Cientos de personas descalzas pisando el frío suelo con sus pertenencias introducidas en cajones de plástico azul. Crisol de culturas, hacinamiento de seres en espera de una inescrutable revisión corporal. Caras meditabundas, miradas de sospecha y recelo. Uniformados malencarados, aspirantes frustrados a otros cuerpos de seguridad. Todos cumplen su papel. (Aeropuerto JFK (NY), lugar en el que el miedo, impune, se democratiza.
Puestos en antecedentes digamos que me he leído con anterioridad a ver la película, «El Código da Vinci» y «Ángeles y demonios», cómo así también he hecho con el último título de Dan Brown, «Inferno». La gran diferencia con esta última parte de la «trilogía Langdon llevada al cine», es que cuando la pongan en televisión puede que directamente cambie de canal y es posible que no la vea nunca más.