Últimas Actualizaciones del Evento

ENTREVISTA A ÁUREA L. LAMELA. ESCRITORA DE NOVELA NEGRA Y PSIQUIATRA.

Posted on

2018122818294667453

invitacion-red-de-sombras-Vigo.jpg
Nació en Lugo, se licenció en Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela, se doctoró por la Universidad Complutense y se especializó en Psiquiatría en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Pero su vocación literaria es tan antigua como su vocación médica, y en 2012 escribe su primera novela, “Nadie sabía“, que introduce a dos protagonistas carismáticos y de gran profundidad: el inspector Zalo Alonso y la forense experta en perfiles psicológicos, Carmela Archer. A principios de 2014 publica con la editorial Éride su segunda novela, “Buena gente“, y después “Sin criterio” (2016). Se desarrollan en Lugo, una ciudad de provincias, tan apacible desde fuera como convulsa por dentro. En una ciudad como esta, la autora ejerce su profesión y colabora ocasionalmente en diferentes medios de comunicación con ensayos y relatos. “Red de sombras” es la cuarta novela que publica.

 

PRIMERA PARTE:

CONOCE A LA AUTORA

 

 ¿Qué lees en estos momentos?, ¿y qué no lees?, ¿tienes vetos literarios?
En estos momentos estoy leyendo “Recuerdos del futuro” de Siri Hustvedt. Lo compré en Madrid en la librería donde presenté “Red de sombras”. Curiosamente a los dos días de empezar a leerlo le dieron el Premio Princesa de Asturias a la autora.
Respecto a lo que no leo, así en principio, no suelo vetar nada, creo. Aunque al elegir siempre vetas, porque toda elección implica una no elección y leer todo no se puede. No me gustan los libros sensacionalistas, y tengo prejuicios con autores que se hacen los interesantes o que son muy vanidosos.
¿Cuál es tu género favorito?, ¿y tus libros preferidos?
Me gusta la novela negra, que es lo que escribo. Mis libros preferidos de este género son muchísimos, pero voy a citar alguno de mis escritores preferidos: “Un juicio de piedra”, de Ruth Rendell. “Amigos en las altas esferas” de Donna Leon, “La mujer de verde” de Arnaldur Indridason.
Después me gusta especialmente la novela del siglo XIX, y ahí ya me pierdo para decir preferidos, son muchísimos. Me encantó Middlemarch de Georg Elliot, La casa desolada de Charles Dickens, Retrato de una dama de Henry James, Jane Eyre de Charlotte Bronte. Y de autores españoles Misericordia de Galdós y los cuentos policíacos de Pardo Bazán.
¿El lugar más raro donde hayas leído alguna vez?
No me gusta leer en sitios raros, no puedo concentrarme para disfrutar de la lectura, y para no disfrutar, no lo hago.
¿Alguna manía de coleccionista o bibliófila?
Creo que ahora no. Tenemos demasiadas cosas. Coleccioné plumas y bolígrafos, pero ya no. Respecto a los libros tengo manías de clasificación, algo muy normal. Los tengo clasificados por Novela general, novela policíaca o de misterio, poesía, ensayo general y ensayo médico-psiquiatrico. Y en cada una de esas cinco secciones los clasifico por orden alfabético del autor.
 ¿Destacaría alguna adaptación cinematográfica de algún libro leído?
La heredera basada en la novela de Henry James Washington Square. Lo que el viento se llevó de Margatet Mitchell, Las horas de Michael Cunnighan
¿Papel tradicional o ebook?, ¿tapa dura o de bolsillo?
Prefiero el libro tradicional de papel, pero también leo ebook.
¿Ha prestado libros no devueltos o no ha devuelto libros prestados?
Seguro que las dos cosas hace tiempo, pero ahora ya no hago ni una ni otra.
¿Cuál es el mejor lugar para leer en Lugo, tu ciudad?
Vivo a 30 kilómetros de Lugo, y para leer nada como mi casa. Pero el parque de Rosalía de Castro es maravilloso, para leer, pasear y recordar. Y si llueve, el Café do Pousadoiro está a un lado del parque, y es fantástico para leer.
¿Ha llorado o se ha reído con algún libro?, ¿con cuál?
He reído muchísimo con los de David Lodge, “El mundo es un pañuelo” o “Terapia”.  Llorar con más, y eso que no suelo llorar, pero de repente me entristecen mucho. Unas que me vienen ahora a la cabeza, y que recuerdo que me entristecieron especialmente fueron “La extraña desaparición de Esme Lennox” de Maggie O´Farrell y “Expiación” de Ian McEwan. Y con uno que reí y lloré fue con “Lo que me queda por vivir” de Elvira Lindo. También me emociono mucho con la poesía de Valente y de García Lorca.
¿Su cita literaria favorita?
Todo el poema Melancolía del destierro de Valente, que está en “La memoria y los signos”. La recito para mí misma a menudo. Pero solo voy a decir el principio.
“Lo peor es creer
que se tiene razón por haberla tenido
o esperar que la historia devane los relojes
y nos devuelva intactos
al tiempo en que quisiéramos que todo comenzase.
Pues ni antes ni después existe ese comienzo
y el presente es su negación y tú su fruto
hermano consumido en habitar tu sombra”
(José Ángel Valente)
 

SEGUNDA PARTE:

CONOCE LA OBRA DE LA AUTORA

 

 ¿Qué nos puede contar de Red de sombras, su última novela?
Red de sombras es la cuarta novela de la saga del inspector Zalo Alonso y de la forense Carmela Archer. Es una nueva investigación independiente de las anteriores.  La mujer del inspector, Sara, también es muy protagonista, es una gran aficionada a la novela policíaca y sus lecturas la inspiran para opinar de las investigaciones de su marido. Este personaje ayuda a jugar con la ficción dentro de la ficción.
En la novela hay dos muertes la  de Rafael Parga un psicólogo con principios que luchaba por el bienestar de los menores y de repente se ve imputado durante muchos años y se hunde. Cuando todo el mundo empieza a creer que mejora porque unos descubrimientos pueden conllevar el archivo de su imputación,  aparece muerto con una nota de suicidio. La otra muerte es la del juez Robles que había imputado al psicólogo y que después de una comida, se encuentra mal, lo ingresan en la UCI y muere de una complicación médica. La forense que es muy obsesiva empieza a sospechar que ambas muertes no se deben a las causas atribuidas y se abre una investigación policial. Sin revelar nada, está novela tiene un compromiso feminista, además hay un personaje que es una madre coraje. Además, conlleva una crítica a los medios que se preocupan más de vender que de informar sin respetar la presunción de inocencia y conlleva una crítica a la justicia que imputa indefinidamente. Esa combinación puede destruir la vida de las personas que la sufren.
¿Cuáles son sus fuentes literarias para abordar este género?
Me gusta el estilo de Ruth Rendell y Donna Leon. Como ya mencioné anteriormente, son dos de mis referentes principales, que a veces me inspiran.
¿Y sus fuentes de realismo social?
Mis novelas son muy parecidas a la realidad por una razón, las novelas negras han de ser verosímiles y suelen contener una denuncia social y la realidad es una plantilla de verosimilitud.
 ¿Sus obras buscan el entretenimiento o una inmersión didáctica?
Disfruto generando intriga y suspense, pretendo entretener, pero la novela negra se acompaña de una denuncia social y también pretendo plantear cuestiones morales, sin juzgar, sin dar lecciones, expongo las situaciones para que sea el lector el que saque sus propias conclusiones.
¿Cómo afronta los temas escabrosos en sus obras?
Con descripciones mesuradas sin sensacionalismos, con frialdad y exponiéndolo desde la duda.
 ¿Cuál es su hábito de escritura, manías, protocolos?
Suelo escribir en un rincón de un sofá o en un sillón y en una mesa pequeña donde pongo mi ordenador portátil. En este sentido soy maniática ya que no puedo hacerlo de otra manera. Y si no puedo acceder a esa manera, para aprovechar el tiempo anoto en una libreta sobre algún personaje, situaciones que luego desarrollaré en ese sillón.  
Mi protocolo básico es hacer un esquema sobre la trama, víctima, sospechosos, móviles para matar y de la novela en general. Luego lo desarrollo. A veces me llevo sorpresas y la novela me guía a mí y me obliga a cambiar el plan inicial.
 ¿Qué opinas del resurgir de la novela negra en los últimos años?
Me parece muy bien, porque además de entretener hace reflexionar. Se cree que puede ser debido, en general, a una necesidad de justicia que en la vida real no siempre se da.
  ¿Existe la autocensura en sus obras?, ¿y lo políticamente correcto?
No me gusta lo políticamente correcto porque sí, de forma  gratuita; pero si con ello logramos no ofender, ni marginar, adelante. Creo que la autocensura siempre existe para escribir y para vivir.
 ¿Tiene algún proyecto literario para futuras fechas?
Ya estoy escribiendo la quinta investigación del inspector Zalo Alonso y la forense Carmela Archer.
  Resized_IMG-20190511-WA0002(2).jpeg
RESEÑA: RED DE SOMBRAS: AQUÍ
COMPRA: RED DE SOMBRAS: AQUÍ
FACEBOOK: @aurealamela

LA LATITUD DE LOS PASOS – OLEÑKA CARRASCO – EDICIONES CASIOPEA, 2018

Posted on Actualizado enn

9788494848230.jpg

TÍTULO: LA LATITUD DE LOS PASOS.

AUTORA: OLEÑKA CARRASCO – WEB INSTAGRAM FACEBOOK

EDITORIAL: EDICIONES CASIOPEA – WEB

PÁGINAS: 88.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

Una obra que te hará recorrer el Camino, o regresar a él si ya lo has hecho…
Nunca antes se había publicado un testimonio sobre el Camino con el tratamiento artístico y personal de este libro en el que Oleñka Carrasco, autora de: La nostalgia es una revueltaHistorias analógicas extraordinarias (expuestas en Madrid y Toulouse-Premio del Público Salon Des Arts), Lettres de París (nominado al premio Luma Rencontres Dummy Book Award, expuesto en el 2º Festival de Arles y en París) y La multiplicidad de la auto-fragmentación (París, 2015), abre su corazón para transportarnos al mismo corazón del Camino.
“Hace poco, un apasionado de los aviones me dijo que volar no era más que desplegar las alas y dejar que el viento las acariciara…, caminar debe ser entonces poner los pies en marcha dejando que el Camino los abrace.” Así arranca esta obra que va hilvanando encuentros, amaneceres, soledades, aromas y reflejos de una ruta milenaria. “Cuando el cansancio y el dolor parecían ganarte, los enormes campos llenos de verde se abrían, te cantaban un ¡hurra!; entonces, te dejaste envolver por la nube para llegar hasta aquí…”
Saint Jean Pied de Port, Roncesvalles, Estella, Viana, Nájera, Santo Domingo de la Calzada… van desfilando entre paisajes, pensamientos, y escenas descritas por la autora con gran maestría: “El paisaje riojano se vistió de esplendor y el Camino pasó por hermosos y coloridos campos de trigo, cebada y viñas”.
Cada día va descubriendo algo nuevo sobre ella misma y sobre el Camino:
“Me veo a mí misma desde hace muchos días repitiendo a todos: “no importa la religión que se profese, el Camino de Santiago debe llamarte”. Y puede que en efecto sea verdad o puede que no, pero no dejan de revolotearte las preguntas, las peticiones, las oraciones”. Y cada parada, cada momento, es narrada de forma poética, logrando llegar al alma del lector. Descansar, guarecerse del frío, de la lluvia…Burgos me acogió hermosa mientras descansaba. Callejuelas llenas de farolas me hicieron desconectar y recuperar la ilusión y las ganas”. Bilingüe: Español y Francés.

– AUTORA –

960x720x2.jpg
…​aunque nació en Venezuela, ha viajado y vivido en tantos  lugares que se reconoce un poco de todas partes, y de ninguna. Tiene una insistencia desde hace algunos años, “necesito contar  historias”… se sirve de la escritura para ello y transforma a la fotografía en una escritura para llevar a cabo su cometido.
Licenciada en Letras por la Universidad Central de  Venezuela, Máster en Humanidades por la Universidad Carlos III de Madrid, Fotografía y fotografía artística junto a Carlo Werner y Bruno Dubreuil, Bellas Artes en el Taller de Vincent Bizien de París.
Actualmente vive y desarrolla su carrera artística en París.

– GUSTARÁarrow-145786__340

A todos aquellos lectores que tienen más de viajeros que de turistas. A los que huyen de los tours organizados como de las croquetas congeladas. Gustará también a todos aquellos que les gusta sentir, por botas ajenas, las vivencias de los viajeros que salen de su confortable monotonía diaria para adentrarse en espacios físicos y mentales desconocidos. También cumplirá las expectativas de los amantes de los libros de cuidada presentación.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A los amantes de la ficción novelada y a todos aquellos que disfrutan de lo tangible y medible desde su sillón, con Netflix en una mano y con los sucesos de los telediarios en la otra. Tampoco será del interés de aquellos amantes de las guías de viajes al estilo Lonely Planet que desnudan completamente la aventura y la improvisación del viaje.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“De pronto, al mirar a mi alrededor, observé una cantidad ingente de caballos que pastaban en libertad, nadie los limitaba. Caminé hacia ellos y pensé que este lugar era como una <<latitud de los caballos>>, solo que aquí ellos me mostraban que el peso ya lo había dejado atrás, era hora de correr y vivir, libre y en paz”.

– RESEÑAletter-576242__340.png

mochila-grande-1546514664.jpgHoy os traemos a la palestra de las reseñas literarias, “La latitud de los pasos: impresiones del Camino” de Oleñka Carrasco: viajera, fotógrafa y escritora. Solamente un perfil así podía haber alumbrado el libro que tenemos entre manos. Libros sobre el Camino de Santiago encontramos miles de referencias. Entre otras cualidades, lo que hace a este libro original es su maquetación, que le dota de un aspecto de cuaderno de viajes clásico. De esos que han sido relegados por el teléfono móvil y las compras apresuradas en tiendas de recuerdos oficiales de museos y aeropuertos. Antes de la completa digitalización de los viajes, en los que booking, tripadvisor y los blogueros de moda nos llevan de la mano a cada paso que damos y donde prácticamente se ha abandonado la aventura por la modalidad turigrina, hubo un tiempo en el que la artesanía personal era la dueña del destino del viajero. El cuaderno de viajes consistía en una recopilación de apuntes personales, bitácora de cada jornada, tickets, hojas, billetes, dibujos, fotografías adheridas, y cualquier otro elemento físico que se pudiera añadir al mismo. Estos cuadernos eran la piedra angular de los recuerdos de muchas generaciones de grandes viajeros. Hoy en día esta tradición está casi perdida.
En, La latitud de los pasos, recuperamos aquellos tiempos. La obra reproduce y actualiza el recuerdo de aquella época de exploradores y nómadas. Tenerlo en las manos es volver a siglos pretéritos. Escrito en forma de diario sobre los 38 días en los que la autora recorrió el Camino de Santiago francés, desde Saint Jean Pied de Port a Santiago de Compostela, entre los meses de mayo y junio de 2014. El libro está redactado en español y francés. Todo el contenido está transcrito en ambos idiomas para no perderse absolutamente nada. Con una maquetación muy dinámica, original y en diferentes formatos y tipologías de letras, el resultado final es, efectivamente, como el de tener entre las manos el cuaderno original que la peregrina/autora pudo componer diariamente en su ruta jacobea. El trabajo de maquetación, repetimos, es magnífico. Más que un libro es una pieza artística. Como un buen cómic, hay obras que no aguantan el formato ebook. Y este es un claro ejemplo.
20190526_175624.jpg
Oleñka Carrasco nos habla desde todas la ópticas del Camino. Aquí no tenemos una guía de viajes al uso, del manido ¿dónde comer?, ¿dónde dormir? o ¿qué visitar? Aquí tenemos un cuaderno sin guión, donde en ciertos días se hablará más de sentimientos y en otros de las características de la ruta que va pisando bajo su botas. No existe una estructura rígida en la narración, sino que será la propia peregrina la que vaya repartiendo sus emociones a lo largo de toda su obra. Seremos espectadores de días mejores y de días peores; todo ello se irá entreverando en las notas de la autora. También veremos la evolución de la misma, de sus primeros titubeantes e inseguros pasos más allá de los pirineos, pasando por su bautismo de fuego a ampollas, sudor y lágrimas por la infinita meseta castellana y las correidoiras gallegas, hasta llegar a un conocimiento iniciático y reflexivo. Todo ello la capacitará para casi cualquier proyecto futuro cuando llega a Santiago de Compostela.
2107741_1.jpgEl Camino da lo que cada uno necesita. Transforma la visión del mundo del escéptico y da herramientas de autoexploración a quien anda perdido. Una semana en el Camino vale más que toda la bibliografía de un autor del denominado género de “autoayuda”. El Camino pone en su sitio a todos sus caminantes. El memento mori te enseña en cada recodo del camino que la meta es el propio camino y que no hay meta sin esfuerzo. Que lo importante no es llegar el primero, sino llegar. Que después de la tormenta viene la calma, y que después de la calma viene la tormenta. Que todo es cíclico; las subidas y las bajadas. Que lo que maltratas te acabará maltratando de vuelta. Que el comienzo de cada jornada es duro y fatigoso, pero que una vez engrasada la maquinaria, el cuerpo tiene límites que nunca pensaste que podrías alcanzar. Que, aunque no siempre, la perseverancia y el tesón mueven ruedas de molino. Y que nunca una ducha y un plato caliente te van a saber igual de bien que en un pequeño albergue de un pueblo que hasta ese momento no sabías ni que existía.
En tiempo de informaciones efímeras, carreras en búsqueda de un sitio en la vida, insensibilidad y desprecio por el que piensa o siente de manera diferente, de corrección política, de bandos enfrentados por asuntos baladíes, de impostadas apariencias, de ambiciones desbordadas,… Oleñka Carrasco nos invita a entrar en un remanso de paz, donde fluyen reflexiones, pasos, tiempos sin relojes, estrellas fulgurantes al raso, amaneceres pausados y superación por llevar el cuerpo y la mente a lugares donde nunca hubiéramos imaginado que estaba colgado el cartel de abierto.
El Camino no mira tu bolsillo, ni tu condición social, ni tu origen, ni tu edad. Como el egipcio juicio de Osiris, el Camino solamente enjuicia el peso de tu alma, y si esta pesa lo mismo que una pluma -símbolo de la verdad y de la justicia-, estarás preparado para su rito de iniciación (esto incluye, por supuesto, una buena tabla de pulpo en Casa Ezequiel regada con albariño).
¡Ultreia et Suseia peregrinos!

4929839.jpg

LA MALA RALEA – JAVIER ORTIZ, 2018

Posted on

libro recomendado fondo blanco

31+F2gpP+iL.jpg

TÍTULO: LA MALA RALEA.

AUTOR: JAVIER ORTIZ – WEB TWITTER INSTAGRAM

EDITORIAL: AUTOPUBLICACIÓN, 2018

PÁGINAS: 442.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

Rusia, febrero de 1943.
Falangistas y comunistas, señoritos y jornaleros, cobardes, ladrones y borrachos. En el otro extremo del mundo, bajo otras banderas, veteranos de la guerra civil española en uno y otro bando siguen librando su particular batalla. Traen muchas historias en las alforjas. Relatos de venganza, culpa, horror y vergüenza. Ninguno es un santo.
«Troya cayó. Roma cayó. Leningrado no cayó.»
Ambientada en el cerco de Leningrado, en plena invasión nazi de la Unión Soviética, y protagonizada tanto por miembros de la División Azul como por exiliados españoles enrolados en el Ejército Rojo, La mala ralea es un descarnado drama bélico que no dejará a nadie indiferente.
Novela histórica, drama bélico, aventuras… Y algo de terror.
A través de las páginas de esta historia coral, una serie de variopintos personajes repasará acontecimientos tan importantes como el levantamiento en Sevilla o Pamplona, las purgas en la retaguardia de uno y otro bando, la masacre de Badajoz, el bombardeo de la carretera de Málaga, la resistencia del gobierno en Valencia, batallas como la de Teruel o la campaña de la aceituna en el campo andaluz, el embarque de niños a Rusia y un largo etcétera. Al margen de sus tortuosos recuerdos, y en el marco del asedio más duro que se llevó a cabo en el contexto de la segunda guerra mundial, todos ellos se encuentran de un modo u otro en una situación al límite de la supervivencia… Ya sea por el hambre, el frío, las balas, el horror, la soledad o la pérdida de la propia cordura.

– AUTOR –

vfabdi_Z_400x400.jpg

Javier Ortiz (Córdoba, 1984) es historiador y actualmente reside en Valencia. Entre sus múltiples intereses… Bueno, ya está bien; no he aguantado ni dos frases escribiendo sobre mí en tercera persona. Es ridículo y pedante. En lugar de eso voy a hablaros de por qué he escrito mi primera novela.
Mi abuelo murió siendo yo adolescente. Nunca pudimos hablar mucho; la situación familiar no era perfecta, él estaba en un asilo a las afueras de la ciudad… Y para colmo, entre mi pubertad y su senilidad, jamás llegamos a tener una conversación en la que alguno de los dos entendiese lo más mínimo del otro.
Recuerdo frases inconexas, cuyo alcance por aquel entonces no comprendía del todo. «Yo en la guerra estuve en el frente de más al norte de todos», sentenciaba, y yo, que apenas sí tenía conocimiento de que aquí, en algún momento, hubo una guerra, le respondía «¿En Teruel?». Él me miraba entonces con impotencia: su nieto era imbécil. Porque, claro está, el frente de más al norte era Leningrado.
Aún me resulta difícil imaginar a ese hombrecillo apocado, prácticamente analfabeto y que trabajó toda su vida y de sol a sol en la campiña cordobesa calzando un casco nazi en el otro extremo del mundo. Sigue sin tener sentido.
Durante años, ya en la universidad, le pregunté a mi padre por aquello. Pero se ve que en casa no se hablaba mucho de la guerra. Que había estado en una batalla en un lugar llamado Krasnavar, o algo así; una anécdota estrambótica sobre robar un saco de patatas a un campesino ruso, otra sobre una pelea en un bar… Pasé tiempo escribiendo a archivos militares: Salamanca, Ávila, Guadalajara, Sevilla, etcétera. Su dichosa hoja de servicios no aparecía por ninguna parte. Nunca llegamos a solucionar aquel rompecabezas.
Tampoco es que la novela que he escrito resuelva nada; si acaso, todo lo contrario. Leí mucho sobre los lugares por donde, presumiblemente, debió pasar mi abuelo. Sobre las unidades en que era posible que hubiese servido. Su nombre no apareció. Pero sí cosas terribles. Cosas en las que me horrorizaba pensar que participara, o tan siquiera que hubiera presenciado.
Y en cierta forma eso es lo que he acabado escribiendo: una pesadilla. Una posibilidad, quizá la peor imaginable. Es novela histórica, drama bélico, tiene aventuras y, de algún modo, es también terror. Desde luego no es para estómagos sensibles.
Si te atrae mínimamente cualquiera de estas últimas temáticas (y también la guerra civil española y la segunda guerra mundial, claro está), no deberías dudar en echar un ojo a este libro. Desde luego es mucho más interesante que cualquier cosa que pueda decir sobre mí.

– GUSTARÁarrow-145786__340

A quienes se interesan por las causas y las consecuencias de los conflictos bélicos que han sacudido con intensidad el discurrir del siglo XX, y son capaces de diseccionar un gran todo para fijar su microscopio en pequeños fragmentos aparentemente inconexos. A los aficionados a la novela histórica que aprecian las situaciones protagonizadas por personajes anónimos, que enmascaran seres de carne y hueso no reconocibles individualmente, o acontecimientos cuya grandeza o miseria está más allá de cualquier fotografía identificativa. A los amantes de las descripciones directas que no dejan lugar a la delicadeza en la presentación de situaciones tremebundas.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A los que prefieren que la información angustiosa y dramática de las contiendas sangrientas les llegue envuelta en forma de datos estadísticos, desprovistos de incómodos detalles. A quienes aborrecen la prolijidad en los detalles y en las descripciones minuciosas de los paisajes, entornos, decorados y “atrezo” que rodean a los protagonistas de las historias narradas. A quienes consideran al ser humano como un ente intrínsecamente bueno incapaz de ser arrastrado, bajo ninguna circunstancia, al submundo de la abyección.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“Una de las cosas más fascinantes de pasear por Leningrado en estos días era el saber que ese edificio tan imponente que uno estaba contemplando podía no estar allí al día siguiente”.

– RESEÑAletter-576242__340.png

Cuando un lector se enfrenta a un relato que mezcla acontecimientos históricos reales con líneas narrativas de ficción en su interior, exige que la labor más importante y compleja del escritor sea que ambos mundos cohabiten sin chirriar ni enfangar la labor de la coherencia interna. Son muchos los lectores que cuando se adentran en el género de la novela bélico/histórica exigen una disección de todo lo que allí ocurrió, mientras que otros prefieren que, una vez explicado el contexto genérico de la puesta en escena, la épica más aventurera y novelesca cobre protagonismo. A veces, ambos tipos de lectores, son irreconciliables. La mala ralea pensamos que se puede adaptar a ambos tipos de lectores: desde los más exigentes y reconstructores del pasado, a los más fanáticos de la aventura trepidante entre trincheras y fuego de ametralladoras.
11013306_935859419788030_5106441010334261279_n.jpgPocas veces encontramos un título que no necesite una extensión enciclopédica para describir y condensar con una quirúrgica precisión lo que encontramos en las páginas de esta obra. Es curioso que las acepciones neutras de “ralea” sean “especie, género, cualidad” y que las despectivas el diccionario nos las presente como “raza, casta o linaje de una persona”. Si pensamos en un mal linaje, seguramente, lo asociaremos con la nobleza venida a menos, mal relacionada o bastardeada. La palabra ralea, sin adjetivar, ya nos alerta para lo peor y si, además, le anteponemos “mala”, la catástrofe está asegurada. La mala ralea nos muestra exactamente eso, lo peor de lo peor, de lo más bajo de la condición humana: El homo homini lupus de Thomas Hobbes. Los seres humanos convivimos en una estrecha cuerda que nos sostiene y nos permite mantenernos alejados de las dentelladas más salvajes de nuestros conciudadanos. El aparato reglamentario, normativo y burocrático que nos hemos dado entre todos, permite que la tensa cuerda tenga un correcto contrato de mantenimiento a largo plazo. Pero hay momentos en los que siempre hay unos pocos dispuestos a cortarla, para encontrarse con una angustiosa caída al vacío donde salen a relucir las más bajas pasiones. Y, peor que el simple instinto de supervivencia animal, nos comportamos como auténticos psicópatas en un ruedo de sangre, venganza, locura, ambiciones y destrucción. La guerra saca lo peor de cada persona. Deshumaniza aquello que se tardó tanto tiempo en forjar, aupando a los seres más miserables de todos: los sátrapas que se acaudillan entorno a su crápula existencia de liderazgo terrorista.
450_1000.jpgBajo el ominoso manto de la guerra, de las guerras en plural, ya que todas ellas beben de un mismo patrón de presentación, nudo y desenlace, se nos presenta una obra que puede restallar en nuestro espíritu como un potente y doloroso latigazo. La literatura bélica, y su compañero habitual, el cine, sea de aventuras, western, gestas y batallas históricas, nos suele conducir, en un amplio abanico, por escenarios donde la violencia se gradúa en función de los fines perseguidos. Es habitual encontrarnos con indios, vaqueros, marines, exploradores o mosqueteros que caen muertos sin que apenas se resienta su vestuario y menos la sensibilidad del lector-espectador. En otros casos, la brutalidad del dolor se muestra expresa y violentamente como nos mostró el pionero Sam Peckinpah en Grupo salvaje o Perros de paja, o ya en el cine bélico más descarnado: Steven Spielberg en Salvar al soldado Ryan, Mel Gibson en Hasta el último hombre, Clint Eastwood en Cartas desde Iwo Jima o Ridley Scott en Black Hawk derribado
sovieticos_final_guerra.jpgJavier Ortiz, en la presente obra, consigue un dificilísimo equilibrio en una narrativa, que para el cine sería perfectamente splatter o gore, de hielo, sangre y realismo que confirma la verosimilitud de los hechos descritos. No hay concesiones al pudor. Se nos cuenta lo que fue, lo que pudo haber sido o lo que realmente ocurrió. Sin filtros ni tamices. La mayor parte de los personajes, poliédricos y  polifacéticos, pueden pasar de víctimas a verdugos sin solución de continuidad y, en gran parte de las ocasiones, sin tener una clara conciencia de ello. Soldados con ideales, y sin ellos, muestran su valor y su cobardía según sea la ocasión y las circunstancias en que se ven envueltos. Personajes que tienen historias comunes de un país lejano y que arrastran sus voluntariosos ideales por media Europa para alzarse en armas en diferentes bandos, en el otro lado del continente. La Guerra Civil finaliza, para concatenarse con una mucho mayor que destruyó Europa hasta sus cimientos. De la profundidad del búnker de Hitler a los rascacielos actuales han pasado unos escasos 75 años. Pasamos del horror, a un débil entendimiento que hay que preservar para no tener que volver a mirar nunca más al abismo. Desde una España en ruinas, un grupo de personajes heridos en lo más profundo, irán a luchar lejos de sus casas. Allí convergerán en una sinfonía de cenizas, pólvora, sangre, sudor y lágrimas.
Javier Ortiz arma una estructura bien cimentada y orquestada. Muy estudiada, documentada y eficaz. Escenarios asolados por las bombas o por el odio, o por ambas cosas, hacen de trasfondo perfecto para mostrar al lector la cara más amarga de la guerra. Un amplio abanico de condicionamientos psicológicos y desequilibrios mentales patológicos enfrentan al lector con lo que debería ser una de nuestras peores pesadillas: la reflexión sobre la mala ralea que, en situaciones extremas, puede aflorar desde nuestro interior cual octavo pasajero de la Nostromo.

RIAN_archive_5634_Antiaircrafters_guarding_the_sky_of_Leningrad.jpg

Piezas antiaéreas vigilan el cielo de Leningrado frente a la catedral de San Isaac.

PORTADAS “TOP 10” LITERANIA 2019

Posted on Actualizado enn

Durante la celebración de Literania (https://literania.global/) hemos contado con grandísimas portadas, de magníficos libros. En nuestro subjetivo juicio y, aunque no hemos podido llegar a ver el 100% de los libros expuestos, os presentamos las portadas que más nos han gustado. (Por orden alfabético).

literania-2019.jpg

 

– TOP 10 PORTADAS LITERANIA 2019 – 

– DIARIO DE MAMI AUTORA  COMPRA
– GENERACIÓN T: EXPLORADORES DE LA VOZ DIGITAL AUTORA  COMPRA
– INSÓLITO AUTOR COMPRA
– LAS AVENTURAS DE TXANO Y ÓSCAR. OPERACIÓN SABUESO AUTOR COMPRA 
– ORISSA AUTOR COMPRA
– PÁLPITOS AUTOR COMPRA 
– PERGAMINOS DEL ALMA AUTORA COMPRA
– RESACA DE MARIPOSAS AUTORA COMPRA 
– SOFÍA Y EL ÁNGEL CAÍDO AUTOR COMPRA
– UN AMIGO DIFERENTE AUTORA COMPRA 

ENTREVISTA A JOSÉ DE LA UZ, ALCALDE DE LAS ROZAS Y CANDIDATO DEL PARTIDO POPULAR

Posted on Actualizado enn

 

Entrevista a José de la Uz, 

alcalde de Las Rozas y candidato del Partido Popular

IMG_0733 (1).JPG

Hoy tenemos con nosotros en la entrevista literaria de Forolibro, a D. José de la Uz, alcalde de Las Rozas de Madrid desde 2015. Licenciado en derecho, Máster en Administración y Dirección de Empresas (MBA) por ICADE y otro en Asesoría Jurídica de Empresas, además de un Programa de Liderazgo en la Gestión Pública por el IESE. Comenzó su actividad laboral en la empresa privada, concretamente en el mundo de la banca, que compaginó con sus primeras responsabilidades políticas. Ha trabajado en varias consejerías de la Comunidad de Madrid como asesor y jefe de Gabinete y, en 2011, fue nombrado Secretario General Técnico en la Vicepresidencia y, posteriormente, en la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Ejecutivo regional. Casado y padre de un hijo. Amante de los animales, deportista ocasional y lector asiduo. Agradecemos mucho su tiempo y atención con esta entrevista. Vamos a ver qué nos cuenta de una de sus grandes aficiones: los libros.
Recordemos que Las Rozas es un municipio que ya sobrepasa los cien mil habitantes. Cuenta con tres bibliotecas municipales que en épocas de exámenes abren sus salas de estudio 24 horas para los estudiantes. Hay que destacar que en 2018 se entregó el carnet de socio número 70.000. Por tanto, el 70% de los ciudadanos del municipio son socios de las bibliotecas municipales, que cuentan con un fondo documental de más de 200.000 documentos. Además, la Red de Bibliotecas municipales de Las Rozas ha recibido el Premio Liber 2018 a la mejor iniciativa de fomento a la lectura en bibliotecas abiertas al público, reconocimiento que otorga la Federación de Gremios de Editores de España.
img_lteixidor_20181004-214312_imagenes_lv_propias_lteixidor_liber18_7373_21-k5lB--992x558@LaVanguardia-Web

 

– ENTREVISTA – 

 

Sr. de la Uz, desde la óptica de ser alcalde de Las Rozas, ¿qué nos puede comentar acerca de la relación de los vecinos del municipio con los libros y la literatura en general?
En general los vecinos roceños son lectores asiduos, como demuestra el hecho de que en una ciudad de más de 100.000 habitantes las excelentes bibliotecas públicas de las que disponemos cuenten con nada menos que 72.000 socios.
Desde el Ayuntamiento respondemos a esta demanda con una red de bibliotecas que ha sido recientemente premiada y que está en constante evolución en cuanto a servicios, horarios e instalaciones.
Además, se realizan un gran número de iniciativas municipales relacionadas con la lectura y la literatura. Muchas de ellas se concentran a lo largo del mes de abril en lo que hemos denominado ‘Abril de Libro’, con especial protagonismo para ‘Las Rozas Lee’, un concurso nacional de carteles de animación a la lectura que ha celebrado este año su segunda edición con un nivel impresionante de obras e ilustradores. También se realiza durante este mes la lectura compartida de El Quijote, conciertos, talleres, certámenes, exposiciones…

 

¿Qué infraestructuras, proyectos culturales, librerías, bibliotecas, revistas, talleres, clubs de lectura o cursos de literatura puede destacar del municipio?
Cada viernes celebramos la Hora del Cuento, un espacio de fomento de la lectura entre los más pequeños, en las tres bibliotecas del municipio, que lleva en marcha ya 20 años. Para ellos, los que dan sus primeros pasos en la lectura, también tenemos los talleres educar Creando.
Las bibliotecas, además, colaboran habitualmente con los centros educativos para la formación de usuarios, y también colaborando en proyectos específicos. También hemos puesto en marcha hace pocos años un certamen literario escolar de prosa y poesía, en el que participan la mayor parte de los colegios del municipio cada año.
En cuanto a Club de Lectura, tenemos el Club Espacio de Lectura, que tiene una gran acogida y participación por parte de los vecinos. También se realizan a menudo presentaciones de libros y fomentamos el  talento local para que los artistas locales puedan hacer exposiciones o presentar sus obras literarias.

 

¿Hay algún plan o proyecto literario que tenga en mente para futuras fechas?
Lo más importante que incluye el programa electoral es el proyecto para construir una planta adicional en la sala de estudio de la Biblioteca Leon Tolstoi, que supondrá una importante ampliación de plazas, además de una nueva instalación cultural con sala de estudio y lectura en La Marazuela.
Vamos a seguir apostando por el talento local, por presentar las obras de nuestros escritores aquí en Las Rozas y por favorecer el estudio y la lectura a todos los niveles que sea posible.

 

Y, de lo general, a lo particular: ¿qué lee en estos momentos José de la Uz?, ¿y qué no lee?, ¿tiene vetos literarios?
Algunos vecinos me están haciendo llegar libros, algunos que escriben ellos mismos. Ahora mismo estoy leyendo ‘Relatos humanos’, que es la segunda parte de ‘Recursos humanos’, escrito por varios responsables de RRHH de grandes empresas, que se presenta también aquí en Las Rozas.
Después tengo pendientes ‘El Director’, del ex director de El Mundo David Jiménez y también ‘Sapiens’, de Harari.
En cuanto a los vetos literarios, no tengo ninguno, aunque siempre hay épocas en las que me apetece leer más algún tipo de obras que otras.
 
¿Cuándo comenzó su hábito de lectura?, ¿recuerda su primera o primeras lecturas?
De pequeño me apasionaba leer, era un lector tremendo. Me encantaban los clásicos de Los Hollister, Los tres investigadores, Los cinco… también estas colecciones de clásicos que había en varias editoriales, disfrutaba mucho leyendo estas obras de niño.
Después, ya en la época de estudiante, recuerdo con cariño ‘La historia interminable’, ‘El nombre de la Rosa’ o ‘Cien años de soledad’.
Más tarde me gustó mucho Pérez Reverte, disfruté mucho leyendo ‘La piel del tambor’ o ‘El capitán Alatriste’, Ken Follett, John Grisham, también Murakami…  ese tipo de lectura me gusta mucho.

 

¿Qué libro recomendaría a alguien que se inicia a la lectura?
Es muy difícil acertar, creo que cada uno acaba por encontrar ese libro que le emociona y le hace amar la lectura casi por casualidad, pero en mi caso disfruté mucho con clásicos como ‘Colmillo Blanco’, ‘Martin Eden’ o ‘La Isla del Tesoro’ cuando era joven.

 

¿Cuál es su género favorito?
Como decía antes, es algo que va cambiando según las épocas y los momentos. Sin duda lo que más leo últimamente es ensayo, pero la novela policíaca y de intriga es mi preferida.

 

¿Su libro o libros clásicos preferidos?
 ‘Trafalgar’ y el resto de los ‘Episodios Nacionales’ son un referente, también he disfrutado con los clásicos rusos, y ‘Cien años de soledad’ estará siempre entre mis libros preferidos. Adoro el realismo mágico.

 

¿Es más de pila de libros en la mesilla de noche y leer varios a la vez, o prefiere leer de uno en uno?
Suelo leer los libros de uno en uno, pero algunas veces dejo parado un libro para leer en medio otro, si es muy corto o me interesa mucho leerlo, y retomar después el anterior.

 

¿Puede leer en cualquier lugar o necesita un sitio tranquilo y solitario?
Prefiero un sitio tranquilo, desde luego, y tiempo por delante, pero son dos circunstancias que no encuentro tan a menudo como me gustaría.

 

¿El lugar más raro donde haya leído alguna vez?
Recuerdo una noche entregado a ‘Historias de cronopios y de famas’ dentro de un tren abarrotado en algún lugar de Centroeuropa, ya no recuerdo el trayecto exacto. Estaba haciendo el Interraíl con unos amigos y me enganché al libro a pesar de que estábamos agotados y de que en el vagón no había prácticamente luz, pero no podía dejar de leerlo.

 

¿Alguna manía de coleccionista o bibliófilo?
Me gusta el aspecto del mueble de la librería lleno de libros, y de vez en cuando acercarme a leer los lomos y recordarlos, pero creo que es algo que le pasa a todo el mundo ¿no?, así que no, ninguna manía especial. Tampoco me puedo considerar coleccionista ni bibliófilo… es mucho decir.

 

¿Tiene algún libro en busca y captura, pero que no aparece o está descatalogado?
No, ninguno en especial.

 

¿Alguna adaptación cinematográfica a destacar de algún libro que haya leído?
Destacaría algo más bien a la inversa. Me sorprendió lo mucho que disfruté de la novela ‘Memorias de África’ sin ser fan de la película.

 

¿Un político lee literatura política?, ¿tiene algún autor político de referencia?
Sí, claro, es prácticamente obligado. En cuanto a referencias, son todas ya clásicos, Larra, Azorín, Unamuno…

 

¿Ha leído el último libro de Pedro Sánchez?, ¿qué opinión le merece?
No, no lo he leído.

 

En su mochila a una isla desierta, ¿qué libros llevaría?
No sabría decirte cuales, pero sí cuantos… ¡muchos!

 

¿Papel tradicional o ebook?, ¿tapa dura o de bolsillo?
Al final del día he pasado mucho tiempo mirando la pantalla del móvil. En esto soy clásico, para la literatura prefiero el papel.

 

¿Tiene algún autor u obra que socialmente no es confesable decir que le guste?
Diría que no…

 

¿Sigue leyendo el periódico en papel?
Por una cuestión práctica, rara vez, pero es algo que disfruto.

 

¿Comics, novelas gráficas, tebeos?
Sí, he leído algunas novelas gráficas que me han gustado mucho, como ‘Maus’ o ‘Persépolis’, pero no es un género que conozca bien.

 

¿Ha prestado algún libro que no le hayan devuelto o no ha devuelto algún libro que le hayan prestado?
De algunos que he dejado y no me han devuelto soy consciente. De los que me he quedado yo sin querer, no. Procuro ser cuidadoso con ello pero estoy seguro de que me ha pasado más de una vez. Desde aquí aprovecho para pedir perdón a los agraviados, nunca fue mi intención.

 

¿Qué opina de la polémica acerca de Marie Kondo, la “nueva gurú del orden”, que, aunque luego matizó, dice que solamente se pueden tener treinta libros en casa? ¿Usted podría ajustarse a esta “premisa”? Porque, por cierto, ¿cuántos libros tiene en casa?
Conozco a la influencer, pero no sabía que había afirmado eso. En todo caso a mí, personalmente, me cuesta mucho deshacerme de los libros así que no puedo estar de acuerdo con su teoría. No sé cuántos libros tengo, la verdad. Muchos en cajas en casa de mis padres, víctimas de las mudanzas, y en mi casa un par de librerías que ya rebosan.

 

¿Viene de familia lectora?, ¿leen sus familiares?
Sí, la mayor parte de mis familiares, incluida mi familia política, son lectores.

 

¿Cuál es el mejor lugar para leer en Las Rozas bajo techo?, ¿y en exteriores?
Cualquiera de las salas de lectura de las bibliotecas de Las Rozas son un lugar magnífico para leer. También tenemos la suerte de vivir en un municipio rodeado y atravesado por muchas zonas naturales, y los parques son una de nuestras señas de identidad, con lo que no nos faltan zonas estupendas para leer al aire libre.

 

¿Tiene algún autor por el que haría cola bajo la lluvia para que le firmase un libro?, y ¿con qué escritor se iría a tomar unas cervezas?
No soy muy sensible al fenómeno fan, ni siquiera con los escritores, pero me encantaría tomar un café con todos los que me han hecho disfrutar y aprender con sus obras.

 

¿Conoce algún escritor vecino de Las Rozas?
Que yo sepa que no le importa que se sepa, Benjamín Prado, pero viven grandes escritores en nuestro municipio que no mencionaré por respetar su intimidad.

 

¿Ha llorado o se ha emocionado con algún libro?, ¿con cuál?
Soy de lágrima fácil con libros y películas. El libro con el que más he llorado jamás, que leí en 8º de EGB, fue ‘Mi planta de naranja lima’, de José Mauro de Vasconcelos.

 

¿Y se ha reído a carcajada limpia con algún otro?
A carcajada limpia, por el tipo de lectura que prefiero, de investigación e intriga, no mucho. Hace poco terminé las trilogías de la ciudad blanca de Eva García Sáez de Urturi y  como la del Baztan, de Dolores Redondo, y claro, son un tipo de literatura que no se presta mucho a ello.

 

¿Su cita literaria favorita?
No recurro a menudo a citas literarias, pero esta de El Quijote la tengo presente y la he usado más de una vez: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni que la mar cubre”.

 

Y, por último, ¿ha escrito o tiene pensado escribir algún libro?
Sí. En el verano después de COU, que fue maravilloso y lo recuerdo especialmente, escribí un libro –bajo pseudónimo- que tendría unas 150 páginas y que luego perdí porque lo guardé en disquetes de aquellos que ya no existen. Me da mucha rabia haberlo perdido.
Me encantaría seguir escribiendo, la pena es que no consigo sacar tiempo. Estos años tan intensos de implicación y de estar con los vecinos permanentemente me limita. Ahora no podría escribir nada, pero en el futuro, con tiempo, disfrutaría mucho escribiendo sobre la etapa tan maravillosa que está suponiendo, la experiencia vital que está suponiendo ser alcalde. Sí me gustaría poder hacerlo algún día, aunque fuera de forma novelada.

 

Redes sociales del entrevistado:
Instagram: @jdelauz
Twitter: @jdelauz
Facebook: José de la Uz

Las_Rozas_-_Centro_de_las_Artes_y_Biblioteca_Leon_Tolstoi_2.jpg

SOBREVIVIÉNDOME – RUBÉN ZAMORA – EDITORIAL DRAKUL, 2019.

Posted on

libro recomendado fondo blanco

PortadaSobreviviendome.jpg

TÍTULO: SOBREVIVIÉNDOME.

AUTOR: RUBÉN ZAMORA – INSTAGRAM  FACEBOOK 

EDITORIAL: EDITORIAL DRAKUL – WEB

PÁGINAS: 173.

¿DÓNDE COMPRARLO?:  AQUÍ

 

 – SINOPSIS –

El protagonista vuelve a su pueblo natal en España después de pasar muchos años trabajando en otro país. No le apetece nada regresar, pero la última llamada de su hermano, seca y apremiante, le hace sospechar que su padre se encuentra muy mal. No le queda más remedio que hacer una visita a la familia en Navidad, aunque sea breve. El reencuentro con su familia y el lugar de su infancia le evocan recuerdos y sentimientos contradictorios. La enfermedad de su padre está más avanzada de lo que creía. Sin embargo, todo esto pasa a segundo plano cuando el pueblo sufre un cataclismo que nadie espera, y del que no se sabe el motivo o la causa. Es el fin del mundo, de la humanidad y nadie sabe quién lo ha provocado. Lo único que importa ahora es sobrevivir.

– AUTOR –

Rubén Zamora Equert (1 de diciembre de 1975, Pamplona, España) es un actor español radicado en México desde el año 2002 donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha participado en multitud de largometrajes, cortometrajes y series de televisión; trabajos que han sido rodados en México, Colombia, Estados Unidos, Italia y España. Devorador de libros desde la infancia, esta es su primera novela como escritor.

FotoRubenZamora-480.jpg

– GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos lectores que disfrutan viendo sufrir a los protagonistas. También a todos aquellos que quieran ver arder el mundo para comprobar qué puede germinar de sus cenizas, una vez que el último router se ha chamuscado y el último Mercadona ha cerrado para siempre. La vida se nos presenta en un formato, pero esto podría cambiar con unas simples campanadas. Los amantes de la ficción apocalíptica estarán de enhorabuena; esta obra suma detalles y trazos originales al género. Si fuera una película estaría rodada con la cámara al hombro de Salvar al soldado Ryan.

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A los lectores más apegados a la narrativa contemporánea, donde el hiperrealismo de denuncia social se abre paso en los conflictos que se producen, en detrimento de los demás géneros. Tampoco entretendrá a los que no empaticen con las desventuras de supervivencia de un moderno Robinson Crusoe vestido de Decathlon. Hay que recordar, que en el mundo de Rubén Zamora, ya no existen los establecimientos de manteles caros y estrellas Michelín. Aquí todo se tiene que comer y digerir en crudo.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

“Si la Nada fuera un color, ya no sería blanca como siempre pensé, la Nada sería del color negro: un negro con infinidad de facetas, un negro que nace del fuego y vive en las cenizas, el negro del carbón, del plástico retorcido, de la roca quemada; un negro malvado, dañino, ausente de todo, desierto de vida; un punto oscuro en el manto blanco, un hueco sombrío en mi corazón helado”.

– RESEÑAletter-576242__340.png

portada_la-tierra-permanece_george-r-stewart_201505261051.jpgSobreviviéndome, la obra de Rubén Zamora que traemos hoy a la palestra de las reseñas literarias, explora de nuevo lo que tantas veces ya han abordado los grandes clásicos de la ficción postapocalíptica, como Stephen King en Apocalipsis, George R. Stewart en La tierra permanece, Richard Matheson en Soy leyenda, J.G. Ballard en El mundo sumergido o Robert McCammon en El canto del cisne. Pero esta vez entroncando esta situación final de la supervivencia de los últimos humanos con un acertado e intencionado realismo, claramente identificable en tierras españolas (recordemos en este punto el Apocalipsis Z de Manel Loureiro). Al igual que en la óptica del cineasta M. Night Shyamalan, que va de lo particular a lo general, la presente obra también se centra en el detallismo de la concreción espaciotemporal, más allá de épicas al estilo World War Z o La guerra de los mundos. Sobreviviéndome se halla más cerca de Señales o de las actuales, Cargo o El final de todo (ambas disponibles en el catálogo de Netflix). La lucha es más por la cordura que contra el enemigo (aunque lo hay y muy inquietante). La tensión se asemeja en muchos sentidos a la película 10 Cloverfield lane, en relación al enemigo invisible. El gran acierto radica en formar parte del canon del género postapocalíptico de los que apuestan por plasmar a los humanos como los verdaderos enemigos, frente a las fuerzas externas. El género humano tiende a refugiarse en el caos y en las luchas intestinas en lugar de forjar un nuevo y próspero mundo tras la aniquilación. Preferimos, en la incertidumbre, alzarnos como caudillos, aunque sea para gobernar nuestro patio de vecinos. De Ensayo sobre la ceguera de José Saramago o de Hijos de hombres de P.D James también podremos encontrar trazas.
1_zLIdivumrx38uvEa0SpIeg.jpegLas novelas de ficción postapocalíptica ponen a prueba al escritor. Normalmente están divididas en dos partes: “Caída de la Humanidad” y “Renacer”. La primera parte es en la que la mayoría de los autores transitan con notable pericia; el mundo cae fruto de un virus, de armas nucleares o de la contaminación; el motivo es lo de menos. Se exponen sobre el tapete una serie de personajes y de cómo consiguen pasar de una situación cotidiana, a la supervivencia más cruel, durante el peor de los desastres conocidos. El problema viene en la segunda parte. ¿Cómo contar con riqueza y realismo un mundo reducido a escombros?, (por cierto, magníficamente descrito por Cormac Mccarthy en La carretera). En esta segunda parte se dirimen los problemas morales, religiosos, normativos y filosóficos resultantes de crear un nuevo orden, partiendo de parámetros y acontecimientos totalmente nuevos. En Sobreviviéndome no nos da tiempo a entrar en nuevas cimentaciones normativas y éticas. El mundo se acaba en un chasquido de dedos, y lo que sigue a continuación, es una lucha contra un medio agreste e inclemente que va debilitando el cuerpo y la mente del protagonista. Entre los grandes aciertos de la presente novela se encuentra la arquitectura del personaje principal y la de su compleja vida familiar. La construcción del protagonista tiene un gran peso dentro de la narración, ya que no es simplemente un superviviente anodino e insípido. Su mochila está bien cargada de motivaciones, empeños y sentimientos.
green-hell-portada-810x400.jpgSobreviviéndome, no abraza la distopía, ya que no le da tiempo a llegar a ella. Seguramente en una hipotética segunda parte nos podríamos acercar, pero no  de momento. Ahora solamente somos testigos de la caída de la civilización. Los únicos pilares que se mantienen en pie son los de una sociedad que caducó en sus propósitos y, que arrasada en su lento marchitar, se ha convertido en polvo. Con los rescoldos de un mundo pretérito, en el que solamente bailan unos leves reflejos en su estructura, el autor tiene la libertad (y la gran responsabilidad) de armar un cuerpo estructuralmente cohesionado, verídico, formalmente inteligible, rico en matices y con rasgos anticipativos de lógica evolutiva. Todo un aparato social, político, religioso, comercial, legal y relacional que tenga lazos atrayentes en todas sus capas para formar una unidad que funcione, sin errores ni sinsabores en la mente del lector. Esta es una labor descomunal en la que se pueden escapar muchos detalles que lastren el resultado final y lo alejen de una composición robusta. Pero este nuevo mundo salido de las cenizas tendrá que esperar. Se pueden entrever sus líneas maestras, pero de su desarrollo dependerá mucho un “personaje” que no desvelaremos, ya que al ritmo de su batuta se mueve todo el cotarro a su antojo. Escenario  madmaxiano, de lucha de clanes y de agrestes y vastos espacios naturales yermos, jalonados de juegos del hambre por la supervivencia. También nos gustaría hacer algún que otro paralelismo con otras obras pero pensamos que podríamos destripar parte de la trama. Así que dejemos que “los otros” sean descubiertos por el lector.
El estilo del autor, como ya comprobarán, es igual de poderoso en las escenas más cinematográficas, como en aquellas que requieren más talento descriptivo, buenos diálogos, poesía narrativa y composición del razonado armazón sentimental de cada personaje. Rubén Zamora, se para y escruta su entorno. No crean que solo basa su estilo en la carrera y el atropello apocalíptico. Es selectivo, punzante y observador en cada escena… Y atentos al “momentazo” Alex de la Iglesia, para quien lo pille (nosotros aventuramos que esa ha sido la intención del autor. También podríamos estar equivocados).
Y para terminar, un consejo: celebren cada Nochevieja como si fuera a última… a lo mejor algún día puede que acierten.

214251.jpg