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VOLVER A MIS RECUERDOS

VOLVER A MIS RECUERDOS

– GUSTARÁ:
A los lectores de novela romántica y/o erótica principalmente. A todos aquellos que disfrutan de las aventuras y desventuras amorosas de una muchacha que lo tiene todo pero que está a punto de perder lo más importante. Incluye sexo gráfico y detallista para los más forofos de lo visual.

– NO GUSTARÁ:
A los detractores de la novela de amoríos y catres calenturientos. Tampoco será del interés de aquellos que, siendo amantes de este género, prefieren que las escenas de cama sean más sutiles y sugerentes.

– LA FRASE:
“Coloqué todas mis cosas como pude, saqué el ordenador y revisé todos los asientos de alrededor para ver si había alguien interesante que me ayudase a empezar mi historia. Está clarísimo que si hubiera estado en la cola hubiera tenido tiempo de hablar con alguien, cambiarle el asiento, conocer historias, saber un poco más de Cuba, y un sinfín de etcéteras, pero no, yo estaba comiéndome una hamburguesa con extra de queso y unas patatas fritas con tres kilos de sal, ¡vaca burra! ¡Eso es lo que soy!”.

– RESEÑA:
Hoy traemos para reseñar, Volver a mis recuerdos de Toñy Valle. Una ficción romántica, contemporánea, libertina en ocasiones y sensible en otras. Un viaje físico en el espacio y en el tiempo de una muchacha que, aparentemente lo tiene todo, pero que tendrá que luchar para no perder lo más importante. En primera persona y, asiéndose fuertemente a unos recuerdos que vienen y van, se fortifican y se debilitan, le acompañan y se pierden por las enredaderas de la memoria, la protagonista va encajando las piezas de un rompecabezas que tiene las horas contadas, pues una fecha marcada en el calendario con tinta indeleble se acerca inexorablemente: la fecha de su muerte está sellada. Solamente con el esfuerzo de algunos pocos y la introspección de la propia protagonista en su vida de andanzas, desventuras y amoríos, podrá llegar “el despertar” que abra esa misteriosa caja de Pandora que le aprisiona y que le llevará a luchar por su vida hasta las últimas consecuencias.

Volver a mis recuerdos narra en forma de diario, y a lo largo de tres años, las andanzas de una mujer urbanita, pero viajera y exploradora del sexo contrario y de su propio porvenir. Buscadora de un lugar que no sabe muy bien definir pero que siente que no es por el que atraviesa su historia personal. En esta búsqueda de tropiezos, amoríos, encamamientos varios, malos entendidos, amistades de diferentes grados de lealtad, afinidad y hermanamiento, la protagonista va entresacando y autodescubriendo de qué pasta está hecha y qué retos está resuelta a afrontar y cuáles se le escapan de las manos. La novela, pese a la pincelada de la incógnita del suspense con la aparición de la misteriosa caja y la cuenta atrás inamovible que le llevará a la muerte, se mueve, casi íntegramente, en el género romántico/erótico. La autora se mueve gráficamente por el mundo del catre sin rubor ni cortapisas. Su protagonista narra en primera persona, muy detalladamente, todo lo que le comporta y gratifica el sexo en todas sus vertientes, desde la más lúdica a la más sentimental. Y todo ello mediante un lenguaje puramente coloquial, accesible e incluso acorde con los tiempos digitales en los que las conversaciones con las aplicaciones de mensajería instantánea son las nuevas relaciones epistolares. De ahí que la propia autora introduzca dicho formato en la novela de manera bastante dosificada (de hecho, ya hay novelas íntegramente escritas en el lenguaje de whatsapp, iconos y memes incluidos).

Al igual que el bagaje de la propia autora, la protagonista de esta novela viajará para descubrir sus fortalezas y sus flaquezas lejos de la confortabilidad de su hogar. Solamente lejos de casa se pueden tomar las decisiones adecuadas que son enterradas bajo el yugo de la rutina. La libertad de saberse a salvo de las miradas inquisidoras de aquellos que rodean el día a día de la protagonista le harán regodearse en sus ganas de cambiar de ciclo, reflexionar sobre su situación personal y experimentar nuevas aventuras con sus correspondientes victorias y derrotas. Únicamente, mediante el recuerdo de aquello que hemos sido y de cómo hemos llegado hasta el presente saliendo airosos de mil batallas, se podrá entender la razón del porqué la protagonista lucha por evitar su inminente fatal desenlace. Volver a mis recuerdos nos habla de la fuerza de los vínculos que creamos con nuestra memoria y con las cicatrices de nuestra vida.

Y atención a los marcapáginas: originalísimos.


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