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MOTTAINAI (DIARIO DE UN HOMBRE ROTO) – JAVIER OLASAGARRE IBAIBARRIAGA – EDICIONES EMILIANENSES 2017

TÍTULO: MOTTAINAI (DIARIO DE UN HOMBRE ROTO).
AUTOR: JAVIER OLASAGARRE IBAIBARRIAGA. FACEBOOK PRENSA
EDITORIAL: EDICIONES EMILIANENSES. WEB
PÁGINAS: 173.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS:
Mottainai es un concepto de origen japonés que hace referencia a un sentimiento de inmenso vacío ante el desperdicio de un recurso de gran valor como puede ser el tiempo, las emociones, el talento, los sueños… o la propia alma. Embadurnado voluntariamente con esta amarga sensación, nos encontramos frente a un hombre consciente de su situación, pero inerte ante su efecto.
Con decenas de hábitos y cientos de exigentes reflexiones presenciamos en primera persona la peregrinación agónica de un joven observador ante un día completo de su propia vida a principios del siglo XXI. Un diario implacable. Un diario descarnado. El diario de un perdedor.
– AUTOR:
Javier Olasagarre Ibaibarriaga (Pamplona, 1985), tuvo la dicha de crecer y formarse entre las localidades riojanas de Logroño y Briones. Desde su infancia se interesó por la lectura no obligada y ya en la pubertad escribió varios relatos breves que no pasaron de sus círculos más cercanos o de su propio ordenador. Con el paso del tiempo finalizó sus estudios superiores y se vio obligado a compaginar su trabajo con sus diferentes inquietudes.
Adicto a la música más estruendosa, guitarrista del grupo Volvone (Briones, 2005) con el que intercala conciertos (https://www.youtube.com/watch?v=UXzwvcfd7JQ)
y algún que otro disco (10y25, en 2015). Ex-futbolista digno en activo y deportista perpetuo, ilustrador ocasional. Con todo ello intenta mantener a flote la escritura y ha terminado en 2017 su primera novela Mottainai Diario de un hombre roto.
– GUSTARÁ:
A las reflexivas mentes de los lectores que se plantean su lugar en este hormiguero que nos ha tocado vivir y que buscan cual pollos sin cabeza su pareja de baile al acorde de una vital letanía monocorde, claudicante y reiterativa. Gustará a los lectores que surfean bajo la lluvia las alienantes olas grises en su triste cotidianidad. Verse desnudo en el espejo deslucido por el vaho del paso del tiempo y las grietas de un presente descorazonador y aciago.
– NO GUSTARÁ:
A los lectores más recreativos y aficionados a la novela más «correteadora» y «accionil». Aquí el lector debe estar preparado para ponerse el traje a rayas y pulular por el cadalso, quizás sin subir los escalones del «no retorno«, pero, sí al menos, a circundar el destino que se encuentra colgado y mirándole directamente a los ojos. ¿Dispondrá el lector de arrestos suficientes para saltar al vacío en un circo de los horrores que planta su carpa de falsos sueños en la misma puerta de su casa?
– LA FRASE:
«Una plutonomía en la que soy conocedor de miles de desgracias ajenas y que decido, por mi propia voluntad, mirar hacia otra parte y dejar que se ejecuten impunemente. En el que mi salvoconducto es lo más importante. Solo soy un productor y un consumidor muy poco instruido, ignorante y estúpido, en una cadena ilimitada de gente como yo. Sin objetivo ni sentido real al final de todo el camino. Vivo en una sociedad que, a todas luces, está enferma. Soy cómplice de ello…»
– RESEÑA:
«Si miras fijamente al abismo, el abismo te devuelve la mirada» ya Nietzsche sabía por dónde iban los tiros. Vivimos tiempos en los que miramos demasiado el abismo, cual Anillo Único del todopoderoso Sauron al que no podemos dejar de babear con los ojos, pues nos encandila con sus cantos de sirena. A este abismo le podemos poner la denominación de origen de: telebasura, hiperconectividad, esclavismo laboral, sociabilidad obligada, desapego de las raíces personales y familiares o evasión y huida hacia ninguna parte. Machihembrar elementos que no encajan en un puzle al que le faltan piezas, con reglas del juego que cambian a mitad de partida. Una pulsión que nace de dentro de nosotros y te estalla en el pecho cual «Alien nihilista» que campa a sus anchas por nuestros sentimientos, aflojándonos la sesera (y la billetera) en una carrera de autos locos y payasos tristes hacia una meta del eterno retorno en el día de la marmota. El abismo te mira y a nuestro derrengado cuerpo ya no le quedan fuerzas para sostenerle la mirada.
Ya en la antigüedad, desde textos hebreos del Eclesiastés llegaron las primeras ideas nihilistas que tomaron cuerpo, método y formalismo, en la Rusia de mediados del siglo XIX, con Iván Turguénev, Piotr Kropotkin o Dimitri Pisarev entre otros muchos. El concepto de «la nada» de Antón Chéjov es muy característico en su obra. Cohabitan personajes a quienes les pasa de todo, pero finalmente no les pasa nada. Un círculo no virtuoso en el que corremos como cobayas en una eterna noria, bien engrasada de ilusiones, pero carente de sentido. A mayor velocidad, mayor cansancio, y siempre con la línea de salida inmutable a los pies. El avance está vedado. El tratamiento existencialista y nihilista de filósofos y escritores como Kierkegaard, Nietzsche, Sartre o Camus nos muestra un mundo de norias y cobayas drogadas en la búsqueda del todo, pero encontrándose, en cambio, con el vacío. Siempre con la guerra por medio, nacen los ejemplos de las plumas de Albert Camus con «El extranjero» o «la peste» o de Jean-Paul Sartre con «Los caminos de la libertad«. Nos acercan a la supervivencia del ser humano en un entorno ponzoñoso y estéril. La vivencia de la guerra con sus consecuentes profundas reflexiones les conminan a llegar a la conclusión de que Dios ha muerto. Una vez vistos los horrores de las confrontaciones armadas, consagran como claro ganador al sinsentido del existencialismo más cruel . Tampoco olvidemos «La Colmena» de Camilo José Cela o «Nada» de Carmen Laforet. La literatura de posguerra siempre está habitada por el desencanto, el desamparo moral y la insondable tristeza de los personajes que miran, pero no ven. Dios muere y aparece el hombre que había estado oculto bajo muchas capas de culpabilidades, obligaciones litúrgicas y miedo reverencial. Pero con este nuevo renacer también eclosionan las más bajas pasiones mundanas que, en aras del liberalismo, se vuelven libertinas. Las culatas devolverán los tiros y, si bien antes era Dios el freno moral, ahora lo será el propio ser humano con su creciente desprecio por sus semejantes y su involución hacia su cortijo umbilical.
Aquí es donde Javier Olasagarre nos pone las gafas unidimensionales de visión nocturna y nos clava en la mente de un joven observador que se siente diferente (aunque transita la misma senda mancillada que el resto de elefantes hacia el cementerio de paquidermos ebrios de realidad reducida). En su Show de Truman particular recorremos de su mano una depresiva ciudad que nada (literalmente) en una atmósfera deslucida de lluvia y gabardinas cenicientas de personas que agachan la cabeza, bien para no mojarse, bien para interactuar con sus dispositivos móviles. Llamémosle Truman al protagonista de la novela (ya que desconocemos su nombre). Pues bien, Truman, es un productor/consumidor que ha salido un momento de la cadena de montaje en la que recibe su jornal diario para boquear en silencio sus penurias y su eterna sombría. Truman no camina, vaga. Nos encamina por distintos escenarios no nominativos y en todos ellos deja su efímera huella en la arena de una playa que más que cocoteros tiene: asfalto, polución, hormigón y desencanto.
Si este libro fuera una serie televisiva estaría a caballo entre «Perdidos» y «A dos metros bajo tierra», puro existencialismo, todo dudas, todo preguntas. Vitalidad descabalada en sendas inciertas que confluyen en un regreso determinista. Nuestro superviviente, Truman, hace de guía cual Virgilio urbano en el infierno de Dante de esta brillante novela. Por su devenir de veinticuatro horas conoceremos con negrura acidez y crítica urticante, la vida de personajes de código de barras y mirada hueca en: oficinas que rompen filas con responsables absentistas de ausente garbo, becarios bienintencionados pero explotados por la sonrisa de la fotocopiadora que ya ha dado el primer aviso de encontrarse en la reserva de fuel, secretarias torneadas en el mármol de la resistencia a dejarse vencer, comerciales que no saben si compran o venden, desorientados parroquianos de bares «matapenas», establecimientos comerciales viciados de aluminosis sistémicas con carteles de saldo por derribo ético, y despojos del boom inmobiliario de extrarradio con riadas de pesadumbre y charcos de saldo y esquina. Todo ello con, únicamente, dos lugares para resistir a la opresión: un pequeño apartamento donde colmar el vaso de las lágrimas y unos auriculares que aíslan al personaje de su entorno (evitando así: saludos, conversaciones y demás enlaces con el exterior. El protagonista se conecta al entorno digital para apartar el calor de un rostro analógico).
Aquí no ha sido la posguerra lo que ha ocasionado esta hecatombe ética y moral. Nos parece que Javier Olasagarre nos habla de los posos que deja la crisis. Crisis que comienza siendo económica, para anclarse en su vertiente más personal y alienante. Ejemplares son: el consumismo desaforado, el vuelco hacia posiciones metacapitalistas, bancarias e inmobiliarias, la oclusión digital que no nos deja ver a la persona que se nos acerca para abrazarnos, la manivela dorada con la que hombres enmoquetados mueven el cotarro, el sinsentido laboral que precinta la creatividad de sus acólitos y obligados rumiantes o la invisibilidad orwelliana del sujeto ante sus semejantes. Parece que es necesario que de vez en cuando nos den un bofetón de realidad. Aquí el autor se resiste a plegar velas y predica su Palabra de «neoprofeta» para aquellos (pocos) que sean capaces de levantar la vista.
Es la suerte final de la figura del «Hikikomori» japonés, del «Ángel exterminador» de Luis Buñuel o del moderno aislacionismo digital con la actualización del mito de «Robinson Crusoe» de Daniel Defoe. La rueda sigue girando y aunque duela, la única solución para salir del círculo vicioso en el que nos encontramos es saltar en marcha y, atender, las sensatas señales que nos deja el autor con forma de migas de pan-cartas de cristalinos mensajes escritos con sangre enrabietada.
¿Pastilla roja o pastilla azul?
CONCURSO SWEEK #MICRORRELATO – 100% RECICLADO

100% RECICLADO
Esta mañana no me ha sido difícil acometer mi acostumbrada tarea diaria. Siempre he sido un perfeccionista y lo seguiré siendo hasta las últimas consecuencias… aunque hoy es diferente. Desde que sentí aquel ahogo que me taladraba cada noche, decidí que ya había llegado el momento de finalizar… pero acabar bien, sin histrionismos ni molestias para nadie… y siempre en beneficio del medioambiente.
Me acerqué caminando al Punto limpio de mi barrio cargado con todas las bolsas. El papel lo introduje en el contenedor azul, la bolsa con plásticos en el amarillo, los restos de comida y los pelos del gato en el gris, y la botella de mi última cena en el verde. Luego abrí la cartera y tiré los tickets de compra y los billetes al azul, las tarjetas de crédito al amarillo, y la cartera vacía, las monedas y las llaves de casa al gris. Rompí el teléfono móvil y lo arrojé al contenedor de productos electrónicos. Finalmente me desnudé y lo metí todo en el contenedor de ropa usada <<parece que nadie reparaba en mí, así ha sido toda mi vida, un juego que ya me da igual>>. Bueno, pues parece que está todo. Me puedo ir en paz. Adiós.
La abertura es estrecha, pero creo que no tendré muchos problemas para meterme dentro del contenedor orgánico de restos de poda. Aquí esperaré tranquilo a ser reciclado. Con suerte, volveré convertido en algo mejor.
Si te ha gustado, puedes votarnos en https://sweek.com/story/AgYGAAsBZgABBwgJAwACAwtsCAA=
Muchas gracias.
TODAS LAS HISTORIAS ACABAN HABLANDO DE AMOR – EMMA TRILLES LAYUNTA – (BATIDORA EDICIONES 2018)
TÍTULO: TODAS LAS HISTORIAS ACABAN HABLANDO DE AMOR.
AUTORA: EMMA TRILLES LAYUNTA. WEB TWITTER
EDITORIAL: BATIDORA EDICIONES. WEB
PÁGINAS: 203.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS:
En Todas las historias acaban hablando de amor, Emma Trilles nos transmite con toda cercanía el día a día de una consulta psicológica, a través de ocho historias basadas en hechos reales llenas de aprendizaje y superación; encuentros y desencuentros, amor y desamor… Un libro de divulgación lleno de color y de sentimiento.
Es un libro para sentir; hará que te identifiques o identifiques a personas queridas con muchos de los protagonistas de las historias que se cuentan. Te ayudará a ser más tolerante, a ver la vida desde diversos puntos de vista, a eliminar prejuicios, a entender el porqué de determinados comportamientos, quizás opuestos a los tuyos.
La vida son etapas, y para vivirlas y disfrutarlas en plenitud, se requiere aprender a gestionar emocionalmente los acontecimientos que nos ocurren de un modo sereno, viviendo el presente, pero sin perder de vista que algo maravilloso nos puede suceder en cualquier momento.
– AUTORA:
Inicialmente me decanté por estudiar la Diplomatura en Magisterio, especializándome en Educación Infantil; los niños, otra de mis debilidades….. El entender como la educación que recibe el niño en sus primeros años de vida es fundamental para su desarrollo; para sus habilidades motoras, físicas y por supuesto psicológicas, como la educación recibida en los primeros años puede fraguar positiva o al contrario negativamente en la personalidad del adulto. Está inquietud me ha llevado a emprender el Proyecto CREZCO FELIZ, cuya misión es entrenar la inteligencia emocional en los niños; trabajar por la salud emocional de los más pequeños.
Tras finalizar Magisterio, sin dudarlo me matriculé para cursar la Licenciatura en Psicología y fue durante esos años donde me di cuenta de que efectivamente quería ejercer mi carrera profesional como psicóloga.
Un Posgrado en Dirección de Recursos Humanos y Organización hizo que mi trayectoria posterior se centrara en el mundo de los Recursos Humanos. Durante casi quince años he trabajado a nivel nacional para multitud de empresas, siendo mi especialidad el estudio la personalidad orientada a diversos trabajos.
– GUSTARÁ:
A los lectores de no-ficción que buscan incesantemente la veracidad de los hechos acaecidos a personas corrientes. Historias que abrazan la realidad que surge en cualquier situación y en la que pueden verse reflejados. También interesará a aquellos que quieran sentarse, aunque sea por un rato, en el sillón del psicólogo y ver lo que se cuece en el diván de enfrente. Vivir en primera persona lo que oye, siente, reflexiona y actúa metódicamente un profesional de la mente.
– NO GUSTARÁ:
A aquellos lectores amantes de la ficción novelada o a aquellos que los temas relacionados con la psicología en su vertiente más sentimental no les interesan. (Incluso aunque luego sean asiduos consumidores de novela romántica).
– LA FRASE:
«Yo la estaba observando y en ese momento su semblante empezó a cambiar, lo que me indicaba que en breves instantes me desvelaría el motivo real de su problemática. No me podía imaginar cómo iba a continuar la historia, y sentía cierta intriga…».
– RESEÑA:
Solamente observando la edición del presente libro, ya adivinamos el trato profesional y rigorista de la obra. La línea pulcra y monocromática por la que apuesta Batidora ediciones hace de sincero continente de lo que nos vamos a encontrar en su interior. Ya desde la portada nos miran unos ojos sin más rasgos determinantes. No seremos capaces de saber qué nos dicen esos ojos, pues su falta de expresividad, junto con la ausencia de sonrisa, nos llevan a reflexionar acerca de la naturaleza de las historias que se encuentran en su interior. Esta primera mirada limpia y sin prejuicios nos llevará a escuchar lo que la mente de sus intervinientes nos quieren compartir. En su interior las ilustraciones de Antonio Valenzuela (Facebook), nos hacen acompañar a los personajes en sus realidades cotidianas y en su pugna por reflotar sus mentes del naufragio al que han sido sometidas sus vidas. Naufragio en que lo han perdido todo. La autora en un primer momento y mucho antes de que lleguen a tierra firme, intentará que consigan asirse a un salvavidas para coger aire, escupir el salitre, comenzar a nadar y, progresivamente, poner rumbo al futuro, incierto, pero prometedor.
Gestión emocional + Autoconocimiento = Autoestima. Así nos plantea la autora la ecuación de la «felicidad emocional». Sin ella, nos explica en su nuevo libro, la empinada cuesta del día a día no dejará de aumentar escalones mientras se pierde en las alturas. Son muchas las referencias que nos encontramos en el libro de Emma Trilles. Sea la resiliencia, el estoicismo o la propia cultura popular con las frase atribuida a varios autores «No podemos elegir las cartas que nos dan, pero sí cómo jugarlas» se entrecruzan en el albero de las atribuladas almas que nos presenta. Ya desde los tiempos bíblicos del metafórico relato de Saulo camino de Damasco, que tuvo que caerse del caballo para trascender a una nueva realidad y, por tanto, a un conocimiento nuevo, el hombre ha buscado la redención y la iluminación. Conversión de la que puede venir el dicho folclórico de «si te caes de un caballo, vuelve a montarlo inmediatamente, para que aprenda quien es el domador«. Lo que a lo mejor no nos han contado es que el caballo somos nosotros mismos y que la doma, en casos puntuales, debe ser tratada por un profesional. Muchas veces nuestra obcecación es tal, que ni siquiera sabemos que para auparse a la grupa hay que utilizar los estribos con desenvoltura y técnica depurada.
No podemos dejar la ocasión de nombrar el ejemplo de Nelson Mandela, encarcelado por razones políticas durante 27 años. Paradigmático ejemplo de resistencia ante la adversidad, gestión emocional y superación. Son ya clásicas las siguientes líneas escritas durante su cautiverio.
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Cuando un individuo tiene claras sus prioridades y objetivos, luchará firmemente en su convicción. Sin embargo y, en caso contrario, la falta de metas, de ilusiones, de horizontes a los que llegar para hundir la bandera de la realización, conllevan en ocasiones una infinita ausencia, desasosiego y desorientación.
«Todas las historias acaban hablando de amor» es el título de la presente obra, aunque nosotros podríamos apostillar que todas las historias acaban hablando de miedo a la pérdida. El ser humano y, más concretamente el occidental, ha llegado a unas altas cotas de consumismo, conformismo y acumulación de bienes y sentimientos diversos que le impiden concretar y enfocar sus intereses en algo esencialmente tangible. De ahí nacen sus miedos. Se ve así mismo en un trono sobre una montaña de bienes y «personas» ganadas con el tiempo y el trabajo. Por ello tiene miedo, mucho miedo a perderlos, no por el hecho del valor que les otorga, sino por que el cambio que eso le produciría, modificaría su agenda diaria de pensamientos y sentimientos.
Se nos estropea el teléfono móvil, se retrasa el tren, cancelan tu serie favorita, retiran de la carta de postres «el pecado de chocolate»… vivimos imbuidos en el miedo a la pérdida. Y cada vez los condicionantes sociales nos alejan de las herramientas eficaces para afrontar con éxito la frustración o, simplemente, la flexibilidad para modificar los planes originales. Si este es el comportamiento para temas baladíes y de poca importancia, que no nos ocurrirá con los asuntos más relevantes como los de las relaciones personales más cercanas. En una sociedad en la que los padres envuelven en plástico de burbujas (ya lo anticiparon Los Simpson – a partir del 1:38;-)), el adolescente y después el adulto que a pocas batallas se ha enfrentado, no será capaz de encontrar su lugar en la cruenta batalla que le toca vivir en la jungla social. Tiene colmillos, pero se los han limado.
La gestión del cambio, el autoconocimiento y la responsabilidad personal son factores que indica la autora como pilares esenciales para afrontar lo que nos ocurre en momentos de desavenencias internas y externas. Con dichas herramientas podremos hacer frente con más papeletas (no pataletas) a los problemas de mayor calado, esto es: los sentimentales. Por las páginas de «Todas las historias acaban hablando de amor«, desfilan una procesión de sujetos atormentados por sus obras y decisiones: personajes infieles, individuos que han perdido toda esperanza en encontrar el amor, bien por su edad o bien por su condición física, integrantes de matrimonios que han caído en desgracia y no saben cómo remontar el vuelo, aventureros de sábanas pasajeras, sujetos que viven una doble vida o tienen una relación de dependencia, pacientes que, al fin y al cabo, no asumen una ruptura o bien no saben cómo provocarla o gestionarla adecuadamente. Emma indaga en la problemática de las situaciones de cada uno de ellos para averiguar las razones que les han llevado hasta allí, invitando a aquellos que están dispuestos a atarse fuerte el cinturón y embarcarse en el viaje, a que hagan fluir sus relatos sin censura alguna y, poder así, guiarlos en el duro trance de atravesar el túnel en busca de la luz de su futuro.
La zona de confort es un volcán que siempre está a punto de erupcionar. La vida y sus acometidas son cíclicas, siempre subiendo y bajando. Emma se lo recuerda a sus pacientes. Todo lo malo y todo lo bueno nos acabará pasando a todos los que socialmente vivimos acompañados de nuestros semejantes en este mundo incierto. De cómo logremos comprender los sentimientos, su alcance, su entorno, su limitación y su relación empática con el medio que nos rodea, radicará el éxito de nuestro bienestar.
Emma estructura su obra en tres partes. La historia del paciente: (son ocho en total) donde introduce durante la misma algún pequeño comentario a modo de apunte a mano en la sesión terapéutica. La metodología: a seguir para afrontar y superar el problema que se plantea en la historia personal de cada uno. La reflexión: de la que nos hace participes con sus pensamientos acerca de la materia tratada.
Por supuesto, esto no es una novela romántica ni de final feliz, ni de final trágico. No hay final, las historias que se cuentan llegan a medio cocinar y se despiden sin sellar el último capítulo. La autora llega justo en el momento de la intervención. Las vidas seguirán adelante. Unos casos tendrán un desenlace satisfactorio, otro no tanto, pero esto solamente lo sabe ella. Cancerbera del secreto de sus clientes que le depositan el mayor de sus tesoros: la verdad, a veces incómoda, que les hostiga y les aprisiona.
Emma escribe este libro en mitad de un deseo irrefrenable de hacerse oír. Dicen que las personas estadísticamente más felices son las que ayudan a los demás con sus problemas. Este mutualismo armónico engloba a todo el que entra dentro de su esfera… y así se construyen sueños y mundos mejores.
Que las historias y los dueños de las mismas sigan creciendo.

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EL LEGADO DE LOS COHEN – M.GEMA MARÍN – (AUTOPUBLICACIÓN 2018)
TÍTULO: EL LEGADO DE LOS COHEN
AUTORA: M. GEMA MARÍN. WEB TWITTER
EDITORIAL: AUTOPUBLICACIÓN 2018
PÁGINAS: 367.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS:
En el siglo XII, los salvajes y bárbaros musulmanes que están bajo las órdenes de Abu Yacub Yusuf han invadido la ciudad de Qarzis, la ciudad más disputada de la Reconquista.
En la actualidad, Cáceres es una capital con gran riqueza cultural y atrae a gran cantidad de estudiosos de todas partes del mundo. Andrea es la misteriosa alumna que rebate las enseñanzas de Álvaro Dávila, profesor de la Universidad en la que imparte Historia del Arte. Ambos son pacientes de Montaña, una prestigiosa psicóloga que colabora con la policía en la resolución de algunos crímenes y que, ante su asombro, tendrá que hacerlo también en esta ocasión cuando se descubre que Álvaro Dávila ha sido asesinado. Montaña descubrirá que en Cáceres existe una red de familias poderosas que tienen el control de la ciudad.
El reverendo Julio Céspedes llega a Cáceres con la intención de pasar unos días de vacaciones. Conocido por su poca empatía, será vigilado en todos sus movimientos por sus superiores. Pero ¿quién le teme y por qué?
El Legado de los Cohen es una apasionante historia que nos muestra una ciudad tan bella como misteriosa en la que sus habitantes, siglos después de la Reconquista, continúan luchando por el poder en una trama que subyace bajo la vida cotidiana. Cáceres será de nuevo escenario de una lucha por su dominio, en la que, desde muchos siglos atrás, nadie se da por vencido.
– AUTORA:
Gema Marín es una mujer de treinta y muchos. Sus pasiones son escribir, leer y dar paseos por la playa con sus dos westies y su pareja. De pequeña leía tan rápido que ganó varias veces el concurso de velocidad lectora del colegio. Estudió Dirección y Administración de Empresas y tras pasar casi diez años en el sector bancario, decidió cambiar de sector y aterrizar en el aeroportuario. Ahora compagina su trabajo con sus estudios de psicología y la escritura.
Su primera novela, «Black Dollar«, es un thriller clásico que tiene como telón de fondo el sector bancario y el inicio de la crisis económica. Después escribió “El Dios que nada traspasa”, thriller psicológico ambientado en Roma y en la isla de Fuerteventura. Esta novela quedó entre las cien primeras en el concurso de autores indies de Amazon 2015, lo que le supuso un aliciente para seguir escribiendo. Ambas novelas están en proceso de reedición, muy pronto se podrán adquirir.
Su tercera novela «El Legado de los Cohen» está ambientada en la ciudad de Cáceres porque, al margen de ser bellísima (comenta la autora), le tiene mucho cariño y el escenario de palacios, callejuelas, pasadizos y leyendas, le dio la idea para escribirla. Su sueño es poder vivir de la escritura y dedicarse a tiempo completo a este oficio.
– GUSTARÁ:
A aquellos lectores que disfrutan con las tramas de intriga en un contexto histórico y patrio conocido, pero que la novela puramente histórica profusamente descriptiva les pesa demasiado. Lectores que priman los ritmos más frenéticos con personajes sencillos, naturales y contemporáneos. Y, por supuesto, a todo aquel que ha contemplado la ciudad de Cáceres en el atardecer de un largo día de verano.
– NO GUSTARÁ:
A aquellos que no son especialmente amantes del género de secretos, misterios e intrigas de cualquier índole, ni del tándem histórico/cultural en el que se desarrollan. También a los exigentes del género histórico que necesitan una mayor documentación y profundidad en los acontecimientos que se cuentan, muchas veces en detrimento de la propia acción narrativa.
– LA FRASE:
<<Toda la ciudad está llena de pasadizos. Nosotros somos sus guardeses, tenemos la orden de patrullar y revisar los que comunican las torres defensivas. Una vez a la semana, el grupo encargado revisa que los mecanismos que sellan las entradas y salidas funcionen de forma correcta. Así evitamos que el enemigo pueda conquistar la ciudad desde su parte más sensible: las entrañas. Pero desconozco por completo el pasadizo en el que estoy>>.
– RESEÑA:
Curiosidades estadísticas, Cáceres es el municipio más grande de España ¿lo sabían?, nosotros tampoco. A lo mejor es que en este cómputo además de la punta del iceberg en superficie, se cuenta también el gran espacio laberíntico que se halla en su interior.
En el siglo I a.C. es cuando los romanos se asentaron en los campamentos de Castra Cecilia y Castra Servilia de manera permanente en el entorno en la que estaría la colonia Norba Caesarina junto a la importante vía de comunicaciones que después se conocerá como Vía de la Plata. Dicha vía, de origen anterior a la conquista romana de Hispania, se utilizó durante la misma, para el movimiento de tropas y relaciones comerciales entre Augusta Emerita (actual Mérida), y Asturica Augusta (actual Astorga). La Vía de la Plata, ruta imprescindible de peregrinación a Santiago de Compostela será custodiada por los Frates de Cáceres, Freires o Caballeros de la Espada, de los que se da buena cuenta en esta obra. Posteriormente en el Siglo V, el empuje de los visigodos desde el norte de Europa arrasó estos incipientes asentamientos de la época romana y no fue hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII, los cuales aprovecharon los antiguos restos de construcciones romanas para hacer frente militarmente al empuje desde el norte de la Reconquista, cuando Cáceres empezó a tomar una gran importancia estratégica, comercial y demográfica. Tras largas etapas de movimiento de líneas del frente de batalla y escaramuzas temporales, fue el 23 de abril de 1229 cuando definitivamente Alfonso IX conquisto la ciudad para el cristianismo.
Cáceres ciudad de leyenda y tesoros. No contaremos aquí nada acerca de la denominada «Casa del tesoro» (hoy parte de las dependencias municipales de la ciudad), ya que tiene un protagonismo esencial en la novela, y debe ser cada lector el que indague en su historia y leyenda. Pero hay más, en una ciudad que apacigua los hollines del pasado, siempre surgen puntualmente láminas de recuerdos que nos hacen reflexionar sobre la tierra que pisamos. En los años 50, una familia que vivía en una casa cercana a la Torre de Bujaco, picó un muro para quitar humedades y se encontraron con un arco oculto que contenía una olla con una bolsa con monedas y documentos del siglo XIII. En septiembre de 1993, en unas obras realizadas en las proximidades de la Fuente Concejo, al tirar una vieja casona, aparecieron numerosas monedas y una espada. Y en la Cuesta de Aldana, por la misma época, se desenterró una olla de barro que contenía varias joyas de época medieval.
Valgan las líneas anteriores para entender, aunque sea someramente, los secretos que puede esconder una ciudad, que ha sido cuna de varias civilizaciones y, en consecuencia, nicho de cruentas luchas de poder militar, civil y religioso. Dicen que hay ciudades en que pegas una patada y salen restos arqueológicos. En el Cáceres de Gema Marín lo que sale a cada paso son relatos ocultos en sus empedradas callejas. Historias que esperan su momento, pacientes, expectantes, sedentes, a que una incipiente chispa se abra camino a través de una pequeña grieta de un túnel cegado. Leyendas que una vez reflotadas y oxigenadas, cobrarán viva de nuevo con frescura y lozanía, llevando a un grupo de azarosos protagonistas a verse inmersos en una suerte de saltos sin red bajo circunstancias que les sobrepasan. Pues allí, oculto entre las sombras, se ocultan las riendas de una ciudad que el tiempo va repartiendo a ritmo de perpetuación endogámica que sueña libre en la algarabía superficial de sus plazas, mercados y tránsito universitario, pero que es tejida en las profundidades con protocolo castrense de férreas maromas. Y todo ello, para que todo encaje y nada se escape de su red de araña clientelista, de favores, supervivencia y control extraoficial.
En un mundo cada vez más complejo e interrelacionado siguen moviendo los hilos del poder organizaciones parapolíticas, que desde diversos frentes, pergeñan las líneas maestras de actuación más adecuadas para su supervivencia, confort y bienestar, de ellos y de su círculo de influencia y organizativo al que pertenecen. Ahí están moviendo los hilos, El club Bildeberg, el Bohemian Club, el Consejo de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral, la francmasonería, el Skulls and Bones, el Rotary International, el Lions Club, los Rosacruces, la Cienciología, la Sociedad Teosófica, etc. Muchas de las anteriores se quedan en simples organizaciones de favores mutuos entre sus socios y espacios de discusión, reflexión y búsqueda incesante de puestos de responsabilidad en esferas económicas y políticas de relevancia. Las verdaderamente poderosas son aquellas de las que se desconocen sus funciones, sus lugares de reunión y el nombre de sus verdaderos miembros (una especie de Eyes Wide Shut Kubrickiano pero a lo grande). Como dijo un experto en esta materia: Si tienen página web muy secretas y poderosas no serán. En el libro de Gema Marín tenemos un grupo de doce personajes, vocales de sus propias familias, que cumplen dogmáticamente con todos las características anteriormente señaladas de los grupos de poder e influencia. Estos «doce apóstoles» se deben al silencio y a la pertenencia a un grupo que no pueden abandonar, rindiendo cuentas a un «cristo» pagano al que le deben ciega lealtad… Fer de Fer.
Gema Marín baña su pluma en los frisos tornasolados de la Historia agreste y despiadada de los pueblos que han campeado sangre, sudor y lágrimas en tierras extremeñas y que encontraron en la ciudad de Cáceres el teatro perfecto para acompasar sus almas con los designios del destino. El mundo antiguo y el contemporáneo se dan la mano (temblorosa) entre las piedras que no olvidan. Transitaremos indeleblemente por la mansión de los Fernán Núñez, la Torre Redonda, el Arco de la Estrella, las Torres del Bujaco, de los Púlpitos y de La Yerba, la Concatedal de Santa María, y palacios y plazas diversas dentro del casco antiguo, que es un recinto hermético para jugar a un Cluedo sin reglas pautadas. Este crisol de tiempos y de circunstancias nos llevará al suave crepitar del misterio entre sus veteadas callejas de aspiraciones comunales y venganzas del Alan Moore más barbudo y revolucionario.
La autora confronta a un ciudad moderna con los olvidos de un pasado que no ha terminado de irse. Lanza a unos personajes a la dura tarea de realizar actos heroicos que nos les corresponden pero que el destino, lanzándoles el guante a la cara en una afrenta irrefrenable, les conmina a que haciendo de tripas corazón, aprieten los dientes y no eludan el duelo sellado al amanecer.
Bien como recreación del amor por una ciudad, bien como un thriller de intriga raudo y frenético, la presente novela puede ser engullida con la misma avidez, aunque con diferente paladeo. De tintes naturales, con prosa cercana, sencilla y asequible, es apta para todo tipo de lectores que se quieran acercar a este género con la pretensión del divertimento con enfoque histórico y cultural. Cáceres y quienes la conocen se merecen entrar a portagoyola en las páginas de este libro.
El Legado de los Cohen es, en definitiva, un cuidado plato de presa (pluma y secreto ibérico) servido en la última cena de un condenado a vagar para siempre en los estratos de la Historia más encarnizada de nuestros antepasados, que golpean con rabia la tapa del ataúd para recordarnos que de sus polvos vienen nuestros lodos. Nos avisan para que estemos atentos y miremos siempre a nuestras espaldas, ya que las peores sombras siempre nos pisan los pies. Es su legado. Es su Vendetta.

HA FALLECIDO PEPE MEDIAVILLA. HASTA SIEMPRE GANDALF
Ha fallecido Pepe Mediavilla a los 77 años. Quedan en silencio las voces de Ian McKellen, Morgan Freeman, James Earl Jones, Michael Clarke Duncan, entre otros muchos. Un grande del doblaje y la interpretación.
Una voz para doblarlos a todos.

LA INVASIÓN DE LOS SOMBRÍOS – JORDI VILLALOBOS – (EDICIONES PROUST 2016)


TÍTULO: LA INVASIÓN DE LOS SOMBRÍOS.
AUTOR: JORDI VILLALOBOS. AQUÍ
EDITORIAL: EDICIONES PROUST 2016. AQUÍ
PÁGINAS: 342.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS:
¡Mejor novela SweekStars 2017 en castellano!
Un hechizo que lo puede cambiar todo, un romance inesperado, una guerra inevitable, dos historias entrelazadas…¡Los sombríos acechan!
Quieren conquistar toda Frienia. Orcos y humanos, después de muchos años en guerra, deben aliarse para hacer frente al nuevo enemigo común. La forzada unión entre Syriel, el príncipe humano, y Lirieth, la princesa orco, será el sello de esa alianza. Pero entre ellos empieza a surgir un verdadero romance que se ve enturbiado con una sospecha de traición.
¿Esconde Lirieth algo oscuro en su pasado? La nueva alianza y sus enemigos, intentarán captar dragones y otros poderosos aliados para reforzar sus filas. ¿Conseguirán los príncipes reunir un ejército robusto para poder combatir a los sombríos? Dos mil años antes un perverso mago llamado Mazorik, conocedor del peor hechizo de magia negra que puede existir: Linderiun Tesarien Racem
Planea dominar a todas las razas de Frienia: elfos, humanos, enanos, medianos, gigantes y sombríos. ¿Conseguirá alguien desbaratar sus planes?Dos historias que se entrelazan, en medio de guerras, traiciones, romances, intrigas y aventuras, concluyendo en un desenlace sorprendente.El inicio de una saga que te hará disfrutar la fantasía
– AUTOR:
Mi nombre es Jordi Villalobos, un informático que está iniciando un incierto camino como escritor de novelas fantásticas. He tardado unos seis años en acabar mi primera obra Linderiun tesarien racem: La invasión de los sombríos. Estudié Ingeniería en Informática de Sistemas y actualmente ejerzo de responsable de proyectos en una importante compañía del sector. No sé si alguna vez podré cambiar mi profesión por la de escritor, eso dependerá del escurridizo éxito, pero me apasiona escribir y lo seguiré haciendo mientras tenga ideas que teclear, de hecho, ya estoy iniciando la segunda parte de Linderiun tesarien racem.
– GUSTARÁ:
A los que se dejaron la infancia entre mundos de fantasía, diversos seres y criaturas de cuento y devorando la serie de dibujos animados de dragones y mazmorras. A todos ellos, que ya crecidos, siguen viviendo en verdes prados de hierba alta, en cascadas ocultas de cristalina agua, en castillos que esconden terribles secretos entre sus antiguos sillares o en mares lejanos donde se hallan increíbles tesoros. Para toda una generación de «neverlanders» que ya se ponen corbata o calzan zapatos de tacón pero que aún guardan una daga élfica atada al cinto bajo la chaqueta.
– NO GUSTARÁ:
A todos aquellos a los que les gusta tener los pies en la tierra (no en la Media) y que se alejan de cualquier personaje que no se puedan encontrar en una estación de tren de una polucionada gran ciudad. Así como a los puristas y exquisitos del género que piensan que después de J.R.R. Tolkien no hay nada más que escribir.
– LA FRASE:
«Jamás pensé ver alma tan pura y bondadosa en un ser de raza orca ni profesar tanto amor entre un orco y un humano. Grande y oscuro es el secreto que guardas en tu interior y harías bien en no escondérselo más a tu amado, aunque es muy peligroso también el juramento que te ata a silenciarlo».
– RESEÑA:
Un escritor español se ha calzado las botas de montar dragones y se ha embarcado en una alada fantasía plagada de criaturas que intrigan, luchan, mueren y aman en un mundo que les pertenece a todos y del que algunos quieren apropiarse para su uso y disfrute personal. Jordi Villalobos ha afilado su verbo y su acero (¿valyrio?) y cual montaraz embozado en su máquina Underwood nos golpea en las sienes con su obra. ¡Despierten! suenan trompetas de guerra. En Frienia todo es posible… Presten atención a Jordi, tiene una gran historia que contarnos.
Hablando de fantasía, espada, brujería y mundos plagados de criaturas mitológicas, no tenemos más remedio de acudir al jefazo de todo este asunto. Si bien Tolkien no inventó a la mayoría de seres que habitan en su fantástico mundo y ni siquiera originó las complejas historias que allí se cuentan (El Silmarillón, el Hobbit, El Señor de los anillos y el resto de la obra «menor» relacionada con la Tierra Media), lo que sí hizo es apropiarse por derecho (y, seguramente, para siempre) del relato y de su leyenda imaginativa.
Los orígenes de su mundo y de sus referencias se pierden en el albor de los tiempos. Tolkien bebió (y mucho) de mitos y leyendas. Buceó en el folclore y en los cuentos de hadas del norte de Europa y, como experto lingüista, aprendió (y aprehendió) de relatos y cuentos nórdicos perdidos. También incluyó en su obra la historia de la invasión germánica del siglo V de Gran Bretaña por los anglos, los sajones y los jutos. Añadió características de los pueblos vikingos junto con la inspiración que le produjo el poema Beowulf que cuenta la historia del héroe escandinavo que ayuda a Hrothgar, rey de los daneses, en su lucha contra el monstruo Grendel. La mitología nórdica fue una inagotable fuente de inspiración para Tolkien también, y una de sus obras más representativas son Los Edda, una colección de relatos escrita en 1220 por Snorri Sturluson, juez islandés que recogió todas esas historias tradicionales para enseñar lo que era buena poesía a su pueblo. Tampoco olvidemos las referencias en su obra al Macbeth de Shakespeare ni al ciclo artúrico, con Galdalf a la cabeza cual Merlín (¿el encantador?). Ni tampoco a la mitología griega, principalmente a Ulises como antecedente de Eärendil, el marinero, padre de Elrond y un medio elfo que viajó durante años por los mares.
Y de todo lo anterior lo que más se asemeja a la inmortal obra de Tolkien es El Cantar de los Nibelungos, un poema épico germano del siglo XIII que cuenta la historia de Sigfrido y su búsqueda del tesoro de los nibelungos (enanos que vivían bajo tierra). El tesoro está custodiado por un dragón y contiene un anillo de oro que está maldito. La historia de Sigfrido la narró Richard Wagner en su ópera El anillo del nibelungo. Aquí el enano Alberich roba el anillo de poder, oculto en el fondo del río Rhin (Ring en inglés significa anillo – ¿casualidad?) Esto nos suena bastante a la historia de Gollum.
Decíamos al comienzo de la reseña que Tolkien, aunque no inventó el mundo de La Tierra Media, lo que sí hizo es fijarlo para la posteridad, los caracteres de las distintas razas, las interrelaciones entre ellas y, sobre todo, la temática final de la obra. El poder como arma de opresión y desgaste mental de su portador, la ecología, la desmesurada industrialización, el amor que franquea el tiempo y las condiciones sociales, la devastación de la guerra, la camaradería y la vida sencilla en el medio rural, las cruentas luchas intestinas entre las propias filas y, principalmente, la lucha del individuo anónimo contra el mundo entero. El camino del héroe más complicado y espinoso siempre aparece en su obra. Y si Tolkien fijó la letra, Peter Jackson nos clavó en la retina el dibujo, color y matices de los personajes y paisajes con su trilogía cinematográfica de El Señor de los anillos (y, la menos lograda, aunque interesante, El Hobbit). Con ambas obras en el imaginario colectivo ahora a ver quién se atreve a escenificar un mundo del que casi todo se ha dicho y que conocen tan bien los amantes del género fantástico (además en estos momentos el triple salto mortal es más complicado. Todo gracias a George R.R. Martin con su Juego de Tronos, que aunque tenga un tono más «folletinesco» no deja de ampliar el legado de Tolkien, sin elfos esta vez, pero con enano, hombres que ansían más el poder que el mismísimo Sauron y dragones que harían sudar al mismísimo Smaug).
Tolkien, desde sus contemporáneos hasta hoy en día, sigue generando inquietudes en la mentes de muchos escritores que no han tenido reparo alguno en acudir a su mito inmortal y casi bíblico para seguir por los caminos que su imaginación les ha ido dictando. Escritores como Patrick Rothfuss, Steven Erikson, Andrzej Sapkowski, Tracy Hickman y Margaret Weis, C.S. Lewis, Brandon Sanderson, Robert Jordan, Robin Hobb, R.A Salvatore, Laura Gallego y Christopher Paolini… y, entre todos ellos, también se ha atrevido a entrar en este fantástico mundo el español Jordi Villalobos, con una obra atrevida, directa y muy cinematográfica.
En La invasión de los Sombríos (Sombríos vs Caminantes blancos, ¿quién ganaría?) Linderiun Tesarien Racem, tenemos a nuestro alcance, una vez más y con sabor patrio, una vuelta al mundo de fantasía que a tantos nos ha cautivado desde nuestra niñez. Y esto, siempre es una grata noticia. Lo primero (que suele ser el final en otras obras) es empezar por los amores aparentemente imposibles del príncipe humano Syriel y su prometida, la princesa orco Lirieth que nos recuerda una vez más a la prosa tolkeniana de la historia de Lúthien, una elfa inmortal y el humano Beren o la más conocida, de Arwen y Aragorn.
Jordi Villalobos, nos arroja sin paracaídas en un mundo repleto de intrigas, venganzas y pactos secretos que llevarán a sus protagonistas al límite. Nos plantea un juego de conveniencias y acuerdos entre razas que rompe la idea preconcebida de lo que siempre nos ha representado la literatura fantástica sobre la raza orca. Además la insignificancia de la mujer en dicha raza tradicionalmente inmunda, aquí cobra un protagonismo que desarmará las disposiciones del ávido lector.
El autor emplea la técnica de la doble línea narrativa para llevarnos de un punto a otro y acabar convergiendo en un escenario final planificado y profusamente explicado. Al contrario de otros compañeros de género, Jordi Villalobos planifica su novela desde el plano más entusiasta de la acción, en lugar de con una descripción más pormenorizada de la tierra, personajes y costumbres de Frienia. Esto descargará de peso a los menos aficionados al género fantástico, pero podría dejar con ganas de mayor profundidad a los más exigentes. Es la diferencia entre la novela juvenil y la que emprende el salto a mayores y complejas tramas, capas, trasfondos, reflexiones, alcances, etc. Pensamos que La invasión de los Sombríos se puede quedar en tierra de nadie y, por lo tanto, ser apta para todo tipo de lectores. Algunos echarán en falta complejidad, violencia y casquería, mientras que para otros les será suficiente. Cuestión de gustos.
¡Ah! y Frienia tiene mapa y todo. No busquéis La Comarca arriba a la izquierda, ni Mordor abajo a la derecha. Soltad lastre, resetead el disco duro y enfrentaos a los Sombríos, a los secretos secretísimos, a los amores imposibles y a la bella historia de unas piedras singulares que son el pilar fundamental de las intrigas que atormentan el presente y por las que luchan los protagonistas… Por cierto, los tambores resuenan en lontananza, parece que la continuación de esta novela estará en breve en las manos de aquellos incautos que como nosotros siempre hemos querido vagar libres por tierras extrañas.
Suerte Jordi, que los Sombríos te acompañen.
– NO NOS HEMOS PODIDO RESISTIR A PONER DRAGONES Y MAZMORRAS AQUÍ –
RESEÑA: REMORDIMIENTO (ALMAS PERDIDAS I) – F.J. BERISTAIN – AUTOPUBLICACIÓN 2016.
TÍTULO: REMORDIMIENTO (ALMAS PERDIDAS I).
AUTOR: F.J. BERISTAIN – INSTAGRAM – TWITTER – WEB – FACEBOOK
EDITORIAL: AUTOPUBLICACIÓN, 2016.
PÁGINAS: 309.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– AUTOR:
F. J. Beristain nació en la Residencia Universitaria de San Sebastián en 1.968, cursando sus estudios primarios y de bachiller en Marianistas. Sin tener muy claro que deseaba estudiar, se matriculó en la Universidad de Ingeniería Técnica Industrial de San Sebastián, donde finalizó su carrera como Ingeniero Técnico Industrial especializado en Mecánica. Trabajó en varios ámbitos y en el «impás» de uno de estos trabajos decidió escribir su primera novela «Remordimiento – Almas Perdidas (I)». Ya trabajando como ingeniero, decidió presentar relatos a algún que otro concurso literario recibiendo el «Premi Diables del Festival de cine de terror de Molins de Rei» como galardón más destacado. «Remordimiento – Almas Perdidas (I)», fue calificada con una nota de ocho por la agencia literaria que representa a autores de la talla de Marías Dueñas, Víctor del Árbol o el desaparecido Carlos R. Zafón. Además, el blog literario independiente FOROLIBRO fijó su atención en ella distinguiéndola como la mejor novela de 2.018. Con su siguiente novela, «Purgatorio – Almas Perdidas (II)», este autor ha sido comparado con esos mismos escritores a los que representan las mejores agencias literarias de habla hispana del momento… Y para quienes crean que ya no es posible innovar en literatura negra y de suspense, les animo a que lean «Remordimiento»… quizá cambien de opinión.
– SINOPSIS:
Tras una década de exilio, Julián regresa a Getaria con su flamante título de psicología; ha sido contratado por el alcalde como colaborador de la policía local. Pero aún permanecen inalterables, enterrados en la zona más oscura de su alma, los recuerdos de la tremenda discusión con su padre ante el consumido cadáver de su madre. Aquella cama de hospital, con los restos que el cáncer quiso dejar de su madre, han quedado atrás junto con ese aborrecible hombre que abandonó a su madre a las puertas de la muerte. Julián, apenas es capaz ya de recordar ya el rostro de ese hombre maldito: sus caminos se separaron tras aquella pelea y nunca más volvieron a cruzarse… o al menos eso cree Julián.
Nada parece haber cambiado en el pequeño pueblo costero: la absoluta tranquilidad, la lluvia constante, diríase que perfecta e inalterable. Las gentes esquivas, desconfiadas, incluso hurañas… Todo parece haberse conservado exactamente igual; cómo si nunca se hubiera ido. Pero la misma semana que toma posesión de su cargo, Julián se ve inmerso en un tan sangriento como inexplicable asesinato: ”un muchacho lugareño que jamás había roto un plato machaca, con inusitada violencia, el cráneo de un forastero”.
¿Es posible que ese chico candoroso haya aplastado el cráneo de un hombre? Se pregunta Julián justo antes de practicar el primer interrogatorio a un muchacho que parece puro y absolutamente encantador. Inmerso en el análisis del enigmático crimen, en las palabras afables y en extremo inteligentes del joven asesino, Julián luchará contra todas las adversidades con el fin de desencriptar el porqué de violencia tan brutal.
Pero al cerrar los ojos cada noche, Julián cree distinguir en la oscuridad que hay algo más, algo desfigurado proveniente del pasado. Algo de lo que lleva huyendo desde que se marchó. Y esa desfiguración le susurrará al oído esos secretos familiares que nunca quiso escuchar. Secretos tan remotos como terroríficos que será necesario descubrir para que todas las piezas por fin encajen.
– GUSTARÁ:
A los lectores exigentes en la pulcritud narrativa y en el exquisito empleo de la palabra. A los amantes de los ambientes y los personajes profusamente descriptivos, de la pausa literaria y del formato redondeado que nutren los engrasados engranajes de una buena novela. El menú es largo y sabroso, así que hay que degustarlo con los sentidos a pleno rendimiento, con mantel de hilo y cubertería de plata. Mejor acompáñenlo de chimenea que de flexo de Ikea.
– NO GUSTARÁ: 
Al lector de «thrillers» de temporada, lista de los más vendidos y «bestsellers» de librería del aeropuerto o kiosko de variedades de un gran hospital. Gustosos de los ritmos desenfrenados buscando al asesino de turno o desentrañando una conspiración judeomasónica ancestral. Aquí hay que atender al escritor y a sus vericuetos dramáticos en primera fila de pupitre. De otra manera se perderá el banquete.
– LA FRASE:
“Quizá el empuje del pueblo pudiera servir como bálsamo de comprensión. Quizá el pueblo podría perdonar lo que la justicia no. El pueblo de Judea había condenado a Cristo; quizá este otro pueblo fuera más benévolo frente a conductas que caminaban con un pie en el lado de la venganza y el otro en el de la justicia».
– RESEÑA:
Existen pueblos o pequeñas localidades varadas en los infortunios del pasado. Lugares donde una marea invisible de acontecimientos ha calado hasta el tuétano y los vecinos saben cuando los vigías del ayer vuelven a sus puestos de observación porque les duelen los huesos. Son emplazamientos que han sido golpeados con fuerza por el tiempo de las desesperanzas, los naufragios familiares y los secretos «fuenteovejunos«. Su laberinto está tan enquistado que ni el aire fresco y perfumado de las nuevas generaciones es capaz de abrir los postigos de sus lúgubres y desvencijadas ventanas para poder mirar a un futuro en el que el olvido y la normalidad lleguen a sus costas al abrigo del espigón. En ciertos lugares es mejor hablar en un tono bajo y proscrito, ya que la llama del ocaso se encuentra en cualquier recodo de sus traviesas calles adoquinadas. Calles que filtran todos los sentimientos de sus personajes cuando llueve y los guían hasta los vertederos del alma.
Getaria duerme el sueño de los justos. Mientras, sus vecinos se afanan por desempeñar el papel que la ruleta les ha arrendado en sus grises vidas. El renqueante letargo parsimonioso y el frágil equilibrio en el que se hayan todos los personajes de esta tragicomedia, detonará cuando la gota que colma el vaso de la memoria, la venganza, la justicia y el honor perdido, rebose sin freno alguno por los mentideros más oníricos de los fumaderos de opio del municipio. Cuando el cancerbero pierde la atención y se echa una cabezadita, los asuntos pendientes manan su reflujo en las alcantarillas. Y una alcantarilla que rebosa nunca trae nada bueno, solamente inmundicias y un pasado mal enterrado por las prisas y el miedo.
En esta roldana endogámica de recuerdos apresados bajo mentes débiles, siempre sucede que un día salta el resorte chispeante que hace recordar las viejas historias y en la que, una vez eliminado el primer sopor, los implicados en aquellos polvos se calzan las botas de agua para lidiar con los nuevos lodos. La manivela que abre el telón de la función de estreno y rearma al público olvidadizo llega cual elegante aldabonazo cadavérico de Laura Palmer en Twin Peaks, pudiendo acabar con la inquisitorial metáfora de La Comunidad de Alex de La Iglesia. Todos callan mientras el beneficio les sonríe, pero todos pugnan cuando el honor y el pellejo de cada uno se pone en riesgo.
Remordimiento (Almas perdidas) o Almas perdidas (Remordimiento), tanto monta… se debe tomar por ese tarro de cristal que ha roto su precinto de vacío y que por una fisura se han introducido pequeñas partículas infinitesimales que con el tiempo han creado una ponzoña en su interior. A través del vidrio se puede observar que algo no va bien, el color se ha tornado algo deslucido. Pero solamente al abrir dicho tarro para su consumo, podremos observar y oler que la aparente calma y normalidad de su contenido ha sido contaminado por años de filtraciones. Su corazón está muerto. Solamente la fachada sigue en pie ante los embates de la marejada e, incluso eso, con el tiempo, acabará por caer junto con la desdicha de sus protagonistas.
En esta novela, su autor, F.J. Beristáin, nos habla de las incidencias de los secretos del pasado que olvidados en la confianza de la oclusión que el velo del tiempo suaviza, retornan con mayor virulencia. El secretismo y el poder se hermanan con el pasado y el olvido para abrir nuevas vías de agua en las ya de por sí deterioradas relaciones personales de sus protagonistas. Asistimos a una prosa muy cuidada, elegante, compleja en ocasiones (densa dirán algunos), exploratoria de texturas y matices de los personajes. Agónica y asfixiante en unos momentos. Dramática e hiperrealista en otros. La envoltura de la pesadumbre se cierne sobre un pueblo que difícil redención podrá encontrar.
Recuerden: Cuando el período vacacional finaliza en alguna de las pequeñas localidades a las que acude el solícito turista en busca de sosiego y largas caminatas, sus habitantes cierran el chiringuito y se recogen en un estado de hibernación plagado de cuentas pendientes. Su paraje idílico de verano se tornará en una insondable negrura del almas perdidas paciendo en un inverno de remordimientos. Y, en esos momentos, es mejor apartarse de su camino, volver a la marabunta de la gran ciudad, dejando que el choque de cuchillos largos siga su curso natural hasta la desembocadura del crimen.
LA TERAPIA DE NEKA – NEKANE – AUTOPUBLICACIÓN 2017
TÍTULO: LA TERAPIA DE NEKA.
AUTORA: NEKANE AQUÍ.
EDITORIAL: AUTOPUBLICACIÓN 2017.
PÁGINAS: 262.
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ.
– SINOPSIS:
Nekane era una niña cuando su padre murió. Pero no fue la desaparición de ese hombre casi desconocido que ocasionalmente le daba un revolcón entre juegos lo que contrajo su alma. Han pasado los años y tras la ruptura con su novio, Neka ha caído en un pozo demasiado hondo para salir. En este pozo de desesperación y miedos ocultos, con la ayuda de su terapeuta, intentará descifrar que se esconde tras ese desánimo que alcanza la desesperanza. Y mientras ella busca la salvación en sus amigas, comienza a desenterrar esos recuerdos que sepultó cuando era una niña que se perdió en el infortunio de una muerte. Y el apretón de la mano de su madre, cuando el ataúd de ese desconocido descendía al negro foso ante ellas, atraviesa el tiempo como un relámpago. Y con ese recuerdo atraviesa también el tiempo la transformación de su madre en otra: porque durante aquel instante en que su madre le aferró la mano con todas sus fuerzas, ella supo que con el cuerpo de ese padre iba a quedar enterrada parte del alma de su madre. ¿Será Neka capaz de desenterrar aquella alma que quedó sepultada en el pasado? ¿Logrará que su madre vuelva a ser su madre y no esa otra mujer que la suplantó cuando ella era sólo una niña? NOTA DE LA AUTORA. Ante posibles dudas, quiero aclarar que «La Terapia de NEKA», no es MANGA ni una lectura destinada únicamente a jóvenes y adolescentes. En su interior he pretendido plasmar las contradicciones más simples de nuestra sociedad. Las peligrosas distopías a las que nos arriesgamos cada día. Feliz lectura y dulces pensamientos.
– AUTORA:
De la misteriosa autora, Nekane, podemos aportar el siguiente decálogo para que la conozcáis un poco mejor. (Mantenemos su anonimato).
1.- Soy de San Sebastian, Donostia y tengo como veinti-tantos años desde hace unos poquillos y espero tenerlos siempre.
2.- Me encanta el deporte, el cine, el teatro, el ballet y los musicales… aunque me es difícil verlos ya que hay que ir a Madrid… aunque por suerte tengo alguna amiga loquilla por allí.
3.- Me encantan los animales… Y adoro a mi perro Nico… Es lo más guapo que hay… Aunque os confesaré que un tío mío siempre me dice: «los animales son hermosos y los humanos guapos…» Pero insisto, Nico es guapísimo.
4.- Me encanta salir por ahí, a tomar lo que sea vamos: reconozco que soy más búho que otra cosa.
5.- Me encanta debatir sobre lo que sea; desde las estrellas del firmamento a si son más guapos los rubios o los morenos.
6.- Reconozco que voté a Aitana en OT; es que siempre he imaginado a Neka como ella.
7.- Ya en plan aburrido, diré que he ganado algún concurso de cuentos y relatos.
8.- Que me encanta como escribe Víctor del Árbol (os lo recomiendo siempre) y que me encantaron las novelas «El tiempo entre costuras» y «Dime quién soy»… bueno y otras muchas más.
9.- Mi Blog es: https://laterapiadeneka.site123.me/
10.- Me encanta la lluvia en invierno y el sol en verano.
– GUSTARÁ:
A los adolescentes con las hormonas más revueltas que un vampiro donando sangre. También a aquellos que quieran comprobar el vértigo que sufre la mente de los individuos que se encuentran ante el abismo de la adultez, reaccionando de maneras muy atropelladas e irreflexivas. Todo ello siempre bajo el amparo, abrigo y enjuiciamiento de los camaradas de armas. Los amigos.
– NO GUSTARÁ:
A los lectores, que ya por edad, ya por haber pasado los vaivenes de los peores remolinos laberínticos de la adolescencia, han arribado a puerto seguro lejos de aguas procelosas, viéndose más interesados por temas más calmos en playas tranquilas. O al menos más previsibles y rutinarios.
– LA FRASE:
«Luego de milenios de reconcializaciones, las mujeres hemos aprendido que únicamente existe una forma de que la mujer despechada supere su rabia y el rencor hacia el homo cavernícola que la enamoró… Aguijonearla hasta que salga en su defensa y reconozca que aún bebe los vientos por el asqueroso cavernícola».
– RESEÑA:
Hace pocos días publicábamos la reseña de la novela «La última negociación» de Patricia Bernardo, donde ya dimos nuestra opinión acerca del enmarañado juego de sentimientos que se traían entre sí los personajes de la novela de la escritora ovetense. Dicha novela se perfila en el tablero de juego a mitad de la partida. El final de la partida será al estilo de «Volver a empezar» – José Luis Garci – 1981. Amores crepusculares que narran en pasado sus vidas lastradas por los cruces de caminos, cosas que nunca se dijeron y miradas que buscan expiación en los albores del abrazo otoñal del tipo de la guadaña. Las relaciones que mas tarde madurarán e irremisiblemente acabarán en un parque dando de comer a las palomas, en una asistencia hospitalaria dejándose las hebras grises sobre la almohada con la mano apoyada sobre una persona que ha compartido los sinsabores de un proceloso viaje asaeteado de contratiempos y vicisitudes diversas o en un divertido baile de «los pajaritos» en algún complejo hotelero de Benidorm.
Pero ahora ese futuro queda lejano, extraño e inaccesible. Con la terapia de Neka empieza el camino, se pone el cronómetro a cero y suena el pistoletazo de salida en las mentes más jóvenes. Llega el momento de la jungla, de la guerra, de las carreras intempestivas a risotadas en busca de un taxi libre de madrugada, de las interminables sobremesas de domingo en las mesas de madera en la ribera de un río en primavera, o de los festivales de música electrónica alternativa en alguna cala de Santa Eulalia (Ibiza).
En el caso que nos ocupa, Neka y su reducido grupo de acérrimas amigas, deslenguadas y procaces, nos llevan a un lugar de tránsito. Deambulan todas en la sala de espera de un gran aeropuerto. Llegaron juntas con los primeros rayos de la adolescencia y, ahora, sin saberlo, tras muchas confesiones nocturnas, terapias de Cruzcampos y Oreos, planes concebidos en conjunción de carpetas forradas por ídolos pop y ansias de descubrimientos personales, se topan con la afronta de que cada una de ellas deberá tomar un vuelo diferente a destinos insospechados, salvajes, cruentos, solitarios y cargados con legajos de incertidumbres. Sus caminos se forjaron juntos, pero ha llegado el momento de marchar, todas lo saben, el destino no espera ni a princesas ni a sapos.

El tránsito, la cruzada de fe, el rito de paso, la ordalía de Dios, emerge en sus ya pisados senderos. El punto de no retorno les conmina a rendirse o a llenarse de heridas con las zarzas desolladoras de la vida. En esta adolescencia tendrán la oportunidad de gritar que están vivas y que se creen inmortales, (de ahí sus temerosas y, a veces, estúpidas decisiones). Bruñen sus días en la irreflexión de la batalla, intentando labrarse un lugar en un mundo que no entienden y que intuyen que les debe un billete en clase preferente. De esto culparán, con su verborrea pulsante y sintomática del embarazo fluyente de corrientes internas hormonales, a los enemigos, a los otros, a los diferentes, a aquellos que no piensan ni sienten como ellas, a aquellos que, en definitiva, les atraen e imantan a un juego del que solamente conocen el índice del reglamento pero en el que aún no saben jugar con desenvolvimiento. A los «homos«, los hombres. Son tales sus ansias de conocimiento y de exploración, que desechan y pisotean la paciencia reflexiva con tacones afilados, para jugársela en un paroxismo de «all in» con una simple pareja de sotas de corazones.
La novela, aunque pueda sacarle detalles interesantes un público más adulto, esta claramente encaminada a la etapa adolescente y su mirada es claramente femenina. Precisamente por ello el lenguaje y las situaciones son típicas de una fase vital en la que el cerebro se encuentra en una lucha encarnizada con un mundo que no entiende y que le es del todo extraño. Es el precio de romper el cascarón y querer volar (a veces), antes de cuenta, por unos cielos bravíos plagados de aves de rapiña.
Neka y sus amigas luchan por atravesar el mar tormentoso de la adolescencia, para intentar arribar a las playas del nuevo mundo de los adultos. Durante la marejada serán vapuleadas por incontables criaturas, boquearán indefensas en muchos momentos. Solamente se tendrán a ellas mismas como flotadores de supervivencia. Un día llegarán a aquellas costas y, tras limpiarse de salitre, de las algas y de la espuma de mar, mirarán hacia atrás y ya no podrán acordarse por dónde ni por qué han venido hasta aquí, a la tierra de los adultos y de los hombres…
…pero todavía no.
LA ÚLTIMA NEGOCIACIÓN – PATRICIA BERNARDO – (EDICIONES TRABE 2017)
TÍTULO: La última negociación
AUTOR: Patricia Bernardo AQUÍ
EDITORIAL: Ediciones Trabe
PÁGINAS: 267
¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ
– SINOPSIS:
Juan Guerra, afamado abogado laboralista de Oviedo, hombre solitario de mediana edad, afronta la pérdida de los pocos referentes que le quedan con amargo cinismo. Incapaz de olvidar a Lucía, la mujer de Antonio, su mejor amigo, y de perdonarse, mira a su futuro con profundo pesimismo. Pero el inesperado regreso de Lucía hace que su vida dé un giro sorprendente, al verse involucrado en una investigación improvisada que le llevará a Madrid. En su viaje no estará solo, le acompañarán diferentes personajes que enriquecerán su monótona vida de abogado. Primera novela publicada por Patricia Bernardo, creadora del blog Heminway tenía razón.
– BIOGRAFÍA DEL AUTOR:
Patricia Bernardo (Oviedo, 1977) es Licenciada en Derecho por la Universidad de Oviedo y trabaja como jurista en la Administración Pública. Amante del cine y de series de televisión, de la música y de los libros, es autora del blog Hemingway tenía razón, en el que publica cuentos, relatos y reseñas de cine y literatura. La última negociación es su primera novela publicada.
Entrevista en el periódico La Nueva españa: AQUI
Blog de la autora: AQUÍ
– GUSTARÁ:
A los que trastabillan en la vida, caen, se levantan y vuelven a caer. A los que encuentran en la cotidianidad de los sucesos vitales una fuente de inspiración. En definitiva, a los que se ven en el espejo de una función teatral que no es la suya, pero intuyen que en algún momento podrían tener que representarla. Y por ello, toman apuntes.
– NO GUSTARÁ:
A los que busquen una composición narrativa envuelta y cimentada en el suspense de los acontecimientos y en las carreras desenfrenadas buscando la verdad. La verdad en este caso es la del corazón de los personajes, que bogan por terrenos ya transitados, pero siempre desconocidos.
– LA FRASE:
«La verdad a veces puede ser como un bálsamo que nos quita las ataduras de la culpabilidad, que nos libera del peso de la incertidumbre, que nos abre nuevas puertas y, sobre todo, que nos permite romper con un pasado demasiado presente.»
– RESEÑA:
Es tónica general (y moderna) en la literatura contemporánea, poner toda la carne en el asador respecto al núcleo principal del suspense, dejando por medio batallas inacabadas, personajes desencajados y conversaciones a medio exprimir bajo el rugidor ritmo frenético de la búsqueda del Santo Grial o de un asteroide lejano e inexpugnable, tanto da. Se pierden sutilezas y sensaciones por el camino. Sin embargo en esta primera novela de Patricia Bernardo nos encontramos con que la importancia de los personajes está por encima de los acontecimientos que les flanquean (y flaquean). Dichos acontecimientos serán fundamentales para el devenir de sus particulares historias, pero no deslucen ni empobrecen lo que la autora nos quiere narrar. Y esto es, a nuestro juicio, muy valiente.
¿Cómo se conjugan los sentimientos del pasado con el presente? Las personas cambian y sus circunstancias van con ellos, los pesos los inmovilizan en sus mochilas cargadas de cicatrices con correas que quedan marcadas en los hombros sin remedio. Esta novela está cargada de los brasas que quedan de las hogueras de la juventud y de cómo estas han levantado el vuelo con los años para quemar nuevos y virginales pastos. El eterno manto del cambio personal se ve siempre sugestionado por el secretismo que cada ser llevamos dentro. Unos tendrán la suerte de llevárselo a la tumba, otros, los más, tendrán que ver cómo su mundo se desmorona en el encuentro con lo que no se podían imaginar, ni siquiera en sus peores temores. No somos capaces de entendernos a nosotros mismos, como para intentar averiguar a qué juegan las neuronas de nuestro vecino o compañero de cama.
Encuentros casuales en un bar, calles mojadas, partidas de ajedrez al mediodía, charlas de banco de madera, la asunción de la pérdida de un ser querido, paseos interminables, compañeros de faena inimaginables, y dudas, muchas dudas, propias y ajenas. En esta Pangea atemporal de sentimientos, culpabilidades, huidas hacia adelante y fugas de uno mismo, basculan los personajes en un trazado jalonado de realidad y de fantasía. La fantasía de lo que fue y desapareció, mudando su piel de serpiente o de crisálida.
Tiene una carga menor (aunque sin duda es el detonante de la salida de la latencia en la que vivían los personajes de esta novela), la crítica velada a una organización que se aprovecha del desamparado de los enfermos para mercantilizar con su sufrimiento y con el de sus familiares. Esta nota crítica casa muy bien como metáfora de la destrucción que puede llevar a los integrantes del equipo que trata esta situación. Y de cómo en los momentos de tensión, de desapego y de alejamiento, cada persona se ve abocada a jugar con fuego sentimental. En lo extremo, las almas se unen ante el tormento y el sufrimiento.
También tenemos un toque de metaliteratura que tanto nos gusta a los lectores. Son esos pequeños remansos y homenajes que hace el autor a sí mismo, a su tarea (ingrata y solitaria en ocasiones) y a todo lo que le rodea. La última negociación tiene nombre de thriller de John Grisham, pero encierra muchos estratos para arañar, o teniendo tiempo, cavar en lo más profundo del camposanto para ver que se esconde tras las máscaras que vemos diariamente a nuestro alrededor, que pugnan por gritar que están vivas y que la monotonía no ha podido con ellas.
Al fin y al cabo, todo nace y muere al arrullo del senti/miento.

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