Yo no lo percibí así”. Efectivamente, la Historia y las historias tienen muchas facetas que analizar y muchos ángulos que visualizar. Jaque al Emperador, de J.R. Barat, nos muestra, en una magistral novela histórica, varios de los escenarios que conformaron grandes y pequeñas páginas épicas, de cruel e intenso dramatismo, quenos dejó la guerra de la Independencia española contra los ejércitos imperiales franceses. La mayoría de los turistas que actualmente disfrutan de París visitarán, en un momento u otro, la impresionante tumba de Napoleón Bonaparte en los Inválidos. El majestuoso sarcófago de granito rojo probablemente les hará meditar sobre las explicaciones del guía turístico y evocar las grandiosas hazañas de su ocupante, de su historia y de su leyenda. Pero si un imaginario viaje Orwelliano pusiera en su lugar a un patriota español de la primera mitad del siglo XIX probablemente diría, como Rose, “yo no lo percibí así, aquí yace un tiránico y despiadado déspota”.
Personajes literarios inmortales creados por don Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales, entre otros en “El 19 de marzo y el 2 de mayo”, como el párroco de Aranjuez, clave en el motín contra Godoy, el revolucionario Juan de Dios, su sobrino Gabriel y la prometida de este, que asisten y protagonizan heroicos episodios en el Madrid de 1808, tienen muchos paralelismos con el heroico José Romeu y su esposa María, en el levante español. Junto a ellos, J.R. Barat nos presentará una larga lista de entrañables y abnegados personajes, como la criada Társila o el joven Blas, con su importante participación en la historia, que junto a Marcelino “Lino” o Gabriel Jiménez, que hicieron trío de una ignominiosa soga, y con una pléyade de esforzados patriotas lucharán, cada uno en su estilo, contra el invasor extranjero y contra los traidores afrancesados. Todos escribirán, la mayor parte de las veces con su propia sangre, páginas gloriosas de una historia que debería enorgullecer a los españoles del siglo XXI. En esa extensa relación hallamos, en lugar preeminente: a la esposa María y a los cuñados de José Francisco Romeu, Francisco y Juana, a la guerrillera intrépida, corajuda y noble, Rosario, al pastor defensor de Dios, de la patria y el rey, o al Zurdo de Mosqueruela, junto al resto de patriotas, combatientes o no, cuyas vicisitudes nos va narrando J.R. Barat con acierto histórico y amenidad de la mejor ficción literaria.
El concepto de la guerra de guerrillas y, por tanto, del término “guerrillero” alcanza su máxima expresión con personajes históricos como Juan Martín Díez “El Empecinado”, primero militar, después labriego y finalmente exitoso jefe de guerrillas, lamentablemente traicionado por un rey felón y “ajusticiado” con oprobio. Otro notable ejemplo, entre los innumerables que se podrían citar, fue Francisco Sánchez Fernández “Francisquete”, de tan infausta memoria para los ejércitos invasores que pasaría al imaginario colectivo, sobre todo infantil, como “el Tío Camuñas”. El protagonista que nos ofrece J.R. Barat, concentra y aglutina las mejores virtudes militares y tácticas de los dos mencionados junto con sus mejores rasgos de bonhomía, inteligencia y perspicacia, valor, sentido de la familia y del deber. Por otra parte, la novela no carece de atractivos y amenos pasajes hogareños, costumbristas y románticos que permiten aproximarse a una época de la historia de España, poco “publicitada” por la desidia de algunos y la indiferencia de muchos.
Nacido en un entorno plácido y feliz bajo el reinado de Carlos IV e hijo del joven viudo y teniente de caballería del Cuerpo de Voluntarios Honrados. Nuestro héroe, el teniente coronel José Romeu, inicia una vida de noble y honesta lucha como eficaz productor y hábil comerciante, buen esposo y padre de familia, que ve truncado su presente y su futuro por mor de la ambición de un codicioso emperador extranjero y las intrigas y traiciones de reyes y mandatarios patrios. José Romeu se verá atrapado en un vórtice bélico de violencia inusitada del que no será ajeno el modo de retribución de Napoleón a sus ejércitos, el saqueo, el pillaje y el crimen. Con este panorama y estos personajes nos adentramos en una novela trepidante, intensa de principio a fin, que interesará al lector y le deparará la satisfacción y el poso que deja una buena lectura.
Un viaje hacia el apasionante mundo de Tinder y el ligue on-line, escrito desde la perspectiva y la experiencia de alguien muy peculiar, yo, el autor de este libro. Si siempre has querido saber cómo funciona esto, y nunca te has atrevido a preguntarlo, estás de enhorabuena, te lo voy a contar.
– AUTOR –
Ingeniero, intuitivo, directo, fotógrafo, navegante. Prefiero un café a chats eternos. Me encanta viajar, las artes marciales, la poseía y el arte.
– GUSTARÁ
A aquellos usuarios de Tinder o de cualquier otra aplicación de citas, así como a todos aquellos que se estén planteando entrar al juego de esta nueva forma de relacionarse. También será del interés de los lectores que prefieran ver el toro desde la barrera pero que después de oír tantas historias de amigos, compañeros y familiares tienen curiosidad para saber qué se cuece ahí dentro y de sí todo lo que les cuentan es verdad o son meras exageraciones.
– NO GUSTARÁ
Como no podría ser otra manera, no será del interés de todos aquellos lectores a los que este mundo no les levante ni un ápice de curiosidad. Tampoco será del interés de los lectores de narrativa en los que sin introducción, nudo y desenlace se quedan a medias o de aquellos que piensan que con la información contenida en este ejemplar se convertirán, automáticamente, en el centro del deseo irresistible de Tinder.
– LA FRASE
«El patrón del cortejo heteropatriarcal parece estar, por tanto, grabado a fuego en las mentes, si no inicias tú la conversación, nada de nada. También es necesario que seas tú quien mantiene viva la llama de la conversación, en cuanto paras, la llama se extingue. Vista mi experiencia en este mes, no me extraña la frase que veo tantas veces escrita en el perfil de algunas, preguntándose por qué hay tantos chicos que después de un match no hablan. Muy sencillo, ¿por qué tenemos que llevar el peso de esto los hombres? Probad a hablar vosotras y a lo mejor ya no hace falta que os quejéis. Hace veinte años se ligaba de una forma, hoy no. Tal y como yo lo veo, o me muestras un interés y ese interés es mutuo, o paso. Sencillamente la oferta es <<muy>> grande. No tengo edad para dorar la píldora ni para dar vueltas como un urogallo».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: t: un mar de citas. La experiencia del autor en una de las webs de citas más importantes del mundo. Un nuevo espacio digital que se suma a todos los demás que se han desarrollado desde que Internet cogió impulso a principio del siglo XXI. Desde el principio de la aparición de esta herramienta de comunicación, la más importante desde la invención del teléfono, los diferentes usuarios han buscado la conexión entre ellos. Antes de Internet fueron los teleparties telefónicos. Ya en la era digital llegaron los chats y los messengers, luego las redes sociales. Facebook, hoy bastante desfasada y para un público muy concreto de cierta edad (apenas existen jóvenes ya que se decanten por esta aplicación). Twitter ha quedado para la discusión, los hilos, las denuncias, las noticias en tiempo real, trending topics (tendencias del momento), las controversias de toda índole y la polémica reiterada. Lo pujante en estos momentos para relacionarse es Instagram y TikTok de un lado, y el mundo streamer (aquel que transmite en directo por plataformas tipo Twitch, Youtube, etc). La intimidad se comparte, se muestra, se ensalza y se ingresa dinero por ella.
Con un pujante mercado de aplicaciones, cada vez más especializadas, quedaba centrarse en lo que se desarrollaba en otras plataformas de una manera casual, pero centralizándolo en un público concreto con un algoritmo específico para ello. Los creadores de este nuevo mundo encontraron el nicho de mercado perfecto en la necesidad de relacionarse de muchos usuarios de la red que lo hacían a tientas sin saber, a ciencia cierta, si practicaban el mismo juego que con quien conectaban. Vamos, como en la vida real en un bar cualquiera. Los creadores, Sean Rad en concreto en el caso de Tinder, cubrió la necesidad y se planteó juntar a todos esos corazones solitarios que picaban de aquí y allí para meterlos en el mismo saco y que, con el roce, apareciese el cariño. Al abrigo del éxito de las primeras aplicaciones han proliferado numerosas competidoras que se especializan, aún más, en sus clientes potenciales, segregando por: edad, estado civil, orientación sexual, nivel de infidelidad, nivel de implicación desde al catre hasta el altar, etc.
Iván Klem nos enseña por dentro, desde su experiencia personal (si es que no nos ha colado algún recurso narrativo o literario), los entresijos del día a día del uso de Tinder. Y no, no es un camino sin baches. Aunque estén todas las necesidades dentro de un mismo lugar no por ello las satisfacciones se cumplen para todos por igual. No es nada que no siga ocurriendo en el mundo físico, en bares nocturnos, discotecas, fiestas de toda índole, descansos en los centros de trabajo o bibliotecas de la universidad. Al final, Tinder es un reflejo del mundo real, pero con algunas variaciones. Una de las más importantes es el pseudoanonimato que otorga a sus usuarios. Parecido es el ejemplo de una discusión de dos conductores dentro de su propio coche; los improperios que se lanzan son directamente proporcionales a la seguridad que les da su protección de chapa. Se lanzan a un nivel de insultos que, con seguridad, rebajarían si la afrenta fuera cara a cara. En Tinder ocurre lo mismo, la falsa sensación de impunidad sentimental hace que los usuarios mareen la perdiz en ocasiones. Lo que en el mundo físico ataría más a las formas y a la corrección, en el mundo digital hace que existan demasiados gallitos (y gallitas) en el mismo corral.
Pero ¿qué es lo que nos muestra el autor? Tanto para los conocedores de la plataforma, los cuales se verán identificados con los logros y sinsabores del protagonista, como para los que todavía no han entrado en este escenario relacional, se harán una idea bastante fiel de los derroteros por los que se encamina el asunto del emparejarse. Desde los matrimonios concertados, a las exclusiones por linaje, razas, religión o cualquier otra razón histórica, hasta nuestros días, buscar pareja ha dado un vuelco conceptual notable. De la exigencia normativa religiosa a la libertad laica actual o desde el papel que se le presuponía a cada género en su conducta para encontrar pareja a la libertad de actuación presente, todo ha dado un giro importante. Iván Klem habla, en primera persona, de su experiencia.
El libro podría dividirse en dos objetivos que nadan juntos. El primero trata de las experiencias personales del autor con la aplicación: sus conversaciones y la de sus matches, sus encuentros que van desde la intimidad del catre a salir trastabillado o estocado de la cita, su estrategia y planificación para ligar o sus reflexiones fruto del aprendizaje adquirido en la aplicación. De otro lado tenemos la parte más analítica, estadística y estudiosa sobre Tinder. Aquí, el lector tendrá acceso a las cifras del autor, así como a la de otros estudios comparativos acerca de las webs de citas que servirán para hacerse una idea bastante fiel de por dónde van los tiros de este complejo nuevo escenario que ha llegado para quedarse. De todo lo aprendido, el autor comparte los clichés más repetitivos con los que se ha topado en su caminar, con notas de humor, de crítica mordaz, de análisis de la situación y de la situación en la que le deja su candidatura. El intentar ver ¿cómo le ven los demás? es vital y, para ello, exprime a fondo las posibilidades de la aplicación e intenta entrar en el razonamiento del corazón interno del algoritmo para maximizar sus opciones ante el mercado.
Vemos al autor embarcarse en esta aventura con una alta motivación y resolución, una vez superados los primeros miedos y reservas que todo aventurero tiene en esta nueva empresa amatoria. A lo largo de su camino iremos viendo como se transforma al ritmo que le marca la aplicación y los contactos que realiza. El paso del tiempo lo hará más selectivo y la experiencia le impedirá caer en los errores de primerizo que son, precisamente, lo que trata de mostrar en este libro como aviso para navegantes. Tinder no es un camino de rosas. Detrás de toda la parafernalia comercial y de mercadotecnia se encuentra una empresa que está situada para ganar dinero y eso significa que la sensibilidad y las buenas prácticas no son su prioridad. El autor crece con el tiempo que dedica (y que le absorbe) en la aplicación. Con el presente relato nos mostrará su humilde experiencia, sus risas, sus malentendidos, sus rabias contenidas y sus momentos más afines, todo ello para quien quiera escucharle. Quien avisa no es traidor.
Los capítulos de la serie estadounidense Black Mirror: Hang the dj y Nosedive acertaron bastante el tiro de por dónde nos andamos en estos momentos. El lenguaje y los métodos de comunicación, así cómo el estado efímero y veloz en el que nos movemos, han ocasionado que los patrones de comportamiento clásico para encontrar pareja hayan cambiado del todo, en poco tiempo. Unos sabrán adaptarse al cambio, otros se aferrarán a los sistemas tradicionales. Pero, en cualquier caso, conocer al enemigo antes de librar la batalla es una obligación de todo contendiente. Es importante no perder la perspectiva y ser conscientes de que detrás de tantos ceros, unos y múltiples intereses hay distintas personas con diferentes sensibilidades. Y todo ello desde el lenguaje directo, sencillo y coloquial del autor que sirve de conexión con la realidad de la aplicación y con la de sus usuarios.
Pero tranquilos, a las malas siempre quedará ir a cenar con Carlos Sobera a ver si suena la flauta.
UNA NOVELA ROMÁNTICA Y DE AVENTURA EN LA INDIA. Una novela que debes leer para vivir la India nómada y la corte del emperador mogol Akbar. La Serpiente del jardín mogol. En el siglo XVI en la India, tras el asedio de las tropas mogoles a su fuerte natal, Kailashi, una muchacha hindú hija de armeros, escapa de la muerte huyendo con su padre y miembros de su clan. A partir de entonces se ve abocada a llevar una vida nómada a través del territorio de Rajputana. Obligada a entrar en el harén del emperador Akbar, descubrirá los placeres, el lujo, el poder y las intrigas de la corte hasta que en una serpiente se cruza en su camino.
– AUTOR –
Jordi Viola, Barcelona 1950. Licenciado en Derecho. Guía cultural y turístico de Asia, entre 1979 -1994. Autor de “Tras el hilo de India”, 1984, publicada por Les Punxes. La primera guía en castellano publicada sobre dicho país. Colaborador del Diario de Menorca, donde reside hace cuarenta años. Compositor de canciones populares recopiladas en el libro “Cantapoemas del mar i les illes”. Autoedición 2007. Tres trabajos musicales editados: “Tant avui com per demà” 2005, “Com la terra al grà” 2009 y “Randemar” 2012. En 2016 auto edita su primera novela “Los horizontes duermen en el océano”, ambientada en las exóticas Islas Maldivas donde vivió. Publicada por Amazon.
– GUSTARÁ
A los degustadores de la novela histórica. A los amantes de los viajes y las aventuras con protagonismo femenino. A los nostálgicos de Las mil y una noches o Los cuentos de la Alhambra. Será del interés de todos aquellos que disfrutan de una lectura sosegada, plena de aromas de oriente, de sensaciones y de la pausa narrativa necesaria en los tiempos que corren.
– NO GUSTARÁ
A quienes disfrutan escudriñando literatura barroca. A los que prefieren la radical separación entre lo histórico y lo fantástico. Los compartimentos estancos para muchos lectores tradicionales son una bendición. Por esta razón huyen de todo lo que huela a fusión o miscelánea. Para ellos lo serio y lo «festivo» no deben ir de la mano.
– LA FRASE
“Al quedarme sola me miré en el espejo que colgaba en la pared de mi habitación. Ya no vi a la muchacha nómada que hacía un año llegó asustada al palacio. Vi a una cortesana. Me gustara o no, esa era mi realidad. Demasiadas sensaciones se habían desatado desde que entrara en el zenana y, tras descubrirlas, sentía que había llegado el momento de vivirlas plenamente como mujer. Tenía dieciocho años”.
– RESEÑA
No en vano la protagonista de esta novela lleva el nombre de la sagrada montaña del Himalaya donde reside Shiva (o Siva), el dios que para los hinduistas representa el supremo papel del que destruye y renueva el universo. La joven Kailashi, por la magia de la pluma de J. Viola Giner, encarna todo el potencial femenino preciso para fundir y transformar el acero. También, atravesando un físico torrente, la capacidad para sumergirse en los vericuetos del alma de un emperador. Kailashi vivirá su viaje iniciático hacia su particular registro Akhásico y sus sucesivas transformaciones, con fortaleza y equilibrio.
En leyendas y fábulas, en milenarias tradiciones e incluso en la historia real y más documentada, encontramos múltiples casos de hombres y mujeres que partiendo de una condición de esclavos, rehenes o prisioneros, acabaron como influyentes personajes en los territorios de sus captores y enemigos. Desde el bíblico José, hijo de Jacob, vendido por sus hermanos, esclavizado por Putifar y encarcelado por la perfidia de la mujer de este, que llegó a ser la mano derecha del faraón de Egipto, hasta Malinche (Malinalli, Malintzin, o doña Marina) inicialmente esclava de Hernán Cortés y luego traductora, consejera, compañera y madre de su hijo Martín, encontramos llamativos ejemplos de quienes “viviendo peligrosamente” alcanzan resultados sorprendentes. Gracias en parte a sus destrezas y habilidades, también a la diosa fortuna, hoy podemos disfrutar rememorando las narraciones de Sherezade en Las mil y una noches y, en adelante, recordaremos las de Kailashi en La Serpiente del Jardín Mogol.
La novela de J. Viola Giner, sutilmente, nos introduce en la dicotomía de los vencedores y los vencidos donde se hacen extrapolables los papeles de crueles y ambiciosos tiranos o magníficos héroes, según se mire por unos u otros. El autor nos conduce por unos escenarios evocadores de horizontes exóticos, especialmente para el lector europeo de viajes cortos y occidentales, que hacen disfrutar doblemente la lectura. Es de agradecer el equilibrio en las descripciones de aquellos ambientes que, por su propia naturaleza, se prestan a una excesiva y agobiante prolijidad. El estilo sencillo y directo que encierra un profundo conocimiento histórico y narrativo, aproxima a la mente del lector, casi a su retina, todo lo que necesita para hacer volar su imaginación, sin hacerle perder el hilo de la esencia de la historia narrada. Viola Giner hace desfilar a sus personajes en una perfecta congruencia con ellos mismos, con sus sentimientos, su personalidad y su entorno. Todos, empezando por la protagonista, ocupan su lugar con rotundidad y proporción acorde con su papel. Ninguno es prescindible y, en cada caso, transmiten al lector sus valores, carencias, virtudes y defectos con discreta naturalidad.
Desde el título se espera la aparición en escena de la serpiente y las serpientes nunca defraudan, pero otros animales, como los elefantes, también pugnan por sus minutos de protagonismo. En La Serpiente del Jardín Mogol encontramos, amenamente entrelazados, todos los elementos que despertarán el interés y la aprobación de la mayoría de lectores. Escenarios bélicos, costumbres, etnias, paisajes, aventuras, religiones, sentimientos, intrigas y erotismo. Todo con un ritmo medido y un encaje meticuloso, poco habitual. El autor sitúa con auténtica maestría los datos y referencias históricas de tal forma que podrían formar parte de la ficción, o los personajes de la ficción podrían incardinarse sin estridencias en la historia.El lector encontrará en la presente obra una narración entretenida y amena, sobre todo bien construida, que merece la pena leer.
El fin de las vacaciones se acercaba rápidamente mientras pasábamos unos días en el pueblo de nuestros abuelos. Ya sabes…, mucho tiempo con los amigos y mucha tranquilidad. O eso parecía. Una noche, mientras jugábamos al escondite, descubrimos un viejo diario olvidado en un corral en ruinas. Al abrirlo encontramos un nombre, una frase y un misterio. Tardamos tres días en resolverlo, pero acabamos saliendo en el periódico. ¿Te atreves a vivirlos con nosotros?
– AUTORES –
PATRICIA
Soy una enamorada de los libros infantiles, las películas de animación, las bibliotecas y las librerías que visito frecuentemente con mi hijo. Fue cursando Diseño Gráfico cuando vi claro que lo que más me apasionaba era la ilustración. Así que cuando Julio me presentó el proyecto de crear juntos una colección de libros infantiles, no pude resistir la tentación e inmediatamente me puse a diseñar los personajes y el universo gráfico de la serie.
JULIO
Soy informático desde mucho antes de estudiar informática y me encanta la tecnología. Hace unos pocos años, lo dejé todo y me fui a viajar por el mundo con mi familia. Y en uno de esos viajes, mientras conducía aburrido por la pampa argentina, aparecieron Txano y Óscar. No sé de donde vinieron, pero consiguieron cautivarme y a partir de ese momento me dediqué a escribir sus historias mientras Patricia enriquecía mis textos con sus imágenes.
– GUSTARÁ
A los fieles seguidores de las aventuras de estos mellizos exploradores. Además, será del interés de todos aquellos lectores juveniles interesados en historias de corte clásico, sin moralinas, truculencias innecesarias, discursos teledirigidos o dogmas regidos por las modas. Txano y Óscar encuentran su lugar atemporal en los lazos que unen a la chiquillería con el afán de exploración, de crecer, de aventurarse en lo misterioso y de aprender, de primera mano, los sinsabores del crecimiento. Interesante también el apartado de conocimientos históricos, geográficos, científicos o sociales que se intercalan en cada una de las narraciones. Estas servirán para conocer mundo sin salir de las páginas de esta colección. La semilla está puesta, solo hay que esperar a que germine.
– NO GUSTARÁ
A aquellos padres que piensen que las aventuras de sus hijos deben estar guiadas, en todo momento, por conceptos morales marcados por el cortoplacismo y el tiempo contemporáneo. No gustará a todos aquellos que ven las representaciones artísticas como meros vehículos conceptuales y no como obras de libertad exploratoria. Estas aventuras abren la curiosidad innata de los chavales de manera sencilla, natural y progresiva y no mediante recursos forzados o académicos. Esto no significa que la presente lectura no encierre ciertos valores universales como: la amistad, la camaradería, el trabajo en equipo, el respeto, la lealtad…
– LA FRASE
«La luz atrajo a Miranda que, casi sin darse cuenta, fue acercándose al panteón. Cuando llegó allí, pudo ver que la piedra que hacía de puerta estaba retirada hacia un lado. Sin dudarlo ni un momento, Miranda entró en el panteón y allí vio una escalera que descendía en la oscuridad».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Las aventuras de Txano y Óscar (La doble águila). Los intrépidos mellizos vuelven a la carga con su libro más veraniego. Los incansables hermanos aventureros y exploradores se encontrarán de bruces, una vez más, con el misterio y los descubrimientos asombrosos.
Como punto de partida nos encontramos con el recuerdo de los autores y de sus lectores más adultos. También, los jóvenes lectores se verán identificados por unas correrías rurales que cambian el paso frente al día a día de las grandes urbes. Los más mayores recordarán, con nostalgia, el arte de asilvestrarse con un acuerdo tácito entre hijos y progenitores una vez se desembarcaba en el pueblo. Allí las puertas de las casas siempre estaban abiertas (hoy en día, tristemente, todo ha cambiado), los horarios se mecían con laxitud, las reglas se flexibilizaban y, sobre todo, las aventuras y los descubrimientos se sucedían como parte esencial del aprendizaje de los chavales. Momentos en los que la información iba más rápido que el Whatsapp y las trastadas más veniales estaban permitidas. Se pasaban días infinitos ideando todo tipo de juegos e imaginando mundos nuevos. Aunando todas las aportaciones de los miembros de cada pandilla se iba avanzando, aprendiendo y madurando. Los adultos perdían su omnímodo poder, dejaban manga ancha y los jóvenes se disponían a aventurarse en mil y una situaciones diferentes en contraposición a la rutina del curso académico. Esto, unido al magnetismo especial de estos dos mellizos, nos asegura situaciones de correteos imparables. Todos los amigos, por coincidencias y necesario arte de birlibirloque, se juntarán en Blondefield para esta octava aventura. Una especie de Nerja de Verano Azul, sin playa, pero con un gran misterio que resolver.
Respecto a la pregunta que se harán muchos sobre si este octavo capítulo se puede abordar sin haber leído antes los anteriores, habrá que atender a qué tipo de lector plantee la cuestión. Ocurre en este tipo de literatura juvenil que los grandes cambios o giros narrativos suceden con cuentagotas, y de haberlos, estos se resumen y se advierten en los siguientes números. Los que hemos leído a Los Cinco, Los Siete Secretos, Los Tres Investigadores, Tintín, Astérix, etc, como ejemplos de largos seriales, no los leímos en orden. Puede que nos perdiéramos algo al no seguir, estrictamente, el orden cronológico de publicación, pero los disfrutamos con igual intensidad. Al contrario, ocurre con otras series o etapas de cómics en los que el final queda en el aire (Cliffhanger en inglés). En estos casos el protagonista pausa la narración colgado de un abismo y un continuará (to be continued) te deja con la miel en los labios. Las aventuras de Txano y Óscar son auto conclusivas y se pueden leer en el orden en el que el lector pueda ir haciéndose con la colección. Los recursos narrativos que vienen de aventuras anteriores se explican sobradamente para que ningún lector pierda el hilo. Los más exigentes querrán leer del primero al último, pero tranquilizamos al resto diciéndoles que pueden acompañar a este grupo de chavales desde cualquier episodio sin perderse.
Poco diremos de la trama, pero sí es importante comentar para los que ya tienen una edad en donde las aventuras se han tornado en responsabilidades, que hay un momento en el que se narra una historia al abrigo de la noche que muchos de los que fuimos de campamentos, colonias, convivencias, excursiones, etc recordamos con mucho cariño. No es la historia de los terribles y esquivos gamusinos, pero los tiros y la puesta en escena no van muy desencaminados.
Para atravesar la barrera que separa a los niños de los adultos hay que superar muchos miedos, frustraciones, angustias, desamores, defraudaciones y pérdidas. En esta batalla contra uno mismo, el apoyo y la camaradería de la pandilla se hacen fundamentales, sobre todo, cuando la noche cae y las sombras se alargan y toman el control de la situación. También habrá momentos para el despertar de los sentimientos y de las primeras veces que luego se atesoran con el tiempo en la mochila de los recuerdos. Especial atención a lo que encuentra la pandilla (con un mayor protagonismo de Sara-Li en la presente aventura) al final de sus correrías, ya que será del interés de cierto tipo de amantes del coleccionismo, pero la sorpresa es la sorpresa. Las expectativas y la realidad raramente van de la mano.
Los autores, una vez más, con letra, ilustración y un derroche de imaginación, se pegan al imaginario juvenil para hacerles partícipes de una aventura cotidiana, sencilla, natural y llena de fenómenos explicables y otros que quedan para siguientes exploraciones. La pandilla se ensancha y crece en habilidades que progresan y se amplían con cada episodio, siempre ondeando la bandera pirata de Los Goonies como baluarte del ejemplo de aventura en mayúsculas. Txano y Óscar se consolidan como el espejo en que se pueden mirar un buen puñado de chavales que todavía piensan que hay un mundo ahí fuera muy interesante para indagar.
Otra de las ventajas de la lectura de las aventuras de estos mellizos y de toda su tropa es la adaptación del lenguaje: la comunicación entre ellos, los roces, los momentos de entusiasmo, de enfados, de dudas, de desconcierto, de fortaleza y de debilidad. El lector acompañará a cada uno de ellos con sus singularidades, imperfecciones, manías y comportamientos adaptados a cada circunstancia. Ya tendrán tiempo para que el miedo les paralice cuando sean adultos pero, de momento, se lían la manta a la cabeza y no miran hacia atrás ni para tomar impulso. Les deseamos que sigan volando libres y acumulando experiencias vitales.
En toda gran ciudad existe una casa embrujada, un lugar con mitos y leyendas tan antiguos y misteriosos que influyen en la vida de muchos. En el caso de Lima se trata de la Casa Mendoza, un edificio de dos plantas en el centro de la ciudad que data del siglo XVII. Es un lugar relacionado con historias de lo más variopintas a través de sus años: condenas por brujería, asesinatos masivos, suicidios, traiciones amorosas, maldiciones demoníacas y, también, pactos de sangre.
Pacto de sangre es la historia de una familia en diferentes épocas que está unida a la Casa Mendoza desde sus inicios. Comienza con Juana Inés, joven mestiza que se enamora del hijo del patrón. Es el año 1680 y ella es una mujer de carácter fuerte e indomable, hija de la cocinera y el capataz de la Hacienda Mendoza. Luego de un embarazo no deseado, producto de la violación del padre del hombre que ama, decide aceptar un pacto de sangre con un demonio llamado Perfecto Pachari, conocido en la Huaringas del norte del País como «el que camina por el tiempo».
Carola Ipanaqué, en una realidad presente del futuro, es una joven cuyo pasado reciente la une también a esa casa, y a la vez es descendiente directa de Juana Inés. Su abuelo entró allí, se le dio por loco, desapareció y luego murió en la década de los setenta. Ahora, después de la muerte inesperada y misteriosa de su madre, descubre con la ayuda de unos amigos que eso no es lo único. Su sangre y su vida misma están marcadas por una maldición debido al pacto sellado por su antepasada con el demonio de las Huaringas. Ella, en una lucha constante por conocer los motivos y tratar de liberarse, emprenderá un camino sin retorno por las huellas de todos esos mitos y leyendas, convirtiéndose a veces en parte de ellos.
¿Te atreverías a volverte parte de los mitos y leyendas a los que tienes miedo?
– AUTOR –
Es de profesión Marino Mercante y ha navegado por el mundo durante once años, actualmente trabaja para la naviera Hapag-Lloyd AG en Hamburgo. Peruano de nacimiento y alemán por ascendencia, vive en Alemania desde el 2001, la tierra de su abuelo. Ha autopublicado obras en Perú y en la Internet desde el 2007. En el 2020 publicó su novela corta El libro del muerto con la Editorial Caligrama, perteneciente a Penguin Random House Grupo Editorial en España y obtuvo el Sello Talento. Pacto de sangre, que terminó de escribir en el 2017, es la primera novela que publica con Amazon KDP, pero no la última.
– GUSTARÁ
A los lectores amantes de lo paranormal y lo esotérico siempre que esto esté mezclado con una historia que afecte a personajes reales y que tenga una base social que lo cimente. Pacto de sangre será del interés de aquellos que abrazan relatos que beben de varios géneros, desde el costumbrismo histórico hasta la fantasía fantasmagórica, pasando por el thriller de suspense. Es la mezcla de géneros uno de los puntos fuertes de la presente novela.
– NO GUSTARÁ
A los lectores que buscan concreción y linealidad en las tramas. Tampoco será del interés de aquellos que prefieren descripciones prolijas y barrocas sobre los acontecimientos a los que se enfrentan los personajes literarios. Tampoco será del interés de aquellos que se alejan de los elementos fantásticos y prefieren lo tangible y realista.
– LA FRASE
«Juana Inés ya se había resignado durante el camino: tendría que pagar por haber sido descuidada en su travesura, tampoco dejaría que sus padres o Diego se enteraran de lo ocurrido. Unos latigazos, o cualquier otro castigo, estarían bien. Los asumiría, los aguantaría y trataría de seguir adelante con su vida. Claro, ahora con más cuidado. No obstante, aquellos pensamientos de resignación, de amor por sus padres y por Diego, Juana Inés lo entendió todo mejor cuando vio a aquel energúmeno desquiciado entrar al despacho luego de pasar por su lado. Cualquier pequeña esperanza o ilusión de salir viva de esa se hizo añicos en santiamén…».
– RESEÑA
Hoy traemos para reseñar: Pacto de sangre, de Christian Essenwanger. Vuelve el autor de El libro del muerto con una nueva obra, más ambiciosa, extensa y profunda. En esta nueva novela nos introduje en el poder de la sangre y del linaje; la sangre como legado de conocimiento y cadena de transmisión de habilidades primitivas pegadas a los tiempos inmemoriales cuando la magia se alzaba como clara vencedora sobre la razón y la ciencia. La importancia de este vínculo, como en el ejemplo del linaje de la sant-greal, la sangre real, la estirpe de María Magdalena que llevaba en su interior el conocimiento ancestral que será revelado a su debido tiempo. Igual camino toma el ciclo vampírico, con la sangre como referente principal de su silente infección. El vampirismo entendido no tanto como plaga, sino como perpetuación de un conocimiento primigenio y maldito. Una nueva sociedad vinculada y unida por un acuerdo o pacto de sangre (Reflexión oportuna en las últimas páginas de la novela Soy leyenda, Richard Matheson, 1954).
En este Pacto de sangre que tenemos entre manos el autor nos dibuja a una serie de personaje especiales (benéficos y maléficos) con ciertos dones que, al igual que los distintos grupos sanguíneos, están categorizados dentro de ámbitos diferentes. Estas capacidades les acompañarán a lo largo de toda la narración y serán su tabla de salvación en unas ocasiones y su maldición en otras. El autor nos llevará por una interesante trama que se desarrolla a lo largo de tres puntos temporales principales. Con ello no solo aligera la lectura y el interés dramático de la misma, sino que hace más interesante la búsqueda anticipativa del lector de los nexos, causas y consecuencias de todos esos detonantes narrativos. Este recurso recorre con maestría toda la novela. Aunque el eje principal de los elementos sobrenaturales se pierde en los siglos pasados, es en el presente donde la trama y, sobre todo, los personajes principales de «Las Cuatro Sotas» se tendrán que desenvolver dentro de una historia oscura que pondrá a prueba sus sentimientos, su camaradería, sus lazos de unión y la defensa de su amistad.
El autor nos introduce en el misticismo de las lagunas peruanas de las Huaringas, ubicadas en la provincia de Huancabamba en el departamento de Piura, a casi cuatro mil metros sobre el nivel del mar. Allí se encuentra una zona marcada por el misticismo, la leyenda y el folclore popular. Numerosos rituales chamánicos de toda índole se dan cita anualmente, incluso hoy en día, en la eterna búsqueda de eliminar las malas vibraciones y encontrar la positividad. Así se suceden peticiones, principalmente sobre salud. A cambio, como pago o agradecimiento por aquellos a los que se les han cumplido sus solicitudes, se dejan joyas, dinero, fotos o ropa de los seres queridos entre otros elementos personales. También cuenta la leyenda que quien ose llevarse o expoliar alguno de estos elementos le perseguirá una maldición hasta que los regrese a su sitio de nuevo. Christian Essenwanger le da una vuelta de tuerca a esta leyenda y la lleva a un lugar mucho más tenebroso y abisal. No existe pacto con un ser del averno que, a largo plazo, pueda resultar beneficioso. Aún así, la tentación siempre es muy poderosa y la desesperación muy mala consejera. Incluso las palabras proféticas de un padre deshonrado recordando La Galatea de Cervantes no serán capaces de aventurar la pesadilla que se cierne sobre el linaje de la familia protagonista. El autor intercala y dosifica con notable habilidad la tensión dramática en sus tres escenarios temporales principales. Aprovechando este viaje por el tiempo, también seremos testigos de pinceladas de la propia historia peruana desde el siglo XVII hasta nuestros días. Sin ser la base del relato, sí sirve para ampliarlo y engrandecerlo.
En Pacto de sangre, desvelando lo menos posible, sí podemos decir que el autor ofrece un amplio menú de escenas polifacéticas: desde un comienzo al estilo tragedia shakespeariana clásica, con igual método de venganza contra los que han afrentado el honor de los más humildes, hasta la omnipresente CIA anticomunista que en tiempo de la guerra fría intentaba (no siempre con éxito) poner coto a los países revolucionarios que coqueteaban con las promesas del comunismo soviético. Y, en medio de todo ello, el linaje maldito de la sangre que, cual la fábula árabe de El gesto de la muerte, alcanza a todos por muy lejos que vayan y más profundamente que se oculten. El autor nos muestra La Casa Mendoza como eje espectral de la narración. Como una suerte de La maldición de Hill House de Shirley Jackson nos adentramos en uno de esos lugares que han sufrido tanto en su interior que han sido impregnados del odio y la rabia de sus antiguos y sufrientes inquilinos. Y, por supuesto, no hablaremos de un flashpoint en el que las líneas se entrecruzan y el relato explota. Al lector le costará conciliar el sueño si no continúa con la lectura a partir de dicho momento. Un punto de no retorno en la lectura que será del gusto de los apasionados más cercanos a la fantasía.
Christian Essenwanger utiliza en Pacto de sangre multitud de recursos narrativos (quizás para algunos demasiados), para llevarnos (literalmente) de aquí para allá. En cada secuencia utiliza a unos personajes protagonistas con los que se puede empatizar más o menos, pero reconociendo que la mayoría están construidos con solvencia, dentro de la ligereza de la novela que no se pierde en grandes descripciones ni capítulos cargados de datos e información secundaria. Sorprende la agilidad del relato pese a sus más de cuatrocientas páginas. Cierto es que nos hubiera gustado que se hubiera profundizado más en ciertas secuencias y en algunos personajes en aras de la profundidad dramática del relato, esto último, por supuesto, aunque pudiera lastrarlo y alejarlo del tono de thriller que le acompaña. Aunque es una novela con tintes fantasmagóricos y sobrenaturales, el autor no busca lo terrorífico o escabroso, sino que maneja las escenas con naturalidad y sin generar descripciones de horror visceral.
¡Ah! y que no se nos olvide destacar su final trepidante. ¿Redención?, ¿expiación?, ¿comerán perdices?… Léanlo.