VOLUNTAD. LA FUERZA HEROICA QUE ARRASTRA LA VIDA. VOL 1: VOLUNTAD INDIVIDUAL – MARTÍN LÓPEZ CORREDOIRA – EDITORIAL EAS, 2019

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TÍTULO: VOLUNTAD. LA FUERZA HEROICA QUE ARRASTRA LA VIDA. VOL 1: VOLUNTAD INDIVIDUAL.

AUTOR: MARTÍN LÓPEZ CORREDOIRA WEBYOUTUBEWIKIPEDIA

EDITORIAL: EDITORIAL EAS – WEB

PÁGINAS: 375.

¿DÓNDE COMPRARLO?: AQUÍ

– SINOPSIS –

Es precisa la búsqueda de lo más noble y elevado en el ser humano, algo que nos saque del entumecimiento. El fin es la Voluntad con mayúsculas, el impulso que nos lleve hacia empresas magnánimas, los movimientos exaltados por alzarse más allá de la existencia vegetal, el hombre por encima del hombre y de la decadencia cultural y espiritual de nuestra época, lejos de las religiones o sectas, desdeñando la politiquería vulgocrática o la cultura circense para la plebe, al margen de la actividad estéril de especialistas académicos, del declive del arte o de la sumisión a los mercados y poderes económicos. La Filosofía, hoy como en cualquier época, nos sirve para tales propósitos. Este magnum opus estructura su discurso entre centenares de citas de pensadores clásicos para abrirnos paso por el pensamiento fuerte y sublime, por el sentido e identidad del Ser en el hombre, de la Voluntad que le ayude a vivir. Su recorrido es una síntesis de las grandes aspiraciones intelectuales humanas: ontología y ciencias, psicología y sociología, política e historia, ética y estética. También habita aquí la literatura, en forma de narrativa o de poesía, en la figura del caminante que sueña con tener a su anhelada Voluntad, el más amado de los seres, aguardándole con los brazos abiertos. Un camino de belleza y sabiduría en el deber ser impregnado de una fusión del ego con la totalidad de la existencia, una visión materialista donde se borran los límites de los individuos en la Naturaleza. Se aborda, pues, como la mayor de las entelequias, una odisea del pensamiento hacia la obra total cuyo fin nunca llega a alcanzarse.

– AUTOR –

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Nacido en Lugo el 8-12-1970, Ldo. en Cc. Físicas (Complutense de Madrid, 1993), Dr. en Cc. Físicas (La Laguna, Tenerife, 1997), Dr. en Filosofía (Sevilla, 2003). Lugares de trabajo como investigador en astrofísica: LAEFF-INTA (Villafranca del Castillo, Madrid, 1992-1994), Instituto de Astrofísica de Canarias (1994-2001, 2005-2010; investigador titular 2011- ), Astronomisches Institut der Universitaet Basel (Basilea, Suiza, 2001-2003). Autor de alrededor de un centenar de artículos en revistas científicas internacionales con árbitro, la mitad de ellos como primer autor; editor conjuntamente con el Dr. Carlos Castro Perelman del libro “Against the Tide. A Critical Review by Scientist of How Physics and Astronomy Get Done” (2008). Autor de diversos artículos de Filosofía y de los libros (ensayos) “Diálogos entre razón y sentimiento” (1997), “Somos fragmentos de Naturaleza arrastrados por sus leyes” (2005), “The Twilight of the Scientific Age” (2013), “Voluntad. La fuerza heroica que arrastra la vida” (2015). Co-autor conjutamente con el Dr. Francisco J. Soler Gil del libro “¿Dios o la materia? Un debate sobre cosmología, ciencia y religión” (2008). Premio Platero-2002 de Poesía concedido por el “Club del libro en Español”-Naciones Unidas (Ginebra, Suiza). Mención especial en el “XV Certamen Literario Universidad de Sevilla” (2009), modalidad de teatro, por la obra de teatro en verso de tintes filosóficos “El sinsentido de la vida” (publicada en 2010). La cosmología en el siglo XXI: entre la física y la filosofía, 2012 y The Twilight of the Scientific Age, 2013.

GUSTARÁarrow-145786__340

A aquellos lectores que disfrutan de los caminos poco transitados y que prefieren llegar a la meta por el sendero más largo. Será del gusto de todos aquellos amantes de las obras de no ficción y ensayísticas que intentan mostrar o explicar su punto de vista acerca de las herramientas y los resortes que nos mueven y nos acompañan durante la batalla de la vida.

NO GUSTARÁ arrow-145782__340.png

A los aficionados a la novela y a la ficción. Tampoco será del gusto de aquellos que prefieren entender la vida a través del espejo de los eslóganes de Mr. Wonderful o del lineal de los libros más vendidos de la categoría de autoayuda. Aquellos que entienden la filosofía sobre la base de frases positivas y de superación y no en el pulso del tránsito vital por un mar de lágrimas y arañazos tampoco encontrarán en esta lectura su decálogo de superación personal.

LA FRASE vintage-1751222__340.png

“La inmortal obra de Miguel de Cervantes Don Quijote de la Mancha nos ilustra a un caballero idealista, loco pero idealista. Quijote desenfunda sus armas contra los fantasmas de su imaginación. Sancho le advierte que esos que cree sus enemigos no son sino molinos, u ovejas, o…, pero Quijote, el insigne caballero Don Quijote de la Mancha, no ve más que enemigos, y encantamientos cuando las cosas se tornan de otro modo del que él las concibe. Quijote somos también en cierto modo cuando desde lo alto hablamos a los elementos de la Naturaleza o la sociedad, y creemos que éstos son enemigos que nos quieren arrebatar la libertad. Quijote es aquél que lucha en la nada, donde nada hay por lo que luchar, quien no se rinde a las evidencias y mantiene vivos sus ideales caballerescos. Se imagina en un mundo en que tiene que defender los valores que ama, y adorar Dulcineas que no lo conocen. ¿Será nuestra búsqueda una locura?”.

RESEÑAletter-576242__340.png

creative-brain-1030x968.pngHoy traemos a la primera línea de la trinchera de las reseñas literarias, “Voluntad. La fuerza heroica que arrastra la vida. Vol. 1: Voluntad individual” del doctor en filosofía y ciencias físicas, Martín López Corredoira. Hercúleo regurgitar de ideas, idas, venidas, vueltas y retuertas en busca del punto de apoyo arquimédico para mover el mundo del insigne clásico siracusano. Porque de esto se trata el presente volumen ensayístico/filosófico/pugilístico. De lo que se mueve, de quién lo mueve y del lugar de afección de la triada determinista/libre albedrío/fatalista. En las páginas de esta obra destematizada y alejada de la ortodoxia académica y formativa nos podemos encontrar casi de todo, cual botica real bien aprovisionada. El autor propone y el lector dispone. El bufé libre se sirve con ceremonial esmero y ya cada cual será el que tome, cate, aparte o repita de aquello que le haya satisfecho las papilas gustativas y la materia gris. En este carrusel variopinto el lector coincidirá con el autor/Virgilio que le guiará por diferentes sendas (a veces paralelas, a veces aparentemente contradictorias) sin pedir que se abrace su razón, su credo o se acepten sus opiniones. Al igual que el novelista no pide al lector que crea en sus historias el filósofo, en muchas ocasiones, ha querido sentar cátedra urbi et orbe expresando su forma de entender el mundo al tiempo que descalificaba al pensador contrario a sus postulados. Se agradece la humildad de un autor que, en temas controvertidos y alejados de “¿la verdad?” científica, deje en su discurso espacio para la duda y la confrontación dialéctica. Incluso en las ocasiones, que las hay, en las que sus exposiciones son categóricas, firmes e indomables. Con respecto a la corrección política de la que carecen los niños que no tienen pudor alguno en decir que “no es no” el autor enarbola su bandera particular bruñida en el libertino lenguaje de aquellos que no pasaron por la genuflexión y dejaron que Los versos satánicos, Lolita, La naranja mecánica, Persépolis, El guardián entre el centeno, Trópico de cáncer, Escupiré sobre vuestra tumba, Las uvas de la ira, Mein Kamp o El Origen de las especies fueran compañeras de examen y análisis en libertad.
megaphone-3154479_960_720.pngTodo lo polémico nace de la defensa de las ideas sin tamices ni cortapisas. Ningún tertuliano de medio pelo se podría ganar el jornal en un programa del corazón o de charla deportiva solamente comentando lindezas, cumplidos y palabras bellas. Al contrario, el polemista profesional de la telebasura y de los contubernios mediáticos y vituperantes conoce el fango por el que se arrastra y, por tanto, conoce a la perfección los resortes para que suba la audiencia en proporción a la decadencia cultural que deja a su paso. Estos “Atilas” no dejan crecer la hierba educativa allá por donde pasan. Se puede ser polémico por convicción o por desconocimiento. Aquel que lo hace por esta segunda causa es aquel que se dedica simplemente a decir lo que piensa (como un niño) sin necesidad de buscar el asentimiento y visto bueno del receptor de su mensaje. Se puede ser polémico a sabiendas del resultado (económicamente provechoso en la mayoría de ocasiones) que se desata o simplemente divulgar un mensaje que ha sido reflexionado e interiorizado y que luego, ya cada cual, lo reciba como estime conveniente: desde el repudio frontal al abrazo de sus postulados. Antes del mundo contemporáneo, interconectado y digitalizado en el que ahora vivimos, la crítica y el disentimiento quedaba reducido al coloquio de café, al reducto universitario, al plató televisivo o al programa radiofónico (previa invitación con credenciales ampliamente referenciadas). Ahora, cualquiera puede dirigir su megáfono hacia el mundo entero mediante distintas herramientas digitales, y no nos engañemos, la crítica de cada individuo no vale lo mismo que la de otro. Los “odiadores” profesiones, amparados en el anonimato, proclaman sus soflamas que son asumidas por hordas de cacatúas que buscan sangre y toman como propio cualquier moda pasajera, reivindicación, griterío neblinoso y demás vacuidades sin reflexión ni análisis previo. Estos repetidores hacen de la crítica un juicio lapidario sacado del mejor gag de La vida de Brian.
30661_153552_1.jpgLa crítica permite el avance en todos los campos del conocimiento, con ella se contraponen los razonamientos de cada escuela o pensamiento (que se lo digan a Kant) pero la crítica descarnada lo único que consigue es eliminar de cualquier enjundia y capacitación al que emite el juicio. Y con todo nos parece que en otros tiempos el capítulo 4 de este libro sería más polémico que el capítulo 5… Dentro de 100 años será otro. Los tiempos cambian y los modelos de pensamiento con ellos. No son inmutables, por ello, son los años lo que mueven el dial de lo que genera más o menos conflicto cultural. Hablamos del capítulo 4 porque para muchos podría tacharse de eugenesia intelectual. Aquella que deja (o debería dejar) fuera de las posiciones del atril de la élite a aquellos que el autor denomina como vulgo. El autor defiende que, al igual que no todos valemos para ser maratonianos o astronautas, no todos podemos llegar a cubrir los puestos que el conocimiento intelectual reserva a los más preparados. Ahí están las oposiciones para distintos puestos de la función pública o las pruebas de cocientes intelectuales, etc. Esta premisa dejaría fuera de ciertas posiciones de responsabilidad a todos aquellos que no cumplen una serie de requisitos intelectuales. Este tema, lógicamente, queda eclipsado por el siguiente capítulo por el que la obra fue censurada y eliminada del catálogo de la anterior editorial en la que fue publicada. El “fatídico” quinto capítulo denominado “La cosa esa de ser mujer” habla, “al por mayor”, y sin entrar en sesudas especificaciones técnicas ni científicas (tampoco es su intención como así lo indica el propio autor), de la cosmología del fenómeno femenino en relación con su propio sexo y con el sexo masculino. Todo ello con lógica deductiva e inductiva del observador que comparte aquí sus reflexiones acerca de este concepto. Si el observador fuera otro o la experiencia vital del observador fuera distinta, las conclusiones pudieran ser otras. Pero estas son las suyas, propias e intransferibles. En todo caso si fueran unas reflexiones impuestas por un centro educativo o incluidas en un currículum académico las críticas podrían venir de la falta de consenso entre los diferentes puntos de vista respecto a este asunto, pero viniendo del particular punto de vista de un creador pensamos que este no debe dar cuentas a nadie salvo a él mismo (a él mismo y al ordenamiento jurídico que hasta la fecha le ha dado la razón en sus legitimas pretensiones legales). Todo lo demás: el buen gusto, la pertinencia, los límites del humor, la chanza, la hipérbole o el aullido del lobo sediento de sangre deben quedar al arbitrio del público (libre consumidor de los productos que se le presentan). Muy resumidamente este capítulo dice (o pensamos que quiere decir) que hombres y mujeres son iguales en derechos y obligaciones como dicta la mayoría de ordenamientos jurídicos (tristemente no todos), pero que las capacidades, enfoques, metas, cualidades y procedimientos vitales de ambos sexos son diferentes. Esto no es ni mejor ni mejor, solo es. A ojos no solo del observante autor, sino de una multitud de eruditos, escritores y filósofos que han abordado este tema a lo largo de la historia, además de los estudios científicos que han revelado diferencias significativas en las distintas conexiones evolutivas cerebrales entre ambos sexos. Al igual que los atletas de raza negra copan las primeras posiciones en las distancias cortas en atletismo, pero flaquean a la hora de incorporarse a un pelotón ciclista en las grandes pruebas, los hombres y las mujeres persiguen los mismos sueños pero por distintos caminos. El autor habla de lo que ha visto, ha experimentado y ha estudiado sobre este asunto. Que cada cual contraponga sus convicciones a las del presente texto y tome sus propias (preferiblemente no borreguiles ni comunales) conclusiones.
atenas2.jpgEn este volumen el autor, y eso descarga la densidad de la obra, interrelaciona los temas, los mezcla y los complementa sin servirlos en compartimentos estancos. La mayoría de los lectores agradecerán que los distintos capítulos no vayan hasta las últimas consecuencias intelectuales. De la felicidad en la búsqueda del placer y/o la ausencia del dolor vía hedonista, epicureísta o estoicista para bogar con las altas y bajas pasiones. Todo ello en un camino (caminante…) hacia un horizonte que a cada paso que damos se aleja un metro más. Así las cosas caer en el nihilismo y en el abandono es fruto de nuestro tiempo (atención al índice de suicidios en el mundo occidental que es solapado por otras estadísticas más interesadas por distintos grupos de presión). Cuando se apagan las luces, los anuncios televisivos, los certámenes de belleza y los guerreros del griterío y el autobombo, queda una sociedad huérfana de sentido, valores, metas trascendentes y motivaciones enriquecedoras (es el hombre de Fernando Pessoa). El autor sigue observando y continua con su crítica mordaz (que repetimos que no busca ser compartida por el lector, pero sí escuchada). El propio filósofo propone y los lectores disponen. El receptor pizca de aquí y de allá y se compone un traje a medida según su conocimiento, anhelos e intereses. Lo demás lo desechará para siempre o para futuras relecturas donde pueda picotear de nuevo. Martín López Corredoira tira la piedra y enseña las dos manos. Estas son sus reflexiones y las defiende como parte del derecho inalienable a proclamar sus ideas (las que sean) por encima de una censura que, en demasiadas ocasiones, incide por unos derroteros para olvidarse voluntariamente de otros.
“Voluntad. La fuerza heroica que arrastra la vida. Vol. 1: Voluntad individual” es una visión personalista sobre el ser y el deber ser de un caminante que se pregunta hacia dónde van sus pasos y los de sus congéneres. La obra es un vehículo de exploración tanto del territorio conocido como del territorio hostil y desconocido, como reza la frase difundida por Mario Benedetti (aunque parece que no fue de su invención) “Cuando teníamos las respuestas nos cambiaron las preguntas”. Y así, mientras damos un paso, la verdad y el conocimiento dan dos. Los filósofos, aún sabiendo que probablemente nunca podrán alcanzarla, la siguen en la lejanía vislumbrando algunas de sus múltiples ramificaciones. Este trabajo de búsqueda debe ser reconocido, más si cabe, en un mundo que se jacta de certezas omnímodas y líneas de pensamiento único.
Hombre mirando al mar de tormenta - Friedrich Sorolla (1).jpg

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