RESEÑA: ERES LO QUE ESCUCHAS LP1 – ALBERTO CORDERO CONTRERAS – EDITORIAL NAZARÍ, 2021.

Posted on

libro-recomendado-fondo-blanco

1661890796

OBRA: ERES LO QUE ESCUCHAS LP1.

AUTOR: ALBERTO CORDERO CONTRERAS – TWITTER – FACEBOOK

EDITORIAL: EDITORIAL NAZARÍ, 2021 – WEB

PÁGINAS: 567.

¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ


 – SINOPSIS –

Alberto Cordero Contreras. Cuando Enola Gay del grupo británico OMD quemó los altavoces de mi casiotone color blanco, decidí impregnarme de la música bailada por mis progenitores en los guateques de antaño; de la movida madrileña, del Rock, del flamenco y de las coplas carnavalescas de mis hermanos o del Pop adolescente de mi hermana. El Jazz, el Soul o el Rap aparecieron más tarde al descubrir el ruido a pollo frito que hacía la aguja sobre el disco de vinilo. Mientras crecía en una tierra de oro y sal (Punta Umbría), tocaba en el piano cualquier canción que escuchaba. Un don que ordené cuando el Conservatorio de Música me otorgó los conocimientos necesarios para entender que aquellas teclas eran en realidad notas musicales. La MTV me reventó la cabeza una mañana de tantas en las que rebobinaba un casete con el boli BIC hasta que el CD me hipnotizó con su arcoíris particular. Con tanta música a mi alcance, acabé estudiando Magisterio de Música, profesión que ejerzo con pasión. A pesar de escribir canciones, poemas o cualquier cosa que alivie mi espíritu; nunca he sido capaz de publicar nada. Ahora, a mis cuarenta primaveras, deseo que mi primera novela remueva tus entrañas igual que lo hace aquella canción que guardas en lo más profundo de tu corazón.


– AUTOR –

Eres-lo-que-escuchas-Alberto-Cordero-Contreras-72ppp

Eres lo que escuchas es un recorrido por aquellas canciones que conforman nuestra personalidad, por las melodías que nos hacen volar, por las tonalidades que consuelan nuestra tristeza o por los acordes que nos llenan de felicidad. Un fascinante concierto que viviremos a través del alma de TGJ (The Gizzy Jazz), grupo surgido en las complicadas y apestosas calles de Hell’s Kitchen. La vida de sus cuatro músicos cambiará para siempre aquel fatídico 8 de diciembre de 1980, cuando John Lennon es disparado por la espalda en la puerta del edificio Dakota en Nueva York.

GUSTARÁarrow-145786__340

A un arco amplio entre los melómanos más exquisitos y los aficionados a la música en general, siempre que los primeros sepan que aquí se van a encontrar una pieza de ficción y no un manual académico. Eres lo que escuchas LP1 será del interés de todos aquellos que los guiños, los homenajes y los datos de una de sus aficiones predilectas son materiales muy queridos en sus lecturas. También gustará a aquellos lectores de thrillers inspirados en hechos reales y con premisas del tipo: ¿qué hubiera pasado si…?

– NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png 

A aquellos a los que siempre se les ha atragantado el mundo musical o a los que todo lo que les suene anterior al siglo XXI lo encasillan en algo viejo y pasado de moda. Para aquellos que solo abrazan sintetizadores, arreglos vocales y ritmos latinos de nueva generación no les interesará el desmadre a la antigua usanza, desde los grandes espacios como Woodstock a pequeños pubs de Liverpool. Puede que los puristas y aficionados al noir más descriptivo, policial y detallista se les pueda quedar algo corta esta propuesta.

– LA FRASE vintage-1751222__340.png

«Mientras tanto, los restos de John Lennon fueron cremados ese mismo día en el Ferncliff Cementery en Westchester. Su cónyuge -Yoko Ono- decidió no hacer ningún funeral por él. Millones de personas se reunirían en Central Park cuatro días después para dedicarle diez minutos de silencio a petición de su esposa».

– RESEÑAletter-576242__340.png

80Hoy traemos para reseñar, Eres lo que escuchas LP1, de Alberto Cordero Contreras. Todo un Long play con cara A y B donde el protagonismo absoluto es de la música. Desde el formato elegido como puesta en escena de la obra al contenido de esta, aquí tenemos una pieza especial que reivindica el vehículo sonoro fijado en páginas de papel, pero que huelen a vinilo. El autor no emplea la música como complemento o excusa narrativa para adornar su obra, sino que esta es del todo inseparable de la trama. No es simplemente un listado de canciones para aderezar y salpimentar la lectura; no se limita a introducir códigos de Spotify para amenizar al lector con listas más o menos relacionadas con las secuencias que se van sucediendo. Eres lo que escuchas LP1 es una pieza musical en sí misma en forma y fondo. A nadie que no ame profundamente este arte se le podría ocurrir tratar con tanto mimo este espacio narrativo.
51OCu8XGmLL._SX366_BO1,204,203,200_Antes de que la industria musical copase los medios y los soportes donde acceden los usuarios, hubo un tiempo, incluso anterior al analógico, donde el músico, cantante o compositor se encontraba delante del propio oyente. Sin soporte donde almacenar la melodía, esta se la llevaba el viento y el recuerdo de los espectadores. Desde los primeros percusionistas, chamanes, cánticos religiosos, bardos, bufones, poetas o cuentacuentos, hasta los más modernos profesionales instrumentales, la música quedaba limitada al oído próximo y presente del oyente. Así se sucedían las lecturas dramatizadas con ritmo en verso, las veladas de piano, los coros de rezos o mantras hinduistas o budistas, el folclore popular y festivo. Luego llegó la industria y sus soportes y enjauló, para siempre, las canciones que antes tenían una vida útil igual a la interpretación de la misma. Podían quedar impresas en un pentagrama, pero se necesitaba un experto que supiera leer y dar vida a lo que allí permanecía dormido. Hoy en día toda la historia de la música se encuentra a una distancia de un clic de nosotros. Todo es más fácil y cómodo, al tiempo que es más olvidable y menos relevante. La acumulación de oferta impide degustar como se merece el trabajo del autor. Eres lo que escuchas LP1 funciona como aquellas primeras compras de LP’s o cintas de casete. Tanto por el coste del producto como por la dificultad del avance o retroceso de las canciones, así como por el engorro de cambiar de soporte, el oyente escuchaba los discos o cintas una y otra vez hasta que se las aprendía de memoria. De esta manera cual canciones de misa o infantiles, estas quedaban grabadas indeleblemente en la mente. Ahora todo ha cambiado, la radiofórmula, el efecto «canción del verano», los programas televisivos que priman el espectáculo a la calidad y un largo etcétera hacen que la calidad caiga en picado. Lo que hoy suena, en su gran mayoría, no será recordado. Mientras tanto, The Beatles seguirán en su trono eterno. 
Las buenas noticias llegan al saber que alguien sigue mimando la música y a sus intérpretes inmortales. Alberto Cordero Contreras, al igual que la segunda juventud que estamos viviendo de la música en directo, tanto en grandes como en pequeños aforos, con artistas consagrados, pero también con grupos indies, desliza su reivindicación pacífica en forma de acordes. Estos dan forma a una historia de sueños, aparentemente inalcanzables, pero que, al menos, no dejan de subir escalón a escalón, aunque nunca lleguen a la cima. El autor propone una Soundtrack que pondría en serias dificultades a un DJ novel, ya que la elección principal de temas de entre los sesenta y ochenta es de lo más variopinto. Siempre hay que desconfiar de quien dice que le gusta la música, pero inmediatamente desecha un amplio espectro de géneros, artistas o movimientos. Misma desconfianza que hay que brindarle a aquel que dice que le gusta la comida al tiempo que desdeña ingredientes, procedencia o distintas formas de cocinado. Aquí las canciones no solo se mencionan de pasada, sino que son parte principal de la trama.
81atyn1zZbL._SL1500_Pero la obra que tenemos entre manos no solo se trata de un homenaje musical. Se muestra como una novela con tintes de thriller negro de asesino que bebe de elementos del famoso club de los 27 con Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain o Amy Winehouse como máximos exponentes. El autor juega con la cierta duda que generaron algunas de las causas de estos fallecimientos para armar una trama absorbente de investigación criminal. La intriga que urde el autor hace fluir una narración en paralelo a lo largo de varias líneas temporales durante dos partes (Cara A y B). Son cuatro los protagonistas principales de la novela que cuenta también con interesantes secundarios. Este número mágico se verá golpeado, como lo fue la sociedad del momento, con el asesinato de John Lennon a las puertas del edificio Dakota (uno de los emblemas de la ciudad de Nueva York por sus constantes reveses). La filmación de los exteriores de La semilla del diablo (Roman Polanski, 1968) solo sirvió para apuntalar su mala fama. Fama que elevó a El guardián entre el centeno de J.D. Salinger, libro que portaba el asesino de Lennon, al altar de icono literario. Este suceso golpeó a la sociedad norteamericana, como también lo hicieron la llegada del hombre a la luna, la guerra de Vietnam, el asesinato de J.F.K., el Watergate, o el derribo de las torres gemelas. La muerte de Lennon sirve de disparadero creativo y motivacional para el cuarteto que presenta Alberto Cordero Contreras.
El autor integra trama y pasión musical en un tono que es de fácil asimilación por todo tipo de lectores, aunque aquellos que vibren al son de la música sacarán mucho más provecho de la obra. Para los no melómanos o para aquellos que hayan vivido debajo de las piedras durante los últimos cincuenta años tampoco les será difícil seguir el ritmo de la batuta del autor. Gracias a su lenguaje sencillo y asequible, así como por el intensivo uso de los diálogos, los interludios en forma de diario, las descripciones ligeras y los cambios de escenario, el lector recorrerá el mundo creado por Alberto Cordero Contreras de una forma intensa y entretenida. Pese a la extensión de la novela, el contenido galopa a buen ritmo. La lectura del pentagrama no está atestada de notas barrocas y tachones. El lector que aterrice en esta melodía y alcance el momento del estribillo quedará prendado de un mundo que el autor reivindica como inicio y final de todas las cosas. Al fin y al cabo estamos hechos de canciones, poemas, amistades, amores, charlas de sobremesa, películas y conversaciones en buena compañía. Más allá de todo eso se extiende el abismo. ¿Tendremos LP2? Sigan al autor…

Imagine-1024x576

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.