Últimas Actualizaciones del Evento

VARADOS EN EL SILENCIO – ROSA BLAS TRAISAC – (EDICIONES ATLANTIS 2017)

Posted on

Varados-en-el-silencio-PORTADA-PQ.jpg

TÍTULO: VARADOS EN EL SILENCIO

AUTORA: ROSA BLAS TRAISAC – TWITTER – FACEBOOKINSTAGRAM

EDITORIAL: EDICIONES ATLANTIS – WEB

PÁGINAS: 300

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

Tesa, fotógrafa, independiente, atractiva, rebelde, madre de dos hijas, divorciada, idea un audaz plan para desvelar los sentimientos encerrados en el silencio de los corazones de sus amantes pasados. Necesita escuchar las palabras no dichas, las dificultades no reconocidas para almacenar y confirmar su sabiduría y respirar victoriosa unos instantes que le permitan trasformar esa energía en un vuelo ajeno a cualquier conducta establecida, ser libre.
Ella está segura de que los hombres se topan con techos de cristal que empequeñecen sus respuestas en la aventura de vivir y que las mujeres no tienen espejos donde mirarse para definir su ser. Ciegos, locos, cojos, mudos… todos, ellos y ellas, atrapados en un sinsentido voraz, frustrante que compone una Humanidad absurda y ajada. “Varados en el silencio” combina la historia de seis hombres que se han cruzado con Tesa en diferentes momentos de su vida. Un joven sensible, Daniel, será el cómplice de nuestra protagonista, el hilo conductor, un truco: asumirá la personalidad de otro, un hijo abandonado, para poder entrevistar y desnudar las dificultades de la masculinidad en los hombres que conforman el pasado de Tesa: ira, dolor, emociones estancadas y no enfrentadas. En el fondo, entre ellos, surge el autorretrato privado de nuestra protagonista. Una historia circular, situada en lugares que habitó en su infancia, (Biarritz, Sierra pobre de Madrid, Madrid…), individuos equivalentes que ofrecen un comportamiento aprendido, casi grabado en los genes, y una mujer que se niega a cumplir el papel de personaje secundario que se amolda a una sociedad llena de trampas emocionales que aniquilan la vida, la personalidad, convirtiendo a los vivos en muertos vivientes, ajenos a ellos mismos.

 

– AUTORA –

Autora del libro Enfocando Misterios. Creadora y editora del Blog Asociación la noche del cazador. Guionista, directora y productora del largometraje Toma 0. Pionera. Y los cortometrajes: La vida en común. Pneuma (Aire). El hombre de al lado. Documental Las Huellas del sur. El velo invisible. Documental Realidades Ajenas. Directora del festival de cine de Leganés.
Rosa-Blas.jpg

 

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos aficionados a la literatura intimista, cercana, reflexivamente feminista, con tintes urbanos y realistas. Sin filtros, ambages, atajos ni renuencias en la pluma que se emplea en llevar estas ideas al papel. Literatura independiente, desinhibida, valiente, evocadora y con espacios para la transgresión, la reivindicación y la agitación del lector más aperturista. 

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos lectores que gustan de protocolos narrativos más generalistas y líneas de ficción más comunes, masivas y del lineal de bestsellers de tiendas de aeropuerto. En la presente obra se abre un abanico de sensaciones y sentimientos bastante alejados de los tópicos de ventas de las editoriales mayoritarias. Gustará también a lectores introspectivos que echan la mirada hacia atrás intentando desgranar las luchas del pasado para investigar el cómo han llegado hasta el presente.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

«Cuando cuelgas las botas aparece la realidad y se borran las ventajas. Tienes que buscarte trabajo, las aficionadas, modelos, te ven como un tipo carente de interés. En ese momento los errores se hacen grandes y casi permanentes, y la ineptitud y a cobardía para afrontar la existencia se visibiliza como un gigantesco molino de viento que lograba perturbar todas tus ilusiones. Entonces, el único refugio que le quedó fue mirar a la familia y regresar al mar. En la última foto, estaba solo, en un plano medio de un hipotético despacho de la tienda de barcos donde trabajaba, viejo, triste, irreconocible, gastado; daba la impresión de que podía echarse a llorar en cualquier momento».

– RESEÑAletter-576242__340.png

Ya desde el diseño de la portada podemos observar a una mujer singular mientras nos mira desde la atalaya de una cámara de ficción, sin filtros, sin retoques y sin pretensiones. Ahí subyace el gesto tan característico del director de cine que con su mano cual catalejo creativo encierra todo su mundo en un pequeño punto de vista. Eliminando así lo superfluo y ciñéndose a lo verdaderamente importante. Ese preciso punto de vista personal e intransferible es el que nos trae Rosa Blas Traisac. La autora, intentará despojar lo superfluo de su catálogo de sentimientos para aterrizar, aun con turbulencias, en una pista diáfana en la que presentar sus credenciales al entendimiento de las situaciones peregrinas por las que ha atravesado. Tras ello buscará hilvanar todas las piezas para entender qué ha ocurrido en la dispersa diáspora de sentimientos por la que han atravesado sus recientes canas.
La amplia y completa sinopsis del libro nos evitará aquí hacer algo que preferimos que sea el lector el que lo realice: bucear en el argumento del libro. Eso lo dejaremos para otros. Aquí destriparemos lo menos posible, siempre intentando sugerir antes que descubrir. Varados en el silencio toca muchos palos y muchas sensibilidades. Habla de silencios enterrados y exhumados tras una vida de batallas; unas a muerte, otras a primera sangre y, las más, de fogueo. Tenemos a una mujer de vasta experiencia vital pero con poco tiempo para pararse en el camino de su sino a enhebrar el argumento de su existencia entre su absorbente trajín laboral y familiar. Con su divorcio y su dilatada lista de hombres a sus espaldas ha llegado al punto de no retorno, aquel en el que la espita de la vida no deja de soltar vapores de ausentes libertades no disfrutadas y que amenaza con reventar el continente de su paciencia y de su estabilidad mental. Será entonces cuando Tesa, la protagonista, se agarre a un clavo saliente y ardiente. Con la figura de un compinche en este vehículo de ficción se conjurará para, metaliterariamente, contarnos un relato que capea por sus temporales interiores y que se adentra por sendas que ni la propia protagonista podría haber pensado nunca que era posible transitar. Aunque con ello se le queden jirones de piel por el camino.

450_1000.jpg

Tesa y Rosa, Rosa y Tesa reivindican los lugares de sus personajes femeninos, de su historia, de sus logros, de su progreso, de su futuro y de su libertad. Intentan desentrañar los porqués de este juego de espejos en el que se mueven. Un caldo primigenio que han tenido que compartir con la compañía masculina que las ha intentado malear a su imagen y a sus normas. La autora a través de este diálogo interior de los personajes protagonistas intentará desnudar su alma, bañarse en aguas frías y rejuvenecedoras para, a continuación, poder vestirse con nuevos ropajes, hechos a medida de los nuevos retos y necesidades que se le pondrán por delante. Pero antes de ello tendrá que expiar sus pecados veniales del daño que ha ocasionado y del que ha sido objeto, en una rueda cíclica de falsas sonrisas y crueles desencuentros con sus anteriores parejas y, por extensión, con un yo, del que no está especialmente orgullosa según en qué ocasiones.
Tenemos dos narradores principales. La protagonista se valdrá del segundo de ellos para, en su personal travesía por el desierto, intentar averiguar quién es realmente ella misma. Tesa, llega a la conclusión de que es imposible formarse una opinión verdadera de sí misma si no es a través de aquellos con los que más firmemente se ha cruzado y con los que ha compartido confesiones de alcoba de toda índole. Será mediante otros ojos como la protagonista intenta forjar un nuevo Ave Fénix de las cenizas de una vida vivida demasiado rápidamente. De estas averiguaciones entre ambas voces nos llegan las interesantes reflexiones acerca de la figura femenina y masculina en atávicos enfrentamientos, sinrazones y desencuentros. Muchos recelos que originan un hastío, un aislamiento y una separación que, por lógica, solamente remite al dolor y al sufrimiento de ambos géneros, en un juego de vencedores y vencidos cíclico y sin armisticio posible.
Varados en el silencio es una obra directa, de lenguaje coloquial (poético en ocasiones), en la que el diálogo es la parte más acusada e interesante de la obra. La autora no se anda con circunloquios ni con amplios espacios para la ambientación y la secuenciación de descripciones interminables. La presente obra es claramente visual, clara y concisa. Apta para todos los públicos, pero mucho más interesante para aquellos que alguna vez se han preguntado por qué tienen el corazón cosido a puñaladas.

images.jpg

VARADOS EN EL SILENCIO – ROSA BLAS TRAISAC – (EDICIONES ATLANTIS 2017)

VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TU ROSTRO – JOSÉ LUIS TOMÁS PORTA (AZUR GRUPO EDITORIAL 2018)

Posted on

recommended-stamp-4-1024x793

41XYj+7wbrL._SX352_BO1,204,203,200_

 

TÍTULO: VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TU ROSTRO

AUTOR: JOSÉ LUIS TOMÁS PORTA – TWITTER – FACEBOOK

EDITORIAL: AZUR GRUPO EDITORIAL – WEB

PÁGINAS: 404

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

“Solo se ama de verdad lo que se puede perder, aquello que te puede destruir”. ¿Por qué murió la pintora Sara Romero Vázquez? ¿Por qué vivió? El periodista de sucesos Gonzalo Quesada tiene como afición elegir muertos desconocidos e investigar su vida para reescribirla tal y como ellos hubieran querido que fuera.
Al intentar reconstruir la vida de la pintora, fallecida en extrañas circunstancias, Gonzalo se involucra en la búsqueda de un cuadro que esconde las claves de un mundo de corrupción en el que se entrecruzan los intereses de distintas personas que convivieron con la pintora en el turbio ambiente que marcó su existencia.
Ayudado por su amigo, el subinspector Ramos, el periodista intentará desentrañar una compleja red de blanqueo de capitales y especulación urbanística, dirigida por el prestigioso empresario y mecenas holandés Ruus van Loos.
También hay una voz, y una ciudad donde todo confluye: Praga. Una historia sin concesiones, donde el lector no podrá estar seguro de si lo que piensa se lo está susurrando alguien.
1539175553_283791_71816100_fotograma_2.jpg
ENTREVISTA: http://cadenaser.com/emisora/2018/10/10/radio_valencia/1539175553_283791.html

 

 – AUTOR –

José Luis Tomás Porta nació en la ciudad mediterránea de Valencia y allí se licenció en las carreras de Historia del Arte y Humanidades.
Ha colaborado en diferentes proyectos literarios, entre ellos el grupo de literatura pulp La Fábrica de Basura y en la revista, de igual temática, Delirio. Editó la revista electrónica de literatura Desletras y el periódico digital El Imposible. Ha publicado los libros de relatos Cuentos para Sara y otras princesas y Entrepuertas y escaleras, además del poemario Poemas para la mujer de negro.
Es autor y editor del blog literario Mi nombre sin nombre, donde publica relatos relacionados con el universo de los personajes de esta novela y diferentes anotaciones sobre su elaboración.
Y, entretanto, escribe.
http://www.joseluistomasporescrito.com – contacto@joseluistomasporescrito.com
71OJd3SEDGL._SY300_.jpg

 

 

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos lectores que siempre les gusta pasear por sendas alternativas al Trending topic de moda pasajera. Amantes del thriller pero con tiempo para degustar un caldo que debe dejarse reducir para sacar todo su sabor. También deleitará a los que que gastan sensibilidad por el arte y la pintura. Todo lector que ame una narración bien armada arquitectónicamente hallará en esta obra secuencias y piezas delicadamente elaboradas que llenan todo el marco de la lectura.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos lectores que se inclinan más por la agilidad, los diálogos cortoplacistas, las carreras asfixiantes y los tiroteos nocturnos en guiones manidos y adolescentes. La presente obra hay que sudarla en ocasiones y seguir la mecha de pólvora que ha espolvoreado el autor para disfrutar mucho más de la traca final. Juego de espejos hay, triquiñuelas narrativas también, pero todo ello siempre de la mano de la cordura y la mesura literaria.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

«El azul era ella y sabía a nata, era lo único que podía pensar, porque todas las realidades; ¿realidades?; se le superponían como si fueran una tarta de cumpleaños de nata manchándole la mente hasta cubrirlo todo de blanco como una pared donde se pudiera escribir la realidad. La realidad que buscaban era la única que querían encontrar. Y de repente estaban los dos paseando por Praga, cogidos de la mano, él y ella, pero él también era el otro que a distancia los seguía y de pronto se asustaba porque se daba cuenta, en el sueño de que todo sucedía a medida que lo iba pensando».

– RESEÑAletter-576242__340.png

Comencemos con un poema del italiano Cesare Pavese, escrito en un desengaño amoroso tras romper con  la actriz estadounidense Constance Dowling. Al poco tiempo su autor se suicidó. Dicho poema se publicó de manera póstuma en 1951. Los paralelismos y simbología con la obra Vendrá la muerte y tendrá tu rostro que aquí traemos de José Luis Tomás Porta son bastante apreciables. La muerte puede llegar en cualquier momento y bajo el amparo de cualquier forma o circunstancia. En la presente novela llegará, pero con un velo de misterio equívoco y trascendente. Ya que todo no es lo que parece. Del alma atormentada de un hombre al corazón rutilante de una pintora misteriosa.

 

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Cosí li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla.
Per tutti la morte ha uno sguardo.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

 

Vendrá la muerte y tendrá tu rostro habla de muchas cosas. Todas ellas en el traje de un thriller negro o policíaco, pero con un cuidado envoltorio que se aleja claramente de ritmos alocados y tópicos del género más cinematográficos. Sin obviar piezas y engranajes clásicos de una temática literaria conocida por todos y cultivada por grandesevento-asterix del género, estadounidenses y, últimamente, nórdicos como máximos representantes . En la presente novela podemos encontrar visos de frescura y puntos de vista alternativos a obras ya consagradas y a otras, contemporáneas, que se dejan la forma por el camino para caer directamente en el fondo tan injustamente requerido por lectores y editoriales en los tiempos que corren. Tiempos en los que el titular es más importante que el artículo de fondo. Tiempos en los que una portada vende más que un  buen contenido. Tiempos en los que el trailer de la película muestra más de lo que debería para que el futuro espectador sepa ya de antemano a qué se enfrenta antes de la sesión. Tiempos en los que priman los resúmenes, las frases cortas, los eslóganes y la velocidad como vía interiorizada de forma de vivir. Siendo así, cada vez los márgenes de actuación de los creadores frente al lapso de mantenimiento de la atención del lector/espectador se acortan progresivamente. Y es una pena, porque hay ciertas obras que sin tiempo para entrar en ellas y dejarse llevar, pierden toda su esencia. En una sociedad que come de pie, habla mediante emoticonos y corre sin saber hacia dónde, es difícil abrirse un hueco para la calma lectura. Pero hay irreductibles que lo siguen intentando. Aquí hay uno de ellos.
One Hour Photo 2Tenemos dos historias que confluyen: De un lado lo que a priori es el argumento principal de la novela; la muerte de una joven artista en extrañas circunstancias que pasará desapercibida, pero que en sus raíces oculta una telaraña laberíntica de cloacas de poder, y de otro lado, la historia de una obsesión, de una búsqueda. Es precisamente aquí donde el autor saca el conejo de la chistera y los duples de reyes. Si normalmente nos encontramos con obsesiones que tienen un componente grandilocuente y están en manos de desequilibrados, enfermos o asesinos varios, aquí al contrario, el autor reivindica la obsesión de las pequeñas cosas y de los detalles en personas anónimas que buscan en este perfeccionismo su razón de ser. Por ello, en ocasiones, aunque sean del todo inofensivos, son criticados y menospreciados por el resto de los mortales. Aquí podemos incluir a coleccionistas de toda índole, a fotógrafos y pintores madrugadores en busca del mejor amanecer, a cuadriculados del orden, de la puntualidad o de una determinada alimentación. Estas pequeñas manías veniales son propias de personas que encuentran en este individualismo y recogimiento la razón de su existencia. El autor nos trae a uno muy particular, un «escrutador» de esquelas funerarias, inofensivo como decíamos antes, pero como personaje, de lo más atractivo. Literariamente los personajes que viven con cierto margen de aislamiento con metódicos sistemas litúrgicos de enclaustramiento, sin ser los más malvados de la película, siempre aportan un alto grado de desconcierto en el espectador y de ahí su enorme interés. Obsesiones hay de muchos tipos y dependiendo del grado se pueden calificar desde simples manías, a enfermedades o trastornos obsesivo-compulsivos. Tenemos ejemplos cinematográficos claros en los personajes de Robin Williams en «Retratos de una obsesión», de Jack Nicholson en «Mejor imposible», de Leonardo Di Caprio en «El aviador», de Walter Mathau en «La extraña pareja» o de Bill Murray en ¿Qué pasa con Bob? Literariamente nunca olvidaremos a Jean-Baptiste Grenouille en «El perfume», al Capitán Ahab en «Moby Dick», a Frederick Gregg en «El coleccionista», a Annie Wilkes en «Misery» o a Mrs Danvers en «Rebeca». José Luis Tomás ha creado uno nuevo, diferente, original, muy interesante y que llevará sus investigaciones hasta las últimas consecuencias.                                                                                               
laura-palmerPero lo primero es lo primero. Con una escueta presentación, la protagonista postmortem se nos escapa de la primera línea, para ya solamente dejarse ver mediante los ojos y las investigaciones de terceras personas. La conoceremos a partir de ellos y de su obra. Tenemos un cuerpo al que en condiciones normales aún no le habría llegado la hora. Nos recuerda el cadáver enfundado en plástico de Laura Palmer en Twin Peaks. De Laura sabemos muy poco y todo lo que irá saliendo a la luz será mediante los testimonios de los diferentes personajes de la serie. Aquí (por suerte) la mente del autor no es tan retorcida y extravagante como la de David Lynch  y podremos entender el argumento del libro sin necesidad de ir a clases de metafísica de doctorado. Sara Romero Vázquez nos apunta en las primeras páginas del libro que es una mujer con arrojo, valiente, metódica, sacrificada y gran amante de la pintura y del arte. Veremos unas pequeñas pinceladas de los devenires de su juvenil e idealista vida, pero poco más, fundido negro, el cuento se acabó. A partir de aquí será la labor de otros entresacar las piezas importantes del rompecabezas y separar el trigo de la paja. Un periodista con tiempo libre será el hilo de Ariadna de la trama. Dicho hilo en este caso estará tejido con finas filigranas artísticas, pues es precisamente entre arte y pintura por donde Sara irá bosquejando su vida, su obra, sus secretos y su infortunio. A partir de la vocación artística de la desaparecida el investigador irá desgranando la respuesta a todas las cuestiones. Hará de algo que era simplemente un pasatiempo baladí, el centro de su vida y, de la consecución de encontrar la verdad, su tabla de salvación y expiación.
Según vayamos avanzando en páginas e interés (la presente obra va de menos a más) iremos internándonos en lugares en los que frecuentemente no se abren las ventanas para ventilar ni reciben la luz del sol. La primeriza inocencia de la protagonista se irá trasformando en algo más complejo y perturbador. Los tentáculos de los poderosos son capaces de mancillar sueños y personas inocentes a partes iguales. Toda una trama internacional con la ciudad de Praga como clara ganadora de la escenificación del ambiente al que el autor nos quiere llevar. Si bien dejamos claro que la presente obra es de género negro e intriga, no nos podemos quedar en los titulares y debemos entrar al fondo del asunto. Y aquí entra el estilo del autor que como buen «artista» se toma su tiempo en darnos ambiente, perspectiva, luz, colores y profundidad. No nos atropella con correrías innecesarias ni con saltos acrobáticos sin ningún fundamento ni explicación. José Luis Tomás monta el caballete y va sacando de su mochila los instrumentos narrativos para, progresivamente, irlos mezclando poco a poco. Lento al principio pero ágil en su avance. Y este amor por el arte es lo que le da cohesión a toda la obra, que si bien podría haber transitado por vericuetos más generalistas, sin embargo, nos permite acompañarle en su afición por las artes y la pintura. De Praga no diremos más, tendrán que descubrirla tal y como nos la describe el narrador. Con una fuerza y poderío arrolladoras.

praga

El estilo empleado en la presente obra es apto para todos lo públicos, aunque será mejor absorbido por aquellos lectores asiduos y amantes de la delicadeza en la narración de escenas y de personajes. A los amantes del bestseller-blockbuster al uso se les quedará un poco lenta la propuesta de José Luis Tomás. Aunque con paciencia seguro que son capaces de entrar en su mundo.
Decía Edgar Degas: «Hasta ahora el desnudo siempre se representó en poses que daban por hecho la presencia de lo público, pero estas mujeres son personas decorosas, sencillas, que se interesan por su estado físico en soledad. Es como si alguien mirara por el ojo de una cerradura». Pues ese ojo de la cerradura es precisamente el de José Luis Tomás. Su mirada ha creado un mundo que rebosa sentido y arte en la superficie, pero que a la vez esconde sucios y tremebundos secretos inconfesables en su sótano.
Y, ¿por qué no?… puede que el karma y el destino se conjuren algún día para que aparezca el misterioso cuadro de la vela (que ya descubrirán). Si tiene alguna información al respecto contacte con el autor, seguro que se lo recompensará mejor que en Sotheby´s.

parigi_museo_orsay_05_lezione_danza_jpg_1200_630_cover_85.jpg

LAS MUJERES IMPOSIBLES – CAYETANO SANTANA – OROMANA EDITORES (2018)

Posted on Actualizado enn

recommended-stamp-4-1024x793

TÍTULO: LAS MUJERES IMPOSIBLES

AUTOR: CAYETANO SANTANA  TWITTER

EDITORIAL: AUTOEDICIÓN

PÁGINAS: 330

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

LAS MUJERES IMPOSIBLES.jpg

 – SINOPSIS –

Cayetano Santana nos presenta Las mujeres imposibles, una historia en la que el protagonista alcanza esa edad, los «malditos cincuenta años», por lo que decide reinventarse y encarar así la silueta amenazante de su fracaso personal. Dispuesto a esa transformación, marcha al encuentro de su imposible mujer ideal, mientras lucha por acabar, al fin, la prometida obra maestra que, como escritor, se resiste a llegar. El autor crea variadísimos retratos de esas mujeres, nunca posibles, que se van sucediendo, ocasión exitosa y a la par maltrecha, para lo mejor de una historia que, aunque rebosa reflexión, no deja de sumergirnos en peripecias, lecciones y sucesos disfrazados de un fino y personal humor. Sus empeños, su obsesiva búsqueda, convierten a esta obra en una crónica emblemática de un héroe solitario, cínico y entrañable, un paseante de las tardes y las noches, escenarios donde se acumulan las múltiples caras de un mundo lleno de símbolos… Por sus páginas se respira el aire de novela de exploración, en una deriva que quiere penetrar en la condición humana y, a la vez, en esa ciudad que es protagonista de los cientos, miles de itinerarios de un individuo/paradigma, imagen de todos. Estamos convencidos de que nos hallamos ante una obra singular: Las mujeres imposibles, de Cayetano Santana. Una obra que espera encontrar destinatarios atentos, lectores que apreciarán la característica densidad de una filosofía que rara vez ha conseguido ser tan diáfana entre nosotros. Escrita con una cuidada prosa, esta novela nos ofrece una indagación personal enriquecedora para todos. Serán muchos los que, identificados con estas páginas, querrán leer Las mujeres imposibles desde el capítulo primero hasta el final.

 

 – AUTOR –

Cayetano Santana nació en Lepe, Huelva. Realizó sus estudios universitarios de Filosofía en Sevilla. En la actualidad, ejerce de profesor y conferenciante, facetas que compagina con su vocación de escritor.El autor ha hecho incursiones juveniles en la poesía, el ensayo, así como en el mundo del periodismo (dirigió durante algunos años la publicación mensual de su localidad). Según ha manifestado, el periodismo fue la escuela que le curtió en una escritura pegada a los hechos, y supuso, además, una toma de contacto con la realidad social y cultural que siempre ha agradecido.Fruto de una inquietud que nunca le ha abandonado,cultiva estos últimos años la novela. La aparición ahora de Las mujeres imposibles responde a la necesidad de publicar y compartir una obra que -estamos convencidos- no dejará indiferente a los lectores atentos, dotada como está de un estilo personal en el que se mezcla filosofía y vida,acción y reflexión, referencias culturales exquisitas y lo cotidiano. Su obra está llamada a encandilar a quienes buscan en la literatura una fuente constante de inspiración y gozo, además de una ocasión para el enriquecimiento personal.
Contra-Cayetano-Santana-640x380.jpg

 

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos exploradores amantes de la literatura que quieran entrar en el universo existencialista y de realismo mágico que nos propone el autor. Algunos lectores incautos solamente verán la concatenación de encuentros y desencuentros amorosos del protagonista, otros, los más avispados, absorberán una atmósfera de profunda pérdida, miedos, inseguridades e idealismos forjados a machetazos. Todo ello coronado con la dubitativa pregunta del lugar al que se quiere pertenecer, los medios para llegar a él, y las caídas al deslucido pavimento ante la atenta mirada de un mundo que no comprende al individuo ni a su ímprobo esfuerzo por permanecer a flote.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos lectores de narrativa que prefieren guiones más fluidos, pegados a peripecias excitantes y frenéticas con giros de guión y carreras de infarto. Tampoco gustará a aquellos obnubilados fanáticos de las políticas de género. Estos verán aquí a un hombre mujeriego, en ocasiones hosco, distante y antipático; clamarán entonces al cielo exigiendo una satisfacción, abofeteando las letras del autor con el tomahawk de la diosa de lo políticamente correcto por montera y el mantra de la censura calumniosa y borreguil como pentagrama de su griterío. (Por supuesto, no habrán entendido nada). 

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

«No envejeceré más. Digan lo que digan, no lo haré porque no me lo merezco, porque ya envejecí todo lo que debía. Así me previne de seguir haciéndolo. Me hice tan viejo porque alcancé la edad de los griegos, unos dos mil quinientos años, justo la edad de mis prejuicios; de ese modo he decidido no envejecer ni un solo siglo más».
«Acaso yo era un personaje en busca de autor, del mejor guión y quise recrearme frente al mundo, pero ahora, desfondado, no era apenas nada. Era probable acaso que hubiera roto con cierta personalidad caduca y enclaustrante, con la que no me reconocía; salí a recrearme en un mundo distinto, armando de nuevo las calles, avenidas y azoteas… Todo tan estéril y lúdico, tan admirable como la belleza de lo literario».

– RESEÑAletter-576242__340.png

Cuando cae en nuestras manos algo diferente, curioso, desinhibido y que exuda detalles por mil recovecos laberínticos nos alegramos de haber estado aquí para que el autor haya entrecerrado su ojo felino y nos haya servido su prolífico proyectil en mitad de nuestra línea de flotación. Siempre es una buena noticia encontrar, tras marabuntas de publicaciones apiladas hasta donde alcanza la vista, algo que destaque por su beso, atrevimiento y verdad. Decimos encontrar, pero sin buscar. Hallar más bien. ¿Saben ese momento en el que en una librería de segunda mano ven el entresacado lomo de alguna obra que les llama con trinos de cantos de sirena?, ¿conocen los oscuros designios de El cementerio de los libros olvidados de Carlos Rúiz Zafón? Pues en esas estamos. Hay autores conscientes de que sus letras no están ornamentadas para el público mayoritario ni van por el cauce por el que con la espada de Damocles tienen que lidiar día a día las editoriales (dubitantes entre la calidad de sus obras y la viabilidad económica de sus cuentas). Cayetano Santana, como otro pequeño grupo de irreductibles (galos/autores) tiran por la calle de en medio y «a portagoyola» regurgitan sus desvelos en formatos no fácilmente digeribles e identificables. El público abarrota pabellones y plazas muy transitadas, pero deja huérfanos a pequeños teatros de barrio donde surgen chispazos que conviene, al menos, atender. Tomar asiento, escuchar la soflama y obrar en consecuencia. Los aplausos reverberan en las plateas, pero con tino y estrategia siempre se puede desviar alguno de ellos a territorios menos frecuentados. En el mundo de la creación caben todos.
Si algo tiene esta novela (¿nivola?) es la atronadora voz alfa de su protagonista. Encontraremos una larga ristra de personajes, femeninos la mayoría y espectadores de las acciones del maestro de ceremonias, además de una especie de «moriarty» antagonista, más interesante por la visión que nos ofrece en su calidad de cuasi doppelgänger del actor principal que de su propia esencia como elemento narrativo. Cayetano Santana nos arroja sin pasaje de vuelta a una ruta suicida eastwoodiana que, alejada de su vertiente más frenética, sí nos permite pulsar el estado de ánimo de un personaje que de su debilidad hace su fortaleza y de su lágrimas colma sus conquistas. 
Puente-Principado AndorraTodo sucederá a golpe de grano de arena cayendo por el estrecho acristalamiento de su reloj. Una batería que según avanzamos vemos que se agota (y que agota a su protagonista) en un desequilibrio de vencedor o vencido que orbita entre estertores de un tiempo que ya no le pertenece y que, viendo el cartelón de los minutos de añadido que presenta el cuarto árbitro en la banda, se revuelve contra el consecuente paso de las canas, en un último intento de plantar batalla a lo inevitable. El protagonista ideado por Cayetano Santana rompe cadenas y se dispone a comenzar una nueva singladura con una meta difusa en el horizonte y con armas romas y balas de fogueo. En este mundo de Comala de Pedro Páramo nos encontramos a un Ulises seducido por los cantos de sirena, pero que, en vez de atarse al palo mayor para evitar el desastre, se lanzará de cabeza a las procelosas aguas de la seducción para nadar a contracorriente y yacer a los pies de todas las Prima Donnas con las que se encuentra. Este Ulises, dotado de nuevo ímpetu fruto de su desconexión con su pasada vida de cotidianidad, rutina y enclaustramiento, se nos muestra juguetón, bravucón, casanova y con el arrojo suficiente para abordar a las acrisolasadas, bienintencionadas y variopintas féminas que se le ponen por encima (y por debajo). En el devenir de los días de una ciudad real o inventada surgen las más reflexivas peripecias, trasnoches, efluvios de vapores etílicos y psicotrópicos, encuentros y miradas de gatas en cada esquina, comidas bajo los manteles y cenas en azoteas coronadas por estrellas que lucen al compás de los guiños del protagonista. Si fueran veinticuatro horas este Ulises sería el de Joyce y no el de Homero, pero aquí el tiempo corre más rápidamente y nuestro antihéroe, en su particular rito de paso, necesitará más tiempo para sus asuntos de alcoba y de orden interior. Esta vez, ya perdida Penélope, desfilarán, a juego con los estados de ánimo y el nivel de aguante y testosterona del protagonista, una ristra de mujeres imposibles de alcanzar por la descentralización personal del Don Juan y la algarabía disfuncional de sus neuronas más reptilianas.
La presente fábula, que tiene miga para mojar y hacer unas competentes y tradicionales torrijas, parte de un ritmo circadiano que es alterado por la implosión de su proganista que traspasa barrotes de jaulas invisibles para renacer hacia un superhombre nietzscheliano, aunque a mitad de su travesía de exploración y auto descubrimiento verá como nunca consigue que la masa de magdalena de la que está hecho «suba» como marca la receta. En su nueva trascendencia no se ha dado cuenta de que la kriptonita siempre se ha hallado dentro de él y, llegado a la mitad de la partida, no encuentra las fuerzas suficientes para poder extirpársela. Cayetano Santana es de profesión filósofo, así que, amigos lectores, abróchense los cinturones, para bregar con mil capas superpuestas, conceptos enterrados que aparecen sutilmente solamente los días de lluvia, metáforas y puntos de vista interconectados dentro de un juego de espejos y palabras que, llevándose algunas de ellas el viento, regresarán con fuerzas renovadas para estamparse en la cara del más apuesto galán.
Mario Tuyone, el seductor que aquí busca su camino, es un intento de escritor que persigue su obra maestra. De este calibre nos hemos encontrado en numerosas novelas personajes parecidos. Todos tienen algo en común, su fluir, su latir y su concepción de la vida va en paralelo al de su creador, a su Luis Pirandello particular que les da vida. Cual monstruo de Frankentein o el pequeño Pinocho trascienden su existencia, desligándose así de los hilos de su marioneta. Tuyone ya conoce la música del flautista de Hamelín y sabe a donde lleva. Rota la flauta se abre un nuevo camino, pero también una libertad de movimientos lejana a su conocida zona vital que desorientará a este buscador de historias. En este proceso de escritura creadora (y creativa) se halla nuestro protagonista, siempre con su cuaderno en la faltriquera para poder recoger todos los detalles que la vida ni repite ni rebobina. Su fin es terminar su ansiada novela que retará a la fama y posición de su némesis de la pluma.
En la presente obra, las mujeres se manifiestan como un camino de desvelamiento de la musa punzante. Por todas ellas deberá pasar el protagonista cual casillas del parchís, adelantando, retrocediendo, comiendo y siendo comido para, en última instancia, auparse al trono de la consecución de su obra. En esta cacería se topará con piezas de mayor y menor tamaño, pero siempre, aunque él no lo sepa, todas ellas serán parte de una trama mayor, que él mismo desconoce, y de la que se vale para adquirir bajo los doseles los arrestos suficientes para ultimar el mayor de sus logros: su novela. Fruto personal e intransferible como las cicatrices, ya maduras, que han dejado en su piel el aroma almibarado de tanta moza. La escritura como fin último de todas las cosas, el escritor como maniquí de todas las vidas que no podrá vivir y sus personajes como canal de expiación de todo aquello que pudo ser y no fue.

el-imparable-retorno-de-la-maquina-de-escribir

Las Mujeres imposibles es un cuento contemporáneo barrido por el desencanto del falso empacho que da la conquista efímera y que se esfuma rápidamente al sonido de la primera corneta del toque de diana. La presente obra rezuma óxido existencialista del absurdo de Albert Camus. Este «extranjero» libertario y amoral se acerca al encuentro de la fatalidad, de la rebelión de la vida burguesa y contemplativa. Busca quebrar reglas y crear un universo nuevo que le permita alcanzar el más allá de sus ensoñaciones. La presente novela también habla del orden personal y habitacional (un apartamento como paradigma de la estructura de una vida, de lo que guardamos, lo que tiramos, lo que veneramos y lo que compartimos), de la nostalgia; de cómo fuimos criaturas que han llegado a mirarse de frente en el espejo. Una imagen que ya lejana nos sisea aún en lo más recóndito de nuestro recuerdo. 
Contemplamos un artificio (arte + oficio) que sigue con cámara al hombro y en primera persona a un hombre que se intenta descubrir mediante una impostada seguridad y galantería que lo deconstruye y lo centrifuga en el ojo de un huracán asaeteado de estrógenos. Su aparente control de la realidad se resquebraja en cada encuentro con el sexo apuesto, del que aprende nuevas lecciones que se evaporan inmediatamente por el desagüe de la amnesia sentimental.
¡Ah! y aunque pueda tener ciertos componentes de novela erótica, no, no lo es. 50 sombras de Cayetano tendrá que esperar.

mujeres-1488891612981.jpg

MANTO DEL ALMA – CARMEN SALAS DEL RÍO – (EXLIBRIC 2016).

Posted on Actualizado enn

manto-del-alma-carmen-salas-primeras-pginas-1-638

 

TÍTULO: MANTO DEL ALMA

AUTORA: CARMEN SALAS DEL RÍO  FACEBOOK TWITTER INSTAGRAM

EDITORIAL: EXLIBRIC  WEB

PÁGINAS: 45

¿DÓNDE COMPRARLO?:   AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

A partir de un recorrido amor-desamor-amor no es difícil apreciar en cada uno de sus versos en qué fase ha sido escrito, si bien, su denominador común sea la contumaz decisión de salir, seguir, prosperar. Con este libro muestra su granadina gaditanía, pues aunque procede de la «salada claridad» se afincó en Granada, donde se gestaron y concibieron la mayoría de estos poemas y que no podrían haber sido escritos iguales en otro lugar. Ni de otra forma. Ni en otro tiempo. Un verdadero canto para la esperanza.

 

 – AUTORA–

Carmen Salas, docente de profesión, presenta este íntimo poemario que nace como expresión de anhelos y experiencias comunes, cotidianas para todos nosotros. Articulado con un lenguaje sencillo y natural, nos llega una poesía sentimental, y no por común, vulgar o recargada, pues podréis encontrar en este libro una expresión límpida de una narrativa poética de sus sentimientos y viaje vital.

-zAPAJbK_400x400

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos seguidores de la poesía contemporánea donde la métrica, la rima, las figuras literarias y el resto de las estructuras clásicas quedan despojadas de sus ligaduras y echan a andar hacia territorios inexplorados en los que, principalmente, la forma pierde por k.o. técnico y cae sobre la lona ante el fondo que la autora quiere compartir con sus lectores. Amores y desamores, nostalgia, recuerdos, angustia, pérdida y evocación de tiempos pasados se dan cita en este poemario. La autora toma las riendas de sus emociones armándolas de un contenido personal e intransferible.

 

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos lectores que directamente no les guste el género del verso y a todos los demás que, aunque sí sea de su predilección, se decantan por autores y métricas más clásicas e inmortales. Por ejemplo, Antonio Machado sale mencionado en un par de ocasiones en la presente obra. Los maestros siempre seguirán siendo la piedra angular en los que los demás nos miramos periódicamente.

 

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

 

VIVES EN Mí

 

«Del ayer te rescato.
Nítida. Reconquisto
tu achinada sonrisa,
el melocotón níveo de tu piel.

 

Me explicabas bajito
tus secretos de sastre,
mover con maña
mis pies pequeños,
sobre el pedal de tu Singer gastada.

 

Mi infancia son recuerdos
de tardes de paseo,
de juegos apacibles
junto a un aljibe,
y mi Tata cosiendo
entre el sol y la sombra,
en una silla baja
de raídas aneas.

 

Ponías en mi mano
el laurel de mi esfuerzo
y floté en las burbujas
de la paciencia.

 

Está sin ti el mundo,
y tú, siempre conmigo.»

 

– RESEÑAletter-576242__340.png

Carmen Salas nos ofrece en este breve poemario una conjugación con claroscuros de experiencias, inquietudes, nostalgias y retazos hilvanados de imágenes vitales que ruedan sin fin en la noria de la vida a la que todo individuo debe enfrentarse. Noria que, en ocasiones, mantiene al individuo en la cima, donde hallará las mayores satisfacciones de logros cumplidos, amores recíprocos, sosiego espiritual y seguridad en el ademán. En cambio, en otros momentos, la canasta de la noria transitará por zonas bajas, tenebrosas, innombrables y repletas de peligros e inseguridades. Lugares en los que es mejor no pararse pues los pensamientos laceran con igual intensidad que los látigos de siete colas.
La amplia temática que abarca la obra entendemos que responde al recorrido circular que transita la autora a través de su propia vida y recuerdos. En esta singladura de idas y venidas hallamos la intensidad de los buenos momentos al abrigo del hogar encendido y de los malos ratos del deambular por zonas desérticas asaeteadas de dudas y debilidades. Escuetas, sencillas y lapidarias son las estrofas de la autora que cabalga a lomos de un caballo desbocado en un mundo cruel pero con visos de esperanza. Todo regresa. El mito del eterno retorno se reencarna en los brillos de la realidad, transportando al lector a los matices de unos rescoldos que aún bullen inquietos.

 

«Descubrió que la dicha deja paso
al dolor de una espina que se clava.
Que la dicha regresa.
Y otra vez el dolor.
Y de nuevo la dicha…»

 

Creemos descifrar el título de la presente obra, «Manto del alma». Podemos pensar que la autora con este lema quiere englobar todas sus sensaciones vitales bajo este manto, arco iris o cúpula abigarrada. Pléyade de sentimientos que se agolpan en la punta de la estilográfica y que pugnan por salir. Todo lo divino y lo humano en un único cajón de sastre. Bajo este paraguas malherido, desarbolado y fatigado caben todas las realidades y con su piel, a veces porosa, se cuela la esperanza puntual que nos recuerda que no todo está perdido… En ocasiones una simple chispa en la mirada puede ser suficiente para dar una nueva bocanada de aire y seguir caminando entre la maleza encrespada. 
Observamos en la portada del libro a dos jóvenes despreocupados que corren asidos de la mano. Desconocemos su origen y destino, ya que en la toma fija únicamente intuimos el movimiento, la aceleración hacia algo lejano, el brío interior de la juventud floreciente y obstinada que no se frena ante los embates de la vida pero a la que se le va ajando la energía de tanto usarla. Es justamente con esa mochila cargada de los barbechos de la vida con la que la autora rememora todo aquello que fugazmente ha pasado por su mirada. Desde la fortaleza de la muchachada, hasta el ocaso de las canas.
«Manto del alma» es una pequeña gran obra que nos invita a leer sus imágenes y a reflexionar sobre su idealismo mundano, vestido con la fachada de hilo fino pero con óxido cortante en su interior.

 

descarga.jpg

PREMIOS FOROLIBRO 2018 – RESEÑAS TERCER TRIMESTRE

Posted on Actualizado enn

– PREMIOS FOROLIBRO 2018 –

RESEÑAS TERCER TRIMESTRE

kisspng-trophy-award-trophy-on-books-5a9bf1252fe4b2.5939994715201692531962.png

Estimados escritores y editoriales que nos habéis confiado vuestras obras para que realizáramos su correspondiente reseña. Os informamos de que el próximo 31 de diciembre premiaremos a las tres mejores obras que hayan pasado por nuestras manos en el presente año.
El galardón saldrá de las obras que a lo largo de 2018 hayamos marcado con el sello Forolibro RECOMIENDA 2018A continuación os presentamos los libros que hemos reseñado en estos nueve primeros meses de 2018 (28 obras). De todas ellas, ocho, las hemos sellado como recomendadas.

Solamente tres de ellas obtendrán el Premio Forolibro LIBRO DEL AÑO 2018

Intentamos ser lo más honestos y sinceros en nuestras reseñas. Los libros que, siempre desde la subjetividad de nuestra crítica, nos parecen mejores, los destacamos. Si quieres optar a estos galardones, mándanos tu libro. Infórmate en  (info@forolibro.com).

recommended-stamp-4-1024x793

«Bajo nuestros pies« — Francisco Javier Olmedo Vázquez (Editorial ExLibric).
«Betamax: Una comedia con superpoderes«  J. Olloqui (Editorial Drakul).
«Bullying: Secuelas del pasado«  Emi Negre (Autopublicación).
«El barbero de Treblinka«  Santi Osakar (Ediciones El gallo de oro).
«Hijo del hierro»  J.P. Naranjo (Ediciones Labnar).
«La invasión de los sombríos« — Jordi Villalobos (Editorial Proust).
«Mottainai« — Javier Olasagarre Ibaibarriaga (Ediciones Emilianenses).
«Remordimiento – Almas perdidas« F.J. Beristaín (Autopublicación).

 

SEÑORES DEL MUNDO – YOLANDA CORONA – BUBOK EDITORIAL (2018)

Posted on Actualizado enn

portada

TÍTULO: SEÑORES DEL MUNDO.

AUTORA: YOLANDA CORONA – FACEBOOK TWITTER.

EDITORIAL: BUBOK.

PÁGINAS: 561. 

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ.

 

 – SINOPSIS –

Durante siglos, los reyes de Kynán han sido los más fuertes y poderosos del mundo. Sin embargo, la muerte del anciano rey Belcentes, tras largo y próspero reinado, desencadenará todas las rivalidades latentes, causando una guerra que amenazará la existencia misma del reino. Al mismo tiempo, el pueblo loggi, habitante ancestral de aquellas tierras, enfrenta también el inexorable fin de su cultura. Sólo unos pocos, entre ellos Dilmala de los loggi, conocen la terrible verdad, que el destino de ambos pueblos está indisolublemente unido.

 – AUTORA –

Madrid 1961
Siempre me encantó leer. Desde que aprendí con 4 años, no he dejado de hacerlo.? Mi amor por la lectura siempre fue superior a los obstáculos que la naturaleza puso entre ella y yo al concederme sólo un escaso resto visual. La pasión por la lectura sólo se puede comparar con la que siempre sentí por la historia hacia la que enfoqué mis estudios universitarios. Hace muchos años que escribo, aunque sólo ahora me he lanzado a la aventura de publicar mi primera novela, en la que se unen dos de mis grandes pasiones, escribir y la historia.

cropped-20180324_123408

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos lectores que fantasean con mundos inventados, reinos lejanos y luchas intestinas entre familias y clanes, con la pugna por el control y el poder siempre presentes. Será del gusto de aquellos que navegan por la historia, por los sueños, por la esperanza y la ruindad de sus habitantes. Un mundo de fantasía pero con lazos muy realistas en las relaciones y entuertos de sus personajes.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A los detractores de la novela fantástica y a todos aquellos que se sienten mucho más cómodos en territorios conocidos de narrativa contemporánea realista, urbana y sentimentalmente más cercana a las acciones cotidianas. Tampoco entusiasmará a los exigentes amantes de la novela épica que requieren de una pormenorización descriptiva de los mundos en los que se realiza la inmersión.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

«Mientras los familiares del difunto rey se retiraban a descansar después del funeral, y la gente iba abandonando lentamente la explanada de palacio, una barca se hacía a la mar. Era la misma en la que las Doncellas habían traído el fuego sagrado desde su templo en la isla donde se ubicaba. En ella, la llama sagrada ocupaba un lugar de honor, custodiada todo el tiempo por dos doncellas. A bordo, aparte de las doncellas, viajaba Nará y el anciano sacerdote hasta ese día conocido como el Venerable. Ris había aceptado el castigo impuesto por el nuevo rey. Sería dejado en uno de los numerosos islotes que rodeaban la Isla de la Luna.»

– RESEÑAletter-576242__340.png

La literatura fantástica contemporánea tiene la facilidad para el autor del poder de creación infinito desde prácticamente cero. Se abre un mundo vasto, diverso, interconectado, con fronteras delineadas en la mente del escritor sin más medida que su propia imaginación. Todos los seres que habitan en estas tierras estarán, al igual que sus lindes, cortados por el mismo patrón del principio anterior: libertad total en la creación y confrontación de los personajes. El autor puede llevar sus ideas al infinito con una vocación expansionista de la que carecen otros géneros literarios. Pero como «un gran poder conlleva una gran responsabilidad» existe el problema de enfrentarse a los pilares del género, a aquellos en los que sin querer todos los lectores comparan las espadas en alto de cada texto: El señor de los anillos (J.R.R Tolkien) como la Biblia de la fantasía épica definitiva, en fondo, forma, grandeza mitológica y fijación en el subconsciente colectivo de sus premisas (más si cabe con las adaptaciones cinematográficas de Peter Jackson). Juego de tronos (George R.R Martin) la pieza fundamental en la literatura folletinesca, donde toman mayor importancia la política, los roles sociales y familiares, y los movimientos de las marionetas del poder. Es una literatura grandiosa en las formas, pero en el fondo se asemeja más a una novela por capítulos y giros de guión. La saga Dragonlance (Margaret Weis y Tracy Hickman) donde encontramos un tono mucho más juvenil y aventurero, lleno de fantasía, magia y razas diversas, en un tono menor y más correveidile. La lista es muy larga entorno a la creación de nuevos mundos. El género se ha abordado por todos sus contornos, trazos y capas. Ahí están: Brandon Sanderson, Andrzej Sapkowski, C.S Lewis, Terry Pratchett, Robert Jordan, Michael Ende, Patrick Rothfuss entre muchos otros. Todos ellos coinciden en crear mundos fantásticos en los que las reglas del juego habitual de la literatura se disuelven, para mostrarnos nuevas fronteras arquitectónicas.

4B8.jpg

Señores del mundo de Yolanda Corona es una pieza singular que recorre caminos ya conocidos y otros aún por descubrir. Esta novela podríamos encuadrarla más en la cercanía del círculo narrativo de Juego de tronos que en la de El señor de los anillos. La autora dota de mayor importancia a la interrelación y confrontación de personajes y familias que a la grandiosidad descriptiva de paisajes, costumbres y frondosidad de su mundo. La novela funciona, por tanto, mejor como drama shakesperiano que como gran aventura épica de espada y brujería. Eso no quita para que por la propia lógica narrativa del texto nos encontremos con temáticas de todo tipo, tanto las propias del género, como con alguna curiosa sorpresa que confirma a la autora de un talento imaginativo a la altura de una obra de más de quinientas páginas. A lo largo de todas ellas, nos encontraremos un tono sencillo, cercano y asequible para todos los lectores y públicos. Solamente aquellos lectores muy exigentes que no se dejen guiar por la trama propuesta y, que en cada ocasión comparen la presente obra con las grandes del género, podrán quedar algo defraudados. La nota reflexiva que siempre intentamos hacer ver a este grupo de lectores es la siguiente: que un autor prácticamente desconocido fabrique una propuesta con entidad y voz propia a lo largo de cientos de páginas, sin buscar un tono grandilocuente ni impostado, siempre es un motivo de alegría para la literatura en general. Los clásicos están para ser venerados, leídos y revisados periódicamente, pero no todos somos Tolkien, y debemos seguir caminando y agrandando nuestras miras más allá de nuestra zona de confort literaria. Por ejemplo, lo complicado sucede cuando los lectores tenemos en la mente las cualidades y características físicas del pueblo elfo y la cara de Legolas marcada a fuego en el imaginario colectivo. Conseguir entrar en ciertos mitos y adaptarlos a nuevos lectores es de una dificultad máxima, ya que el lector viene con prejuicios (lógicos) desde la lectura de los grandes Sancta Sanctorum del género.
gandalf.jpg
Yolanda Corona realiza un notable ejercicio de engarce entre tramas principales y secundarias en distintos tiempos y espacios. Dota a cada integrante de este pangeístico mundo de una voz particular y única que facilita al lector a ubicarse entre las diferentes características de cada facción enfrentada. Sin entrar en desvelamiento de secretos de la trama, sí podemos contar que el guión, como el de muchas obras parecidas, sigue el arco clásico de: rotura del orden establecido + pugna entre clanes + vuelta a la calma ¿o no? Esta puesta en escena ya la hemos visto en anteriores ocasiones, donde la muerte de un rey poderoso, que mantiene unido un mundo, se resquebraja tras su pérdida y como amanecen alimañas antes dormidas que quieren alzarse con el poder. Esta premisa dará juego al núcleo principal de actores de la obra para que desvelen sus tretas, planes y maquinaciones de opresión. 
Respecto al espectro de pueblos que habitan este mundo de fantasía tenemos que destacar el contrapunto a la guerra y a la destrucción con el ejemplo del pueblo loggi (término parecido a los yoguis, practicantes del Yoga que algo tienen que ver en sus ideales y raíces pacifistas). Aprenderemos con ellos una serie de principios que siempre son interesantes. Son los «ancianos ents» particulares de este relato, ancestrales habitantes de un mundo en decadencia que ha tornado sus ideales de convivencia y paz en alzamiento en armas para adquirir un omnímodo poder. La luz y la custodia de los antiguos conocimientos están en manos de un pueblo agónico que nos enseña la terrible paradoja de la búsqueda de la paz a través de la guerra y de los caminos transitados por soldados de batalla que lo único que consiguen a lo largo de la historia es mancillar la tierra que pisan y subyugar a sus inferiores en una cadena infinita de poderosos y súbditos. La autora va desgranando y echando migas de pan a su paso para realizar su introspectiva concepción de un mundo fantástico, que en el fondo, se asemeja en roles y reglas al que vive nuestra humanidad. Un mundo que no tiene visos claros de poder domarse hacia terrenos más ecológicos, conciliadores, afables y solidarios. En este libro hay mucho juego de ficción, pero los posos, para quien sepa leerlos, dejan unas pequeñas hebras de evasión, de un mundo, el nuestro, que estamos constriñendo entre todos y que no sabemos si podremos recuperarlo. El alma humana es tan codiciosa como la envidia que corroe su sangre.

fantasia.jpg

La obra de Yolanda Corona es directa y comprensible para todos los públicos, aunque los adultos la disfrutarán más y llegarán más lejos en el relato propuesto. No incluye pormenorizadas e interminables descripciones ni deja a sus personajes filosofando de lo humano y lo divino más allá del tiempo prudencial para no aburrir al lector poco avezado en estas lides. La acción, sin ser una novela frenética (aquí no hallaremos el efecto «Robert Langdon» de carreras como pollos sin cabeza), se ejercita con fluidez y lógica narrativa. Algunos echarán de menos mayor profundización y densidad en este mundo que podría excavar más sobre la superficie… otros se quejarían de barroquismo. En cualquier caso es una pieza muy interesante para seguir fantaseando con la lectura, que al fin y al cabo, es lo que cada escritor nos regala a los lectores.
Kynán merece que le prestemos atención. Su microcosmos no difiere mucho del nuestro. Al tiempo. 

lucha.jpg

HIJO DEL HIERRO – J.P. NARANJO – EDICIONES LABNAR 2018

Posted on

recommended-stamp-4-1024x793

portada-hijo-del-hierro_10-52-30_607_800x600

TÍTULO: HIJO DEL HIERRO.

AUTOR: J.P. NARANJO – FACEBOOK TWITTER INSTAGRAM.

EDITORIAL: EDICIONES LABNAR – WEB.

PÁGINAS: 561. 

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ. 

 

 – SINOPSIS –

Hace 100 años, la humanidad tal y como la conocemos fue destruida por el propio ser humano. Con ella también cayeron sus reglas. En Matter, algún lugar de la vieja Europa, los hombres sobreviven clasificados por su labor social bajo la sombra del nuevo orden. Viven bajo un gobierno creado con el objetivo de evitar las guerras que acabaron con todo. Un sistema diseñado para controlar y eliminar cualquier atisbo de rebeldía y libertad. Una cruel utopía instaurada a consecuencia de la Guerra Global de Naciones. Un mundo dirigido por ellas: las mujeres.
Ellas tienen el poder – Ellos son sometidos

 – AUTOR –

Exmilitar y miembro de las FFCCSE, nació en julio de 1985 en Sevilla. Sus experiencias en misiones internacionales durante sus años de servicio lo convirtieron en lo que es hoy: un contador de historias. Vive de manera itinerante por toda España debido a su trabajo y anhela dedicarse a la escritura en cuerpo y alma. Con la trilogía Fuerzas de la naturaleza (Ediciones Labnar, 2016) consiguió entretener a todo el que leyó sus aventura. Hijo del hierro (Ediciones Labnar, 2018) es el resultado d dos años de trabajo. Es su novela más extensa: una crítica social al orden del día llevada a un escenario distópico. Como a él le gusta decir: <<Una amenaza de lo que ocurrirá si no cuidamos los unos de los otros y, por ende, del mundo>>.
NqB_Q--K_400x400

 

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos seguidores de la distopía y de los futuribles im(posibles). A los amantes de la ficción apocalíptica que se recrean con nuevas normas y escenarios nacidos de las cenizas de nuestro mundo beligerante y en decadencia. También llamará la atención de aquellos que quieran ver otras ópticas en la lucha de géneros, nicho de radicalismo e intransigencia por ambas partes. Sin olvidar la cuidada edición que tenemos entre manos de Ediciones Labnar, que siempre se esmeran en presentar productos de máxima calidad respecto a materiales, edición y maquetación. Por cierto, algunos «pillarán» la simbólica portada del libro a la primera, otros necesitarán un empujón.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos lectores que la ficción no es su fuerte, y menos, los escenarios más irreales y fantasiosos cargados de una vibrante adrenalina narrativa de idas y venidas. Tampoco gustará a aquellos que comparen esta obra con la de los grandes maestros del postapocalipsis. Aquí el tono es menor, mucho más cercano y menos grandilocuente. Para los versados en la materia pueden resultar algo repetitivas las andanzas del protagonista y demasiado casuales y azarosas el tipo de relaciones y alianzas que sella recorriendo medio mundo. El bastón de mando de la rebelión y el seguimiento ciego de sus acólitos pueden resultar en ciertos momentos algo forzados. Para gustos…

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

-¿Ves aquellos arbustos amarillos y rojos? -me pregunta cuando me uno a él, señalando a la maleza que rodea los túneles formados con el fuselaje de los aviones-. Son lirias de sangre. Mi madre decía que antes de la Guerra Global de Naciones su flor solo era blanca, y se usaba para decorar las tumbas de los difuntos. Hoy, gracias a la radiación, son de las flores más bonitas que hay en este mundo».

– RESEÑAletter-576242__340.png

Si la presente novela fuera una película, podríamos decir: «De los productores que nos trajeron La opción Wesser (Áquí reseña) y Querido asesino (Aquí reseña) regresan ahora con la obra más extensa, postapocalíptica y socialmente transgresora de la temporada, de la mano del director J.P. Orangetree, ya versado en estas lides y con varios títulos de éxito a sus espaldas. En septiembre en los mejores cines…» Pero bueno, de momento dejémoslo en una licencia poética. Hijo del hierro sería un libro muy interesante para llevar a la gran pantalla, o lo que está más de moda, que Hbo, Movistar o Netflix se peleen en el fango, con uñas y dentelladas a la tráquea, para hacerse con los derechos de autor de la presente obra. Cierto es, que las grandes producciones, y este libro la necesitaría, no son del gusto del mundo audiovisual español y del riesgo que no se quiere correr.
20180908_203239En España está acreditado que se nos da bien vestirnos de época: Curro Jiménez, El ministerio del tiempo, Velvet, Las chicas del cable, La peste, Cuéntame, Isabel, El Quijote, Águila roja, etc, y de realismo tragicómico: Médico de familia, Farmacia de guardia, Verano azul, Siete vidas, Aquí no hay quien viva, Anillos de oro, Manos a la obra, etc, ¿pero que ocurre con el género fantástico?, porque autores no nos faltan: Manuel Loureiro, Juan de Dios Garduño, Laura Gallego, Carlos Sisi, Enrique Laso, Javier Negrete, Pilar Pedraza, José Carlos Somoza, Elia Barceló, Juan Gómez-Jurado y muchísimos otros. Pero el problema ocurre en el tránsito a las adaptaciones a cine y televisión. Aquí ganan siempre el resto de géneros y, quitando algunos loables ejemplos como Historias para no dormir de Chicho Ibañez Serrador, tenemos unos formatos bastante flojos y pobres que normalmente se cancelan rápidamente por falta de audiencia. Ejemplos son: La zona, El internado, Luna. El misterio de Calenda, Los protegidos… y muchas más, casi totalmente desconocidas, que pinchan en hueso. ¿Hay solución?, ¿merecemos esto los fervientes seguidores del género fantástico? Pues el único camino que se nos ocurre a nosotros es seguir creando historias para que ellas solas se extiendan entre un nutrido grupo de lectores que posteriormente demandarán que lleguen a la televisión. Y qué mejor ejemplo que con Hijo del Hierro. Leyendo el libro es muy difícil no abstraerse en pensar que, puliendo, abrillantando y adaptando sus páginas a un guión audiovisual, se podría crear un producto ágil, cercano,  vigoroso y encaminado a un amplio espectro de audiencias con todos los elementos que hoy en día son necesarios para que triunfe una serie: Luchas de poder + Malos malísimos + Venganza + Folletin romanticón = Juego de Hierro, digo, de Tronos. O esto o a seguir confiando en el mercado estadounidense sine die.
the-stand-2.jpgHijo del hierro, pertenece al género de la distopía postapocalíptica, uno de los géneros qué más dificultades acarrean a un escritor al tener que crear un mundo prácticamente desde cero. Los únicos pilares que se mantienen en pie son los de una sociedad que caducó en sus propósitos y que arrasada en su lento marchitar se ha convertido en polvo. Con los rescoldos de un mundo pretérito en el que solamente bailan unos leves reflejos en su estructura, el autor tiene la libertad (y la gran responsabilidad) de armar un cuerpo estructuralmente cohesionado, verídico, formalmente inteligible, rico en matices y con rasgos anticipativos de lógica evolutiva. Todo un aparato social, político, religioso, comercial, legal y relacional que tenga lazos atrayentes en todas sus capas para que pueda formar una unidad que funcione sin errores ni sinsabores en la mente del lector. Esta es una labor descomunal en la que se pueden escapar muchos detalles que lastran el resultado final y lo alejan de una composición robusta. Por ello cuando vimos que el libro de J.P. Naranjo tenía casi seiscientas páginas nos alegramos. Crear un mundo nuevo salido de las cenizas del anterior es una obra de ingeniería literaria al alcance de pocos. Muchos se han atrevido con resultados desiguales y, aunque las comparaciones son odiosas, no podemos dejar de mencionar los pilares de este género, como son: La carretera de Cormac McCarthy, Soy leyenda de Richard Matheson, El mundo sumergido de J.G Ballard, La tierra permanece de George R. Stewart,  Apocalipsis de Stephen King, El canto del cisne de Robert McCamon, Ensayo sobre la ceguera de José Saramago o Hijos de hombres de P.D James. Los títulos anteriores son los que más se pueden asemejar a la parte de Hijo del hierro más madmaxiana, de lucha de clanes, de agrestes y vastos espacios naturales yermos jalonados de retazos de supervivencia. Sin embargo, los cien años pasados desde la destrucción completa de la humanidad y los progresivamente consolidados nuevos organismos y estructuras de poder, la asemejan también a una inversión siniestra de El cuento de la criada de Margaret Atwood o a las sumisiones de los distritos en Los juegos del hambre de Suzanne Collins o a reflejos de la santísima trinidad y sancta santorum del género de ciencia-ficción: Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury. De este último incluso disfrutaremos de un cameo muy interesante en el presente libro. 
Hasta la fecha los únicos Hijos del hierro que conocíamos eran los de la Casa Greyjoy de Juego de Tronos. Se podrían realizar interesantes paralelismos entre aquellos y los que ahora traemos a colación en la obra de J.P Naranjo, pero solamente dejaremos apuntada la idea. Aquellos que les interese el tema pueden indagar en los libros de George R.R. Martin.

mad-max-2.jpg

J.P. Naranjo nos presenta esta hercúlea obra con firme pulso en un pentagrama que transita serpenteando notas bélicas entre el adagio y el allegro. La novela está dividida en dos partes complementarias (intramuros y extramuros). En la primera seremos espectadores de lujo, desde la atalaya del protagonista, de la cotidianidad de un nuevo orden mundial en la que el género femenino ha subyugado al masculino, designándole tareas puramente operativas y reproductivas. Esta exposición que contemplamos es una suerte de extra omnes del ritual vaticano de elección papal, que en este caso es pervertido y dado la vuelta por la nueva oligarquía femenina dominante. Quizás esta primera parte sea la más interesante del libro ya que fija la estructura de una nueva sociedad nacida de una anterior aniquilada y que, con su propias razones, ha originado un nuevo régimen autoritario de deriva fascista, déspota y opresora. Esta primera puesta en escena se queda un poco corta en explicaciones, estructura y profundidad, ya que muy rápidamente se desata el paroxismo y el desenfreno de una road movie cargada de anfetaminas. Tras este aldabonazo en la línea de flotación del relato nos adentramos en un planteamiento narrativo muy parecido al de Mad max: Fury Road, 2015, esto esuna breve introducción del estado distópico establecido e, inmediatamente, rock & roll. (Nota Spoiler: Al final de esta película la victoria recae en manos de un grupo de mujeres. ¿Acaso no sería una extraordinaria precuela de Hijo del hierro? Recordemos que a Tom Hardy se le ordeña literalmente la sangre). Asistimos al escrutinio de una generación de mujeres cansadas de la violencia, las violaciones y el abuso masculino, que se rebelan usando la mayor de las fuerzas para imponer sus nuevas normas, invirtiendo la situación y convirtiendo ahora la ciudad de Matter en el centro del mundo libre y civilizado, pero sin abandonar la guerrera que todas llevan dentro y que es esencial para la supervivencia y dominio de la sociedad.
La segunda parte de la novela incide más en la temática clásica del camino del héroe y de la carga reflexiva y filosófica acerca del ejercicio del poder, de las herramientas de la democracia y de la eterna pregunta de si la violencia es capaz de resultar eficaz para erradicar más violencia. El protagonista, una vez abandonado su infierno particular, escenificado en una fundición de metal donde las altas temperaturas, el desapego de sus compañeros y la institucionalización del entorno, le conminan a llevar una vida alienante, insípida y gris, pese a ser un adolescente que en otras circunstancias disfrutaría de los juegos propios de su edad, deberá madurar a un ritmo endiablado. La estima que se ha ganado entre sus semejantes hará que un reducido grupo de «Virgilios» le acompañen en su iniciático camino de redención transitando por los nueve círculos del infierno de Dante para espabilar, aprender y responsabilizarse de la ingente tarea que tiene por delante. Entre todos ellos le abrirán los ojos a una nueva realidad en la que los pueblos oprimidos deberán alzarse en armas para forjar un destino con un nuevo equilibrio de fuerzas. (Recordamos aquí el papel de Daenerys de la Tormenta de la Casa Targaryen, La Primera de su Nombre, Reina de los Ándalos, los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señora de los Siete Reinos, Khaleesi del Gran Mar de Hierba, La que no Arde, Protectora del Reino, Rompedora de Cadenas, Madre de Dragones, Señora de Rocadragón, Reina de Meereen, Yunkai y Astapor, Hija del Dragón, Reina de Dragones. Larguísimo nombre para una tarea unificadora parecida a la de nuestro protagonista). Nos zambullimos en un viaje de descubrimiento cual Compañía o comunidad del anillo de Tolkien en aras de congregar a los diferentes pueblos que afrontan individualmente su pugna contra las imperantes féminas, pero que no tienen ni la fuerza suficiente, ni un mando único carismático que les permita tener un mera posibilidad de victoria. El protagonista irá progresivamente adquiriendo conocimientos de varias ramas del saber existente, así como habilidades diplomáticas para revertir la situación del caudillaje imperante. Cual Lawrence de Arabia uniendo a las tribus árabes contra los turcos o como William Wallace haciendo lo mismo con los clanes escoceses ante las tropas inglesas, Dórean, Hijo del hierro, comandará una coalición de intereses para la consecución de un bien mayor: la libertad que no rinde nunca pleitesía.

La obra está escrita en primera persona, por lo tanto lo que ganamos estando tan cerca de la respiración agitada del protagonista y de sus vicisitudes, inseguridades y desvelos, nos lo perdemos de conocer circunstancias que suceden en el mismo tiempo y en distinto espacio, así como de la omnisciencia de un narrador que podría entrar por todos los vericuetos de este complejo mundo. (Nos quedamos con ganas de conocer más a fondo, en paralelo a la historia principal, el sentir de la ciudad de Matter con la actividad de sus líderes). Nosotros preferimos las diferentes ópticas y tiempos del narrador, ya que en estas novelas tan colosales, suman riqueza, matices y enjundia a la composición. La narración tiene un lenguaje cercano, gramaticalmente adaptado a unos personajes que nos indican que en cien años se han moldeado nuevas palabras y giros expresivos. Hijo del hierro juega con terminología y formas que nos recuerdan que estamos en un mundo futuro que ha sufrido grandes modificaciones en todos sus aspectos, excepto en el tecnológico, en el que andan todavía en pañales. La vuelta a la edad media de los conocimientos iguala a la mayoría de sus moradores. Únicamente en este camino se le podría achacar a la novela no tener esa profundidad texturizada y ambiental que ha dotado al mito del héroe desterrado y resucitado en referencia inmaterial de la literatura: Ulises en la Odisea, Paul Atreides en Dune o Aragorn en El señor de los anillos, etc. Todos ellos tendrán que forjar su alma lejos de su casa, en el exilio, para demostrar con su retorno el crecimiento interior adquirido. Pero no creemos que debamos hacer comparaciones y menos con los maestros: Homero, Frank Herbert o J.R.R Tolkien.
Por último y, no por ello menos importante, cabe destacar la velada reflexión del autor a la identidad de género tan de actualidad en nuestra sociedad y que ha conseguido llevar a las trincheras de la discusión más tirante a las distintas ideologías y corrientes de pensamiento sobre este aspecto. Si la Historia nos ha enseñado algo es que cuando un régimen es abolido por la fuerza de los que han sido oprimidos por el propio sistema suprimido, es muy difícil volver a la normalidad,  con el perdón y el olvido de los bandos enfrentados. Normalmente la bancada ganadora impone su criterio por la fuerza y la legitimidad de la victoria, armando un discurso oficial y populista que no permite ni un atisbo de disidencia. Este nuevo orden tendrá vigencia hasta que se alcen en armas unos nuevos rebeldes y así volvemos al principio del mito del círculo infinito (ver de nuevo la portada del libro)… Por eso la saga cinematográfica de Star Wars (ahora en manos de la mercadotecnia de Disney) nos sobrevivirá a todos y se convertirá en eterna, como eterna es la lucha entre los que mandan y los que obedecen. Anotar también que el autor expone un canto libre a las relaciones homosexuales y entre diferentes, como parte de ese espíritu germinal de concordia y sensibilidad de los pueblos oprimidos que defiende el protagonista.
Hijo del hierro de J.P. Naranjo es la otra cara tenebrosa de «El cuento de la criada» de Margaret Atwood. Una fábula de amazonas guerreras, educadas en el matriarcado radical y alejadas del discurso feminista clásico de justicia e igualdad de Wonder Woman. Road Movie madmaxiana despiadada, beligerante y visionaria con un trasfondo reflexivo semejante al Bellas durmientes de Stephen y Owen King. Bienvenidos a Matter, donde el hombre sumiso vale lo que produce y no tiene opción a ponerse en huelga como en la Lisístrata de Aristófanes.  

DlDc0D1W0AAlEOL.jpg

EL ESPEJO EGIPCIO – PILAR GONZÁLEZ – AUTOPUBLICACIÓN 2018

Posted on

El-espejo-egipcio.jpg

 

TÍTULO: EL ESPEJO EGIPCIO.

AUTORA: PILAR GONZÁLEZ FACEBOOK  TWITTER INSTAGRAM

EDITORIAL: AUTOPUBLICACIÓN 2018.

PÁGINAS: 237.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ. 

 

 – SINOPSIS –

¿QUÉ PASARÍA SI UN DÍA AL COMPRAR UN ESPEJO TU VIDA SE CONVIRTIERA EN UNA PESADILLA? Esto es lo que le sucede a Dago, el protagonista, un escritor que se encuentra en un periodo de bloqueo creativo y distanciamiento de su pareja. Él comienza a tener extrañas revelaciones acerca de los anteriores propietarios del objeto, desde el faraón Akenatón hasta un pintor fauvista, pero esta no será la mayor amenaza a la que se enfrentará. La madre del protagonista desaparece en circunstancias sospechosas antes de recibirlo como regalo. Miguel, su editor y un hombre peculiar, muere asesinado y en ese momento se descubre que tenía uno similar al de Dago. Con la ayuda de su amigo Carmelo y una arqueóloga, el escritor inicia una investigación para desvelar el secreto del espejo en un viaje del que no imagina su desenlace. Por otra parte, el inspector Cabrera, tratará de descubrir qué relación ha podido tener el espejo con la muerte de Miguel. Esta es una historia con cierta dosis de intriga, aventura y misterio, en la que nadie dejará de preguntarse: ¿Sucumbirá Dago al poder del espejo? Una novela que no podrás dejar de leer, misteriosa y atrayente, con un final inesperado.

 

– AUTORA –

descarga.jpg
Nací en Sevilla en 1962. Además de escritora soy trabajadora social y terapeuta Gestalt. Desde siempre he sentido la necesidad de escribir, de contar historias imaginadas y de expresar, mediante lo que escribo, sentimientos, ideas y fantasías. Además, me interesan los temas relacionados con la búsqueda interior, descubrir nuevos aspectos de mí misma y transmitir todo lo que me ha resultado válido para llevar una vida más plena y feliz. Ello me ha llevado a publicar, en principio, libros de autoayuda. Hace unos tres años inicié una nueva etapa en la que me propuse escribir novela, ha sido un nuevo reto del que he disfrutado muchísimo mientras escribía. Tres son los títulos que en un futuro verán la luz: La constelación del olvido, Miradas de humo y El espejo egipcio (ya publicado).

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos enamorados de las aventuras con tintes históricos, a las maldiciones clásicas y a las tramas de desapariciones, asesinatos e intrigas desasosegantes. Pilar González despliega aquí todas las armas de un thriller multidisciplinar, original en su planteamiento y frenético en su desenlace. Viajaremos desde los ecos de un pasado milenario enterrado en las arenas del desierto hasta la Sevilla más contemporánea y cosmopolita en busca de respuestas a la mirada aviesa de un misterioso espejo marcado con el sello inmortal de sus antiguos propietarios.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos que buscan lecturas pegadas a la narrativa realista contemporánea en la que disfrutan más de la forma y estructura de los personajes y escenas cotidianas que de ambientes ficticios y fantasiosos como es el presente caso. También se le quedará algo corto a lectores exigentes de novela histórica que gustan de desgranar pormenorizadamente los datos del pasado.

 – LA FRASE vintage-1751222__340.png

«Procuro reparar mis maldades. Busco al nuevo hombre que vive en mí por arenas lejanas. En tierras enemigas cumplo mi destierro, libremente elegido. En medio del desierto purgo mis pecados. Miro mis asesinas manos y un afán desmedido me impulsa a redimirme de mis faltas. Sé que no puedo devolverles la vida a aquellos que maté. Sé que los futuros robados se han perdido. Aún así, esta penitencia impuesta, este castigo merecido, hallará recompensa».

– RESEÑAletter-576242__340.png

1024px-John_William_Waterhouse_-_Echo_and_Narcissus_-_Google_Art_Project.jpgEn la mitología griega, Narciso era un joven apuesto y apolíneo que encandilaba a las mujeres con su belleza. Las doncellas se enamoraban de él, pero éste las rechazaba sin contemplaciones pues no eran dignas de su propia belleza. Entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se ocultó en una cueva y allí se consumió hasta que solo quedó su voz. Para castigar a Narciso por su engreimiento, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de separarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. Allí donde cayó creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.
Desde los albores de la humanidad existen mitos y leyendas intrínsecamente unidas a las maldiciones que llevan a la perdición, normalmente por un uso indebido o abusivo de ciertos artefactos vedados, esotéricos y poderos. De todos ellos, la maldición del espejo, del reflejo, del yo que nos mira desde el otro lado es una de las que más calado tiene y ha llegado, actualizada, hasta nuestros días. Son incontables los mitos que se entrelazan en este terreno sinuoso de ensoñaciones entre la realidad y la ficción. Es nuestra propia alma la que nos mira desde un mundo ajeno e insondable, analizando y enjuiciando quienes somos para concluir si nos merecemos su aquiescencia para seguir viviendo. Los ejemplos de espejos y reflejos malditos se agolpan ya desde la aparente inocencia infantil con: «A través del espejo y lo que Alicia encontró allí» (Lewis Carroll 1871) o Blancanieves  (hermanos Jacob y Wilhelm Grimm 1857). Son también muchos autores los que hacen referencia a los espejos en su obra: Marcel Schwob, H.P. Lovecraft, Virginia Woolf, Isaac B. Singer, G. K. Chesterton, Goran Petrovic, Borges, Edgar Allan Poe, Walter de la Mare, Angela Carter, Bioy Casares o Giovanni Papini. 
william_wilson___edgar_allan_poe_by_mgkellermeyer-d6px8cr.jpg
El mito se siguió engrandeciendo con la aparición del término doppelgänger acuñado por Jean Paul Richter, siendo su gran referente la narración de Edgar Allan Poe «William Wilson» (1839). Otro gran ejemplo es «El retrato de Dorian Gray» (Oscar Wilde 1890). La maldición del espejo se enfrenta contra el propio protagonista espectador. El romanticismo literario, pugnando contra la Ilustración, impone nuevos cánones mostrando y criticando el racionalismo exacerbado, formalista y clásico. Huye de las estructuras creadas en un todo perfeccionista de obras pulcras y cerradas. Mana el liberalismo y la libertad en las pautas de la creación literaria. Liberados del corsé estructural de la etapa anterior saltan al coso de las letras el drama, la novela gótica e histórica y la ficción no necesariamente didáctica. También dejó su impronta en este tema el renombrado J.R.R Tolkien con elementos como los Palantir, o la escena de la ciénaga de los muertos donde cae Frodo fruto de los mareos y ensoñaciones que sufre viendo la cara de los antiguos guerreros fallecidos bajo las oscuras aguas de aquel antiguo campo de batalla. Una vez más, es el reflejo el que tiene un terrible poder de adicción sobre el que lo mira demasiado tiempo con escrutinio torturador intentando entrar en lo más insondable e inalcanzable del alma humana.
En el mundo cinematográfico tenemos también muchos ejemplos del espejo como símbolo maldito de seducción, engaño, turbación y muerte: (Reflejos, 2008), (Oculus, 2013), (Candyman, 1992), (El espejo, 1975), (Al otro lado del espejo, 2003), (El espejo roto, 1980), (Dark Mirror, 2007), (El espejo de la bruja, 1962). También hay otras superficies que hacen las veces de espejos y tienen las mismas nefastas consecuencias. (Poltergeist, 1982) o (Ringu 1998). Sin olvidar el clásico capítulo de la serie «Amazing Stories» – (Mirror, Mirror – 1985), donde volvemos a encontrar el anatema del reflejo como símbolo de la fatalidad vital. Pero donde la maldición del reflejo en el espejo toma su mayor dimensión es en la figura del vampiro, encarnada en Drácula como su mayor baluarte. Ya no es el espejo el maldito, sino que la propia maldición del chupasangre ha trascendido a su propia figura arrebatándole su humanidad y con ella su propia imagen. El vampiro es un ser con sombra pero sin alma, que queda patente en la ausencia de su propio reflejo. Ni vivo ni muerto. Aquí el espejo nos expone claramente la situación descarnada de este personaje. No nos podemos resistir a hacer un inciso introduciendo este breve extracto de la obra cumbre de Bram Stoker.

«Dormí sólo unas cuantas horas al ir a la cama, y sintiendo que no podía dormir más, me levanté. Colgué mi espejo de afeitar en la ventana y apenas estaba comenzando a afeitarme. De pronto, sentí una mano sobre mi hombro, y escuché la voz del conde diciéndome: «Buenos días.» Me sobresaltó, pues me maravilló que no lo hubiera visto, ya que la imagen del espejo cubría la totalidad del cuarto detrás de mí. Debido al sobresalto me corté ligeramente, pero de momento no lo noté. Habiendo contestado al saludo del conde, me volví al espejo para ver cómo me había equivocado. Esta vez no podía haber ningún error, pues el hombre estaba cerca de mí y yo podía verlo sobre mi hombro ¡pero no había ninguna imagen de él en el espejo! Todo el cuarto detrás de mí estaba reflejado, pero no había en él señal de ningún hombre, a excepción de mí mismo. Esto era sorprendente, y, sumado a la gran cantidad de cosas raras que ya habían sucedido, comenzó a incrementar ese vago sentimiento de inquietud que siempre tengo cuando el conde está cerca. Pero en ese instante vi que la herida había sangrado ligeramente y que un hilillo de sangre bajaba por mi mentón. Deposité la navaja de afeitar, y al hacerlo me di media vuelta buscando un emplasto adhesivo. Cuando el conde vio mi cara, sus ojos relumbraron con una especie de furia demoníaca, y repentinamente se lanzó sobre mi garganta. Yo retrocedí y su mano tocó la cadena del rosario que sostenía el crucifijo. Hizo un cambio instantáneo en él, pues la furia le pasó tan rápidamente que apenas podía yo creer que jamás la hubiera sentido. —Tenga cuidado —dijo él—, tenga cuidado de no cortarse. Es más peligroso de lo que usted cree en este país —añadió, tomando el espejo de afeitar—. Y esta maldita cosa es la que ha hecho el follón. Es una burbuja podrida de la vanidad del hombre. ¡Lejos con ella! Al decir esto abrió la pesada ventana y con un tirón de su horrible mano lanzó por ella el espejo, que se hizo añicos en las piedras del patio interior situado en el fondo». 
Extracto de Drácula (Bram Stoker 1897).

 

MonkeysPaw.jpgPilar González nos trae con el Espejo egipcio un juego de intriga histórica y paranormal. Una vez nos miremos en su espejo, misterioso en su adquisición e inquietante en sus ensoñaciones, entenderemos la potente estructura narrativa que nos brinda la autora. De lo que ocurra con él no contaremos mucho al respecto por respeto al lector. Con lo que desvela la autora en la sinopsis de la novela será suficiente, no lo repetiremos aquí. Sí contaremos que el misterio de la pieza maldita comprada en un anticuario del pueblo gaditano de Grazalema tiene un pasado que lo acompaña a lo largo del eterno manto del tiempo. (Por cierto, Grazalema, según los datos estadísticos, es el pueblo más lluvioso de toda Andalucía. Es fácil imaginarnos esta escena en una fría y lluviosa noche de invierno). Esto nos recuerda a la película (Gremlins, 1984) donde en el anticuario del Sr. Wing es adquirido un objeto maldito, una criatura llamada Mogwai (que en chino cantonés significa «espíritu maligno»). El dueño de la tienda no quiere vender el animal aun cuando se le ofrece una gran cantidad por él, pero su nieto lo vende en secreto porque necesitan el dinero. Partimos pues de escenarios parecidos. Precisamente es en anticuarios y en viajes a lugares exóticos donde se consignan el mayor número de objetos malditos que nos ha dado la literatura (La pata de mono, W. W. Jacobs, 1902). Entre sus estantes o en el petate de vuelta de tales viajes nos hemos encontrado artefactos que superan toda imaginación. Muchos de ellos expoliados a sus legítimos dueños, y otros, con un legado de sangre y destrucción en su interior. El espejo egipcio que aquí subimos a la palestra no podría ser menos y la puesta en escena de su maldición es uno de sus puntos fuertes. La mirada del más allá al propio abismo de los personajes, con los que ha convivido y ha sellado el tacto de su destino, nos motivará a seguir con la lectura siguiendo una pista hermética y ancestral.
8e475b2a87cdfd1083e18ccb9642fdc9.jpg
Disfrutaremos de una singladura onírica por las vidas y hechos de varios de los antiguos propietarios del intrigante espejo. Con ellos conoceremos aspectos muy interesantes de sus andanzas, en un tono diferenciado y propio para cada uno de ellos. Por supuesto, viajaremos al antiguo Egipto, una de las más esotéricas y desconocidas culturas clásicas. Su halo de misterio político, folclórico y religioso ha quedado, en multitud de ocasiones, sepultado en las arenas del desierto. No contamos aún con toda la información sobre su cultura milenaria anclada en la noche de los tiempos. Su panteón religioso, su rica mitología y su tecnología arquitectónica y astronómica, nos invitan a seguir indagando en sus raíces. El espejo de Pilar González nos acercará a la vida de una de sus grandes figuras mediante el sistema de la bola de cristal de una hechicera medieval o del espejo de Galadriel «El señor de los anillos» (J.R.R. Tolkien, 1954). «Puedo ordenarle al espejo que revele muchas cosas —respondió ella— y a algunos puedo mostrarles lo que desean ver. Pero el Espejo muestra también cosas que no se le piden y estas son a menudo más extrañas y más provechosas que aquellas que deseamos ver. Lo que verás, si dejas en libertad al Espejo, no puedo decirlo. Pues muestra cosas que fueron y cosas que son y cosas que quizá serán. Pero si fueron, son o serán, ni siquiera el más sabio puede decirlo.» La catoptromancia es una técnica adivinatoria que se remonta a milenios. El hombre frente a si mismo en un intento de ahondar en sus propios secretos.
Además del apartado más fantástico, la autora nos brinda en la platea un espectáculo de asesinatos e investigaciones por su querida Sevilla (al más puro estilo «Nadie conoce a nadie» – Mateo Gil 1999). La morgue se llenará de preguntas y enigmas mientras el protagonista (situado en una crisis existencialista de órdago) y sus acompañantes intentan desgranar los acontecimientos que les atan a una involuntaria excursión por caminos tortuosos y llenos de esquirlas.  Ecos que se sitúan en el pasado pero que actúan con impunidad maldiciente en el presente. El tono de la presente obra es sencillo, claro, directo y cercano para todo tipo de lectores que se quieran acerca a ella. La narración en primera persona nos zambulle en el dramático momento personal por el que atraviesa el protagonista donde la única manera de zafarse del mismo será una huida hacia adelante en busca de su destino con la resolución de un puzzle originado hace milenios. 
En tiempos de Instagram y del culto a poner morritos en cada espejo, deberíamos cuidar más los reflejos en los que proyectamos nuestros anhelos. Los nativos desconocedores del funcionamiento de las primeras cámaras fotográficas pensaban que les habían robado el alma. Ahora el alma, el tiempo, la sesera y el buen gusto, nos los hacen perder la adoración exacerbada a los medios audiovisuales. Cuidemos los reflejos que compartimos en ellos ya que la razón se nos está escapando sin nosotros saberlo entre tanto ruido de fanfarria y vacuidad moral… Y esto tiene una pena mucho más larga que los consabidos siete años de mala suerte.
Pilar ha creado un espejo en el que, solamente los osados, querrán (querremos) mirarnos.
espejo