CONDESA SANGRIENTA

RESEÑA: LA DAMA PÁLIDA – MARIO PELOCHE – EUROPA EDICIONES, 2021.

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TÍTULO: LA DAMA PÁLIDA.

AUTOR: MARIO PELOCHE – TWITTER –  YOUTUBEINSTAGRAMFACEBOOKLINKEDIN

EDITORIAL: EUROPA EDICIONES, 2021.

PÁGINAS: 142.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

– SINOPSIS –

Este es el relato de una vida salvaje, auténtica, apasionada, sensible y cruel hasta el paroxismo; el clamor más visceral y salvaje de libertad que pueda darse. Esta es la historia de una niña obligada a ser mujer de golpe y a la que le brotaron espinas; de la heredera de Artemisa, una hija de la Luna, la virgen oscura, sacerdotisa y diosa de su propio culto sanguíneo. Esta es la crónica de Erzsébet Báthory de Ecsed —condesa sangrienta para el vulgo, dama pálida para los que habitaron su mundo— narrada desde su memoria, su cubil y su nido; de los casi cinco años que pasó emparedada en su propia habitación, rememorando el amor por sus hijos y la obsesión por sus niñas; la traición, la derrota y su victoria, la última, sobre la propia muerte.

– AUTOR –

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Mario Peloche Hernández (Cádiz, 1975) ha pasado la mayor parte de su vida en Extremadura. Es licenciado en Biología por la Universidad de dicha comunidad. En cuanto a sus novelas publicadas, “Hécate” (Atlantis, 2013) fue su primera novela, seleccionada como finalista en la V Edición de los premios “La Isla de las Letras 2014” dentro de la categoría de Fantasía y Ciencia Ficción. A continuación llegó el relato largo de misterio victoriano “Ojos negros sobre el Támesis” (Tau Editores, 2017) y la novela de ficción sobrenatural “El molino de Dios” (Esdrújula ediciones, 2017). A principios del año 2018 se produjo la reedición revisada de “Hécate” (Tau editores). Ha sido finalista del premio de relato Domingo Santos (2017), organizado por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, y obtenido el segundo premio en el concurso de microrrelato de las II Jornadas Góticas de Cáceres. Además ha publicado varios relatos en distintas revistas y publicaciones, tanto impresas como digitales, y otros han sido recogidos en diferentes antologías.

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A los aficionados al género “vampírico” en todas sus variables. A quienes se hacen preguntas sobre los nexos entre la ficción y la realidad, canalizados por la voluntad, la investigación o la imaginación de un autor. A los que agradan los textos cuidados, de redacción elegante. A los incondicionales de la novela de terror en cualquiera de sus variables y a los aficionados a la novela histórica en cualquiera de sus vertientes. A quienes aprecian las situaciones de acción y de intriga con final previsible en la parte histórica pero incierto en los aspectos ficticios. A quienes gustan bucear e investigar en narraciones reconocibles en lugares y espacios temporales distantes.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A quienes gustan otros géneros, ausentes de líquido vital derramado violentamente. A los racionalistas históricos que prefieren una clara delimitación entre hechos y ficción. A los que abominan la violencia de cualquier género, especialmente la ejercida sobre los más débiles. A los que se sobresaltan con los ruidos nocturnos después de una lectura truculenta. A los enemigos de  gatos y espejos sospechosos.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“Conozco que te mueve el dolor y la sangre, pero hasta ahora has sido niña amedrentada que se contentaba con impartir castigos. Yo te convertiré en mujer, en sacerdotisa, en diosa. Haré que viertas sangre en virtud de la sangre, y que des muerte en virtud de la muerte”.

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Elizabeth_Bathory_PortraitLa Dama Pálida es el relato biográfico de Erzsébet Báthory de Ecsed, la Condesa Sangrienta. Una mujer marcada desde la infancia por sus ataques de “rabia intensa” quizás debidos, o confundidos, con la epilepsia. Mario Peloche Hernández nos aboca, en un relato intenso, a lo que fue realmente su vida y su muerte según las crónicas, a lo que pudo haber sido, a lo que ella pensó que era, a lo que percibieron sus colaboradores, familiares y allegados, a lo que contemplaron, con horror, sus coetáneos. El autor nos sumerge, desde el principio, en una novela histórica, de impecable construcción, donde las fronteras de lo auténtico y lo imaginario se difuminan de forma que dotan al conjunto de tal solvencia y verosimilitud que permiten al lector abstraerse de todo lo que no tenga ante los ojos. Mario Peloche inicia su narración describiendo la ejemplarizante sentencia de un juicio en Hungría, en los inicios del siglo XVII, que según algunos nunca se celebró, donde da debida cuenta de las escalofriantes condenas con que serán castigados la propia condesa y sus más inmediatos cómplices y colaboradores. 
Es verdad que la historia ha deparado multitud de siniestros criminales cuyas abominaciones son difíciles de cuantificar. Resultaría un propósito estéril, y carente de sentido, establecer un ranking al respecto, pero no es descartable que algún “instituto de estudios” se lo proponga algún día. En ese caso probablemente nos encontraríamos a la Condesa Sangrienta solo por debajo de Hitler, Stalin, Pol Pot y algún otro “mayorista del crimen”, incluido su antepasado Vlad Tepes. Pero La Dama Pálida quedaría muy por encima, en protervia, del mismísimo Nerón o de Calígula; de Jack el Destripador, terror de Whitechapel; del psicópata anético Charles Milles Manson; del Barba Azul, del cuento de Charles Parrault; o del  Hannibal Lecter, de la novela de Thomas Harris (genial papel cinematográfico encarnado por Anthony Hopkins), y también de su prototipo real el  “Dr. Salazar”.
898493acdb78b126a5096d812efbfbf7Sobre Erzsébet Báthory hay cuantiosa documentación histórica que “no deja lugar a dudas” sobre su personalidad y truculentas “aficiones”. Pero el caso es que su vida transcurre en un periodo oscuro y turbulento donde la historia, como tantas veces, la escriben los poderosos y las ambiciones podrían dar lugar a libelos de sangre que satisficiesen la codicia de reyes endeudados. Resulta llamativo el contraste de que hace gala la protagonista entre el execrable trato a sus víctimas y el afecto mostrado hacia sus seres más queridos, como su venerado padre el  conde Jorge Báthory de Ecsed, o su marido, el conde Ferenc Nadasdy, conocido como El Caballero Negro de Hungría. Especialmente hacia su primogénita Ana y sus otros tres hijos: Úrsula, Katherina y Pablo. Parece una constante, en la realidad y en la ficción, que todo villano depravado tiene sus afectos en compartimentos estancos. La brutal potencia del personaje de la Condesa Sangrienta ha hecho correr tanta tinta que seguramente supera la cantidad con que ella inundó de sangre su bañera y tantas dependencias de su castillo del horror. Tanta literatura, de variable calidad, que hará ardua la tarea de examinarla toda para los más intrépidos aficionados. El cine no le ha ido a la zaga y es tal la profusión de filmes que la tienen como protagonista que dejamos al lector interesado en manos de las filmotecas y los buscadores de Internet.
Para nuestra suerte, el relato de Mario Peloche Hernández nos ofrece el contrapunto a tanto menudillo gore, obligado “por definición” dada la naturaleza del tema y del personaje, pero muchas veces gratuito “por afición” de sus múltiples narradores. En este caso, sin hurtar ni un ápice a la rudeza de la trama, ni esconder una gota de líquido vital, (la tortura de la dama metálica podría dar fe de ello), el autor simultanea una clara visión del conjunto y de su escenario histórico, al tiempo que nos conduce hacia el interior de los actores del drama. Con La Dama Pálida “hemos topado”. La narración, con un lenguaje, un estilo y un “tempo” incardinados como un guante, consigue que el lector pueda introducirse y escarbar en la mente, los recuerdos y las reflexiones, de los principales personajes implicados y visualizar nítidamente el truculento escenario que la condesa dejó al mundo, como macabra impronta de una existencia alucinada y cruel. Mario Peloche Hernández nos lleva “del rey abajo”, Matías II de Habsburgo, en una cadena secuencial magnética, hasta la friegasuelos Kata. Todos los estamentos sociales quedan retratados, desde la nobleza cortesana al clero parroquial. Por la novela desfilan multitud de plebeyos y siervos, pérfidos cómplices, carceleros, bufones y brujas, sicarios y víctimas. De casi todos ellos encontramos cumplida e interesante referencia y, de los principales, una disección psicológica, que nos permite verlos desde dentro tal y como ellos se perciben.
Al lector se le brindan múltiples caminos, que auguramos satisfactorios, para el estudio, la reflexión, el sobrecogimiento, la polémica o el simple divertimento. Cualquier cosa menos la indiferencia.

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